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EL 90 % DE LOS JÓVENES SE AUTOMEDICA: ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES SE INCREMENTAN EN LAMBAYEQUE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1025

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Los problemas de salud han evolucionado en las últimas décadas. De las enfermedades infecciosas que a inicios del 90 mantuvieron en vilo a miles de peruanos, se ha pasado a un notable incremento de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad. Para entender el problema Expresión conversó con el médico epidemiólogo Cristian Díaz Vélez, jefe de la Oficina de Inteligencia Sanitaria del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, quien pone énfasis en la importancia de la prevención.

 

“En Lambayeque y en el Perú en general hay una tendencia a tener enfermedades que son muy infecciosas, pero cada vez toman mayor importancia las enfermedades que no son transmisibles como el cáncer, la diabetes, la hipertensión arterial; enfermedades que son crónicas, que llegan y se quedan en la población. Un ejemplo es cómo ha aumentado la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso, los casos de cáncer también han aumentado, probablemente porque hemos mejorado en la capacidad de diagnóstico, cosa que no teníamos hace 20 años”, explica Díaz Vélez.

 

El especialista anota que a diferencia del cáncer de cuello uterino, mama y próstata, para el cáncer de estómago y colon no existen aún sistemas de tamizaje bien implementados que permitan su detección temprana, por lo que hay limitaciones para su tratamiento o, en la mayoría de casos, se encuentra en estadios más avanzados, generando un alto impacto no solo en el paciente, sino también en su familia y entorno.

 

HACE 24 AÑOS

En 1993, el Perú vivía todavía los estragos de una de las epidemias más severas que azotó a la población. El cólera cobró cientos de víctimas a nivel nacional y hubo necesidad de duplicar esfuerzos desde el Estado para que a través de las estrategias sanitarias, sobre todo de prevención, sea posible hacer frente al problema.

 

¿Desde entonces a la fecha, la población quedó libre del cólera? Cristian Díaz afirma que no, y es que cada vez que se presenta un desastre natural como el reciente Niño Costero, por ejemplo, aparecen o se incrementan los riesgos de brote de enfermedades trazadoras, que son aquellas cuya solución no depende únicamente del sector salud.

 

“Justamente por el Niño Costero una de las alertas que teníamos estaba relacionada a la presencia del cólera, una enfermedad de la que todavía tenemos casos. Hubo un gran brote de cólera posterior al terremoto en Haití y aquí mismo hemos tenido la alerta. Es cierto que hace 20 años teníamos ese problema y también es cierto que no estamos libres”, refiere.

 

Díaz Vélez, epidemiólogo por la Universidad Peruana Cayetano Heredia, señala que un serio problema para la prevención de enfermedades infeccionas como el cólera o las proliferadas por vectores como la del dengue, es la falta de acceso a los servicios de agua y alcantarillado, situación que en diversas partes del país sigue igual a la que se tenía en la década del 90.

 

“No vamos a controlar esas enfermedades mientras no desaparezcamos los determinantes sociales que hacen que estas aparezcan”, enfatiza, añadiendo que si bien se ha avanzado en la cobertura con servicios básicos a la población rural, aún existen lugares en los que la ausencia de estos focaliza la aparición de las enfermedades.

 

“Las enfermedades se van focalizando, pero no solamente es en las zonas rurales, ahora estamos aprendiendo con el dengue es una enfermedad que da brotes en zonas como Batán Grande, Motupe, Olmos, Tumán, Patapo, y también en Chiclayo metropolitano. Quizá ahora las condiciones han cambiado por el clima, pero una vez que vuelva la ola de calor volverán los brotes de la enfermedad. Debemos tener en cuenta que las enfermedades se expanden por las condiciones que existen en el ambiente, hemos tenido brotes de leptospirosis y este es un problema que volverá a repetirse en la medida que volvamos a tener condiciones como las presentadas durante el período de lluvias”, asevera.

 

NUEVAS ENFERMEDADES

Una de las enfermedades que se ha considerado vencida es la malaria, y si bien en Lambayeque no se reportan casos hace varios años, esto sí sucede en los departamentos vecinos, sobre todo en la ruta al nororiente. En ciudades como Bagua y Moyobamba, los casos de malaria son constantes.

 

Cristian Díaz explica que otra enfermedad bastante conocida es la fiebre amarilla, pero también se tiene casos de nuevas afecciones a la salud de la población, como la chikungunya y el zika.

 

“El riesgo existe, porque si se transmite el dengue las otras enfermedades también podrían proliferarse”, señala.

 

Anota que las variaciones del clima son condicionantes para la expansión de ciertas enfermedades. El médico refiere que las Infecciones Respiratorias Agudas – IRAS, son mucho más frecuentes entre el otoño y el invierno, y se presentan factores favorables a la aparición de la influenza AH1N1 y otras afecciones respiratorias que ya han cobrado víctimas mortales en el departamento.

 

Similar situación se presenta con las Enfermedades Diarreicas Aguas – EDAS, cuyo incremento es mayor en los meses de verano por la contaminación de las aguas y el cuidado inadecuado de los alimentos.

