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CÓMO NO AGRADECERLES

Escribe Jorge Chávez Pita para la edición N 1121

Abstraerse de comentar la participación de los heroicos y prodigiosos integrantes de nuestra selección de fútbol, sería no ser gratos y, por qué no, inconsistentes en poner en relieve el estoicismo y la destreza de un grupo de jóvenes deportistas que han podido alcanzar la gloria y la admiración mundial.

Lo dije y sostengo lo que expuse en mi columna anterior. La adversidad no es invencible y el fracaso errático es una circunstancia efímera en su contexto absoluto. Lo importante es reponerse y saltar hasta la cúspide donde uno se propone y puede llegar. Estos jóvenes talentosos cada quien con su estilo y el don del pie fino que Dios les dio, lucharon, se sobrepusieron, le dieron la espalda a la adversidad, levantaron la cabeza con orgullo y patriotismo incomparable y lograron triunfar en una gesta digna de alabar.

Cómo no los vamos a querer, sin son ellos compatriotas guerreros con hambre de triunfo y de hacer bien las cosas. Cómo no los vamos a querer si la juventud plena que su anatomía irradia les da la fuerza y la sabiduría para jugar el fútbol de la manera tan sutil que ellos lo proponen.

No es necesario solo quererlos, hay que agradecerles por los momentos vividos y por las emociones causadas, todos ellos caudalosos de ánimo y el deseo de lograr un objetivo con honestidad y sacrificio. Son ellos los que han logrado que la meditación invada nuestras mentes, principalmente de aquellas que están enfermas por el mal actuar, por la deshonestidad y el arrebato personal, para que, con este antídoto a todas luces propositivo, se sanen y se alineen por el camino del bien común.

Gracias jóvenes del presente, caballeros del futuro, la historia siempre los tendrá presente como ejemplo de su valeroso accionar, no en un campo de batalla, sino en una alfombra verde, donde pudieron mostrar el talento natural que ostentan y la algarabía que pueden causar a un pueblo carente de triunfos e invadido por las malas mañas de aquellos que solo buscan el desencuentro, la mentira y el arrebato de nuestra dignidad.

El ejemplo es plausible, el gesto es encomiable, los resultados son y serán siempre una realidad inconmensurable, son ustedes dignos representantes de un pueblo que clama y quiere vivir con alegría plena y hacer lo que tiene que hacer como todos ustedes lo suelen consagrar. Las cartas están jugadas, la valla está muy alta, principalmente para aquellos que siendo responsables para liderar todo ello, hasta hoy han hecho lo contrario. Los penales los convirtieron ustedes y nos hicieron delirar, otros, aquellos indecentes y deshonestos no los convierten sino moran en ellos. Gracias muchachos. El pueblo y la historia siempre los recordará como los patriotas de una generación nueva, generosa y triunfadora digna de admirar. ¡Arriba Perú!

(*) Consultor y especialista en Contrataciones del Estado.  

      

Jorge Chávez Pita
Fecha 2019-07-11 15:13:55