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ETEN RECUERDA ENCUENTRO DEL NIÑO DEL MILAGRO CON EL PAPA FRANCISCO

Escribe: Semanario Expresión el 2020-01-20

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Del 11 al 27 de enero se celebra la festividad religiosa con novenarios, festivales de bandas, concursos de danzas, procesiones, veladas culturales y más que apuntan a congregar a 50 mil turistas.

Con una misa en horas de la mañana, este lunes 20, la parroquia Santa María Magdalena de Ciudad Eten recordará el II aniversario del encuentro de la sagrada imagen del Divino Niño del Milagro Eucarístico con el Papa Francisco en Huamachuco (Trujillo). En el 2018 en dicho balneario se congregó a 500 mil personas.

“Recuerdo que el 12 de junio del 2017 entré al internet y salía la noticia fresca: el Papa visita Puerto Maldonado, Lima y Trujillo. Me vino a la cabeza llevemos a nuestro Niño porque era importante difundir el milagro”, recuerda con emoción el P. Eleuterio “Lute” Vásquez Gonzales, conocido en Lambayeque como el “Padre del Niño” por el indesmayable trabajo que desde hace 6 años hace con el respaldo de la Diócesis de Chiclayo para lograr que Eten sea reconocida como “Ciudad Eucarística”.

El 24 de julio del mismo 2017, Trujillo organizaba unas conferencias acerca del matrimonio y la vida familiar con ponentes que llegaban desde el Vaticano. Entre los más de mil invitados estaban jueces, abogados, sacerdotes. P. Lute llevó en su mente la idea de conversar con el Obispo de Trujillo, Arzobispo Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte OMP, en su condición de anfitrión. No fue fácil pero consiguió una cita con él y con humildad le habló de la religiosidad popular y su deseo de llevar al Niño del Milagro al encuentro con el Papa. El 26 de julio, entusiasmado con ese gran paso, P. Lute regresa a Eten y convoca a fieles e instituciones. A todos les pide mucha oración para que los ojos de Dios siguieran mirando a este pueblo bendecido por un milagro eucarístico.

La noche del 14 de agosto un repique de campanas sorprendió para bien a los etenanos. Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte había anunciado en Trujillo que nuestro Niño del Milagro iría al encuentro programado con el papa Francisco el 20 de enero de 2018 en Huanchaco. Para la región Lambayeque la emoción fue doble pues también se había elegido a la Cruz de Motupe.

370 años han transcurrido y pese a la maravillosa aparición ocurrida en Ciudad Eten, ésta aún no ostenta el título de “Ciudad Eucarística” por cuanto a la fecha aún no se ha reconocido la capilla como santuario. P. Lute ha iniciado un trabajo de evangelización que comprende los “Sábados de Promesa”, “Encuentro del Niño con los niños”, exposiciones del Santísimo, y más acciones pero aún falta mucho más.

 “El proyecto es ambicioso y cambiará la vida de este humilde pueblo. Yo sueño, avizoro que a Eten llegarán miles de peregrinos. Al primer Sábado de Promesa asistieron sólo 12 personas y el último sábado 7 de enero llegaron más de 1,000 personas. ¿Cómo no apostar por el desarrollo espiritual y social de este pueblo de Dios?”, confiesa P. Lute, quien además preside la hermandad encargada de la organización de la festividad que en este medio año apunta a recibir a 50 mil turistas.

 

LA FESTIVIDAD ENERO 2020

Desde el 11 de enero se inició la festividad internacional en honor a Santa María Magdalena y el Divino Niño del Milagro Eucarístico y hasta el martes 21 de enero se cumplirá el novenario con homenajes artísticos. Para el miércoles 22, a las 11 de la mañana, se oficiará la misa de fiesta en honor a Santa María Magdalena y –como desde hace 2 años—se encomendará a las víctimas del feminicidio—pues María Magdalena fue una mujer despreciada por la sociedad y en Jesús halló el perdón y fortaleza para seguir adelante. “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, dijo Cristo a quienes la acusaban.

A las 7:00 de la noche del mismo día será la procesión “Magdalena Luz de Fe” oara continuar con el “Rosario iluminado” y la serenata en honor al Niño del Milagro.

El miércoles 23, a las 11 de la mañana, es la misa solemne por el Divino Niño del Milagro Eucarístico y luego la procesión que culminará con la consagración de cuadrillas de la región Lambayeque, un festival de bandas de músicos en el parque principal y quema de fuegos artificiales.

Para el jueves 24 de enero está programada la misa por los enfermos a las 10:00 de la mañana y a las 3:00 de la tarde el V concurso interdistrital de marinera tradicional denominado “Divino Niño cuéntame tus tradiciones”; el sábado 25, a las 3:00 de la tarde es el festival de danzas “Mi fe en ti por ello bailo a mi Divino Niño” con la participación de elencos de Perú y Ecuador.

Para el domingo 26, a las 11:00 de la mañana, está programado el XIII “Encuentro el Niño con los niños” y posterior procesión alrededor del parque principal.

 

EL MILAGRO EUCARÍSTICO

Según folio 856 del libro de bautismos de Eten, la primera aparición del Divino Niño del Milagro Eucarístico en Ciudad Eten, ocurrió el 2 de junio de 1649 --mientras se celebraba la víspera de la Fiesta de Corpus Christi-- a la vista de Fray Jerónimo de Silva Manrique y todo el pueblo reunido en el tempo doctrinal. En el momento en que era alzada la hostia, en el fondo mismo de ella, apareció el niño Dios, que según la documentación vestía túnica color granate, y se veía la hostia de blanco. Los cabellos de la cabeza eran rubios y llegaban cerca de los hombros, retorcidas las puntas de ellos, graciosamente los tenía partidos por la frente, la mitad a un lado y la otra al otro lado. La cara y las partes que no cubrían la túnica eran de cuerpo humano, que se distinguía de la hostia.

Ante la mirada atónita de padres franciscanos, allí estaba un pequeño. “…Todo el pueblo repitió ¡Milagro! ¡Milagro!, tocaron las chirimías, clarín, trompetas y repicaron las campanas…”.

La segunda aparición ocurrió el 22 de julio, del mismo año, durante la misa oficiada en honor a la patrona de Ciudad Eten, Santa María Magdalena. Esta vez, cuatro sacerdotes de la Orden franciscana vieron al pequeño con túnica morada por espacio de 15 minutos. Tocaba la reserva del Santísimo y una tercera aparición emocionó a los asistentes “…Eran tres corazones entrelazados entre sí, cuyos remates acababan en uno, y que uno de los corazones caía en medio y los otros a los lados…” La interpretación dada a esta última aparición fue que simbolizan el amor del Padre con su Hijo, bajo la inspiración del Espíritu Santo.

El cielo quiso participar de aquel justo regocijo y por esto el 22 de julio, al medio día, se vieron juntos el sol, la luna y las estrellas, tres elementos, así como se habían juntado los tres corazones también acompañando al portentoso milagro lo que hizo exclamar al Papa Inocente X “oh dichosa Ciudad Eten”.

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