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TODO ES POSIBLE CUANDO HAY VOLUNTAD

Escribe Jorge Chávez Pita para la edición N 1120

Cuando la actitud y el temperamento se anteponen al desánimo y la ineficacia, los resultados favorables llegan y se sostienen sobre la base de una actuación descollante y bien pensada, que por cierto no deja de ser heroica y motivadora en el orden de su repercusión.

El triunfo logrado por el seleccionado peruano ante la poderosa selección del Uruguay nos muestra cómo, luego de una actuación adversa a todas luces circunstancial, siendo esta tal cual, es factible revertir cuando hay un propósito de enmienda y de hacer bien las cosas.

Que es un ejemplo a seguir, indudablemente sí. Que cuando se quiere todo es posible de alcanzar, necesariamente hay que asentir que es así, con mayor razón cuando la reflexión y el mea culpa tiene que ser el punto de partida para cambiar el esquema de nuestra actuación cotidiana, que conlleve a obtener el resultado justo, honesto y real.

La algarabía es desbordante, el patriotismo se enaltece sin duda alguna, la moral se agranda… Es lo que logra el deporte rey - el fútbol -. Bajo estos conceptos, debiéramos tener la convicción que si se quiere sí se puede, indudablemente, “sí podemos”. Si todo lo dicho y sentido lo trasladamos a las políticas públicas, a la concertación y al sinceramiento de nuestras acciones en los ámbitos sociales, políticos y gubernamentales, todo sería diferente, el país en el que hoy en día vivimos: desigual en el ámbito social y errático en sus conceptos de moralidad.

Los triunfos y las derrotas son el termómetro del estadío de la moral de un pueblo, hoy en día engrandecido por el logro futbolístico, pero cuando aterrizamos y volvemos a nuestra realidad sentimos que, a pesar de los logros alcanzados, las mentes y la predictibilidad de todos aquellos que tienen que ver con el aparato estatal y el manejo de la cosa pública, cada vez más atraviesan los linderos de la desigualdad y la inmoralidad preponderante en el quehacer político, gubernamental y de la administración de justicia.

El fútbol, a nivel de selección, será hoy y siempre nuestra esperanza del cambio generacional en el ámbito de la moral y la política retrograda, su causa y su efecto serán para nosotros el bálsamo de vida, expectante y proclive a dejar de ser un país empobrecido en su moral e indigno en su vivir cotidiano. Por todo ello: “Gracias, mil gracias jóvenes seleccionados por el logro alcanzado por las emociones causadas y por demostrar que cuando se quiere todo se puede”, claro está, con sacrificio, superando obstáculos y pensando que la patria está antes que el interés individual.

(*) Consultor y especialista en Contrataciones del Estado.

Jorge Chávez Pita
Fecha 2019-07-05 12:01:10