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CONTRA LA ANEMIA: ARROZ FORTIFICADO REDUCIRÍA EN 40 % DE LA BRECHA NUTRICIONAL

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1131

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  • El promedio de consumo de arroz en Lambayeque está por encima de la media nacional.
  • Alrededor de 120 empresas ya solicitaron su registro a la DIGESA para producir arroz fortificado.

 

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, el 46 % de niños de seis a 35 meses de edad, a nivel nacional, padece de anemia. En Lambayeque, la Gerencia Regional de Salud – GERESA, registra un 19.4 % de niños menores de cinco años con esta afección, siendo Mórrope el distrito que presenta más acentuado el problema. En ese marco, el Ministerio de Salud – MINSA, a través de la Resolución Ministerial Nº 745-2018, promueve la compra estatal de arroz fortificado para reducir la brecha nutricional del país.

 

La directora del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición - CENAN, Nelly Zavaleta Pimentel, señala que gracias a este dispositivo legal el Estado compra el cereal fortificado para sus programas sociales como Qali Warma, Cuna Más, comedores populares y el abastecimiento de las fuerzas armadas y policiales.

“Esperamos que el sector arrocero continúe en la línea de adherirse a la fortificación del arroz y en un mediano plazo esta sea obligatoria a nivel nacional, pues generará un gran impacto en la disminución de la anemia y la mejora del estado nutricional de la población peruana”, sostiene.

 

FORTIFICACIÓN DE ALIMENTOS

Zavaleta Pimentel explica que la fortificación de alimentos consiste en la adhesión de nutrientes como el hierro y el zinc, así como vitaminas y minerales, según los requerimientos de la población, lo cual permite prevenir las deficiencias nutricionales.

Apunta que, por lo general, la fortificación está destinada a alimentos de alto consumo, los cuales no cambian de color, olor ni de características organolépticas (propiedades físicas como la textura). Además, el costo de la fortificación es menor al 1 % del precio promedio del alimento.

 

BENEFICIOS

La especialista señala que ya existen experiencias en el país de los beneficios que conlleva la fortificación de alimentos. Una de esta es con la harina de trigo, cuyo potenciamiento se hizo obligatorio desde el 2004, a través de la Ley Nº 28314 – Ley que Dispone la Fortificación de Harinas con Micronutrientes.

En este caso, la fortificación del producto se hizo con ácido fólico, el cual tuvo un impacto en los defectos del tubo neural de los recién nacidos (cerebro, columna vertebral y médula espinal).

Por ejemplo, antes de la fortificación el 16.6 % de neonatos en Ayacucho tenía defectos del tubo neural, cifra que se redujo a 15.9 %; en Tacna era de 12.3 % y se redujo al 10.1 %; y en Loreto era de 8 % y disminuyó a 4.9 %.

Manifiesta que mediante el consumo de pan y fideos fortificados con hierro y las vitaminas del complejo B se cubre un 25 % de las necesidades nutricionales de la población.

“Además de la harina de trigo y el arroz, también se trabaja desde hace muchos años en el Perú la fortificación de la sal con yodo y cada programa social también tiene formulaciones específicas según el segmento de la población a la que se dirige”, asevera.

 

ARROZ

Zavaleta Pimentel apunta que la fortificación del arroz con hierro y 10 micronutrientes deberá reducir en un 40 % la brecha nutricional en la población. Por ejemplo, aportará ácido fólico y vitaminas B12,  B3, B6 y A, lo cual disminuirá la anemia y también los defectos del tubo neural.

Además, aportará Zinc y vitamina E, los cuales mejorarán la respuesta inmune ante infecciones que originan diarrea e infecciones respiratorias agudas como la neumonía. Asimismo, el hierro y las vitaminas del complejo B mejorarán el metabolismo energético.

La especialista revela que ya existen experiencias exitosas con la fortificación del arroz, tales como la vivida en Costa Rica. En el país centroamericano la prevalencia de la anemia en niños de preescolar hacia 1982 era de 25.7 %. Esta cifra disminuyó a 19.3 % en 1996 y para el 2009 era de solo 4 %. Si se toma ese 25.7 % como un 100 %, la disminución fue de 79.3 %.