 

LA PREVENCIÓN

“El reto para todos los profesionales de la salud es que debemos abordar la prevención para las enfermedades, que va desde la promoción de estilos de vida saludables hasta el diagnóstico temprano, lo que ayudará a hacer más efectiva la acción frente a problemas crónicos como la diabetes, la hipertensión arterial y el cáncer. Creo que todos debemos concientizarnos al respecto, porque obviamente eso va a repercutir mucho en reducir las tasas de mortalidad de la población y en mejorar su calidad de vida”, indica.

 

Díaz Vélez recuerda que hace un par de décadas otro de los problemas más frecuentes en salud pública era el alto índice de mortalidad materno – infantil, por situaciones que podían evitarse o prevenirse.

Actualmente los indicadores se han reducido a cuatro o seis casos al año, lo que todavía es preocupante en razón que ninguna muerte durante el embarazo o el parto deberían justificarse.

 

“Seguimos teniendo muertes maternas en Lambayeque y estas pueden fácilmente evitarse. Por otro lado, si hablamos de las enfermedades infecciosas conocidas como las tuberculosis y el VIH, es necesario fortalecer el trabajo de prevención”, indica.

 

Agrega que la tuberculosis es una enfermedad que estigmatiza al paciente, quien por temor al rechazo de su entorno no guarda los cuidados necesarios para recuperarse de la afectación a su salud.

 

A eso se suma que en el departamento la infraestructura sanitaria es todavía deficiente para atender a pacientes con TBC, quienes requieren de ambientes especiales para el diagnóstico y tratamiento. Lo mismo sucede con los pacientes con VIH – SIDA.

 

“Hay una fuerte relación entre la TBC, el VIH y la diabetes, lo que termina siendo devastador para el paciente, tan preocupante como la asociación que existe entre la diabetes y la hipertensión arterial, lo que va a originar la insuficiencia renal. Todas estas complicaciones no solo afectan severamente al paciente, sino que también encarecen los tratamientos, que deben ser cubiertos con el poco presupuesto que se asigna al sector salud”, señala.

 

SALUD EN NÚMEROS

Díaz Vélez comenta que en la estadística departamental, las enfermedades infecciosas, respiratorias y diarreicas siguen ocupando los primeros lugares, en tanto los problemas bucales  como las caries y gingivitis presentan una tendencia de crecimiento que debe ser atendida de manera oportuna.

 

“En la seguridad social es muy importante el tema de las enfermedades crónicas, tenemos un tipo de población muy especial que presenta diabetes, hipertensión arterial, ambas juntas e insuficiencia renal. Casi una cuarta parte del presupuesto de EsSalud se destina a los pacientes con diabetes, hipertensión arterial e insuficiencia renal. Un estudio realizado arroja que aproximadamente el 15 % de la población adulta de Chiclayo tendría diabetes y que más o menos el 20 % tiene hipertensión. Lo que preocupa es que esta tendencia siga aumentado, al igual que la obesidad y el sobrepeso. Si vemos las estadísticas del año 2000, encontramos que un estudio publicado por el Ministerio de Salud  presenta que hay una tendencia de incremento en sobrepeso y obesidad, y que Piura es la región con mayor número de casos de hipertensión arterial y diabetes”, precisa.

 

AUTOMEDICACIÓN

Díaz Vélez comenta que otro serio problema de la salud local es el alto índice de automedicación. Según explica, un estudio realizado en población joven arrojó que aproximadamente el 90 % de esta se automedica, recurriendo al uso deliberado de antinflamatorios, antibióticos o cualquier otro tipo de medicamentos.

 

“Entre los medicamentos que más se usan en la automedicación están los antiinflamatorios, en primer lugar, pero también aparecen los antibióticos, y ahí si hay mucho cuidado, porque el uso inadecuado o indiscriminado de antibióticos puede conllevar a la multiresistencia o la resistencia antibiótica; es decir, que llegará un momento en el cual nos quedemos sin armas ante las bacterias para poder defendernos porque vamos a ser resistentes a todos los medicamentos. Esto pasa porque la cantidad de boticas y farmacias que hay, expenden sin mayor control y lamentablemente no respetan la venta con receta médica”, explica.

 

Comenta que se ha encontrado casos de farmacias que venden incluso pastillas como alprazolam, diazepan y clonazepam sin requerir al comprador la autorización médica para su consumo. También existen modificaciones a las recetas médicas y un comportamiento inadecuado entre el vendedor y el consumidor final.

 

“Uno de los resultados que también llama la atención en ese estudio es el alto consumo por parte de las mujeres jóvenes de la píldora de emergencia o pastilla del día del siguiente, cuando lo correcto es que dicha pastilla se consuma como máximo dos veces al año. Sin embargo, el estudio reveló que casi el 40 % de la población femenina lo usa y esa es una cifra bastante importante, que se relaciona además con el embarazo adolescente y la mortalidad materna, que es el último eslabón de esta cadena de riesgo”, enfatiza.

 

PERFIL

Cristian Díaz Vélez es médico egresado de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, magíster en Epidemiología Clínica por la Universidad Cayetano Heredia y actual jefe del Oficina de Inteligencia Sanitaria del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo.

 

Asimismo, se ha desempeñado como responsable de la Unidad de Medicina Humana de la Universidad de San Martín de Porres – Filial Norte, ha realizado una pasantía en Israel en Gestión de los Servicios de Salud y otra en Paraguay sobre Vigilancia Epidemiológica.

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