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RECORDANDO A UN EXCELENTE CABALLERO: CIEN AÑOS DE NACIMIENTO DE DON CARLOS URBANO BALAREZO VALERA

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1148

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Este 7 de enero del 2020 se conmemoró 100 años de nacimiento de Don Carlos Urbano Balarezo Valera.

Hombre sencillo, bueno, afable, cariñoso y respetuoso con todos, pero dueño de un carisma y una personalidad imponentes, hasta ahora insuperable.

Don Carlos Urbano Balarezo Valera nació en Guadalupe, Pacasmayo, el 7 de enero de 1920. Muy joven llego a Lambayeque donde se desempeñó como en la Gerencia de la Hacienda Mocce, ubicada en la ciudad de Lambayeque.

Trabajando en Lima para las compañías Koenning S.A y Neocont S.A, por intermedio de un ministro del presidente Juan Velasco Alvarado, el Gobierno Revolucionario lo llamó para ocuparse de la Prefectura Departamental  de Lambayeque. En ese tiempo el régimen enfrentaba la crisis debido a la reforma agraria, lo que no fue problema para este, debido a las virtudes que tenía para hacer amigos y por los vínculos de conciliación que creó con los afectados. En 1975, al producirse el levantamiento de Tacna, al mando del General Francisco Morales Bermúdez contra el Gobierno de Juan Velasco Alvarado, se dispuso que todos los prefectos departamentales sean relevados a excepción de Don Carlos Urbano Balarezo Valera, gran amigo personal de Morales Bermudez.

De este modo, permaneció en el cargo hasta 1980, año en el que le tocó entregar la banda prefectural al Dr. Julio Armas Loyola.

Al concluir su servicio público, Morales Bermúdez distinguió al ilustre ciudadano con la Orden El Sol del Perú, máxima condecoración otorgada por el Estado Peruano en reconocimiento a sus servicios a la Nación.

Don Carlos Urbano tenía un don divino de inspirar confianza. Siempre ponía paños fríos y resolvía problemas a pesar de la oposición, era jovial y de ironía muy fina. Además de su trato, era característico en Carlos Urbano Balarezo el uso de una venda en la mano izquierda. Esta tenía como función cubrir una cicatriz resultado de un accidente ocurrido en sus años mozos, la misma que solo conocían su madre y su esposa.

Carlos Urbano Balarezo tuvo una larga y fructífera vida institucional. Reactivó la Asociación Pro-Marina del Perú Filial Chiclayo con el cargo de presidente, fue 17 veces vicepresidente del Casino Civil Militar de Lambayeque, teniente a alcalde en la “Ciudad Evocadora”, además de miembro activo del Comité de Apoyo a los damnificados del Fenómeno El Niño en 1998, acción que fue reconocida por el pueblo y el gobierno de aquel entonces.

También fue presidente del Patronato de Cultura y Turismo del Departamento de Lambayeque, socio del Club de Tiro N° 77, del Círculo Departamental de Empleados y directivo del Club de la Unión. A ello se suma su activa vida en el rotarismo. De hecho, fue el gobernador de distrito más joven del mundo, representando al país en Japón, México y Estados Unidos.

Se casó con Maruja Mesones de Balarezo, con quien tuvo seis hijos: Carlos Antonio, María Teresa, María Consuelo, María Victoria, María Antonieta y Ana Cecilia. A ello se suma un hijo mayor y primogénito, Carlos Manuel.

Falleció el 13 de mayo del 2003, día de la Virgen de Fátima. Sus restos reposan en el Camposanto de la Ciudad de Lambayeque.

Los actos por los 100 años fueron organizados por  la Asociación Nacional Pro Marina del Perú, Filial Chiclayo y al Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia de Lambayeque.

En el Parque que lleva su nombre en la Urb. Las Dunas, Sector Nuevo Mocce en Lambayeque se realizó una ceremonia y luego una Romería y Paraliturgia en el Cementerio de Lambayeque donde reposan sus restos al lado de su esposa, Maruja Mesones de Balarezo.

Luego se desarrolló una celebración Eucaristía en la Iglesia San Pedro y luego un compartir ofrecido por la familia en una fecha de tanta importancia para todos nosotros  los lambayecanos que conocieron a Carlos Urbano Balarezo Valera y que hasta ahora admiran su personalidad, su bonhomía y su obra.

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