Lambayeque ha aprendido a levantarse tras desastres naturales, pandemia y crisis social, y hay nombres que se asocian con la respuesta inmediata, con la organización silenciosa y con la capacidad de convertir la solidaridad en acción concreta. Uno de esos nombres es el de Janinna Sesa Córdova, directora de la ONG Voces de Ayuda, profesional que ha hecho del servicio una línea de vida y que hoy reflexiona sobre el rol de la mujer, la responsabilidad ciudadana y el desafío de construir una sociedad más solidaria y sostenible.
Su trayectoria no comenzó ayer. Durante diez años estuvo al frente de Cáritas Chiclayo, institución desde la cual enfrentó dos de los momentos más duros que ha vivido Lambayeque en la última década: el fenómeno El Niño Costero de 2017 y la pandemia de la Covid-19. Hoy, desde nuevas plataformas, continúa articulando esfuerzos entre empresa privada, organizaciones sociales y comunidades vulnerables.
Diez años en la primera línea de ayuda
Entre 2014 y 2024, Janinna Sesa Córdova dirigió Cáritas Chiclayo. Fue una etapa marcada por emergencias constantes. El fenómeno costero puso a prueba la capacidad de respuesta de la Iglesia Católica y de la sociedad civil, y la pandemia terminó por redefinir la dimensión del servicio.
“Desde el año 2014 hasta el 2024 trabajé como directora de Cáritas Chiclayo. Ha sido una bendición haber podido trabajar bajo la guía de nuestro ahora papa León XIV, que en esos años era obispo de la Diócesis de Chiclayo”, recuerda.
Durante El Niño Costero, la institución activó redes de apoyo, convocó donaciones y llevó ayuda humanitaria a las zonas más afectadas. “Nuestra población sufrió muchos daños y él nos motivó siempre a ponernos de pie y a conmovernos por el dolor de la gente”, señala.
La experiencia de organización y respuesta rápida fue determinante para lo que vendría después. Cuando llegó la pandemia, la estructura ya estaba preparada para actuar con inmediatez.
Oxígeno de la esperanza
La etapa más crítica llegó con la segunda ola de la Covid-19. La escasez de oxígeno medicinal generó escenas dramáticas en hospitales y domicilios. Fue entonces cuando nació la campaña “Oxígeno de la Esperanza”.
Janinna Sesa recuerda que ella misma estuvo gravemente enferma. “Estuve internada en casa quince días, casi me voy, gracias a Dios no. Y cuando me dieron de alta era la época en que la gente se moría por falta de oxígeno”, relata.
Fue en ese contexto que surgió la iniciativa de adquirir una planta de oxígeno. “Monseñor Prevost me dijo: ‘Ya no, hagamos algo’. Al inicio lo veía difícil, pero la confianza en la providencia me la transmitió”, recuerda.
La respuesta ciudadana fue masiva. En poco tiempo se recaudaron fondos suficientes no solo para una planta, sino para dos. “Era tanta la generosidad que alcanzó para otra. Cuando completamos el primer monto, teníamos un excedente y decidimos continuar”, cuenta.
Desde abril de 2021, el oxígeno se distribuyó de manera gratuita. El sistema era ágil: una videollamada permitía evaluar al paciente y evitar colas. “El primer día recibimos mil solicitudes. Hicimos turnos hasta la madrugada para producir al máximo de la capacidad”, cuenta.
La campaña no solo implicó la planta de oxígeno. También se entregaron alimentos, respiradores, mascarillas y apoyo logístico a hospitales y organizaciones de primera línea. “Fue un momento muy conmovedor. La Iglesia Católica cumplió un papel muy importante de respuesta inmediata”, afirma.
Voces de Ayuda
Tras cerrar su etapa en Cáritas, Janinna Sesa Córdova no se retiró del trabajo social. Desde la ONG Voces de Ayuda y su participación en la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, ha impulsado proyectos que combinan solidaridad y sostenibilidad.
Uno de ellos fue la llamada “Papaleta”, una paleta helada solidaria creada en alianza con la empresa Mr. Paleta. El 20 % de las ventas se destinó a un proyecto educativo en la parroquia San Juan Apóstol, en José Leonardo Ortiz.
“Es una paleta con propósito que endulza, abraza y educa”, explica. Gracias a esa iniciativa se logró implementar una biblioteca y clases de reforzamiento escolar para unos 30 niños. “El proyecto superó los 25 mil soles y permitió crear un espacio lúdico hermoso para fomentar la lectura”.
La experiencia motivó a ampliar la propuesta este año. Para Janinna Sesa, la clave está en articular. “No podemos solos, pero sí podemos ejercer liderazgo para articular con diferentes actores y generar impacto positivo”, sostiene.
Desde la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque también promovieron la campaña “Con Amor”, que reunió a más de 20 empresas para donar alimentos a parroquias, comedores y ollas comunes. Se distribuyeron alrededor de 50 toneladas de productos, beneficiando a más de 100 organizaciones.
Además, gestionaron el rescate de alimentos en mercados locales para evitar desperdicios y redirigirlos a quienes más lo necesitan. “No es posible que se pierdan frutas y verduras cuando pueden llegar a comedores populares”, afirma.
Mujer, liderazgo y desarrollo regional
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Janinna Sesa reflexiona sobre el papel femenino en el desarrollo de Lambayeque. Según el INEI, más del 50 % de la población regional está conformada por mujeres.
“Creo que ejercer nuestro liderazgo es muy importante porque podemos ser influyentes en el desarrollo socioeconómico de la región”, sostiene.
Para ella, el liderazgo femenino no se limita al ámbito asistencial. Incluye capacitación, incubación de emprendimientos y fortalecimiento de capacidades. “En la cámara hemos impulsado planes de negocio y herramientas tecnológicas para que emprendedores mejoren sus ingresos”, refiere.
Considera que la educación es el puente hacia una participación más sólida. “Invito a las mujeres a formarse, a estudiar, a superarse. Tenemos la capacidad de hacer muchas cosas a la vez y de impactar positivamente en distintos ejes de la sociedad”, indica.
También resalta la importancia de la participación cívica. “Debemos aprovechar ese don de ser multifacéticas para ser también fiscalizadoras del tema público”, afirma.
Elecciones y responsabilidad ciudadana
Con un nuevo proceso electoral en el horizonte, Sesa Córdova hace un llamado a la reflexión. “Es hora de tomar conciencia y hacer un voto responsable, con conocimiento de causa”, señala.
Considera que la ciudadanía debe informarse sobre la trayectoria y experiencia de los candidatos. “No podemos tomar a la ligera el tema de las elecciones. Hay que observar la trayectoria y el plan de trabajo”.
Para ella, las organizaciones sociales también pueden convertirse en espacios de información y debate, promoviendo una cultura democrática más participativa.
Servir como forma de vida
Janinna Sesa Córdova insiste en una idea central: servir no es un acto extraordinario, sino una decisión cotidiana. “Servir no es difícil, es tener actitud y voluntad”, resume.
Aunque ya no está al frente de Cáritas, reconoce que la experiencia marcó su vida. “Ir por las zonas y que la gente nos reconozca es saber que algo positivo hicimos”.
Lambayeque ha captado atención internacional por el liderazgo espiritual surgido en su diócesis a través del papa León XIV y por ello Janina Sesa cree que la región tiene una oportunidad histórica para impulsar el turismo religioso y fortalecer su identidad solidaria.
“El liderazgo que ejercemos, si se multiplica, puede transformar nuestra región”, concluye.
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