up

HAY QUE ANALIZAR Y DISCUTIR EL MOTOTAXISMO CHICLAYANO

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1066

Los mototaxistas en Chiclayo son una fuerza laboral indiscutible que creció sin orientación ni regulación. A lo largo de casi tres décadas las autoridades no tuvieron la capacidad de sentarse a consensuar este y otros problemas sociales que contribuyen al desorden social de nuestra provincia.

 

Para nadie es un secreto que la empleabilidad en Lambayeque está restringida. Se hace mototaxista el ciudadano que no tiene empleo inmediato, que busca a través de este oficio un trabajo temporal en algunos casos y permanente en otros.

 

Conversé con algunos de ellos hace unos días a raíz de la ordenanza municipal que restringe su derecho a circulación en el cuadrante céntrico de la ciudad. “Nuestra estabilidad laboral que cada uno nos imponemos diariamente está en alto riesgo. Con este trabajo a veces he logrado un auto sueldo de hasta dos mil soles. Me ha permitido educar a mis hijos, construir mi casa, pagar la salud de mi familia, la manutención del hogar”, me indicó un mototaxista.

 

Otro me dijo: “Lo que gano como mototaxista es más que el sueldo mínimo que paga el Estado, no tengo horario, movilizo también a mi familia, no soy carga estatal, cumplo con la formalidad que exige el municipio. Sin embargo, hoy somos maltratados por una autoridad que en tres años nunca analizó nuestra situación, que solo y de manera autoritaria nos recorta la circulación y que además perjudica a todos nuestros usuarios que transportamos a diario, porque el costo que aplicamos es el más económico”.

 

¿Cuántas razones hay para que el crecimiento del mototaxismo en Lambayeque haya llegado tan alto? Sin duda miles, miles de razonamientos sobre la existencia de personas que eligen este oficio. He señalado que el mototaxismo en Lambayeque, y por qué no en el Perú, requiere de un estudio y análisis de orden sociológico, académico, legal, técnico y político. Este tema, sin lugar a dudas necesita de la opinión responsable de todos los sectores lambayecanos.

 

No puedo dejar de señalar que la falta de un sistema de transporte público eficiente y con responsabilidad social en la ciudad, causa la desarticulación de las personas en el territorio, porque las circunstancias de vida de los sectores populares genera la necesidad de recurrir a modos de transportes informales y artesanales para que sea garantizado su derecho a la movilidad urbana para el cumplimiento de sus actividades fundamentales, para su desarrollo y subsistencia, por lo cual, los modos de vida condicionan el uso del transporte y el desplazamiento.

 

El mototaxismo exige un análisis responsable de su existencia para determinar su extinción en determinados plazos y/o acondicionamientos, a fin que este sector sea remplazado con un transporte superior, lo cual demanda de una investigación seria e inmediata que sea trabajada por la academia lambayecana.

 

Es importante conocer las incidencias y efectos del mototaxismo en la movilidad de la provincia y sus distritos desde el usuario frecuente, de no hacerlo estamos condenados a pasar otra década más con un problema de empleabilidad que no queremos atender.

 

La elección del transporte es determinada, según los expertos, por ciertos factores cómo son: el ingreso, el género, la edad, la ocupación y el nivel de educación, todo esto causa efectos en la movilidad urbana porque esta sugiere el desplazamiento y a su vez el modo de transporte. Hoy los espacios urbanos son cada vez más complejos y diversos, ello converge en apariciones de nuevas infraestructuras, rupturas de espacios continuos, la descentralización del territorio, la aparición de un nuevos modelos económicos y las formas urbanas que también implican recorridos de largas distancias, diferentes modos de vida y con ello, surge la necesidad de trasladarse por un espacio disperso, para lo cual es importante la intervención de la política pública en la planificación, organización y gestión del sistema de transporte público, porque garantiza la conectividad, articulación territorial e incluso el desarrollo urbano.

 

La movilidad urbana entonces no es solo cuestión de desplazamientos de las personas, también constituye la construcción de vínculos, es la oportunidad de disfrutar de los espacios especializados, es la capacidad de suplir las necesidades en la ciudad y poder tener autonomía en un territorio.

 

De allí que tomo el aporte del sociólogo lambayecano Benji Sánchez Leyva  cuando señala que el problema del mototaxismo radica también por la  estructura vial que tenemos en Chiclayo. Este refiere: “La ciudad de Chiclayo está mal en su estructura vial. Por ejemplo, tenemos la avenida Víctor Raúl que cruza todo Chiclayo; es una vía importante pero no podemos usarla para evacuar en casos de emergencia. No hay avenida paralela en el sector de Villarreal. Si por alguna desgracia tienen que evacuar hacia la Panamericana, perderían mucho tiempo pues la única vía paralela o cercana es la calle Arizola; tendrían que regresar hasta la avenida Chinchaysuyo para poder salir a la Panamericana; igual ocurre hacia el lado norte, tendrían que llegar primero hasta Garcilaso de la Vega y luego salir hacia el Centro Comercial Open Plaza.

La avenida Grau termina en Elías Aguirre. La avenida Lora y Lora es la única salida hacia el Banco de la Nación y hacia los paraderos que van a los distritos de la provincia de Lambayeque. No hay vía paralela. Entonces allí radica el problema. No es complicación de tráfico, sino más bien de estructura vial”, refiere.

 

No tenemos cifra exacta de los mototaxis en Chiclayo, no sabemos a ciencia cierta si son cinco mil, diez mil o 15 mil como indican algunos. Como tampoco sabemos si todos son propietarios o alquilan este vehículo de tres llantas. Hay quienes refieren que altos mandos policiales serían propietarios de estos vehículos y que los dan a trabajar por un pago diario.

 

Tampoco sabemos qué porcentaje de delincuencia organizada ha penetrado en este sector y qué ha hecho vulnerable nuestra seguridad ciudadana. Las organizaciones que agrupan a los conductores de mototaxis tienen desde hoy una responsabilidad muy alta en beneficio de sus agremiados y ello hay que abordarlo a muy corto plazo a fin que vayan buscando nuevas alternativas de transporte, para lo que su organización y unión cuenta para resultados favorables en beneficio de ellos y de la ciudad.

 

En cuanto a la Ordenanza Municipal N°007-2018, la cual restringe el ingreso de mototaxis a casi el 80 % de Chiclayo, tiene que cumplirse. Si bien han acudido al Poder Judicial en Acción de Amparo para pedir una revisión a esta norma municipal que deberá ser analizada en los próximos días es urgente no perderlos de vista, porque podría gestarse protestas y movilizaciones que conlleven a connatos de violencia, que es lo que debemos evitar en aras de la paz y tranquilidad de todos.

Leer más