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PINTANDO EL BARRIO: MURALES PARA RECUPERAR ESPACIOS PÚBLICOS Y CAMBIARLE EL ROSTRO A LA CIUDAD

Escribe: Semanario ExpresiĂłn
Edición N° 1085

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  • Iniciativa pretende llenar los espacios con colores y convertirlos en medio de expresión, desarrollando así arte e identidad.

 

El arte urbano es una de las iniciativas que últimamente cobran fuerzan en las ciudades, tal como el muralismo, un movimiento joven con temática y técnicas diversas que tiene por objeto embellecer los lugares y comunicar mensajes positivos.

 

Carmen Pintado Vásquez es coordinadora del proyecto ‘Pintando el Barrio’, consistente en jornadas de muralización en barrios de Chiclayo que pretende recuperar espacios públicos.

 

‘Pintando el Barrio’ es una iniciativa por parte de los integrantes del Colectivo Arte Chiclayo, que busca llevar el talento de diferentes artistas voluntarios a las zonas más alejadas y olvidadas del distrito. Está formado por artistas muralistas, diseñadores y autodidactas del arte.

 

Actualmente consta de seis integrantes: Dali, Jonah, Joseph, Oshin, Lia, y Carmen, quienes han logrado recuperar el pueblo joven Elías Aguirre, La Ciudadela en José Leonardo Ortiz y el pueblo joven 19 de Septiembre.

 

“Dicha iniciativa surgió con unos amigos. Todos nos conocíamos porque vivíamos en sectores cercanos donde la delincuencia era uno de los problemas latentes y más peligrosos, así que decidimos cambiarle la cara al barrio a través de la pintura”, cuenta.

 

Carmen Pintado señala que para “enchular las paredes” tienen como medio la pintura y el arte, realizando jornadas de dos días de muralización, las mismas que cierran con espectáculos de música y malabares interactuando con los vecinos y los niños de la zona.

 

ARTE URBANO

“Cabe preguntarnos qué hacer con el espacio público y quién tiene el derecho a ocuparlo. Si recorremos las calles de Chiclayo y sus alrededores caeremos en cuenta que las paredes están plagadas de propaganda política o afiches de bailes populares con colores escandalosos y de mal gusto, que finalmente se ensucian, los rasgan o les hacen pintas encima y todo ello no contribuye con el ornato de la ciudad”, menciona.

 

Para contrarrestar esa situación surge el muralismo, una corriente artística caracterizada por el uso pictórico de grandes superficies como expresión plástica de contenido ideológico. Sin embargo, las personas conciben al muralismo como “cosa de vagos”, pese a que la pintura mural en el Perú es una actividad que se remonta a la etapa prehispánica con mensajes iconográficos.

 

Carmen Pintado explica que este fenómeno ocurre porque comúnmente las personas de mal vivir recurren al graffiti para según ellos hacer arte, pero lo único que hacen son pintan sin ningún mensaje, además no cuentan con ningún permiso, por tal motivo se desenvuelven en un contexto de ilegalidad, sumado a los barristas o parejas que escriben en las paredes.

 

El graff históricamente se origina como un medio de expresión entre personas, luego aparece una guerra de estilos haciendo que cada vez sean más estilizados. Por su parte, el muralismo como tal apareció en México como parte de la revolución del siglo XX cuando se usaban los murales como expresión artística pero adjuntada a un mensaje hacia las masas.

 

“El común de las personas cree que estas corrientes son cosas de vagos porque existen pintas con mensajes obscenos, así que el Colectivo de Arte adopta mensajes blancos con los que es imposible discutir”, dice.

 

PEQUEÑAS ACCIONES

De acuerdo con Carmen Pintado, las pequeñas acciones n son importantes porque contribuyen al cambio, que debe empezar por uno mismo para luego proyectarlo hacia los demás y así propagarlo. El muralismo, por ejemplo, expresa libertad y un propósito transformador y, aunque no parezca, las pequeñas acciones solucionan las cosas en el entorno.

 

Hay muchas formas de vivir del arte. Según la muralista, no siempre se gana, pero sí se goza de muchas formas, ya sea como pintora, retratista, creativa o docente, pues depende de cada artista y su creatividad para generar su propio mercado artístico.

 

“El instinto artístico a uno le nace, pero para ser un artista se requiere aprendizaje y constancia, mucha constancia, además de motivaciones y el hecho de apostar por el desarrollo. El muralismo es un llamado que puede hacer cualquier persona para denunciar sus inconformidades, lo que lo convierte no solo en un hecho cultural, sino testimonial.”, finaliza.

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