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EL NIÑO DIFICULTA CAMPAÑA AGRÍCOLA: ALGODÓN Y MAÍZ SERÍAN LOS PRODUCTOS M&Aacu

Escribe: semanario expresion
Edición N° 929

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Gerente de Agricultura menciona que la oferta del recurso hídrico es insuficiente en relación a la demanda de los regantes.

La llegada de El Niño ha puesto en alerta a los diferentes a sectores del departamento y a nivel nacional. Miles de agricultores deberán de cambiar cultivos como el de algodón por alternativos a fin de aprovechar el terreno fértil con el que se cuenta para la temporada. Jorge Zúñiga Morgan, gerente de Agricultura de Lambayeque, explica cómo se está replanteando el plan de siembra en la zona de cara a la posible alteración climática.

 

Tal como menciona Zúñiga Morgan, la Gerencia Regional de Agricultura – GRA se encuentra recolectando información respecto a la intención de siembra de los pequeños y medianos agricultores, quienes serían los más afectados por el Fenómeno El Niño - FEN.

“Aún no se ha aprobado el Plan de Cultivo y Riego del valle Chancay, hemos recolectado la información referente a la intención de siembra de los agricultores y valle por valle se está elaborando el balance hídrico para determinar las áreas. En lo que corresponde a Chancay – Lambayeque se desarrollará una reunión a fin de definir solamente el balance hídrico en función a las áreas que han sido presentadas. De acuerdo a lo normal son 88 mil hectáreas aproximadamente, de ellas un promedio de 38 mil serían para la siembra de arroz, cinco mil para el cultivo de algodón, además de los cultivos de caña que ya se encuentran instalados (32 mil hectáreas aproximadamente). Con esa intención indudablemente nosotros ya tendríamos un déficit del recurso hídrico”, refiere.

 

OFERTA Y DEMANDA

Para determinan qué tan viable es la propuesta de los sembradores, Jorge Zúñiga explica cómo se contabiliza el recurso hídrico para la campaña a iniciarse. “Se miden solo por los aportes que se cuentan y los que son utilizados: los ríos y el agua subterránea; en base a esto se tiene la oferta, además de las aguas de recuperación que se utiliza para los valles de Eten, Reque y Monsefú. Con este balance de riego se determinan los ajustes que deben ejecutarse mediante la disminución de áreas de cultivo, por lo que en primera estancia se ha logrado tener entre 25 y 26 mil hectáreas de cultivo de arroz, sobre una demanda que supera las 36 mil hectáreas”, comenta.

 

El Gerente Regional de Agricultura informa sobre los períodos más complicados en relación a la cantidad de metros cúbicos de agua con los que se puede contar como reserva hidrológica. “El plan de cultivo y riego es como un presupuesto, nosotros estimamos sembrar tanto, obtener una cantidad determinada de agua y con esto iniciamos. Al principio no tenemos mayores diferencias, como ha sucedido con el mes de agosto, donde los pronósticos se encontraron dentro de lo previsto; sin embargo, ahora uno comienza a sentir que la descarga de los ríos no es como uno las esperaba. El reservorio de Tinajones cuenta con 236 millones de metros cúbicos aproximadamente y con ello tenemos todo controlado para el inicio de la campaña, la época donde se producen problemas es cuando existe mayor demanda (febrero y marzo). Si el pronóstico se encuentra dentro de lo estimado, estaríamos hablando de un déficit de agua, pero si tenemos un inicio de año con El Niño, el cual aporta mayores cantidades de agua, no tendríamos de qué preocuparnos”, subraya.

 

La Gerencia Regional de Agricultura viene trabajando de la mano con los usuarios en diversas capacitaciones, a fin de concientizarlos sobre cuáles serían los productos que se adecúen a las alteraciones climáticas en el departamento. “A través de las organizaciones de usuarios se ha venido trabajando sobre capacitaciones, se les adelanta información con la finalidad de que ellos, al tomar la decisión de si siembran o no algodón, no puedan decir que no les informamos ni se les alertó. En condiciones de altas temperaturas como las que presentamos ahora, todo cambia: la planta sigue creciendo porque siente con calor y consume mayores cantidades de recurso hídrico y va creciendo; esto, en una época de El Niño, se denomina tropicalización, la planta se siente llena de vida y se altera su fisiología, debiendo el agricultor darle un manejo diferente: utilizar menos agua y aplicar químicos y fertilizantes para acelerar el proceso de fructificación”, añade Zúñiga Morgan.

 

ALGODÓN Y MAÍZ EN RIESGO

Por las condiciones climatológicas actuales, propicias para el desarrollo de un Niño severo en el próximo verano, cerca de cinco mil hectáreas de algodón tendrían que reconvertirse para dar paso a otros cultivos menos vulnerables a los efectos del fenómeno.

 

El incremento de las temperaturas y el hecho de presentarse un invierno cálido afecta de forma directa y crucial la siembra de un producto específico como es el algodón. Trabajar alternativas para este cultivo es fundamental, teniéndose en cuenta que solo se podrá utilizar el agua que se tenía asignada para estos riego en los cultivos que remplacen a la planta afectada. “En el caso del algodonero la situación es más grave, presentándose casos de pérdida de bellotas y manchado de la fibra, por lo que se estima la pérdida del 35 % o el 40 % en condiciones normales”, refiere el funcionario. 

