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MARIACHI MI TIERRA: LOS HERMANOS BRAVO

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1175

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  • Jurliana y Manuel Bravo Silva son hermanos y con su agrupación de mariachi alegran los eventos sociales de Chiclayo.
  • Actualmente, “Mariachi mi tierra de Perú” ofrece presentaciones virtuales en tres modalidades.

 

Manuel Bravo Silva era apenas un niño cuando veía cantar a su hermana Jurliana, tres años mayor que él. Pese a que le gustaba mucho lo que ella hacía, era bastante tímido como para intentar emularla, aunque varias personas le decían que tenía una voz parecida a la del cantante mexicano Pedro Fernández en sus inicios.

 

Manuel Bravo recuerda que en la Navidad de hace 15 años su abuelo le pidió que cantara para la familia que estaba reunida. Sin embargo, ya tenía 11 años y su voz empezaba a cambiar, lo cual le jugó una mala pasada e hizo que su abuelo detenga su presentación doméstica. Aquella mala experiencia fue el punto de partida de lo que sería una carrera musical.

Después de aquel suceso, empezó a cantar temas de artistas adultos como Vicente Fernández y Javier Solís. Precisamente, fue con la canción “Sombras” de este último que volvería a pararse frente a su abuelo para cantarle, logrando convencerlo esta vez, ya sin intentar imitar la voz de Pedro Fernández cuando niño.

 

Inicios

Manuel Bravo cuenta que nunca estudió canto, salvo algunos talleres muy pequeños en la universidad. Se considera prácticamente un cantante empírico, autodidacta, que con el paso del tiempo ha ido mejorando su técnica vocal.

Debido a que era bastante tímido, Manuel Bravo recién empezó a cantar para un público ajeno a su entorno familiar cuando ingresó a un grupo parroquial a finales del último año del colegio. Sin embargo, no sería sino hasta cuando estuvo en la universidad que un compañero suyo le animó a participar de un casting para un elenco de mariachi que estaba buscando cantantes.

Recuerda que, si bien ingresó, su primera presentación no fue muy buena, pues los nervios le traicionaron y se olvidó buena parte de la letra de las canciones que estaban programadas para interpretarse esa noche.

“Mi primer evento fue un quinceañero y hubo varios momentos en los que me quedé callado. Recuerdo que yo volteaba a ver a mi director, que era un trompetista, y veía cómo sus ojos se le hinchaban de la cólera cada que soplaba. Al terminar le pedí disculpas por haberme olvidado las letras, pero - para mi sorpresa – me respondió que en líneas generales lo había hecho bien”, menciona.

Tiempo después pasó a otra agrupación musical de la cual también recuerda una anécdota embarazosa. Señala que en una oportunidad se le rompió la costura de la entrepierna de su pantalón en mitad de la presentación y debió usar su sombrero de charro para cubrir la abertura.

“Mi compañero me avisó que no me vaya a dar la vuelta porque se me notaba la abertura inmensa, así que puse el sombrero para taparme, pero fue en vano porque la gente a los costados sí se dio cuenta. Ese día encima teníamos dos contratos, así que al terminar la primera presentación fui a la casa del director para coser mi pantalón”, recuerda.

 

“Mariachi mi tierra”

Manuel Bravo señala que su hermana también ingresó a una agrupación de mariachi, con lo cual se convirtieron en competencia, hasta que decidieron hace cuatro años unir esfuerzos y conformar “Mariachi mi tierra de Perú”.

Refiere que al inicio no fue fácil, pues tanto a él como a su hermana les salieron trabajos temporales fuera de Chiclayo en diferentes momentos, en virtud de lo cual se vieron forzados a detener las presentaciones. No obstante, hace dos años ya se dedican con mucho más esmero a la agrupación y han tenido una serie de presentaciones que les ha valido el reconocimiento de la población chiclayana.

Ahora, explica que por la coyuntura de pandemia ofrecen cuatro tipos de presentaciones: las grabadas, las que se realizan por videollamada, las transmisiones a pedido en Facebook y las presenciales. Sobre esta última modalidad, refiere que ya no ingresan hasta los domicilios, sino que ofrecen su espectáculo desde la puerta y siempre con todas las medidas de protección y distanciamiento social.

Manifiesta que la meta a corto plazo de “Mariachi Mi Tierra” es adquirir sus propios instrumentos musicales y, a futuro, participar de festivales con músicos que sean estables en la agrupación y sostener todo un aparato logístico que los respalde.

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