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PDU DEL 2010 PLANTEÓ LA CONSTRUCCIÓN DE UN COMPLEJO MAYORISTA: CHICLAYO NECESITA COMO MÍNIMO SEIS MERCADOS ZONALES

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1130

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El primer y único complejo mayorista de Chiclayo se construyó hace casi 50 años. Sin embargo, Moshoqueque ya no es suficiente para atender el flujo comercial actual, debido a que su alcance dejó de ser departamental para proyectarse a nivel macroregional. ¿A quién corresponde la proyección de nuevos mercados? Indudablemente, al municipio provincial, pero en cinco décadas este no ha tenido la capacidad suficiente para atender la desbordante problemática del comercio, pese a que los planes de desarrollo así lo sugieren.

 

“Hay muchas razones por las que no se ha construido hasta ahora un nuevo mercado mayorista en Chiclayo, una de ellas es porque no se ha encontrado un terreno para hacerlo y tampoco se previó que el alcance que tendría Moshoqueque sería tan grande. En la década del 70, cuando se construyó Moshoqueque, aún era posible manejar con cierta formalidad el lugar. La explosión se dio en los 80, cuando la informalidad y la toma del espacio público por los vehículos y los vendedores informales crece, así como el alcance de Moshoqueque, que llega al ámbito nacional”, señala el past decano del Colegio de Arquitectos del Perú, Regional Lambayeque, Carlos Paredes García.

 

El también especialista en urbanismo menciona uno de los principales problemas para la correcta gestión de Moshoqueque como complejo mayorista radica en la Municipalidad Distrital de José Leonardo Ortiz, debido a que “siempre ha sido es una de las más caóticas y desordenadas a nivel nacional”.

 

“La hipótesis de que en algún momento se podría regularizar o formalizar la actividad comercial no solo en Moshoqueque, sino también en toda su área colindante, en algún momento fue excesivamente positiva y esperanzadora, porque el escenario real simplemente no lo permite. Ordenar Moshoqueque es una utopía, porque ninguna de las autoridades a lo largo del tiempo ha tenido esa intención y si la tuvo, una vez asumido el gobierno, varió”, afirma.

 

UNIDAD Y ACCIÓN

Paredes García anota que en el caso de la Municipalidad Provincial de Chiclayo tampoco ha existido voluntad y visión para proyectar la construcción de mercados zonales y un nuevo espacio mayorista, entendiendo que es esta la que regula las actividades en toda la jurisdicción.

 

“Es necesario que haya un encuentro de voluntades. A mediados de los 90 las actividades en los mercados se empezaron a privatizar y fue en ese momento en que se genera una suerte de retiro de las instituciones municipales en el manejo de los mercados, así como de sus inversiones. Recién hace algunos años se ha retomado ese interés. Recordemos que en algún momento era imposible plantearle al Estado, desde los municipios, la construcción de mercados con recursos públicos, porque se entendía que eran los privados los que debían hacer esas inversiones. Si lo que se necesita en Chiclayo es un gran mercado, de escala nacional como el de Santa Anita, en Lima, corresponde al encuentro de esfuerzos entre la provincia y el gobierno regional su construcción”, explica.

 

Un espacio mercantil de estas características debería construirse – señala – en un área no menor a 30 hectáreas, con accesibilidad a vías nacionales, debido a que su influencia no será solo en la ciudad y la zona metropolitana, sino en toda la macroregión.

 

EL PDU

Entre el 2008 y el 2010, el Colegio de Arquitectos y varias instituciones de la sociedad civil plantearon a la municipalidad de Chiclayo un Plan de Desarrollo Urbano – PDU, para actualizar el Plan Director de 1992, documento que teniendo un horizonte de acción de cinco años; es decir, hasta el 2015, fue aprobado por el concejo provincial recién en el 2016.

 

En el PDU se proyectó la construcción de un mercado mayorista al norte de Chiclayo, en la vía a Lambayeque.

 

“Se proyectó en ese lugar porque es una de las pocas zonas donde hay todavía macrolotes que pueden variar al uso residencial y permiten ubicar ahí un gran mercado mayorista, teniendo en cuenta que también tiene acceso a la Avenida Chiclayo. Cerca también se proyectó la construcción de un gran terminal logístico, de contenedores y tráiler de carga, que están directamente relacionados a la actividad mayorista, a fin de evitar que estos ingresen al centro de la ciudad como actualmente sucede. Hoy vemos camiones que se cuadran a una cuadra de Moshoqueque y hacen las labores de carga y descarga. Se planteó un proyecto integral”, rememora Paredes García.

