La presencia en el Vaticano del exobispo de Chiclayo Robert Prevost ha generado un aumento en el interés por la ciudad y su principal templo por lo tanto es fundamental que la información disponible sea fidedigna y confiable.
Cumpliendo una promesa
Chiclayo fue escenario de la feroz y épica jornada liderada por Balta el 7 de enero de 1868, en la que derrota a las tropas gubernamentales del General Pardo Ochoa, con un respaldo de tal magnitud, que el Coronel Balta recordaría con gratitud por el resto su vida.1
En agosto de ese año Balta es elegido presidente por abrumadora mayoría y una vez en el gobierno de Lima deseoso de cumplir con la promesa hecha al pueblo de Chiclayo, envió un delegado para hacerles conocer los deseos del gobierno peruano de llevar a cabo la edificación de una obra pública que fuere de más urgente necesidad para sus habitantes. 2
Los chiclayanos manifestaron en voz alta y con movimientos expresivos que sus deseos eran que el patriota gobernante les construyera un Templo Católico y que fuera mejor que el de Lambayeque. El delegado del presidente, ante la petición, respondió: ¡Pronto tendréis la Iglesia que pedís! 3
El 30 de diciembre de ese año se firmó el Decreto Presidencial cuyo tenor es el siguiente:
Nómbrese una comisión de los ingenieros don Mario Alleón y don Guillermo Townsend, para que inmediatamente procedan a levantar el plano y formar el correspondiente presupuesto para la construcción de una iglesia en la ciudad de Chiclayo, debiendo encargarse de la dirección de obras el Ingeniero Townsend, luego que se apruebe por el gobierno el plano y el presupuesto de la mencionada obra… 4
A mediados de 1869, el mismo presidente de la República da orden verbal al ingeniero Felipe Arancibia de hacer un plano de una “Iglesia grande y suntuosa” para la ciudad de Chiclayo lo más pronto posible,5 tal como consta en el informe presentado por Arancibia a la Junta central de ingenieros, quienes luego lo elevan al ministro de estado en el Despacho de Gobierno el 28 de agosto de 1873. 6
Según señala el historiador J. Bachmann desde los planos originales trazados por el Ing. Arancibia fue concebida como la típica cruz latina con tres naves, dos torres, una gran bóveda de cañón y una gran cúpula de crucero.7
El inicio de la obra
Una vez en poder del ingeniero irlandés Townsend los planos ya aprobados por el gobierno, fue el mismo quien tuvo a cargo la dirección de las obras de la Catedral en 1869 durante la primera fase de su construcción.8
El Presbítero de la Iglesia Matriz Padre Manuel Vargas Machuca fue quien llevó a cabo la ceremonia de colocación de la primera piedra que fue apadrinada por el hijo del presidente don Ricardo Balta. Tres días después de estos actos se dio inicio a los trabajos de cimentación del templo, lo cual tomó cuarenta días. Los cimientos fueron hechos a base de piedra azul con umbraladura de algarrobo; con mezcla de cal, arena y yeso dado que por entonces no se conocía el cemento.9
Se avanzaron los trabajos por espacio de dieciocho meses, al cabo de los cuales se paraliza la obra por falta de financiamiento. Se había logrado levantar hasta el segundo cuerpo de las torres, las paredes y sus gruesas columnas quedaron casi terminadas, la media naranja todavía no concluida, como el piso y revestimientos del templo que quedaron inconclusos.
En abril de 1870, a solicitud del ministro del ramo con la finalidad de dar detalles para la prosecusión de la obra e inspeccionarla, viaja comisionado por la Junta Central de Ingenieros el autor propio del plano de la Iglesia para Chiclayo. 10
Descripción del proyecto según su autor
Para 1874 el ingeniero Arancibia ya habia visitado Chiclayo por cuatro veces más, con el fin de inspeccionar la obra. Así la describe:
La forma general de la Iglesia de Chiclayo es la de una cruz latina. El cuerpo principal está dividido en tres naves; la central de 15 metros de ancho y las dos laterales de 6 metros 50 cada una. La prolongación de la nave principal, forma el coro bajo en el cual estará colocado el altar mayor.
Entre el coro bajo y el cuerpo principal de la Iglesia está el crucero destinado a llevar 4 altares. A cada lado del coro bajo hay un cuarto destinado a servir de sacristía. La altura del piso interior de estos cuartos sobre el nivel de la plaza, permite que, cada uno de ellos tenga un subterraneo que servirá de depósito o bodega (…)
Las torres sobresalen de los muros laterales y del de la fachada, de modo que cuadran el pórtico con intercolumnios que se han colocado delante de las tres puertas principales (…) El coro alto debe ocupar los dos primeros intercolumnios contra el muro de la fachada y prolongarse hasta sobre las columnas del pórtico, de modo que llega a tener 26 metros de ancho y 13 de profundidad, medida sobre el eje longitudinal del templo. El piso interior de la iglesia está a 1 metro 22 más alto que el terreno natural de la plaza. Para salvar esa diferencia de nivel, se han proyectado tres escaleras, una de 20 metros de ancho delante de cada una de las puertas laterales… 11
Asimismo, describe fallas en la construcción como los arcos pequeños que unen entre ellos las columnas de la misma hilera, algunos de los arcos de la nave principal se habían rajado, lo más serio que descubre es el hundimiento de las torres por la humedad, de todo esto hace una descripción técnica al igual que sus posibles soluciones.12 En lo referente a las torres piensa en dos soluciones, quitarles peso destruyendo el segundo cuerpo para hacerlas de caña, pero reconoce que estan bien hechas y se inclina por la segunda opcion, drenar el suelo mediante una zanja profunda rellena con piedra grande sin mezcla, conduciendo así las aguas de filtración a un lugar conveniente.13
Albores del siglo XX
Para inicios del siglo XX había partidarios para que la construcción del suntuoso templo no sólo no se concluyera, sino que por el contrario debía de demolerse lo ya edificado y en aquel terreno despejado realizar la ampliación del Parque Principal.
