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PARA LA VACUNACIÓN: Médicos veterinarios exigen que se les reconozca como profesionales de la salud

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1212

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El 30 de marzo de este año se publicó la Ley N° 31151, la cual regula el ejercicio profesional del médico veterinario y lo reconoce como profesional de la salud. Desde el inicio de la vacunación contra el COVID-19, el gobierno central dispuso que sean precisamente los profesionales de salud quienes se priorizaran dentro del primer grupo de inmunización. Sin embargo, al cabo de cinco meses, los veterinarios de Lambayeque aún no reciben ninguna dosis.

El decano del Colegio Médico Veterinario de Lambayeque, Bruno Becerra Oliva, denuncia que el Ministerio de Salud solamente envió seis dosis de la vacuna contra el COVID-19 a Lambayeque para una población total de mil 12 agremiados a la orden profesional, desconociendo así su categoría de profesionales de la salud y la importancia de su labor en la salud pública.

A raíz de esta situación, han realizado plantones y enviado cartas de queja, pues consideran una burla que se les trate de esa forma a los médicos veterinarios de Lambayeque, mientras que en otros departamentos como Piura y Cajamarca ya se vacunó a todos los profesionales de la orden.

Por esta razón, exige que se les considere como profesionales de la salud dentro del grupo prioritario para la inmunización. “Incluso el Ministerio de Salud sacó una publicación anunciando la vacunación de los médicos veterinarios, pero a Lambayeque solo llegaron seis vacunas. Nos sentimos un poco desplazados, discriminados, pese a que nuestra labor es importantísima”, señala.

“Es una burla para nosotros como profesionales que día a día aportamos a la salud pública. ¿Se imaginan si los veterinarios no desparasitáramos a las mascotas, al ganado, a los animales de producción? Habría una gran cantidad de parásitos. Si tan solo no aplicáramos las vacunas contra la rabia, la leptospira, que son enfermedades zoonóticas, se generarían brotes epidémicos. Nuestra labor es silenciosa, pero constante y siempre pensando en el ser humano”, afirma.

Aporte

Becerra Oliva destaca que durante la pandemia los veterinarios han tenido un rol preponderante, ya que hicieron la donación de mil 512 dosis de ivermectina, además de repartir kits de protección contra el COVID-19. Señala que su gremio no ha dejado de atender, pues la dinámica de su profesión no permite un trabajo remoto. Debido a ello y a la no inclusión en el proceso de vacunación, 15 de sus colegas en Lambayeque fallecieron producto del mortal virus.

Subraya que hoy el campo de trabajo del médico veterinario se ha ampliado bastante a comparación de otros años. Anota que hay profesionales de la orden trabajando en zoológicos, con animales marinos, en la investigación científica, en salud pública, en los centros de producción e incluso en la NASA.

“Muchos veterinarios tuvieron que trabajar en la elaboración de vacunas contra el COVID-19, porque las pruebas se hacen en animales y quienes supervisan que estos produzcan los anticuerpos son los veterinarios. Sin nosotros no existiera vacuna contra el COVID-19. Estamos en la primera línea y por ello la responsabilidad de nuestras autoridades de que nos reconozcan como profesionales de la salud”, señala.

Labor municipal

Por otro lado, cuestiona que la autoridad municipal de Chiclayo no ponga énfasis en la implementación de un camal municipal, acorde a las exigencias de salubridad, pese a que el Servicio Nacional de Sanidad Agraria – SENASA, ya realizó todas las gestiones.

“Esta inacción ya colinda con una responsabilidad penal, porque se podría dar el brote de alguna enfermedad digestiva grave. Están preocupados en otras cosas que no tienen tanta importancia, cuando el camal debería ser una prioridad para no poner en riesgo la salud de lo chiclayanos”, refiere.

En cuanto al albergue municipal para los perros de la calle, señala que debido a su poca capacidad no puede ser considerado como tal, sino como una clínica o consultorio. Hace hincapié en que los refugios no son la solución para el abandono de los canes en la ciudad, toda vez que lo realmente necesario es educar a la población en el cuidado y esterilización de las mascotas.

“Si bien es responsabilidad de la municipalidad tener por ley un albergue, esta no es la solución a largo plazo, porque las personas tienden a trasladar la responsabilidad de las mascotas a la comuna. Ningún albergue, por más grande que sea, se va a abastecer para acoger a todos los perros callejeros”, resalta.

En tanto, señala que la pandemia ha hecho que las personas se acerquen más a sus mascotas y las vean como integrantes de su familia. Sin embargo, aconseja no intentar humanizarlas y recordar que estas tienen sus propias necesidades, diferentes a la de los seres humanos.

“Una mascota aporta muchas cosas a nuestra vida: cariño, compañía, les enseña a ser responsables a nuestros hijos. Un niño que respeta a un animal es una mejor persona, un niño con un perro siempre va a ser más feliz que un niño sin uno”, asevera.

+ NOTICIAS:

  • Entre septiembre y octubre se realizarán las elecciones para la nueva junta directiva del Colegio Médico Veterinario de Lambayeque.

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