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ENFEN ESPERARÁ INICIO DE LAS LLUVIAS: PARA DETERMINAR MAGNITUD DE EL NIÑO

Escribe: semanario expresion
Edición N° 929

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El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño – ENFEN, emitió su comunicado oficial número 15, el cual señala la existencia de un 95 % de probabilidades de que la primera fase del FEN se extienda hasta el verano del 2016, con un 55 % de probabilidades de alcanzar magnitudes similares a las del 83 y el 98. Especialistas procedentes del Instituto Geofísico del Perú – IPG, y el Instituto del Mar Peruano – IMARPE, explican a profundidad detalles del informe.

 

El ENFEN viene reportando constantemente información referida a la llegada del Fenómeno El Niño y la magnitud del mismo. El cuadro presentado el 3 de setiembre no varía en relación a la información expuesta por Expresión en informes anteriores: persiste un 30 % de probabilidades de presentarse El Niño con una magnitud moderada, 35 % de probabilidades de una magnitud fuerte y 20 % en relación a El Niño extraordinario.

Por otro lado, los modelos globales continúan pronosticando para la zona del Pacífico Central (Niño 3.4) la intensificación de las condiciones de El Niño hacia fin de año, con un pico en noviembre y magnitudes que podrían exceder los dos grados Celsius.

 

RESULTADOS DEL INFORME

Ivonne Montes Torres, investigadora científica del Instituto Geofísico del Perú – IGP, explica cómo el comité trabaja para informar a la población sobre las condiciones climáticas actuales. “Debemos difundir la ciencia sobre el FEN, explicar el monitoreo que vamos realizando y sobre el pronóstico que se da dentro de este Comité Multisectorial. Queremos que la población se encuentre constantemente informada sobre el evento del El Niño 2015 – 2016. El comité ha determinado que existe un 55 % de probabilidades de un FEN de condiciones similares a las de 1982 – 1983 y 1997 – 1998; nos estamos reuniendo constantemente para mantener actualizados estos estudios y conocer cuál podría ser el futuro de este evento”, informa.

 

Tal como lo describe el informe, existe un 35 % de probabilidades de presentarse un FEN de magnitud fuerte y un 20 % en relación a uno de condiciones extraordinarias. “Dependiendo de la zona de calentamiento puede haber mayor o menor cantidad de lluvias cercanas a la costa peruana. De presentarse El Niño en magnitudes extraordinarias se intensificaría la fuerza de las lluvias en toda la zona norte del país, lo cual podría favorecer a cultivos como el arroz, pero también afectar de forma significativa a la población lambayecana y del norte en general”, indica Montes Torres.

 

La representante del IGP rememora la magnitud de los dos eventos de El Niño más importantes de las últimas décadas del siglo XX. “Durante los sucesos del 82 – 83 y 97 – 98 se registró el mayor caudal. Si uno suma los eventos más significativos de El Niño entre 1940 y 1970 da como resultado solo lo presentado en el año 82 – 83. La zona costera es la más perjudicada puesto que el cambio de temperaturas y las lluvias afectan a la población en sus diferentes áreas: educación, turismo, agricultura, salud y demás”, añade.

 

Las condiciones actuales no le permiten identificar a los investigadores la magnitud real del mega evento climático. “Todo va a depender de cómo se comporte la zona costera para determinar el impacto. Gracias al estudio que estamos realizando hemos podido identificar que el mar peruano vino calentándose durante la quincena de agosto, algo que nos mantiene alertas en el ENFEN. Es la costa quien va a contrarrestar el efecto o lo va a multiplicar”, indica Ivonne Montes.

 

INCERTIDUMBRE

Según refiere la especialista, no se podrá conocer las condiciones de esta alteración climática sino hasta que El Niño se presente en el país. “Lo que podemos saber a ciencia cierta es que cuando ya nos encontremos en el evento podremos informar de una forma más concreta puesto que, como se puede ver en los comunicados anteriores, en estos momentos solo es posible hablar de probabilidades”.

 

El período de lluvias comprendido entre los meses de noviembre y febrero significa para los investigadores el momento donde podrán determinar la magnitud de El Niño. “Lo que hay que recordar es que el impacto del evento alcanzará su pico más alto cuando empiece el verano. Nos encontramos en invierno y las condiciones son frías, esto contrarresta lo que realmente pueda estar sucediendo, lo único que hacemos en estos momentos es usar menos chaquetas y chompas para abrigarnos puesto que las temperaturas están ligeramente cálidas en relación a la temporada. Es en el verano, donde los vientos y el mar se encuentran más cálidos, que nosotros vamos a determinar si el evento va a ser más importante de lo que parece”, comenta la investigadora del IGP.

