Sube!

¿TE PUEDE FISCALIZAR SUNAT SIN AVISARTE?: LO QUE TODO BIÓLOGO EMPRENDEDOR DEBE SABER ESTE 2026

Escribe: Jhonatan Neira Chucas (*)
Edición N° 1438

  comentarios   

En el año 2026, numerosos emprendedores todavía piensan que la fiscalización comienza cuando un auditor se presenta en la oficina. Sin embargo, la situación es diferente. La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) tiene la capacidad de dar inicio a acciones de control sin necesidad de una visita física previa, empleando herramientas digitales y cruces de información al instante.

No es una inspección encubierta, pero sí se refiere a procesos de verificación que inician antes de que el contribuyente sea completamente consciente.

Por ejemplo: Cruces automáticos entre tus declaraciones mensuales y las de tus proveedores o clientes; comprobación de inconsistencias en el IGV o en el Impuesto a la Renta; alertas generadas por diferencias en detracciones, percepciones o retenciones; revisión electrónica de los libros y registros contables presentados a través del PLE y revisión electrónica de libros y registros contables enviados por el PLE.

En numerosas ocasiones, el primer “aviso” oficial no se presenta como una llamada, sino como una notificación digital en el buzón SOL. Si el empresario no verifica su buzón con regularidad, podría perder fechas importantes para contestar demandas.

La fiscalización electrónica: la nueva realidad En los últimos años, SUNAT ha fortalecido el sistema de fiscalización electrónica parcial. Esto significa que la Administración puede solicitar información específica (como respaldo de gastos o ingresos) sin tener que llevar a cabo una auditoría completa. En la práctica, el procedimiento suele seguir este patrón: Identificación de inconsistencias a través del cruce de información; generación de un requerimiento electrónico; corto período para justificar o rectificar y si no se proporciona una respuesta adecuada, se emite una resolución de determinación o multa.

¿Qué riesgos existen?

El principal peligro no radica en la fiscalización en sí, sino en la ausencia de un control interno adecuado. Muchos empresarios confían plenamente en el área contable sin examinar indicadores clave como:

Un margen bruto anómalo en comparación con el sector; gastos que carecen de un respaldo documental adecuado; incongruencias entre las ventas reportadas y las transacciones bancarias. Para el año 2026, la fiscalización se vuelve cada vez más tecnológica. La SUNAT ya no depende solo de inspecciones en persona; emplea grandes volúmenes de datos y algoritmos para detectar patrones de riesgo.

La importancia del cumplimiento oportuno

La administración tributaria no puede ser reactiva en 2026. No es suficiente con "declarar a tiempo". Es imprescindible examinar la consistencia financiera, la razonabilidad y la coherencia. Una empresa que presenta márgenes negativos de manera continua, pero cuyo patrimonio de los socios está en aumento, puede encender alertas. Sucede lo mismo cuando el volumen de ventas no guarda relación con los niveles de gasto.

Cumplir formalmente con las declaraciones y el pago de impuestos es únicamente el nivel inicial. El segundo nivel es la realización sustancial: que los datos tengan sentido económico y estén respaldados de manera efectiva.

¿Cómo proteger tu empresa frente a una fiscalización silenciosa?

Revisa tu buzón SOL de manera periódica (idealmente semanal), implementa conciliaciones bancarias mensuales sin excepción, evalúa la situación tributaria de tus principales proveedores, realiza revisiones internas preventivas al menos una vez al año, documenta correctamente contratos, préstamos y aportes de socios y capacita a tu equipo administrativo en manejo documental.

Una sugerencia estratégica consiste en trabajar con indicadores de riesgo tributario: la proporción de gastos deducibles, el nivel de compras en comparación con las ventas, los cambios en los inventarios y la coherencia entre el flujo de caja y las ganancias que se declaran.

La cuestión no es si SUNAT puede supervisarte sin notificarte. La pregunta adecuada es: ¿Tu empresa está organizada, aunque no haya nadie observando?

En la nueva época tributaria, el empresario informado no aguarda a que llegue el auditor. Prevé situaciones, rectifica fallos antes de que sean detectados y transforma la contabilidad en un instrumento de gestión, no en una mera exigencia formal.

Ya que, en 2026, la prevención inteligente es la mejor defensa ante la fiscalización.

 

(*) Contador del CBP – CR III Lambayeque.