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PEDRO ALVA: ‚ÄúNecesitamos un Estado que se acerque a la poblaci√≥n‚ÄĚ

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1207

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  • El reconocido antropólogo refiere que el próximo gobierno debe ser concertador.

Para el antropólogo Pedro Alva Mariñas, este proceso electoral ha reflejado la demanda de la ciudadanía por la implementación de una serie de cambios, que acerquen el Estado con la población. Para lograr esto, apunta que el próximo gobierno tiene que ver en la sociedad civil a una aliada, que coadyuve a la concertación nacional.

“Necesitamos un Estado que se acerque a la población, que confíe en ella, que le abra las puertas, que no le tenga miedo al diálogo, a la concertación, porque estamos en un hoyo profundo. Debemos hacer un esfuerzo inmenso y lo primero es que el gobierno se impregne de un sentimiento solidario, participativo”, apunta.

Destaca que la ciudadanía también debe participar de forma más activa en el quehacer político, exigiéndole a sus autoridades que cumplan con sus ofrecimientos. Señala que en esta labor deben involucrarse los empresarios, cuya participación no se limite a temas sectoriales, sino a aquellos de interés regional y nacional.

“Necesitamos una sociedad civil que haga contraloría ciudadana, que además de participar, exija. No basta con ir a una reunión para ver un informe, levantar la mano y aprobarlo. Hay que preguntar más, cuestionar cuánto presupuesto se está ejecutando. Creo que la exigencia de la sociedad civil debe ser permanente y a los empresarios tenemos que pedirles que no peleen solo por lo que les conviene a ellos, sino a todos”, menciona.

Indica que la sociedad civil tiene que elevar sus reclamos al nivel de propuestas, de políticas públicas, a fin de avizorar reales soluciones. Además, debe ser vigilante ante el riesgo de un gobierno autoritario.

“Creo que la intelectualidad, los académicos, deben bajar un poco de su nube y juntarse más con la población, porque necesitamos más propuestas, más debate, pensar en Lambayeque, en el país en general”, anota.

Integridad

Alva Mariñas refiere que la población debe ver en el próximo mandatario a un líder que sea íntegro para que pueda liderar una gran cruzada contra la corrupción.

“Eso quiere decir que su palabra se condiga con sus hechos. Sin embargo, si desde el inicio tiene pasivos, será bien complicado que genere credibilidad y el pueblo lo acompañe. Las personas necesitan ver un liderazgo confiable y creíble, en primer lugar”, afirma.

Señala que más allá de la creación de comisiones de alto nivel que fiscalicen las acciones del Ejecutivo (propuesta tanto de Keiko Fujimori como Pedro Castillo), lo realmente importante es que el gobernante confíe en la población organizada, porque es esta la directamente beneficiada o afectada en la ejecución de los grandes proyectos.

“Creo que el Estado debe abrir la información a la población para que esta garantice el correcto control, la fiscalización, esa sería la mejor alianza que podría hacerse. En ese sentido, existen mayores niveles de desconfianza en una de las dos candidaturas”, apunta.

Asimismo, subraya que otro de los grandes problemas del país es la ingobernabilidad que se ha agudizado en los últimos años, producto precisamente de la corrupción y la ineficiencia del Estado.

“Me asusta que un sector tan importante, ilustrado y que pertenece a las élites económicas sea tan permisible con la corrupción. Se alía con ella. Hoy estamos generando una nueva base para un desarrollo más inclusivo, en el que los recursos vayan a donde están destinados y no se despilfarren miles de millones de soles en la corrupción”, resalta.

Visión de país

Por otro lado, manifiesta que los problemas y aspiraciones que tiene hoy el Perú son más grandes de lo que puede alcanzar a hacer el presidente en los próximos cinco años, sin embargo, hay tareas estratégicas que deben ser emprendidas para sentar las bases de una nueva visión de país.

“Hoy tenemos una grave fractura, no somos una nación. La discriminación, el ninguneo, el racismo y hasta el desprecio por el otro todavía nos afectan como país y eso se expresa permanentemente, incluyendo el proceso electoral”, reflexiona.