Además, la deficiencia de folatos en mujeres en edad reproductiva pasó de 24.7 % en 1996 a 3.8 % en el 2009.

“Ya hay evidencias alrededor del mundo sobre el impacto positivo de la fortificación del arroz. Costa Rica es una de las más recientes, pero también tenemos en la India, Filipinas Estados Unidos, China, etc. Asimismo, existen 16 estudios de eficacia que hallaron mejorías significativas en el biomarcador de retinol plasmático, zinc sérico, folatos, homocisteína, entre otros”, sostiene.

Añade que el consumo promedio de arroz a nivel nacional es de 140 gramos por día, aunque Lambayeque está por encima de esta media, alcanzando los 150 gramos. En tanto, el departamento con mayor consumo diario es Tumbes  (180 gramos), mientras que el más bajo es Puno con cerca de 100 gramos.

 

NECESIDADES NUTRICIONALES

Afirma que el otro 25 % restante de las necesidades nutricionales (65 % entre arroz y harina de trigo) se cubre con la dieta variada.

Por ejemplo, explica que el aporte de la vitamina B1 se compone de 40 % proveniente de la fortificación del arroz, un 30 % de la harina de trigo fortificada y otro 30 % de la dieta. En tanto, el ácido fólico se compone de un 40 % del arroz, 20 % de la harina de trigo y 40 % de otros alimentos.

Asimismo, la vitamina A se compone de un 40 % de arroz y 60 % de la dieta; mientras que la vitamina B3 de un 20 % del cereal y 80 % de otros alimentos.

En tanto, la necesidad del zinc se cubre en un 20 % con la fortificación del arroz y de un 80 % de dieta, mientras que la vitamina D lo hace de un 30 % del cereal y un 70 % de otros alimentos.

 

AVANCES

Zavaleta Pimentel indica que hasta ahora el Programa Nacional Qali Warma ha atendido con arroz fortificado a más de 350 mil escolares de inicial, primaria y secundaria; mientras que los municipios ya iniciaron la compra de este cereal para los comedores populares.

Asimismo, hay 120 empresas que han solicitado la obtención del registro sanitario ante la Dirección General de Salud Ambiental – DIGESA, para la comercialización de arroz fortificado.  En tanto, el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición – CENAN, ha validado tres metodologías analíticas para la vigilancia de arroz fortificado.

Manifiesta que trabajan en paralelo la sensibilización de las entidades gubernamentales para que procedan a la compra de arroz fortificado, así como en la promoción de la Resolución Ministerial Nº 745-2018, cuyo alcance debe llegar a todo el sector arrocero.

“En suma, mediante la fortificación del arroz tendremos una población mucho más saludable, cuyos niños tendrán más energía y posibilidades de alcanzar el máximo de su potencial, tanto físico como intelectual”, asevera.

Por lo pronto, en mayo de este año Qali Warma entregó en Lambayeque más de 316 toneladas de arroz fortificado que fue distribuido en mil 444 instituciones educativas de los tres niveles.

 

ESTADÍSTICAS

Según cifras del Ministerio de Agricultura y Riego – MINAGRI, el cultivo de arroz a nivel nacional abarca aproximadamente 400 mil hectáreas, cuyo rendimiento es de ocho toneladas por hectárea. Del total de la producción, Lambayeque aporta alrededor del 12 %.

Respecto al arroz cáscara, Lambayeque concentra el 13 % de la producción, siendo superado solo por San Martín (28 %). Le siguen Piura (13 %), Amazonas (11 %), Arequipa (9 %), La Libertad (7 %) y Cajamarca (6 %).

No obstante, de los 70 mil 741 productores de arroz cáscara a nivel nacional, Lambayeque concentra solo el 2.55 % que representa a mil 795 de estos. El mayor porcentaje de participación lo tiene Piura (27.6 %), seguido de San Martín (14.95 %) y Loreto (14.71 %).

Asimismo, el informe del IV Censo Nacional del Arroz de mayo de este año revela que de las 409 mil toneladas de arroz que hay en stock para el resto del año, Lambayeque tiene el mayor volumen de este cereal (38.1 %), seguido de La Libertad (19.7 %), Arequipa (14.2 %), Lima 11.1 %), San Martín (8.3 %), Piura (2.6 %), Áncash (1.7 %) y otros (4.3 %).

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