 

En aproximadamente dos semanas una onda Kelvin estaría arribando la costa peruana, siendo de vital ayuda para los investigadores. “Todo depende de cuándo esté llegando la onda Kelvin, escenario que podría presentarse dentro de 15 días. Por el momento nos estamos enfocando en realizar estudios sobre la profundidad de la columna de agua, de dónde está la termoclina, la temperatura tanto a nivel superficial como en profundidad y el impacto que tendría esta onda”, subraya Montes Torres.

 

A pesar de compararse el escenario actual con las experiencias del 83 y 98, el estudio destaca la presencia de indicadores que diferenciarían a El Niño del verano 2015 - 2016 de algún otro fenómeno. “Durante 1982 y 1983 hubo una propagación de ondas kelvin muy intensa, esta debilitación de los vientos alisios y la proliferación de ondas favorecieron a que todo el sistema se debilite. La costa siempre estuvo muy intensa en vientos durante este período, pero todo el volumen de agua cálida se encontraba muy pegado a la costa. Hoy en día todavía tenemos una costa relativamente fría, no hemos llegado a los niveles de temperatura que se registraron entre 1997 y 1998, las curvas de la anomalía todavía difieren en un par de grados si tenemos como referencia estos dos fenómenos antes mencionados. Esto lo vuelve diferente”, destaca la especialista.

 

Otro factor que influye en la determinación de la magnitud del FEN es la zona de El Niño 3.4, ubicada en el Pacífico Central, puesto que es aquí donde se ubican las ondas Kelvin que luego llegarían al litoral peruano. “Lo que suceda en la zona 3.4, como es el caso de la propagación de ondas, va a afectar de forma directa a la zona 1+2. Si está frío, simplemente va a llegar la onda pero no va a romper con la intensidad que se espera; por otro lado, dependiendo de la intensidad del viento, se pueden generar otras ondas de características más frías que contrarresten la llegada de ondas Kelvin. No son sistemas aislados, todos se encuentran íntimamente relacionados, solo que aquí en el Perú es más importante conocer la realidad de la zona 1+2, mientras que a la comunidad internacional se preocupa por estudiar las condiciones de la zona 3.4, puesto que aquí se pueden identificar los impactos a nivel global”, añade Ivonne Montes.

 

IMPACTO

La especialista Marilú Bouchon Corrales, directora de la Gerencia de Recursos Pelágicos del Instituto del Mar Peruano – IMARPE, menciona que el estudio les ha permitido identificar qué especies serían las que se beneficiarían y cuáles son las que corren riesgo durante el desarrollo de El Niño. “Debemos de ver, tanto en la pesquería como en la agricultura, qué especies se ven afectadas y cuáles favorecidas. Nosotros desde el IMARPE hemos identificado una serie de oportunidades en productos como los atunes, el pez espada, el bonito o algunas especies ecuatoriales que provienen del norte”, acota.

 

Desde inicios de año se alertó a la población de pescadores sobre la inminente migración de la anchoveta, uno de los principales recursos hidrobiológicos con los que cuenta la costa lambayecana, debido al incremento de las temperaturas en el mar. ¿En qué condiciones se encuentra actualmente esta especie? “Desde la primera temporada de pesca se han visto algunos cambios en lo que respecta a la anchoveta: se ha acercado a la costa, ha descendido unos cuantos metros de profundidad e iniciado su traslado hacia el sur; en estos momentos nos encontramos en un crucero de evaluación, el cual culmina la primera semana de octubre, que nos permitirá determinar con certeza la situación actual de la anchoveta.

 

Pese a que salud no es una de las áreas competentes de la investigadora, Bouchon Corrales advierte a la población sobre la prevención de enfermedades propias al FEN. “El incremento de las temperaturas trae más enfermedades, la humedad atrae al dengue, se pueden presentar casos de chikungunya, plagas e inclusive bacterias. Hay que tener en cuenta más que nada la higiene para prevenir cualquiera de estas enfermedades”, alerta.

 

La especialista finaliza con un llamado a la academia, pues considera que es aquí donde debe nacer el apoyo en el estudio del FEN. “Nosotros tenemos una visión macro del problema; sin embargo, se debe fomentar a los jóvenes de las casas universitarias a desarrollar estudios relacionados con el Fenómeno El Niño, nos brindaría información sustancial y sobre todo contextualizada a la región de donde provengan estas investigaciones. Las universidades deben poner su granito de arena también en este tema”, culmina Bouchon Corrales.

 respuesta de Guillermo Manrique Bances Seclén el 2019-01-05.

Excelente trabajo, la identidad de nuestra cultura se debe difundir desde los colegios u universidades.

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