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PARASITOSIS INTESTINAL EN EL DEPARTAMENTO DE LAMBAYEQUE

Escribe: Fransk Carrasco Solano (*)
Edición N° 1450

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La parasitosis intestinal continúa siendo un problema relevante de salud pública en el Perú y en el departamento de Lambayeque, afectando principalmente a poblaciones vulnerables en las provincias de Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe. A pesar de los avances en cobertura sanitaria, múltiples investigaciones regionales —incluyendo tesis de pregrado de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo (UNPRG)— evidencian que esta enfermedad persiste con elevada frecuencia, especialmente en niños. Los parásitos intestinales más comunes identificados en la región son Giardia lamblia, Ascaris lumbricoides y Enterobius vermicularis, agentes que comprometen la salud intestinal, el estado nutricional y el desarrollo cognitivo, generando un impacto silencioso pero significativo en la calidad de vida de la población.

En la provincia de Chiclayo, diversos estudios muestran cifras preocupantes. Por ejemplo, en el distrito de Pátapo, específicamente en el anexo La Cría, una investigación reportó una prevalencia de parasitosis intestinal de 51,67 % en niños de 1 a 6 años, con predominio de Enterobius vermicularis. Asimismo, en zonas urbano-marginales como La Victoria, Úcupe y otros sectores periféricos de Chiclayo, se han identificado tasas constantes de enteroparasitismo, lo que demuestra que el problema no se limita a áreas rurales, sino que también afecta espacios urbanos donde persisten deficiencias en saneamiento. Asimismo, en la provincia de Lambayeque, distintos estudios en los distritos de Túcume y Jayanca revelan prevalencias elevadas en niños menores de 12 años, confirmando la amplia distribución de esta enfermedad en el territorio regional.

La situación en la provincia de Ferreñafe y en zonas rurales es aún más crítica. Investigaciones desarrolladas en el distrito de Salas, como en el centro poblado de Colaya, evidencian una alta frecuencia de parasitosis intestinal en niños de 5 a 12 años. De igual forma, en el distrito de Zaña, particularmente en los centros poblados San Rafael y Nuevo en donde se han identificado una importante carga de enfermedad asociada a condiciones ambientales y sociales desfavorables. Estos hallazgos reflejan una distribución desigual de la parasitosis, concentrándose principalmente en comunidades con pobreza estructural, acceso limitado a servicios básicos y escasa educación sanitaria.

Las causas

Los factores asociados a la parasitosis intestinal en el departamento de Lambayeque son múltiples y están estrechamente interrelacionados. Entre los principales destacan la falta de acceso a agua potable segura, el consumo de agua contaminada, la ausencia o deficiencia de sistemas de alcantarillado y la inadecuada disposición de excretas. Estas condiciones favorecen la contaminación del entorno y facilitan el ciclo de transmisión de los parásitos. A ello se suman prácticas higiénicas deficientes, como el inadecuado lavado de manos, la manipulación incorrecta de alimentos y el contacto frecuente con suelos contaminados. Asimismo, factores sociales como el hacinamiento, la pobreza y el bajo nivel educativo de los padres incrementan el riesgo de infección, perpetuando la enfermedad en las familias y comunidades.

Otro aspecto relevante es la vulnerabilidad de la población infantil, que presenta mayor riesgo debido a sus hábitos conductuales y a su sistema inmunológico en desarrollo. Los niños suelen estar más expuestos al ambiente contaminado y tienen menor adherencia a prácticas de higiene, lo que facilita la transmisión de los parásitos. Además, la relación entre parasitosis y desnutrición agrava el problema, ya que las infecciones intestinales afectan la absorción de nutrientes y debilitan las defensas del organismo, generando un círculo vicioso que impacta en el crecimiento y desarrollo. Esta situación, ampliamente documentada en estudios regionales, evidencia la necesidad de intervenciones prioritarias en este grupo etario.

Frente a este panorama, la prevención de la parasitosis intestinal se convierte en una estrategia fundamental y urgente. Más allá del tratamiento farmacológico, es imprescindible promover acciones sostenidas de educación sanitaria que fomenten hábitos básicos como el lavado de manos, el consumo de agua segura y la adecuada manipulación de alimentos. Asimismo, es necesario fortalecer las políticas públicas orientadas a mejorar el acceso a servicios de saneamiento básico, especialmente en zonas rurales y urbano-marginales. La participación activa de las familias, las escuelas y las autoridades locales resulta clave para generar cambios duraderos. La parasitosis intestinal es, en gran medida, prevenible; sin embargo, su persistencia en Lambayeque refleja brechas sociales que deben ser abordadas de manera integral. Invertir en prevención no solo reducirá la carga de enfermedad, sino que también contribuirá al desarrollo humano y al bienestar de futuras generaciones.

(*) Biólogo y docente ordinario – FCCBB - UNPRG

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