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RADIOGRAFÍA DE LA COMPETITIVIDAD EN EL PERÚ: Lima desplaza a Moquegua en el primer lugar y Loreto cumple una década en el fondo

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1459

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El Instituto Peruano de Economía – IPE, presentó los resultados oficiales del Índice de Competitividad Regional - Incore 2026, la herramienta de medición cuantitativa que evalúa anualmente el avance económico y social de las 25 regiones del país a través de 42 indicadores distribuidos en seis pilares fundamentales: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. Este año hay modificaciones en la cúspide del ranking nacional, donde Lima Metropolitana y el Callao (evaluados en conjunto como Lima) asumieron el liderazgo general, desplazando a la región Moquegua a la segunda posición. En el extremo opuesto, el estudio confirma la persistencia de brechas en la amazonia peruana, consolidando a Loreto como la región menos competitiva del territorio nacional por undécimo año consecutivo.

Lima experimentó un incremento marginal al pasar de 7.3 puntos en la evaluación del año 2025 a 7.5 puntos en la medición correspondiente al Incore 2026. Esta evolución técnica le permitió a la capital recuperar la máxima posición competitiva del país. El desempeño global de Lima se sustentó en su posicionamiento en la cima de 9 de los 42 indicadores individuales evaluados, así como en su ubicación entre el segundo y tercer puesto en otros 11 indicadores específicos. Sectorialmente, la capital retiene el primer lugar nacional en los pilares de Infraestructura y Educación, registrando además un avance en el pilar Laboral y en el pilar Instituciones. A pesar de estos avances institucionales y de capital humano, Lima experimentó un retroceso en el pilar de Entorno Económico, cediendo el primer lugar y descendiendo a la segunda posición de dicha categoría.

A nivel del pilar Laboral, el ascenso de la capital se vio favorecido por la dinamización del empleo formal y la reducción de las disparidades salariales por género. Sin embargo, el reporte del Instituto Peruano de Economía advierte que el liderazgo general de Lima coexiste con graves deficiencias en materia de seguridad y orden público. Los datos estadísticos integrados en el pilar de Instituciones reflejan que casi un tercio de la población capitalina de 15 años a más reportó haber sido víctima de un hecho delictivo durante el último año, lo que representa uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de su competitividad urbana.

El atraso de Loreto

En el sector opuesto del escalafón socioproductivo, la región Loreto ratificó su posición como la menos competitiva de la república, una condición que mantiene de forma ininterrumpida desde el año 2016. Si bien su puntuación general registró una leve variación positiva al pasar de 3.4 puntos en 2025 a 3.6 puntos en el Incore 2026, dicha mejora no fue suficiente para modificar su ubicación en el ranking general.

El rezago sistemático de esta jurisdicción de la selva norte se concentra en las dimensiones asociadas al desarrollo de capital humano, ocupando de forma rígida el último puesto nacional en los pilares sectoriales de Educación y Salud. La debilidad institucional de Loreto se manifiesta de forma transversal en la matriz analítica del IPE, situándose en el último lugar en 14 de los 42 indicadores del índice, y en el último o antepenúltimo puesto en otros 10 indicadores evaluados.

" Este resultado se explica, principalmente, por su rezago en los pilares vinculados al capital humano. En Educación, apenas el 6 % de estudiantes de 4to de primaria alcanza un nivel satisfactorio en matemáticas, mientras que solo el 12 % de locales educativos cuenta con acceso a agua. En Salud, uno de cada cinco niños presenta desnutrición crónica y más del 45 % de niños de 6 a 35 meses tiene anemia”, revela el informe.

A este panorama se suman retrocesos en el pilar Laboral, donde la región descendió de la posición 19 a la 20, y en el pilar de Instituciones, cayendo del puesto 12 al 16 como consecuencia directa del incremento de la conflictividad social interna y la reducción en el porcentaje de expedientes judiciales resueltos por sus órganos jurisdiccionales.

Avances y retrocesos respecto a 2025

El balance comparativo del Incore 2026 con relación a la edición del año anterior identifica a Madre de Dios y Ayacucho como las jurisdicciones que experimentaron los progresos más significativos en competitividad territorial, tanto en términos de puntaje acumulado como en escala de posiciones en el ranking general. Madre de Dios escaló dos casillas, moviéndose del puesto 15 ocupado en 2025 al puesto 13 en 2026. Este avance se sustentó en el pilar de Infraestructura, donde la región se posicionó en el tercer puesto a nivel nacional tras haber ocupado el sexto lugar el año anterior, consolidándose como la segunda región del país con la tasa más alta de acceso a agua clorada apta para el consumo humano, alcanzando un 72.0 %. Adicionalmente, Madre de Dios mejoró en el pilar de Entorno Económico al subir del puesto 22 al 19, ubicándose como la quinta región con el mayor gasto real per cápita mensual del país, con una cifra de S/1026 por habitante.

