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ANEMIA EN EL PERÚ: UNA LUCHA CONSTANTE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1129

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Escribe: Rosario Limay Sánchez (*)

 

Las estadísticas no mienten al exponer que uno de los problemas más grandes en salud pública en el Perú alude a una deficiencia de hierro en la dieta cotidiana, siendo aquellas regiones más pobres las más afectadas.

 

En los últimos dos años la prevalencia ha aumentado siendo este el reflejo de que los programas destinados a combatirla están siendo mal aplicados.  Sin embargo, es tarea de todos ayudar a combatirla

 

¿QUÉ ES LA ANEMIA?

La anemia se define como la insuficiencia de hemoglobina (células rojas) en la sangre y su principal consecuencia es la deficiencia en el abastecimiento de oxígeno a todo el cuerpo humano.

 

La anemia es altamente prevalente en el mundo, afecta a casi a la mitad de los niños menores de cinco años, y a una tercera parte de las gestantes.

 

En países de bajos y medianos ingresos, como el Perú, se estima que la causa principal de la anemia es la deficiencia de hierro.

 

Algunas de las consecuencias inmediatas de la anemia son el retraso en el crecimiento, la respuesta inmunológica disminuida y regulación de la temperatura alterada. Algunos signos y síntomas como fatiga, debilidad y palidez, así como irritabilidad y déficit de atención.

 

La presencia de anemia en los menores de dos años tiene un efecto no solo en el desarrollo psicomotor, sino que sus consecuencias pueden manifestarse a lo largo del ciclo de vida.

 

Las consecuencias de la anemia no solo están relacionadas a la dificultad respiratoria, sino que pueden ser el producto de las alteraciones en la función del sistema nervioso central, que incluyen procesos altamente específicos como la sinapsis cerebral. Es por eso que la anemia en la infancia podría afectar el desarrollo en el corto y largo plazo, limitando alcanzar el potencial de las personas afectadas.

 

EFECTOS EN EL LARGO PLAZO

Muchos de los estudios sobre la asociación del estado del hierro en la primera infancia y el desarrollo psicomotor y conductual, no hacen diferenciación entre anemia por deficiencia de hierro y deficiencia de hierro. Se sabe que la carencia de hierro afecta negativamente el desarrollo cerebral, debido a que dicho proceso depende de enzimas y proteínas que contienen hierro

 

LA ANEMIA EN EL DESARROLLO INFANTIL

El desarrollo infantil es un proceso de continuos cambios en el niño. En este análisis se centra la atención en solo tres de las áreas del desarrollo infantil, en las cuales se ha documentado ampliamente la asociación que existe con la anemia en las primeras etapas de vida; estas áreas son el desarrollo mental, motor y conductual del individuo.

 

EFECTOS EN EL DESARROLLO MENTAL

El desarrollo mental o cognitivo incluye funciones de ejecución del pensamiento, memoria, razonamiento, atención, procesamiento visual, así como solución de problemas  De manera similar que con el desarrollo motor, la anemia en la infancia reduce las habilidades cognitivas de los niños.

 

EFECTO EN EL DESARROLLO MOTOR

El área motora se relaciona a la habilidad de los niños para controlar el movimiento de sus músculos, clasificándose en habilidades motoras finas y gruesas.

 

El desarrollo motor del niño es el resultado de muchos factores, propios del niño y otros de su entorno, siendo un riesgo muy importante la presencia de anemia durante el período crítico de los primeros años o meses de vida.

 

En una revisión sistemática del 2001, se encontró que los niños que fueron anémicos durante los primeros años de vida, tuvieron luego un bajo desarrollo motor, caracterizado por deficientes habilidades motoras finas y gruesas.

 

EFECTOS EN LA CONDUCTA

La conducta socioemocional es otra de las áreas del desarrollo infantil y comprende el establecimiento de relaciones con otras personas usando sus emociones, así como la regulación de sí mismo y su interés hacia el exterior. En niños que tuvieron anemia en el primer año de vida (a los 6, 12 y 18 meses), y que luego fue corregida mediante suplementación, se encontró que a los 10 años de seguimiento, tuvieron tiempos de reacción más lentos y menor capacidad para controlar respuestas impulsivas, lo que se le denomina como pobre control inhibitorio.