 

¿Cuáles son las alternativas para sembrar? Las opciones son limitadas y esto no se debe a la variedad de productos, sino a dos factores cruciales en la determinación de la campaña de un agricultor. “Las opciones no son muy versátiles puesto que el problema no es qué sembrar, sino quién va comprar los productos. Si a ello le agregamos la salinidad de nuestros valles, que cada vez va incrementándose, los cultivos sensibles a este fenómeno no prosperarán, se quemarán y morirán, por lo que solo queda la alternativa de sembrar arroz en estos suelos.

Otro producto que se encuentra en riesgo por la llegada del FEN es el maíz, que normalmente se siembra tras empezarse la temporada fría y es uno de los más cultivados en la zona de Lambayeque, específicamente en los valles de Olmos, Motupe y La Leche.

 

“Se está evaluando la cantidad de agua demandada en relación a la cantidad con la que se cuenta actualmente para atender el riego de los cultivos y vamos a establecer cuánto se puede sembrar de cada producto. En el caso de aquellos cuya siembra inicia en octubre, como es el caso de las menestras, se puede continuar con su proceso de forma regular", explica Jorge Zúñiga.

 

AGRICULTORES ADVERTIDOS

“Los productores siguen solicitando lo mismo, como si el FEN no les fuera a afectar; esto es entendible en relación a que el producto más sembrado en nuestro departamento es el arroz. Sin embargo, se debe tener cuidado con el arroz en el proceso vegetativo dado que temperaturas por encima de las habituales generarían que el grano pase a una fase de tropicalización”, indica el gerente de Agricultura.

 

Zúñiga Morgan informa sobre el trabajo conjunto que se desarrolla con los agricultores de cara a lo que puede sucedera los siguientes meses. “Como parte del proceso de trabajo que tenemos como comité de coordinación se tiene previsto que ante estas circunstancias se debe contar con información detallada de carácter agronómico de cada uno de los cultivos que van a implantarse. Se han previsto una serie de reuniones previas con los productores agrarios, para informarlo sobre el problema que puede suceder si siembran algodón, maíz, menestras y arroz; que sepan qué es lo que va a pasar”, explica.

 

Las coordinaciones se están desarrollando con los pequeños y medianos agricultores, quienes serían los más afectados debido a las condiciones en las que desarrollan su proceso de cultivo. “Normalmente los cultivos permanentes a nivel macro se desarrollan por empresas grandes, las cuales adoptan sus medidas propias relacionadas con el manejo de sus cultivos. Nuestra preocupación está enfocada en los pequeños productores, quienes se ven afectados en múltiples ocasiones al no seguir las prácticas agronómicas necesarias. Hay algo que es necesario que se sepa y es que los cultivos en los valles funcionan fundamentalmente de acuerdo a los aportes de los ríos, que se dan entre febrero y abril; al no contarse con estructuras de almacenamiento grandes que nos permitan regular todo el sistema. Lo que hacen los productores (algo de toda la vida) es sembrar en esa época dado la abundancia de agua”, indica Jorge Zúñiga.

 

ZONAS AFECTADAS

Las lluvias que se generarían a causa de El Niño no favorecerían de forma significativa al recurso hídrico con el que se cuenta actualmente, puesto que Lambayeque tiene un déficit en infraestructura almacenamiento. “La descarga de los ríos se incrementa, pero se va a perder la mayoría de estas aguas toda vez que no contamos con los reservorios suficientes en el departamento, de manera que esto va a dejar en mano lo que puedan aportar los riegos en condiciones normales, se contará con un adicional gracias a las lluvias y eso hay que aprovecharlo”, informa el gerente de Agricultura.

 

Las zonas aledañas a los ríos serían las más afectadas. “Se están ejecutando actividades de descolmatación de los cauces, quebradas cercanas y drenes a fin de disminuir el impacto; no es posible predecir ni hacer obras tan grandes porque sería una locura, tenemos que moderar el impacto y por eso se están realizando estos trabajos”, destaca Zúñiga Morgan.

 

Respecto a las reuniones que sostuvieron representantes de las juntas de regantes con los miembros del Centro de Operaciones de Emergencia Regional – COER, para el desarrollo de actividades de prevención en ríos y quebradas, el funcionario señala que la institución no figura en estos procesos; sin embargo, están dispuestos a apoyar en la medida de lo posible.

“Lo que se tiene con el Ministerio de Agricultura y Riego – MINAGRI, son cinco millones de soles adicionales, con fichas elaboradas y que están en manos del MINAGRI. Gran parte de este dinero se asignará para el Proyecto Especial Olmos – Tinajones – PEOT, dado que son los responsables de la infraestructura mayor del valle Chancay Lambayeque que se afectaría considerablemente. Se desarrollarán encauzamientos de las quebradas, limpiarlas para que produzcan el menor daño posible a la infraestructura existente y conectar hacia los drenes con los que se cuenta”, explica.

 

“Nosotros no tenemos nada que ver con las municipalidades, nosotros apoyamos en caso nos lo soliciten, pero de momento todo lo están desarrollando por medio del Sistema de Defensa Civil”, sostiene Jorge Zúñiga.

 

Finalmente, la gerencia ha solicitado recursos con la finalidad de repotenciar la maquinaria actual, a fin de apoyar aquellas zonas que aún no han sido atendidas por el MINAGRI.

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