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JORGE NAKAZAKI: “RUIDO POLÍTICO PERJUDICA INTERÉS DE LOS INVERSIONISTAS POR EL TERMINAL PORTUARIO”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1043

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Aun cuando la Autoridad Portuaria Regional – APR de Lambayeque ha logrado importantes avances en la promoción del megaproyecto a nivel internacional, poniéndolo en vitrina y despertando el interés de los inversionistas, la firmeza de esto último se ve directamente afectada por el momento político que atraviesa el país. En abril del próximo año se espera que Proinversión convoque a un concurso la concesión del Terminal Portuario, cuya construcción es de alta necesidad para el departamento y el norte del país.

 

Expresión conversó con el gerente general de la APR, Jorge Nakazaki Servigón, quien recientemente estuvo en México presentando el proyecto a inversionistas del continente, explicándoles las potencialidades del futuro puerto de Lambayeque y las condiciones de confianza que el Perú ofrece para el capital privado.

 

¿Qué ha significado este año 2017 para la gestión del Terminal Portuario de Lambayeque? Usted ha continuado exponiendo el proyecto en diferentes países y es bueno saber qué resultados se tienen de esta labor.

La estrategia era esta: se terminó la parte legal y técnica y la idea era buscar primero una iniciativa privada. Eso se trabajó durante todo este año, he participado en el Congreso Internacional de Puerto realizado en Cali, a iniciados de año, donde se juntó la comunidad portuaria latinoamericana. Luego nos invitaron a México, donde se ha presentado el proyecto a toda la comunidad portuaria norteamericana, inversores portuarios, banca de inversión y operadores. Eso corresponde a la etapa de difusión del proyecto.

 

Esta etapa debe culminar, porque hay que ponerle un plazo, aproximadamente en abril del 2018, esto porque en esa fecha deben concluirse los estudios del componente financiero. Si hasta esa fecha se consiguió una iniciativa privada, bienvenida sea. Pero sino, Proinversión, en base a esos insumos, lanzará un concurso público estatal para la concesión portuaria. Con eso le estamos poniendo plazos más fijos al proyecto.

 

¿Qué va definirse o aclararse con los estudios financieros?

La iniciativa privada consiste en que el privado presente un proyecto bajo su criterio, en el que puede estimar un monto de inversión que él estime conveniente. Eso se evaluará y definirá si se ajusta a lo que buscamos.

 

La diferencia con la iniciativa estatal es que Proinversión en este caso elaborará bases y fijará un monto referencial y dependerá de los resultados de los estudios para que el Ministerio de Economía y Finanzas, Proinversión y el Ministerio de Transportes definan si se opta por una inversión 100 % privada, por una Alianza Público – Privada, si se ponen garantías o si el Estado cofinancia una parte del proyecto.

 

En caso no logremos una iniciativa privada en corto plazo, estimamos que entre octubre y noviembre Proinversión deberá lanzar el concurso internacional.

Los estudios financieros los está elaborando la Fundación Valencia Port.

 

El ofrecimiento del ministro de Transportes, Bruno Giuffra, le da dado mayor fuerza al proyecto. Se percibe más compromiso político con el Terminal Portuario de Lambayeque.

El ministro anterior, lamentablemente y sin mucho conocimiento, dijo que el Plan Maestro era solo para un puerto minero y no agroindustrial, cosas que no tienen que ver ahora. Con este ministro la situación es distinta. Ya se han realizado dos reuniones en las que también ha participado el gobernador regional, algunos congresistas y funcionarios del gobierno central y ahí se han establecido los plazos.

 

¿Cuál es la sensación que se tiene del país y el interés de invertir en grandes proyectos como el Terminal Portuario a nivel internacional?

Hay cosas positivas y negativas. Lo positivo es que en este escenario nuevo, como en el que acabo de estar la semana pasada en México, es que el 60 % del auditorio, aproximadamente, ya conocía el proyecto. Estoy hablando de operadores portuarios de todas partes del planeta, banca de inversión multilateral, proveedores de grúas y maquinaria portuaria, etcétera. Quiere decir que nuestro proyecto ya está en el espectro internacional y para eso es bueno acudir a estas actividades.

 

Yo quiero a Lambayeque, pero no puedo decir que los inversionistas del mundo despiertan o sueñan con Lambayeque, hay que mostrarles nuestras potencialidades. Les he hablado del Proyecto Olmos, de la segunda etapa, de las potencialidades mineras de Cajamarca y todo eso hace atractivo el proyecto.