 

Esta dificultad es uno de los déficits conductuales que se relaciona con trastornos como déficit de atención e hiperactividad, entre otros. Estos comportamientos no deseados y problemas de conducta tienen un impacto no solo dentro de cada hogar, sino también en las escuelas y, posiblemente, con el tiempo generen algún tipo de problema social mayor.

 

EFECTOS EN SALUD, EDUCACIÓN Y OTROS

La anemia genera al Estado Peruano un costo alto. En un estudio en Perú se describió que la anemia genera una pérdida del 0,62 % del Producto Bruto Interno (PBI), lo que para el año 2009-2010 significó un aproximado de USD 857 millones (valor estimado a partir del tipo de cambio del dólar del día 1 de septiembre de 2017 [1 USD = 3,239 soles]), cifra que representó cerca del 40 % del presupuesto del sector Salud de ese mismo año.

 

Casi la mitad del costo que genera la anemia al Estado peruano (46,3 %) es por pérdida cognitiva, un 12,7 y 18,2 % por pérdidas de escolaridad y productividad en el adulto, respectivamente.

 

Esto afecta, principalmente, a los sectores de Educación, Empleo, Producción, Agricultura y Minería, ya que la anemia resta capacidades en el trabajo, ocasionando pérdidas en la productividad, lo que se traduce en un menor acceso a puestos de trabajo o en un menor salario. Todo ello va a influir en la cantidad de dinero que el Estado recauda a través del pago de impuestos.

 

CARENCIA DE HIERRO

La anemia es el mayor problema de salud pública que afecta a la población en el mundo desarrollado y en desarrollo, no solo porque es el daño más común y el más ampliamente distribuido, sino porque es el más prevalente entre los grupos vulnerables, como niños pequeños y mujeres en edad fértil. Afecta al 43 % de los menores de 5 años, 38 % de las gestantes y de vida y dificulta al 29 % de las no gestantes.

 

En el Perú, la incidencia de la anemia se redujo 8.4 % puntos porcentuales en el período 2008 y 2017, por el contrario en el período 2017 al presente año ha mostrado un aumento acelerado del 0.6 %. Para la OMS (Organización Mundial de la Salud) según el tipo de anemia en el que el 69 % son leves, el 30 % son moderados y apenas el 1 % son severos, conllevan un problema en la calidad de vida y el establecimiento de relaciones sociales del individuo con el resto del Perú. Mientras más grave sea el problema más dificultades se presentan.

 

De acuerdo con la OMS, la prevalencia de la anemia en el Perú es similar a la de Siria (34.9 %), Marruecos (34 %) y Vietnam (33.9 %), resultando ser la tercera más alta en Latinoamérica, solo después de Venezuela (62 %) y Bolivia (47 %).

 

La tasa anémica del Perú, además, esconde  grandes diferencias alrededor del país según regiones. En Puno el 66.3 % de niños son anémicos, mientras que en Arequipa la incidencia es de 24.1%

 

La anemia se asocia a diversos factores sociodemográficos y factores relacionados al cuidado de la salud del niño. Un análisis secundario en el Perú (año 2016), encontró que en menores de 6 a 35 meses, la anemia está asociada tanto a factores sociodemográficos (lugar de residencia fuera de Lima, bajo nivel socioeconómico, madre adolescente y con poco nivel educativo, sexo masculino del menor, edad menor a 24 meses, fiebre reciente), como al cuidado madre-niño (falta de control prenatal y de tratamiento contra la anemia en la gestación, parto en el hogar, anemia materna durante la encuesta y ausencia de tratamiento antiparasitario en el menor). 

 

En suma, la prevalencia de la anemia es un problema de salud pública, con implicancias y causas sociales y económicas. En ese sentido, queda claro que toda la población peruana debe trabajar en conjunto para combatir y aportar conocimiento del problema a las demás personas. Es tarea de todos.

 

(*) Secretaria Científica  del Colegio de Nutricionistas del Consejo Regional lII.

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