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SANCIONADO OTRA VEZ: FLAMANTE JEFE DE ESSALUD EN LAMBAYEQUE QUISO COBRARLE A ASEGURADA PARA OPERARLA

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1062

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  • Última instancia administrativa confirmó además que accedió de manera ilegal a la historia clínica de la paciente para defenderse.

 

Nuevamente el médico Juan Rodríguez Terrones vuelve a hacer noticia, pero no por su reciente designación como jefe de EsSalud en Lambayeque, sino por una nueva sanción confirmada en la última instancia administrativa, luego de acreditarse que propuso a una paciente de la seguridad social operarla de manera particular mientras era atendida en el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, además de acceder de manera irregular a su historia clínica para deslegitimar la queja que esta presentó en su contra.  

 

El 9 de abril el congresista oficialista Clemente Flores Vílchez remitió el Oficio N° 216-2017-2018 a la presidente ejecutiva de EsSalud, Fiorella Molinelli Aristondo, solicitando el cambio inmediato del gerente de la Red Asistencial de Lambayeque “Juan Aita Valle” para que designe “a un profesional con experiencia, dinámico y diligente que pueda mejorar y reforzar la calidad del servicio de atención a los asegurados”.

 

La pretensión del parlamentario tuvo respuesta casi inmediata, toda vez que el 26 de abril Molinelli Aristondo emitió la Resolución de Presidencia Ejecutiva N° 338-PE-ESSALUD-2018, encargando la jefatura de la red al médico Juan Rodríguez Terrones, con adición al puesto de gerente (director) del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, puesto en el que fue designado en febrero pasado.

 

Los antecedentes de Rodríguez Terrones eran, hasta ese momento, haber sido suspendido 21 días en su labor por incurrir en falta grave contra la institución, al acudir a realizar dos operaciones (una en el hospital y otra en una clínica privada) mientras se encontraba de descanso médico, sanción confirmada por el Tribunal del Servicio Civil, y mantener un proceso judicial con EsSalud.

A estos se suma – ahora – la nueva sanción que pesa contra el galeno, generada tras una queja que la paciente Yeri del Rocío La Rosa consignó en el libro de reclamaciones del hospital de la seguridad social.

 

NUEVO CASO

Tal como consta en el Libro de Reclamaciones del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, Hoja N° 000560, el 12 de abril del 2016, Yeri del Rocío La Rosa relató que el 23 de marzo había sido referida desde el Hospital Luis Heysen Incháustegui por cólicos de vesícula y que al llegar al Servicio de Emergencias del nosocomio fue atendida en el Tópico de Cirugía por el médico Juan Rodríguez Terrones, quien intentó cobrarle tres mil 500 soles por operarla.

 

“Tenía tanto dolor que le dije algo menos y quedaba en tres mil. Viendo que no podía completar (el dinero) esperé que me vea otro médico. Esta clase de propuestas no debe hacerla ningún médico, es abusar de la angustia y el momento que uno vive ya que soy una persona de bajos recursos. Denuncio este hecho para que no se haga lo mismo con otras personas”, escribió de puño y letra la paciente.

 

Al día siguiente, la coordinadora de la Oficina de Atención al Asegurado, Zahyde Hernández Arellano, remitió al Carta N° 042 al entonces jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Almanzor Aguinaga, Juan Otayza Hurtado, alcanzando el formato de la denuncia presentada por la paciente para que este solicite el descargo de Rodríguez Terrones y disponga las medidas correctivas implementadas.

 

El 15 de abril la tía de la paciente, Liliana La Rosa Santillán, presentó una declaración jurada certificada notarialmente precisando detalles del hecho denunciado. En el documento esta relató: “He sido testigo presencial el día 23 de marzo del 2016, en el piso de Emergencia del Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo – EsSalud Chiclayo, cuando el doctor Juan Vidal Rodríguez Terrones decía a mi sobrina, señorita Yeri del Rocío La Rosa, que en ese hospital operaban mal, que le iban a dejar gasas en su cuerpo, que la iba a ver por días sentada en emergencia sin que la operen, pues no habían camas y que su vida corría peligro, y que él la podía operar en su consultorio por la suma de tres mil 500 soles si tuviéramos el dinero, dejándonos su número de teléfono en un papel que el mismo escribió: 222212 y 978084700. Mi sobrina se desesperó, llorando le pedía una rebaja a lo que el doctor nos dejó en tres mil soles”.

