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OBRAS QUE NO CAMBIAN VIDAS: Lambayeque y el círculo vicioso de la inversión pública sin impacto

Escribe: Dr. Elmer Bagner Salazar Salazar
Edición N° 1434

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A pesar de contar con recursos para la infraestructura y los servicios, Lambayeque enfrenta un reto fundamental para su futuro: el desembolso público no se refleja en mejoras notables en la calidad de vida de sus ciudadanos, de acuerdo con informes oficiales, se estima que la inversión total para el año 2025 en la región superó los S/ 800 millones, lo cual fue apoyado por proyectos privados y obras por impuestos que aumentaron las expectativas de desarrollo regional.

No obstante, los datos más recientes indican que una parte significativa de ese presupuesto no se ejecuta y no genera resultados concretos para la población, esta paradoja, en la que hay un presupuesto elevado, pero no tiene impacto social, se ha vuelto un círculo vicioso que restringe la competitividad a nivel regional y agudiza las diferencias en servicios básicos; este artículo examina este problema utilizando datos recientes del 2025 y proyecciones para el 2026.

Inversión pública: cifras y ejecución en 2025:

El 2025 comenzó con cifras de inversión pública en ascenso en todo el país: la inversión pública alcanzó un récord histórico de S/ 3,157 millones en enero, lo que representa un incremento anual del 47%. No obstante, al observar el ritmo de ejecución en Lambayeque, la situación es un poco menos optimista, la inversión pública en Lambayeque experimentó fluctuaciones durante 2025, según la información del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), llegando a:

*    S/ 129,3 millones en febrero y S/ 148,6 millones en abril —con avances de ejecución menores al 20 % del presupuesto aprobado.

*    S/ 174,0 millones en agosto de 2025 y un avance general de la inversión pública de 47 % del Presupuesto Institucional Modificado (PIM).

*    A mitad de año (junio 2025), la inversión pública acumulada fue de S/ 193,7 millones, con un avance de ejecución de apenas 41,5 % del PIM

Estos números muestran dos problemas fundamentales: en primer lugar, Lambayeque continúa con niveles de ejecución bajos en comparación con otras regiones; y en segundo lugar, el proceso de ejecución es muy lento, lo cual disminuye el impacto real que los proyectos tienen sobre el desarrollo social. Asimismo, una advertencia de la Contraloría General de la República a finales de 2025 indicó que Lambayeque solo implementó aproximadamente el 45 % del presupuesto asignado para inversiones, lo que la sitúa entre las zonas con más bajo progreso en su ejecución.

Proyectos anunciados vs. resultados visibles:

Como parte de un plan integral destinado a potenciar el desarrollo regional, en los primeros meses de 2025, la administración regional dio a conocer la licitación de proyectos por S/ 300 millones, además, se han hecho viables en torno a 26 proyectos por encima de los S/ 485 millones enfocados en áreas como el transporte, la educación, el turismo y el saneamiento. El proyecto incluye también iniciativas privadas con un impacto estructural, como la desaladora Lambayeque (49 millones de dólares) y el sistema hídrico integral del Valle Chancay-Lambayeque (619 millones de dólares), que tienen el potencial de crear más de 50 000 puestos de trabajo directos y optimizar los servicios básicos.

No obstante, en la realidad de muchos de estos proyectos, los resultados obtenidos no coinciden con lo esperado, muchos continúan en la fase de licitación sin progresos significativos, o con ejecutorias que no se traducen en mejoras del servicio (vías transitables, agua potable constante o infraestructura adecuada para la educación). Esto refuerza la idea que tienen los ciudadanos de que se anuncian las obras, pero no se llevan a cabo de forma efectiva.

Impacto limitado en indicadores sociales:

A pesar de la existencia de proyectos estratégicos, su implementación no ha sido lo suficientemente rápida como para producir impactos visibles en indicadores sociales del día a día, como el acceso a servicios esenciales o la infraestructura educativa, investigaciones anteriores, hasta el año 2024, indicaron que la inversión en educación y salud tenía un impacto positivo en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Sin embargo, en la actualidad, con una puesta en marcha que no llega al 50 % de los recursos asignados y una gran cantidad de proyectos atrasados, el efecto potencial de estas inversiones en la mejora de la calidad de vida tarda en ser evidente, sobre todo en áreas periurbanas y rurales.

La situación de Lambayeque en 2025 revela una paradoja que se repite con preocupante frecuencia: un aumento en el volumen de recursos asignados a la inversión pública no asegura una mejora en las condiciones de vida:

* Según las cifras de ejecución, que son inferiores al 50 %, la región presenta un grave problema en cuanto a la absorción de recursos.

*   A pesar de que se presentan proyectos de gran magnitud, como las asociaciones público-privadas y las inversiones privadas, muchos avanzan con lentitud o siguen en fases iniciales.

ü    La posibilidad de que la región cierre las brechas en infraestructura y servicios fundamentales se ve limitada por la diferencia entre el presupuesto asignado y el gasto real, esta circunstancia repite patrones que ya se han observado en estudios anteriores y persisten las demoras en los indicadores sociales.

Si no se optimizan los procesos de planeación, gestión y coordinación entre gobiernos, el reto será aún mayor en perspectiva hacia 2026, esto es así porque el Presupuesto Nacional 2026 prevé un incremento general del gasto público, lo que brinda oportunidades para robustecer las inversiones regionales.

Lambayeque necesita una serie de reformas y acciones específicas para romper el ciclo vicioso de inversión pública sin impacto:

  1. Priorizar proyectos con impacto social claro: Para centrar la cartera de inversiones en necesidades específicas, tanto a nivel social como productivo, se debe rediseñarla, para ello, es importante determinar desde el comienzo los indicadores de resultados.

2. Fortalecer habilidades técnicas a nivel regional: Entrenar a los equipos técnicos en la creación, supervisión y realización de proyectos con el fin de disminuir las disparidades en su implementación.

3. Impulsar la ejecución de manera transparente: Implementar procesos de evaluación pública periódica (trimestral) que no solo reporten los resultados financieros, sino también el impacto social y las dificultades detectadas.

4. Promover acuerdos efectivos con el sector privado: Respaldar proyectos de APP, cofinanciamiento y Obras por Impuestos, con cláusulas de cumplimiento de objetivos sociales verificables en todo momento.

5. Promover participación ciudadana: Incluir a la sociedad civil y gremios productivos en la definición, seguimiento y evaluación de proyectos para asegurar que las inversiones respondan a necesidades reales.

 

(*)Doctor

(*) Docente USMP - FN

(*) Correo: bagnerss3@gmail.com

(*) Teléfono: 979217638

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