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HABLANDO DE NUTRICIÓN: OBESIDAD Y SOBREPESO EN NIÑOS PERUANOS

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1129

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Escribe: Cecilia Ferre Calderón.

 

En el Perú, según el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Instituto Nacional de Salud - INS, el 25 % de niños de 5 a 9 años ya tiene sobrepeso y obesidad, y estamos hablando de todos los niveles sociales, no solo de niños de zona rural, también de los de zona urbana. Existen niños de bajos recursos con obesidad, aunque parezca increíble, por el exceso de carbohidratos que consumen; es decir, arroz, pan, fideos, azúcar y golosinas. También existen niños obesos que tienen anemia por el mismo problema antes referido.

 

En el Perú, también en diversos países de Latinoamérica, la obesidad infantil se ha convertido en un problema que va en aumento. El consumo excesivo de azúcares, sodio y grasas saturadas, así como el sedentarismo, pueden generar graves consecuencias desde la infancia. 

 

Cada día los niños caminan menos, ven más televisión y pasan horas en los videos juegos. Se ha perdido la costumbre de jugar, correr, saltar, que tanta falta hace en nuestros niños.

 

EL CONTROL

Existen alimentos procesados con alto nivel de sal y azúcar, pero si uno cocina algún alimento y se le añade estos elementos en exceso entonces se generan las mismas consecuencias. Lo que debemos hacer es considerar todos los factores de riesgo y ejecutar acciones de prevención y control. No solo la Ley de la Alimentación Saludable va a generar un cambio o mejora en el problema de obesidad y sobrepeso en nuestros niños, lo que necesitamos es un cambio cultural en cuanto a hábitos alimentarios, comer saludablemente y combatir el sedentarismo.

 

Es importante precisar que la obesidad es una enfermedad crónica y si un niño tiene obesidad desde muy temprana edad la probabilidad de que desencadene diabetes es mayor. Es más, si ya tiene la condición de pre diabetes, en cuatro de cada diez casos, se generará diabetes en menos de cinco años.

 

INFORMACIÓN

Actualmente, los octógonos nutricionales están en vigencia en el marco de la Ley de la Alimentación Saludable. Estas son etiquetas de advertencia en los alimentos procesados  con anuncios de ‘Alto en Azúcar’, ‘Alto en Sodio’, ‘Alto en Grasas Saturadas’ y ‘Contiene Grasa Trans’, son una herramienta que los padres deben aprovechar para enseñar a sus hijos porqué no comer determinados alimentos o si se hace que sea muy esporádicamente y en pequeñas cantidades.

 

Ahora, es muy importante que los padres enseñen a sus hijos en casa a comer saludable, pero tienen que predicar con el ejemplo. Tener hábitos de alimentación saludable se forma desde bebés y es tarea de los padres de familia educar a sus niños a poder hacerlo. Recuerden nunca es tarde para cambiar y mejorar nuestros hábitos alimentarios.

 

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Cuidado con las golosinas. Uno de los principales errores de los padres es que desde muy temprana edad introducen a los pequeños en el consumo de alimentos marcadamente dulces (golosinas, chocolates, etc.) o salados (comida rápida), generando que el niño se acostumbre a estos sabores altamente adictivos. Abuelos y otros familiares deben unirse y ayudar para que los niños se acostumbren a comer alimentos frescos y naturales.

 

Las comidas deben que tener horario fijo. Muchos padres permiten que los niños coman a deshoras y, en general, se trata de productos con mucha grasa, sal, o azúcar que los dejan satisfechos y que hacen que después no quieran comer la comida que les corresponde. Ahí empieza un círculo vicioso, porque después -nuevamente a deshora- les da hambre y comen otra vez ese tipo de alimentos. Para evitar esto, no solo hace falta que consuman de forma ordenada las comidas diarias, sino que estas sean correctamente planificadas y equilibradas para que no sientan hambre a deshoras. Y si eso ocurre, la propuesta debe ser siempre saludable: una fruta, nueces o pecanas, etc.

 

Frutas y verduras.En los primeros años de vida es cuando se adquieren hábitos y gustos. Por eso es tan importante familiarizarse desde temprano con el sabor de frutas y verduras. Es más  al cumplir el año, los niños ya deberían empezar a comer ensaladas, algo que generalmente no se hace. Pero en cambio, se les introducen golosinas como las galletas, que no son en absoluto necesarias. Si en la primera infancia no se les acerca a estos alimentos saludables, será más difícil que los coman después.

 

Cuidado con las loncheras extra calóricas: Frutas, verduras como la zanahoria, yogur y frutos secos son buenas ideas para la lonchera. Pero a pesar de las recomendaciones que se dan sobre esta materia, muchos padres siguen enviándoles golosinas y productos envasados altos en calorías y azúcar (por comodidad). Sigamos las recomendaciones de los profesionales en nutrición, acudamos a ellos para poder realizar una lonchera saludable.

 

Porciones de adulto. Servirle a un niño de cuatro años la misma porción que a su hermano adolescente es un error común. Y en muchos casos, a pesar de ser porciones no adecuadas para la edad, los padres los obligan a terminarlas. En términos generales, no es bueno premiar ni castigar a un niño con la comida, porque genera distorsiones, como, por ejemplo, cuando se premia un buen resultado escolar con comida chatarra. A tener mucho cuidado con ello.

 

El ejemplo habla por sí solo. Uno tiene que predicar con el ejemplo y especialmente con los niños, por eso no solo el niño debe comer de forma saludable, los adultos también. Las ensaladas deberían estar siempre presentes y el postre debería ser una fruta, dejando los dulces más elaborados solo para ocasiones especiales.

 

Aumentar la actividad física. Los niños deberían practicar deportes o juegos por lo menos por una hora diaria cada día como parte de su rutina, cada día más los niños pasan horas sentados en televisión y videojuegos. Pongamos en su vida actividad física. Es indispensable.

 

Si quieres tener una calidad óptima de vida, puedes lograrlo con una alimentación saludable y así evitar que tu niño padezca de obesidad. Recuerden, la prevención es la clave.

 

(*) Licenciada en Nutrición, gerente de Nutrice.

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