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DIEGO PORTILLA MIRANDA: “EN LAMBAYEQUE NO HAY ESPACIOS PARA REALIZAR INVESTIGACIÓN LITERARIA”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1150

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  • Portilla Miranda realizó la conferencia “Lambayeque en la literatura: el ‘cholo’ en la narrativa sobre Eten”.
  • Él es fundador de la página en Facebook “Archivos Históricos de Lambayeque” y del proyecto editorial “Pobre cartonera” que busca difundir la producción de autores lambayecanos.

 

Diego Portilla Miranda es especialista en Lengua y literatura y realizó la investigación: “El cholo en la narrativa sobre Eten”, en la que estudió un conjunto de textos literarios folclóricos que tienen como eje a ese personaje y a partir de ahí plantea una tradición de narrativa lambayecana.

 

El especialista comenta que los textos que investigó son cuatro y todos tienen como personaje al cholo de Eten, refiriéndose a este como un indígena de la costa norte. Sin embargo, la forma en cómo lo presentan es muy diferente conforme va avanzando el tiempo.

“El cholo no aparece igual en todos los textos y por eso se habla de una tradición, que como tradición es dinámica, se transforma", indica.

Establece que el cholo como personaje tiene un conjunto de características que no son las mismas en los cuatro textos. "En un principio este cholo es presentado con una postura folclórica; es decir, como algo que está en el pasado y debemos recuperar. Luego esa visión va cambiando hasta reivindicarlo”, explica.

Asimismo, menciona que otra de las características compartidas es que todos los autores de los relatos eran de clase media alta con una amplia formación académica. Así, desde su posición de superioridad, entienden al cholo como un “otro” muy lejano a ellos y cuyas acciones diarias son humorísticas.

 

TEXTOS ANALIZADOS

El primero de los textos que analizó es ‘A golpe de arpa’, de Augusto León Barandiarán y Rómulo Paredes, publicado en 1935, que consta de 200 relatos folclóricos de los cuales se centra solo en uno titulado ‘Villa de Eten’.

“En este relato, el cholo vive en el pasado, su vida es poco lógica, no racional, es antihigiénico, incluso hay una mirada racista”, señala.

La misma visión se comparte en ‘Aspectos criollos’, de José Mejía Baca, publicado en 1937. Este es el segundo texto que estudió, en el cual – explica - se presenta al cholo como un ser delictivo, que vive en el mundo de lo instintivo y, si bien su punto de vista no es de burla, tiene una mirada crítica hacia él.

Este texto, según indica, a pesar de tener una mirada despectiva, es de gran importancia, ya que es el primero donde el autor toma una posición: define al cholo como un indígena costeño y sostiene que debe haber una literatura, específicamente la novela, encargada de recuperar esa identidad.

Esa novela llegaría después de cinco años, en 1942, bajo el título de ‘El daño’, escrita por Camilo Calderón. “Este texto presenta una mirada folclórica donde se ve al cholo como una identidad que se está perdiendo y hay que recuperarla, pero a la vez es contradictorio porque se le quiere mantener alejada. Una vez más el narrador se refiere a un ‘otro’”, explica.

“Tendrían que pasar 13 años para que recién se hable del cholo como parte de nosotros”, afirma el especialista. Al decirlo se refiere al cuarto texto de su investigación que es ‘Puerto Cholo’, de Mario Puga Imaña, publicado en 1955.

“En esta novela la visión del cholo es muy distinta. A diferencia de las tres anteriores donde el escritor se posicionaba sobre el personaje, en Puerto Cholo se habla de un ‘nosotros’, incluso como herederos de la cultura indigenista. Se le establece como un sujeto que sale de su comunidad, conoce el mundo moderno, y regresa de nuevo para transformar su lugar de origen”, menciona.

El especialista expuso esta investigación en la conferencia “Lambayeque en la literatura: el ‘cholo’ en la narrativa sobre Eten” realizada en el Salón Consistorial del Palacio Municipal de Chiclayo el martes 28 de enero.

 

FALTA DE ESPACIOS

Acerca de la exploración que hizo para su estudio cuenta que la realizó en Lima, teniendo como fuentes a la biblioteca de la Pontificia Universidad Católica del Perú, el Instituto Riva Agüero y la biblioteca central de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

“En Lambayeque no hay espacios para realizar investigación literaria. No tenemos ninguna institución que guarde material histórico de la región. No existen archivos y no tienes dónde revisar. Por eso es que mis únicas fuentes provienen de la capital”, enfatiza.

Una de las instituciones encargadas, que señala el especialista, es la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, pero asegura esta tiene más intereses políticos que de investigación.

"En Lambayeque existe producción, pero no investigación ni difusión. Por ejemplo, se publican gran cantidad de poemarios, pero si no hay lectores que publiquen reseñas, críticas o realicen tesis sobre eso, con el tiempo el texto pasa al olvido. Por eso es necesario que las universidades promuevan la investigación de literatura lambayecana", recalca.

Por eso es que, además de realizar investigaciones literarias, tiene una página en Facebook llamada ‘Archivos Históricos de Lambayeque’ donde publica fotografías de los documentos relacionados con la historia cultural de Lambayeque y también es fundador del proyecto editorial ‘Pobre Cartonera’, que busca difundir la producción de autores lambayecanos.

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