Por su parte, la región Ayacucho avanzó dos posiciones en el cuadro general, transitando del puesto 17 en 2025 al puesto 15 en el INCORE 2026. La trayectoria positiva de Ayacucho se explica por mejoras concurrentes en tres pilares: Entorno Económico (donde pasó del puesto 20 al 17), Laboral (del 17 al 12) e Infraestructura (del 10 al 7). El informe destaca que Ayacucho se ubicó como la quinta región con el mayor porcentaje de unidades domésticas con acceso a agua por red pública o pilón, alcanzando una cobertura del 95.0 %, registro que se sitúa por encima del promedio nacional general, fijado en 90.7 %.

En sentido opuesto, la región Tumbes se constituyó como la jurisdicción con el mayor retroceso competitivo en el último año, descendiendo tres posiciones al caer del puesto 13 en 2025 al puesto 16 en 2026. La pérdida de competitividad en la región fronteriza del norte obedeció a su caída en el pilar de Instituciones, donde retrocedió de la posición 16 a la 19. Este descenso se vincula directamente con la contracción en la capacidad operativa de su sistema de justicia, donde el porcentaje de expedientes judiciales resueltos disminuyó de 38.7 % a 30.9 % de la carga judicial totalizada. Asimismo, la percepción ciudadana local mantiene un impacto negativo en los indicadores de gobernanza: por cuarto año consecutivo, el Gobierno Regional de Tumbes registró los niveles de aprobación popular más bajos del país, con solo un 4.8 % de su población calificando la gestión como buena o muy buena. Tumbes también cedió posiciones en el pilar de Educación, retrocediendo del puesto 9 al 12 tras registrarse una disminución en la tasa de conclusión de estudios secundarios, la cual cayó de 85.5 % a 78.0 %.

Análisis por pilares y brechas nacionales

En la evaluación específica del pilar Entorno Económico, la región Moquegua se ubicó en el primer lugar a nivel nacional, mientras que Huancavelica ocupó la última posición del ranking. Los datos compilados por el Instituto Peruano de Economía muestran la persistencia de asimetrías en el dinamismo productivo de las regiones: un total de 16 regiones del país registran un gasto real per cápita inferior al promedio nacional, el cual se sitúa en S/920 mensuales. Las brechas en materia de inclusión financiera resultan marcadas al contrastarse con el desempeño de Lima: mientras que en la capital más del 65 % de la población adulta accede a mecanismos de crédito formal y el 70 % posee una cuenta activa en el sistema financiero, en regiones como Loreto y Huancavelica los niveles de bancarización y financiamiento se reducen drásticamente.

En estas dos últimas regiones, apenas uno de cada cinco adultos cuenta con acceso a crédito, y solo la mitad de la población adulta dispone de algún tipo de cuenta financiera formal. Esta misma tendencia restrictiva se replica en los departamentos de la sierra y selva que poseen los menores niveles de Producto Bruto Interno (PBI) per cápita, entre los que destacan Ucayali, Madre de Dios, Cajamarca y Puno.

Pilar Laboral e Informalidad

El pilar Laboral posiciona a Moquegua en el primer lugar de la tabla, en contraposición con la región Huánuco, que se localiza en la última ubicación. Los resultados analíticos a nivel nacional evidencian problemas estructurales en el empleo: apenas el 35.6 % de la masa trabajadora del Perú se encuentra inserta en el mercado formal, y en seis regiones del país la tasa se reduce a solo uno de cada cinco trabajadores.

En los departamentos con menores niveles de ingresos promedio, las políticas de ajuste salarial —como el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV)— operan como factores que elevan los costos de contratación para las unidades empresariales formales. En Huancavelica y Puno, la RMV representa el 78 % y el 71 % del ingreso laboral promedio percibido por sus trabajadores, respectivamente, escenarios donde las tasas de informalidad laboral superan el 80 % en ambos casos, limitando la absorción de empleo con plenos derechos de ley. Adicionalmente, el capital humano laboral muestra restricciones educativas: a nivel nacional, menos del 25 % de los trabajadores cuenta con estudios de educación superior completa, registrándose tasas inferiores al 15 % en los departamentos de Huancavelica, Huánuco, San Martín y Ucayali.

Pilar Infraestructura y Servicios Básicos

En el pilar de Infraestructura, Lima retiene la primera ubicación por undécimo año consecutivo, mientras que Puno se sitúa en el último lugar por segundo año sucesivo. A pesar de que la cobertura técnica de acceso a agua por red pública o pilón alcanza al 90.7 % de los hogares del país, el indicador de calidad sanitaria revela que solo cuatro de cada diez personas a nivel nacional reciben agua con niveles adecuados de cloro residual.

Esta deficiencia en la provisión del servicio básico es crítica en las regiones de la costa norte, específicamente en Lambayeque y Piura, donde el porcentaje de cobertura de agua adecuadamente clorada se ubica por debajo del 10 %. En lo que respecta a la conectividad digital, 15 regiones del país se encuentran por debajo del promedio nacional de acceso a internet (76.5 %), reportándose los niveles más bajos de conectividad en los departamentos de Huánuco (61.5 %), Amazonas (62.2 %) y Ayacucho (63.1 %).

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