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EN EL PERÚ: NUEVE DE CADA DIEZ TRABAJADORAS DEL HOGAR SON INFORMALES

Escribe: Semanario Expresion
Edición N° 1443

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  • El 95 % de las trabajadoras del hogar son mujeres, quienes están expuestas a casos de acoso sexual, abuso y maltrato.
  • En Lambayeque hay un promedio de 200 trabajadoras del hogar que están sindicalizadas, pero ni el 10 % de estas tienen un contrato formal.

El 30 de septiembre del 2020 se promulgó la Ley n° 31047 - Ley de las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar. Este fue un paso significativo en la recomposición de las relaciones laborales entre las servidoras del hogar y los empleadores, puesto que fijaba -entre otras cosas- que el salario de las empleadas no podía ser menor a una remuneración mínima vital y que la jornada máxima de trabajo no podía superar las ocho horas diarias. Sin embargo, a casi seis años de su promulgación, poco o nada ha cambiado en la realidad de casi 400 mil personas que realiza labores domésticas remuneradas.  

Paulina Luza Ocsa, secretaria general de la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar Remunerados del Perú, señala que hay una responsabilidad que llega a niveles de “vergüenza” por parte del Ministerio de Trabajo y la Promoción del Empleo, así como de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral - Sunafil, entidades que no han tenido la capacidad de dar cumplimiento a esta norma.

“Hay una ausencia de interés por parte de las autoridades ministeriales que solo están preocupadas en su sueldo mensual de 45 mil soles y no han avanzado nada en el cumplimiento de los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, quienes hoy laboran sin un contrato y que, cuando reclaman o piden un incremento salarial por todo el trabajo que realizan de 12 horas, simplemente son botadas. Si reclaman, las despiden. No existe protección por parte del Estado”, afirma.

Estabilidad laboral

La dirigente sindical refiere que una de las metas que tienen como federación es conseguir la estabilidad laboral de todas las trabajadoras del hogar, a través de un contrato. A nivel nacional -indica- nueve de cada diez son informales, situación que se agrava en algunas regiones del país, donde ni siquiera hay una estadística clara de cuántas personas laboran realizando tareas domésticas de forma remunerada.

“Se ha normalizado que el trabajo de casa es un trabajo de mujeres, aún hay esa mentalidad feudalista por parte de las familias empleadoras que consideran que es natural que las mujeres realicen este trabajo. Si alguna les menciona que exista una ley que las ampara, la 31047, la amenazan con despedirla. Es como la ley de la selva porque no hay autoridad, no hay quien fiscalice. La Sunafil brilla por su ausencia en las agencias de empleo, en los domicilios donde se violan los derechos fundamentales de las trabajadoras del hogar. Se les puede despedir porque al empleador se le ocurrió que se perdió determinado objeto en la casa y las botan con esa excusa para no pagarles ningún beneficio laboral”, sostiene.

Luza Ocsa precisa que a nivel nacional hay 8000 trabajadoras del hogar que se encuentran sindicalizadas, de las cuales algunas han logrado ya su jubilación al cumplir 65 años de edad y 20 de aportes. No obstante, es una mínima cantidad. Incluso, las trabajadoras del hogar no cuentan con licencia sindical, por lo que las actividades que realizan en defensa de su gremio son a mérito de su propio peculio.

Judicialización

La dirigente refiere que como sindicato tiene 98 casos de compañeras suyas que han judicializado su despido, debido a que sus empleadores se han resistido a una conciliación. A ello se suman también expedientes penales de empleadores que han acosado y abusado sexualmente de sus trabajadoras.

“Ningún candidato habla de la problemática de las mujeres más pobres del país, dentro de las cuales estamos las trabajadoras del hogar. Nos exigen el voto hablándonos tonterías, pero cuando ven a una dirigente sindical la tildan de resentida o resentido social. Nosotros tuvimos años de lucha sin licencia sindical para lograr la ratificación del Convenio 189. Nunca olvidaré que Ollanta Humala prometió a las trabajadoras del hogar la ratificación de este convenio, pero terminó su gobierno y nunca lo hizo. Así son de mentirosos los políticos”, sostiene.

Lambayeque

María Nayra García, secretaria departamental de la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar Remunerados del Perú, indica que en Lambayeque ninguna servidora del hogar gana la remuneración mínima vital, es decir, S/ 1130.

“Los sueldos de las trabajadoras del hogar van de S/ 350 hasta S/ 600, todas sin seguro. No es ni la mitad del sueldo mínimo. Por allí alguna puede llegar hasta los S/ 700 en zonas como Santa Victoria. Acá tenemos 200 trabajadoras afiliadas al sindicato, de las cuales solo ocho tienen un contrato formal con los beneficios de ley” indica.

Resalta que la labor de una trabajadora del hogar no se trata de un “apoyo” o un “favor”, sino de una tarea esencial para el sostenimiento de las familias.

“Somos prácticamente humilladas con el sueldo, pero, si paráramos un solo día, se vendría abajo todo, porque nosotras hacemos todo para que en casa los niños y jóvenes estudien, para que los padres se vayan tranquilos a trabajar. Nosotros damos el sostén para que haya producción”, afirma.

Beneficios de las trabajadoras

Recientemente, el 30 de marzo, en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, la Defensoría del Pueblo resaltó la importancia de continuar legislando en favor de los derechos de este importante sector laboral del país.

Además, recordó que hay derechos ganados por ellas que deben respetarse. Por ejemplo, cada 30 de marzo es día no laborable y remunerado para las trabajadoras del hogar. En el caso de trabajar dicho día, el empleador deberá acordar con ellas alguna de las siguientes alternativas: elegir otro día para descansar, recibiendo por ello su sueldo íntegro sin descuento; o percibir un pago triple por este día, que incluye el pago por el feriado, un monto adicional por haber trabajado este día y una sobretasa del 100 % sobre la remuneración diaria. Si se incumple con el pago correspondiente, se considera una infracción muy grave que puede ameritar la intervención de la Sunafil.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo resaltó que una trabajadora del hogar debe recibir una remuneración mínima vital mensual, que puede ser superior por acuerdo entre las partes; cumplir una jornada máxima de ocho horas diarias; gozar de un descanso semanal de, al menos, un día; y acceder a 30 días de vacaciones pagadas por cada año completo de servicio.

Las trabajadoras y trabajadores del hogar también tienen derecho a un contrato formal, el mismo que debe ser registrado en el aplicativo del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Asimismo, deben acceder a la compensación por tiempo de servicios y a la afiliación a EsSalud, así como a recibir gratificaciones por Navidad y Fiestas Patrias, todo ello en el marco de la Ley 31047 y su reglamento, vigente desde hace casi seis años.

Según la Encuesta Nacional de Hogares – Enaho, al 2024 se reportaba a 399 mil 804 personas trabajadoras del hogar, de las cuales casi el 95 % eran mujeres. Sin embargo, se presume que bordearía el medio millón de personas las que se dedican al trabajo doméstico remunerado. Actualmente, el nivel de protección social en este sector sigue siendo muy bajo, pues solo el 7 % de las trabajadoras del hogar cuenta con una afiliación vigente a EsSalud y solo el 2 % realiza aportes mensuales a un sistema de pensiones.

+NOTICIAS:

  • El Convenio 189 es el Convenio sobre el Trabajo Decente para las Trabajadoras y los Trabajadores Domésticos, tratado de la Organización Internacional del Trabajo – OIT, que fue ratificado por el Perú en el 2018, durante el gobierno de Martín Vizcarra.

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