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CHICLAYO: PUEBLO POR LA FE, PROVINCIA POR SU CORAJE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1108

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Elevada a la categoría de ciudad el 15 de abril de 1835 y constituida como provincia tres días después, Chiclayo es la única urbe, de las tres más importantes del norte del Perú, cuyos orígenes no fueron delineados a partir de la fundación española. A diferencia de Piura y Trujillo, el pueblo que hoy es capital del departamento de Lambayeque se formó en torno al convento que los franciscanos construyeron en tierras de los caciques de Cinto y Collique.

 

Para cuando el general Felipe Santiago Salaverry, proclamado como Jefe Supremo de la República después de su alzamiento contra el gobierno de José Luis de Orbegoso, firmó en su Cuartel General de Ascope el Decreto de la creación de la provincia de Chiclayo, este ya se había convertido en uno de los núcleos más importantes al norte del departamento de La Libertad.

 

PUEBLO CONVENTUAL

Según el investigador Waldemar Espinoza, Chiclayo aparece como pueblo de indios en 1567, ubicado entre Zaña y Lambayeque, ambas de fundación española. De acuerdo a su tesis, existe documentación en el Archivo General de Indias, fechada en 1572, que habla del naciente pueblo, aunque no se ha profundizado la información en relación a sus aseveraciones.

Lo que sí se ha establecido con rigor histórico es que a esta parte del territorio se le tuvo como reducción indígena, ocupada preferentemente por los naturales de Cinto y Collique, cuyos caciques donaron un terreno en 1588 a los misioneros franciscanos para la construcción de una casa conventual a la que denominarían como de San Francisco, dando origen a la edificación de la hoy desaparecida Iglesia Matriz.

En acta firmada el 27 de marzo de ese año, los señores de Cinto y Collique, con la rúbrica en calidad de testigos de Diego de Vega, Luis de Atienza, Antonio de Maraver y Martín García Hernández de León, entregaron los espacios a los misioneros, donación que fuera después ratificada por el virrey Fernando Torres de Portugal, en octubre de 1588.

En torno al complejo religioso es que empezó a formarse el pueblo al que se conocería como Santa María del Valle de Chiclayo. El rol que jugaron los franciscanos en la evangelización de los naturales habría sido el origen del desplazamiento de estos hasta ocupar las áreas circundantes al convento.

Pioneros iniciales son el padre Marco de Niza, primer prelado y comisario que llegó con los frailes Juan de Monzón, Francisco de los Ángeles, Francisco de la Cruz, Francisco de Santa Ana, Pedro Portugués, Alonso de Escarcena y los hermanos legos fraile Mateo de Jumilla y Alonso de Alcañices. Probablemente también estuvieron en Chiclayo los padres Francisco de Marchena y Francisco de Aragón, a quienes con toda justicia se les puede llamar: "los fundadores de Chiclayo”.

De esta manera, Chiclayo poco a poco empezó a cobrar vida urbana, aunque hasta antes de las inundaciones que azotaron Zaña en el XVIII siempre fue eclipsada por esta y por Lambayeque, ambos asientos de españoles y criollos.

 

PUEBLO LIBRE

Ya en las corrientes que bregaban por la libertad del yugo español, Chiclayo secunda a Lambayeque, que se declaró independiente la noche del 27 de diciembre de 1820, haciendo lo propio el 31 de diciembre de ese año, formando parte de los primeros pueblos que se emanciparon sin el apoyo militar del Ejército de los Andes que al mando del general José de San Martín ya se encontraba en territorio peruano desde septiembre de ese año.

Pieza clave en la independencia de Chiclayo fue el hijo natural de estas tierras José Leonardo Ortiz y Salcedo, político, militar y hombre de negocios, que partió al encuentro de San Martín en Huaura junto a un grupo de pobladores para sumarse al ejército libertador, pero además llevó la contribución en especies, armas y dinero reunida por los habitantes de la zona para la causa.