Con esto se quería evitar que el cascaron de mampostería que era por aquel entonces inconclusa nueva iglesia, y que ya servía como campo de juego con pelota de trapo, y como solar para la llegada de circos y carruseles, se convirtiera además en letrina pública, cancha para pelea de gallos, plaza de toros o guarida de lechuzas, murciélagos y gallinazos.
En el atrio se celebró el Te Deum, al conmemorarse un siglo de la independencia del Perú en 1921.
Tras cincuenta y cinco años de paralizada la obra, se solicitó al gobierno de turno una partida para reanudar la construcción. Es así que en febrero de 1928 se reinicia la construcción de la catedral contando con el apoyo del pueblo y del gobierno del presidente Augusto B. Leguía, que había permanecido inconclusa y tapiada por una pared provisional durante más de medio siglo. En esta ocasión fue el ingeniero y Arquitecto Alemán Roberto Behr quien tuvo a cargo esta tarea.
En 1935 es relevado en sus funciones por el proyectista y constructor Arquitecto Víctor Mora Flores, natural de Paiján. Estuvo a cargo de la ornamentación del altar mayor que debía ser inaugurado para el centenario de vida ciudadana.
Así, Chiclayo celebraba con mucho entusiasmo un siglo de la elevación de Chiclayo a categoría de provincia. Muchos ciudadanos tenían la esperanza de que el tradicional Te Deum de esta ocasión se realizara en el tan anhelado templo y aunque las paredes ya estaban terminadas la ausencia del piso y puertas impidió la cristalización de ese deseo.
Y a pesar que externamente el templo estaba notoriamente inconcluso, la opinión pública estaba fascinada con la grandiosidad de su interior. Los intercolumnios que definían las tres naves de excelentes proporciones eran algo nunca antes visto por la mayoría de los pobladores.
Cabe mencionar que la construcción tradicional de las columnas de la catedral tiene mampostería con mortero compuesto por claras de huevos de aves, cal y yeso, combinación que los alarifes usaban por la increíble dureza que conseguía. Sin fierro.
Lo acertado de la proyección y construcción de la Catedral es debido a que los alarifes, arquitectos y maestros de obra conocían a conciencia su oficio y lo hacían con verdaderas pasión y honestidad.
Si bien la construcción propiamente dicha se concluyó a fines de la década del año 1939, los trabajos de remodelación, cambios debidos probables a fallas estructurales y de acabados se prolongaron hasta los años cincuenta.
Finalmente… Catedral
El 17 de diciembre de 1956, el Papa Pio XII desmembró de la Arquidiócesis de Trujillo a todo el departamento de Lambayeque y de la Diócesis de Cajamarca a las provincias de Chota, Cutervo y Santa Cruz, erigiendo en esos territorios la Diócesis de Chiclayo.
Una vez logrado el estatus de diócesis para Chiclayo, tuvo entonces la Iglesia Nueva el derecho de ser llamada de Catedral. Fue consagrada el 7 de diciembre de 1,959 a los Sagrados Corazones de Jesús y María por el primer obispo de Chiclayo, Monseñor Daniel Figueroa Villón, quien había sido párroco de la Matriz acompañado por Monseñor Jerónimo Mondoñedo. Una placa de bronce confeccionada en el Colegio de Artes y Oficios Pedro A. Labarthe, rememora en el tiempo tan importante hecho.
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Fuentes
[1] y 2 Boletín de Chiclayo. 07 de enero de 1868 Descripción basada en: Número 3.
3 y 4 Arosemena Garland, G. «El coronel José Balta 1814-1872», Imprenta del Ministerio de Guerra,1945.
5, 8, 10 y 13 Diaz torres, M.A., «Inicios de la catedral de Chiclayo» Centro de documentación particular
6 y 7 Bachmann, C. J., Monografía Histórico-Geográfica Departamento de Lambayeque, Lima, Torres Aguirre, 1921.
9, 11 y 12 Arancibia, F., «Informe presentado a la Junta central de ingenieros» Anales del cuerpo de Ingenieros del Perú Lima 1874 (Lima, 28 -VIII- 1873) T. II
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Figs. SILVA PERALTA, R. V. «El archivo fotográfico de Chiclayo» Antiguas fotos de Chiclayo.
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Arq. Especialista en Historia de la Arquitectura
e Historiadora del Arte
Corresponsal extranjera de Expresión.
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