Destaca que la experiencia latinoamericana da cuenta de la importancia de abrir el espacio del diálogo a la sociedad civil organizada, pues ella es la responsable de los grandes cambios, a través de la protesta pacífica.

“En esta segunda vuelta hemos visto teorías como que solo el Estado salvará al Perú, lo cual ha sido cuestionado, pues tenemos un Estado con fallas, que se ha mostrado incapaz de resolver los problemas que tenemos. Pero también hemos visto otra teoría que habla de que solo la gran empresa privada salvará al Perú, y venimos de una experiencia reciente, donde lamentablemente las grandes corporaciones han mostrado sus debilidades. Hay que abogar por una conciliación entre ambas propuestas”, refiere.

Modelo

En esa línea, explica que, si bien el modelo productivo primario exportador le permite al Perú tener períodos largos de cierta holgura presupuestal, este en el tiempo no es sostenible, pues tarde o temprano se vuelve necesaria la industrialización y diversificación de los productos.

“No sé si las fuerzas que se benefician de este modelo serán capaces de reconocer las limitaciones que tiene el mismo. No sé si se abrirán a posturas y propuestas de diversificación productiva o seguirán garantizando sus beneficios durante cinco años más”, reflexiona.

Explica que dado que el Estado apuesta por la agricultura de exportación y la gran minería, se hace imprescindible que se generen condiciones de respeto al medioambiente. Además, enfatiza en que se ha rezagado al microproductor, ya sea asociativo o individual, el cual produce para el mercado interno, lo que se conoce como agricultura familiar.

“¿Seremos capaces de abrir las puertas a esta agricultura familiar, a estos hombres que se han batido por la producción y que incluso durante la pandemia nos han asegurado que no falten los alimentos? Allí hay un tema pendiente que necesitamos atender”, apunta.

Incertidumbre

Por otro lado, Alva Mariñas indica que la pandemia y sus efectos derivados ha generado incertidumbre en la población, que se cuestiona sobre qué se ha hecho por la salud, la educación y otros sectores claves durante los últimos 30 años de crecimiento económico.

“Hemos visto cómo se muere la gente en los hospitales y en sus casas por falta de oxígeno. Eso nos ha creado una incertidumbre por el pasado, pero luego hemos comprobado que no hemos sido capaces de hacer las reformas a la velocidad que quisiéramos. Esa incertidumbre también la vemos en el presente, porque no estamos bien gobernados. Hay una lucha arriba, un presidente que sale, vicios de un golpe de estado, movilizaciones masivas”, refiere.

Completa la reflexión al afirmar que el futuro también se ve con incertidumbre porque no se ha discutido qué es lo que se quiere llegar a ser como país, pues durante las elecciones los partidos políticos se han quedado en el odio y los enfrentamientos, privándose de elevar el nivel de discusión.

Añade que el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico – CEPLAN, elaboró hace algunos años un plan sobre la visión de futuro del país. Sin embargo, no se ha difundido.

En tanto, anota que este proceso electoral enfrentó a una propuesta que buscaba un cambio hacia el futuro y otra que se remontaba al pasado.

“Una parte del Perú volvió la mirada hacia atrás, como si la continuidad del modelo fuera la panacea, lo único que tuviésemos, como si no hubiera más futuro que ese; pero otro sector sí apostó hacia adelante, hacia nuevos actores que despiertan una efervescencia masiva. No obstante, es esta candidatura la que no ha sabido describir lo que plantea, no ha preparado un discurso para ello, porque simplemente no tiene aún una visión de futuro. No sabemos que hará con la economía y una cantidad de cosas que se notaron en los debates”, asevera.

Finalmente, afirma que una nueva Constitución puede convertirse en la gran ocasión para debatir los importantes temas que hasta el momento se han dejado de lado como la gestión del territorio, pero para ello es necesario convocar a personas buenas, con propuestas y que vean con esperanza el futuro del país.

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