 

SALAVERRY Y CHICLAYO

Las décadas de convulsión política sucesivas a la consolidación de la independencia de España resultarían provechosas para Chiclayo, toda vez que en ese marco se produjo el levantamiento del general Felipe Santiago Salaverry contra el gobierno de José Luis de Orbegoso, instaurándose su breve mandato bajo el cual se creó la provincia.

Primero parcialidad y después anexo y pueblo en 1826; el 22 de noviembre de 1827, por decreto del Mariscal José de la Mar, Chiclayo fue declarado villa, considerando su importancia económica y social, razón por la que el Congreso autorizó que “…el pueblo de Chiclayo, perteneciente a la provincia de Lambayeque se denominará villa”.

Levantado Salaverry contra el gobierno del presidente Orbegoso, el pueblo de Chiclayo le brindó su apoyo incondicional, salvándole incluso la vida al brindarle refugio cuando este era perseguido por las tropas gobiernistas. Al lograr ceñirse la banda de la Nación, Felipe Santiago Salaverry, a petición de Leonardo Ortiz, elevó a Chiclayo el 15 de abril de 1835 a la categoría de ciudad y tres días después, el 18 de abril, la convirtió en la nueva provincia del norte. Asimismo, en agradecimiento a la valiente lucha a favor de la Restauración Nacional, Salaverry declaró a Chiclayo, “Ciudad Heroica”.

Tras la elevación provincial, el gobierno dispuso que don Gervacio Arizola asuma el cargo de sub prefecto y don Juan Manuel Balcázar el de alcalde.

Dentro de la jurisdicción de la naciente provincia fueron incluidos los distritos Pisci, Reque, Eten, Monsefú, Zaña, Pueblo Nuevo, Guadalupe, Jequetepeque, Chepén, San Pedro, Tomoche, Cachén, Llama y Trinidad.

 

REVOCACIÓN Y RATIFICACIÓN DEL TÍTULO

El 7 de febrero de 1836 luego de la derrota que sufrió en la batalla de Socabaya, Salaverry fue apresado y fusilado 11 días después en la Plaza de Armas de Arequipa. Gracias a la intercesión del general Blas Cerdeña a sus oficiales Deusta, Osorio, Ortiz y Beltrán, se les conmutó la pena de muerte por la de destierro, siendo deportados a San Ignacio de Moxos en Bolivia.

José Leonardo Ortiz, que se había quedado junto a otros oficiales al frente de un reducido número de tropas en el Real Felipe, luego de la derrota fue apresado y enviado a Iquitos. En Chiclayo los seguidores de Salaverry fueron identificados y muchos fueron los perseguidos, entre ellos se encontraba Sebastián Ortiz, hijo mayor del precursor que también abrazó esta causa.

Gracias a una amnistía general, José Leonardo Ortiz pudo volver a la vida civil y en 1840 fue nombrado nuevamente subprefecto de Chiclayo y Recaudador del Ramo de Contribuciones, además se le devolvieron los propiedades y bienes que le habían sido confiscados.

Tras el triunfo de la confederación, el gobierno de Santa Cruz le quitó el título de ciudad a Chiclayo y desconoció su elevación a la categoría de provincia, haciéndola nuevamente dependiente de Lambayeque, la misma que le sería restituida recién en 1839 cuando Agustín Gamarra asumió la presidencia provisional del país, ratificándola el 22 de marzo de ese año.

Sin embargo, la provincia de Chiclayo quedaría formalmente constituida recién el 29 de noviembre de 1856 con la Ley N° 4049, dada en el gobierno de Ramón Castilla.

 

+ NOTICIAS

  • La provincia de Chiclayo tiene una extensión de tres mil 288.07 kilómetros cuadrados.
  • Chiclayo como provincia se compone de 20 distritos, siendo los más jóvenes Pucalá, Cayaltí, Pátapo, Pomalca y Tumán, creados en 1998 sobre la base de las exhaciendas azucareras.
  • La población de la provincia asciende a 799 mil 675 habitantes según los resultados del Censo Nacional 2017.

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