 

Añadió que otros médicos le indicaron a la paciente que su situación era atendible y que sería operada, lo que finalmente ocurrió sin complicaciones a cargo del médico Henry Becerra.

 

DESCARGO

Rodríguez Terrones presentó su descargo al jefe del Servicio de Cirugía General el 19 de abril del 2016, precisando que la acompañante de la paciente preguntó cuándo se le realizaría la operación de emergencia, a lo que respondió que “eso dependía de la evaluación por el gastroenterólogo y la disponibilidad del centro quirúrgico”.

 

“Igualmente les indiqué que pasaría a observación en pasillo a esperar ser reevaluada y programada, haciendo notar su molestia por el hecho de no ser programada instantáneamente, incluso reprendía por no haber camas y espacio donde colocarla para continuar con su tratamiento”, indicó en su descargo.

 

El médico informó al jefe del servicio que brindó la atención de acuerdo al debido proceso médico, indicándosele administración de antibióticos por vía endovenosa y formuló la interconsulta al Servicio de Gastroenterología para que se realice el procedimiento para pacientes con síndrome ictérico por coledocolitiasis secundaria.

 

“Ante la incomodidad mostrada por la acompañante de la paciente, esta pregunta si era recomendable llevarla a una clínica particular, a lo que les respondí que era su decisión. Luego pregunto cuánto estaría costando una cirugía de esas en una clínica particular, indicándole que el costo era variable dependiendo a donde la lleven y este era de entre tres mil y tres mil 500 soles. Dejando en claro que nunca sugerí alguna suma de dinero para que sea operada por mi persona en el HNAAA o que le haya recomendado alguna clínica en particular, para tal fin; máxime si como única prueba tiene tan solo su dicho”, señaló.

 

PIDIÓ RECTIFICACIÓN

Notificado del hecho, el 22 de abril del 2016 Rodríguez Terrones cursó una carta notarial a la paciente solicitándole su rectificación. En la misiva, el médico dio cuenta que la atendió de acuerdo a los protocolos médicos de EsSalud, indicándose administración de antibióticos por vía endovenosa y que formuló la interconsulta al servicio de Gastroenterología para Pancreatocolangiografía Retrógrada Endoscópica, útil para extraer los cálculos de la vía biliar sin tener que abrir la misma por cirugía abierta.

 

“El remitente conoce muy bien que a los pacientes no se les debe cobrar para que sean atendidos, sino que por protocolo los pacientes deben esperar la programación que establece el cirujano que ordena la operación, salvo urgencia extrema (riesgo de muerte). En tanto, debo precisar meridianamente que nunca le he referido la entrega de suma de dinero para que sea operada por mi persona en el HNAAA, para tal fin, por ser dicho acto antiético profesional”, señaló en la carta, otorgándole tres días para que se rectifique.

 

El 28 de abril la entonces gerente de la Red Asistencial Lambayeque, Roda Pascual Albitres, remitió la Carta N° 1434 a Yeri del Rocía La Rosa precisando que lamentaba el “malentendido ocasionado” y que se estaban tomando medidas correctivas al respecto.

 

RECONSIDERACIÓN

En respuesta, el 10 de mayo la paciente se dirigió a la gerente de la red con un recurso de reconsideración, pidiendo que se inicie una investigación y, de haber lugar, se aplique la sanción disciplinaria correspondiente al médico Juan Rodríguez por la presunta falta ética.

 

Yeri del Rocío La Rosa expuso que de acuerdo al informe médico necesitaba una intervención quirúrgica de urgencia, porque presentaba un cuadro de Colecistitis Crónica Reagudizada, siendo atemorizada por el médico denunciado.

 

“Mi referida queja, por el acto deshonesto, falta de ética profesional y proceder inhumano no ha podido ser resuelto por su elevado despacho en la forma ilegal que se ha procedido, puesto que todo acto administrativo debe ceñirse a los dispuesto por la Ley del Procedimiento Administrativo, cuyas normas precisan el concepto del Acto Administrativo, los requisitos de la validez de los mismos y la forma en que deben ser expedidos, a fin de que los administrados puedan tener el acceso a su defensa y, por ende, a la impugnación (…) Se observa que mi queja no ha sido atendida con la formalidad de ley, no ha tenido una investigación interna, tampoco se le ha citado al médico quejado para que preste su declaración, menos se ha citado a la recurrente para recepcionar si ratifico o no mi queja”, indicó la paciente.