 

MERCADOS ZONALES

Menciona que la sola construcción de un mercado mayorista no es suficiente para atender la problemática del comercio en Chiclayo. En ese sentido, es necesario que se ejecuten otros proyectos complementarios como la habilitación de, por lo menos, seis mercados zonales, donde pueda reubicarse a los comerciantes excedentes minoristas del Mercado Modelo y Moshoqueque, permitiendo de esta manera la descongestión de las actividades primarias.

 

“Para el comercio local metropolitano se propuso la construcción de una red de seis mercados zonales para el abastecimiento diario de los pobladores, que pueden construirse sobre una o dos hectáreas. Estos mercados zonales deberían abastecerse del gran mercado mayorista, que al mismo tiempo sería despensa para el comercio en toda la macroregión, por eso la necesidad de ubicarlo cerca a una vía nacional”, explica.

 

EL MODELO

Consultado sobre el Mercado Modelo, sobre el que existe un mandato judicial de desalojo contra los comerciantes que ocupan las plataformas circundantes, una ley de expropiación y el enfrentamiento legal entre el municipio y los propietarios de las 38 tiendas, Carlos Paredes refiere que en un escenario que permita la solución de todas las controversias antes citadas, lo más recomendable es que se varíe el uso de dicho espacio.

 

Hasta el momento el municipio no ha definido qué hacer finalmente con el Mercado Modelo. Algunas gestiones postularon su modernización, en otro momento se habló de construir un centro comercial vertical y también de demoler la construcción existente y generar un área de recreación pública. El past decano del Colegio de Arquitectos sostiene que esto último es lo más recomendable.

 

“En el PDU del 2010 también se analizó la situación del Modelo y propusimos que este se convierta en un espacio de recuperación urbana y permita la construcción de un parque central, donde se puedan realizar múltiples actividades. Claro, que nada de eso se puede hacer sin ates haber montado la red de mercados zonales periféricos. Tener un mercado en el centro origina que todas las rutas de transporte público busquen y logren, no sé cómo, llegar lo más cerca a él, a una o dos cuadras de donde se ubica. Existe una fuerte relación entre el sistema de transporte público y el mercado Modelo y no puede ser que la gente llegue desde la periferia a comprar al Modelo, que viaje desde Satélite o desde La Victoria o los distritos azucareros para llegar al Modelo. Estamos locos para seguir haciendo eso, utilizando además un transporte público que es precario, con poco volumen de transporte y que saturan las vías. La lógica nos dice que debemos tener un mercado cerca a donde vivimos. El problema en Chiclayo es que tenemos uno solo”, manifiesta.

 

ROL PROMOTOR

Paredes García precisa que el desalojo de los comerciantes ambulantes de los exteriores del Mercado Modelo no es la solución al problema, pues si bien existen razones suficientes para liberar las zonas tomadas, también recae sobre la municipalidad la obligación de generar nuevos espacios.

 

“El problema del mercado Modelo tiene varias aristas. Una de ellas es que el comprador tiene derecho de caminar por una calle libre, porque ese es un derecho. Por otro lado está la arista social. Hay cerca de ocho mil personas que trabajan como informales cerca al Modelo, pero que no viven alrededor, sino que se desplazan desde distintos puntos para vender allí sus productos. Lo lógico es que esas personas sean ubicadas en los espacios que la municipalidad habilite y esa es una competencia de la Gerencia de Desarrollo Económico, que debería de estar trabajando en alternativas que permitan reducir la afluencia de comerciantes en el Modelo”, señala.

 

Finalmente, Carlos Paredes sostiene que si el municipio no tiene terrenos para construir nuevos mercados debe buscar los mecanismos legales para ejecutar acciones coactivas sobre predios cuyos propietarios adeudan a la comuna por concepto de impuestos.

 

“Hay muchos terrenos que hoy son basurales y cuyos dueños no pagan ningún impuesto al municipio. Catastro de la municipalidad debería identificarlos y aplicar los dispositivos que permitan a la ciudad hacerse de dichos espacios para ubicar al comercio”, enfatiza.

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