 

El Perú, así como tiene un manto negativo también tiene un aspecto muy positivo que es el crecimiento económico. El viernes, por ejemplo, llegó un grupo hindú a Lambayeque para averiguar ya temas concretos de ingeniería respecto al proyecto.

 

¿Y los aspectos negativos? ¿Qué es lo que más salta a la vista de los inversionistas en el exterior?

Por ejemplo, cuando iba exponiendo las conexiones con Brasil inmediatamente soltaron risas en el auditorio y dijeron: “Ah, eso es lo de Odebrecht”, refiriéndose a la IIRSA Norte. Es también conocido el problema de inestabilidad política que tenemos, sobre todo la imagen de un presidente lleno de problemas, lo que no se veía con Humala, ni con García ni con Toledo ni Fujimori. Esa sensación no se tenía antes.

 

Es claro que ruido político perjudica interés de los inversionistas por el Terminal Portuario, pero confiamos en que los aspectos positivos pesarán más para que estos se animen a presentar sus propuestas.

 

Otra cosa que he notado es la impresión que se llevan al visitarnos. Con el grupo de hindúes que nos ha visitado la semana pasada fuimos hasta la zona donde deberá construirse el Terminal y pasamos por Monsefú, Ciudad Eten y Puerto Eten, distritos que están rotos por las obras de agua. Me dijeron que éramos muy parecidos a Mozambique, nos ponen al nivel del África en infraestructura.

 

¿Lo que han logrado los liberteños con Salaverry no nos reduce las posibilidades hacia la realización del Terminal Portuario?

No lo creo, aunque lógicamente no es lo mismo que seamos a futuro el único puerto a que haya 20. Sin embargo, tenemos que considerar que Salaverry es un puerto conocido en el mundo por sus problemas. Los inversionistas conocen que jamás va a tener más de 10 metros de profundidad, frente a los 16 que ofrecemos nosotros. Entonces, nunca será un puerto grande y hay muchas dudas de que algún día pueda manejar contenedores.

 

Es un puerto que para granos, maíz y la industria avícola está bien. No existe ningún modelo económico de país desarrollado que se base en un sistema de carreteras. El transporte en carreteras es el más caro que existe. Lo más barato es el sistema ferroviario, luego el marítimo, luego el fluvial y al final el de carreteras.

 

El Perú, si no va a tener un sistema ferroviario, la única posibilidad que tiene de ser un país medianamente desarrollado es con un sistema de cabotaje, construyendo puertos en casi todas las regiones de la costa para que permita un flujo permanente de mercaderías.

 

Que el gobernador regional de Lambayeque haya asumido la presidencia de la Mancomunidad Nororiente es una buena señal de liderazgo, pero además permitirá impulsar con una visión conjunta proyectos como Terminal Portuario y el Corredor Bioceánico.

Creo que esta vez los gobernadores regionales del norte han entendido que existen puntos comunes y por ello hay que felicitarlos.

 

La gran minería de Cajamarca tiene que salir por Lambayeque, no hay otra forma y eso por un tema de distancias. El puerto de Salaverry puede ser un puerto especializado en granos, el puerto de Lambayeque puede tener otras características y el de Paita otras y todas son complementarias. Además, la sana competencia va a beneficiar al exportador, que ahora está amarrado a una sola posibilidad.

 

Impulsando proyectos como el Terminal Portuario de Lambayeque se genera beneficios para todos. Basta que se desarrollen las 43 mil 500 hectáreas de Olmos para que se justifique el puerto. Más si se desarrolla la segunda etapa.

 

En el aspecto legal, ¿ya se sanearon todas las tierras de la zona de influencia del Terminal Portuario?

El tema ha avanzado bien y hay que agradecer a la Fuerza Aérea del Perú. El proyecto tenía una partida natural de 733 hectáreas que ya estaban registradas, pero cinco mil 303 hectáreas de la zona de influencia se mantenían en poder de la FAP y esta ha tenido el gran gesto de ponerlas a disposición del proyecto. Estamos avanzando en la documentación.

 

Ambas instituciones, el Gobierno Regional de Lambayeque y la FAP ya emitieron sus conformidades y los trámites se encuentran ahora en la Superintendencia Nacional de Bienes Nacionales. Después de eso, ya no faltaría sanear nada.

 

Lo que sí se necesita es que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones trabaje en el tema de las vías, como por ejemplo la carretera que conecte a Olmos con Puerto Eten. 

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