 

En tal sentido, solicitó un reexamen de la queja y que se abra una inmediata y seria investigación al médico.

 

SANCIÓN

EsSalud procedió a iniciar el proceso administrativo contra Rodríguez Terrones. El médico fue notificado para que el 15 de febrero de este año exponga lo conveniente a su defensa a través de un informe oral, ya sea personalmente o mediante su abogado. Sin embargo, faltó a la diligencia y solicitó la reprogramación de la misma, siendo concedida mediante Carta N° 11 para el 22 de febrero. Empero, Rodríguez Terrones tampoco acudió y mucho menos presentó alegatos por escrito, levantándose las actas correspondientes.

 

Dada la naturaleza de los hechos, el Órgano Instructor del Procedimiento Administrativo Disciplinario - PAD estimó aplicar la amonestación escrita por cuanto resultaba razonable y proporcional.

 

Así, el 26 de febrero de este año, la jefatura del Servicio de Cirugía General, con Resolución N° 1, impuso la amonestación escrita al médico por haber vulnerado el numeral 2) del Artículo 6 del Código de Ética de la Función Pública, aprobado mediante la Ley N° 27815, concordante con el literal b) del numeral 5.1 del Código de Ética del Personal del Seguro Social de Salud – EsSalud, enmarcando su actuación con la falta administrativa disciplinaria establecida en el literal h) del Artículo 85 de la Ley del Servicio Civil – Ley N° 30057, en concordancia con el literal f) del Artículo 98.2 del Reglamento General de la Ley N° 30057.

 

LA ÚLTIMA INSTANCIA

Rodríguez Terrones apeló ante la Oficina de Recursos Humanos de la Red Asistencial Lambayeque, que para el caso de amonestaciones escritas se constituye en la última instancia de acuerdo a la norma que rige el servicio civil, requiriendo la nulidad de la sanción y que se le absuelva de la imputación atribuida por supuesta contravención al derecho de defensa, así como el archivo definitivo del proceso disciplinario por insuficiencia probatoria y por existir – según indicó – “consigna temeraria por parte de la jefatura”.

 

La Oficina de Recursos Humanos evaluó cada uno de los argumentos presentados por el médico y precisó que sí existía prueba indiciaria, que además de ello se tenía la declaración jurada de la tía de la paciente y que la presunta violación al derecho de defensa quedaba descartada considerando que este tuvo dos oportunidades para presentar de manera oral o escrita, personal o a través de su abogado, los descargos correspondientes, pero no asistió a las audiencias.

 

Otro hecho que evaluó Recursos Humanos es que en su recurso impugnatorio Rodríguez Terrones expuso información contenida en la historia clínica de Yeri del Rocío La Rosa, lo que se considera una violación a la intimidad de las personas.

 

“La historia clínica de la paciente reposa en el Seguro Social y se constituye, en principio, en un documento privado sometido a reserva, que tan solo puede ser conocido por el paciente y el médico tratante, y excepcionalmente por un tercero, no pudiendo ofrecer en su defensa estas evaluaciones, pues no se cuenta con la autorización de la paciente y tampoco podría sacar conclusiones del diagnóstico por cuanto no es el especialista para ello”.

 

En tal sentido, tras determinar que las actuaciones realizadas respetaron las etapas y fases del procedimiento administrativo disciplinario, la Oficina de Recursos Humanos de la Red Asistencial Lambayeque emitió la Resolución N° 5, del 24 de abril de este año, declarando infundado el recurso administrativo de apelación presentado por Juan Rodríguez Terrones contra la sanción impuesta por el Servicio de Cirugía General del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo y declaró agotada la vía administrativa, debido a que dicha dependencia se constituye en la última instancia conforme lo señalado por la Ley del Servicio Civil y su Reglamento General.

 

La resolución lleva la firma de Carlos Arteaga Ríos, jefe de Recursos Humanos del seguro social en Lambayeque.

 

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  • El inicio del proceso administrativo contra Rodríguez Terrones se sustentó en un informe de la Oficina de Asesoría Jurídica de la Red Asistencial Lambayeque. 

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