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JEAN PIERRE BACA BALAREZO: “El voto de confianza no es una victoria de Perú Libre”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1219

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  • El analista señala que el Congreso ejercerá el control político por medio de las interpelaciones y eventuales censuras a los ministros.

El 27 de agosto, el Congreso otorgó la confianza al gabinete presidido por Guido Bellido Ugarte con 73 votos a favor, 50 en contra y ninguna abstención. Si bien desde el hemiciclo la bancada de Perú Libre celebró el resultado de esta votación, para el abogado y analista político Jean Pierre Baca Balarezo, el partido de gobierno no debe entender esto como una victoria, sino como un mecanismo de defensa del parlamento, que evita ponerse en riesgo ante una eventual disolución, si se diese el caso de ocurrir dos denegatorias de confianza.

“El voto de confianza no es una victoria para Perú Libre, ni para el presidente Pedro Castillo ni para Guido Bellido. Es todo lo contrario. No han convencido. Lo único que se ha manifestado en la votación es la voluntad del Congreso por no exponerse a una eventual disolución. Después de una denegatoria, la siguiente podría haberse dado bajo una lectura de denegatoria fáctica, como la que tuvo el expresidente Martín Vizcarra”, menciona.

Señala que el Congreso evitará en los próximos cuatro años negarle la confianza a los gabinetes que presente el presidente Castillo, hasta que se llegue al último año de gobierno y sea imposible disolver el parlamento, tal como señala el artículo 134 de la Constitución.

Control político

Baca Balarezo advierte que el voto de confianza no es el único mecanismo de control político que tiene el Congreso, toda vez que puede interpelar y censurar ministros. Menciona que son hasta seis los ministros que estarían en la mira del Legislativo: Iber Maraví Olarte (Trabajo y Promoción del Empleo), Juan Carrasco Millones (Interior), Walter Ayala Gonzales (Defensa), Dina Boluarte Zegarra (Desarrollo e Inclusión Social), Anahí Durand Guevara (Mujer y Poblaciones Vulnerables) y el mismo titular de la Presidencia del Consejo de Ministros - PCM, Guido Bellido.

“La estrategia del Congreso es darle siempre la confianza al gobierno y al día siguiente comenzar a censurar a los ministros que no le gusta. Además de ser constitucional, es su facultad. En un momento de tanta tensión para el país que hubiera sido poco inteligente negarle la confianza. Hace bien en dársela y, sobre todo, de manera abrumadora, pues ante la opinión pública se ratifica como un Congreso no obstruccionista, que le da facilidades al gobierno para que siga trabajando”, sostiene.

Cálculo

En cuanto a la votación de las bancadas, refiere que se perfila un centro más marcado a partir del voto a favor que dieron los legisladores de Acción Popular. De esa forma -menciona- intenta desmarcarse un poco de Renovación Popular, Avanza País y Fuerza Popular, que están más a la derecha y tienen una posición más crítica frente al gobierno.

“Creo que esto ha sido calculado. No creo que Renovación Popular, Avanza País y Fuerza Popular hubiesen negado la confianza si el voto favorable a Guido Bellido hubiese estado en la cuerda floja. Al tener ya los votos el presidente del Consejo de Ministros, ellos han sido consecuentes con lo que manifestaron en los últimos días y han votado en contra”, refiere.

No obstante, indica que para la interpelación y censura de los ministros posiblemente sí se sumen las bancadas de Acción Popular y Alianza Para el Progreso.

Consensos

En tanto, considera que en determinado momento Bellido Ugarte se sintió amenazado ante los rumores que corrían desde Palacio de Gobierno, en los que se ponían en duda incluso su permanencia al frente de la PCM, en aras de obtener el voto de confianza. A raíz de esto -sostiene- el también legislador por Cusco “se puso las pilas” para intentar generar consensos con las diferentes bancadas.

Según la lectura de Baca Balarezo, en un primer momento la visión del gobierno era tener un presidente del Consejo de Ministros que pudiese generar conflicto en el Congreso, pero con el pasar de los días sí hubo una real intención de obtener el voto de confianza. En cuanto al Legislativo, señala que los casi 30 días que hubo desde el nombramiento de Bellido hasta su presentación en el pleno hicieron que los parlamentarios reflexionen su postura inicial y opten por otorgarle la confianza.

Anota que la renuncia de Héctor Béjar a la cartera de Relaciones Exteriores también coadyuvó a que el Congreso otorgue el voto de confianza, aunque no fue determinante, toda vez que igual iba a ser censurado por los parlamentarios si se aferraba al cargo.

“Ahora que el gabinete Bellido ha obtenido la confianza, el gobierno necesita un respiro y evitar grandes cuestionamientos en los medios de comunicación. La noticia ha sido el otorgamiento del voto de confianza, pero ya comenzarán a salir más destapes, cuestionamientos, videos, audios y probablemente asistamos a la juramentación de nuevos ministros de Estado”, reflexiona.

Precisamente, al cierre de esta edición, el presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, era cuestionado por una denuncia hecha por la parlamentaria Patricia Chirinos Venegas, quien lo sindicaba de haberla agredido verbalmente al decirle que solo le faltaba ser “violada”, tras indicarle la legisladora que había sido soltera, casada, divorciada y actualmente viuda.

Discurso

Por otro lado, destaca del discurso de Guido Bellido ante el pleno los momentos en los cuales habló en quechua, pues -además de ser interpretado como un acto de provocación- es un hecho histórico de reivindicación social.

“Hemos escuchado al titular de la PCM dar un saludo y decir parte de un discurso en quechua, cuando antes esto era bastante cuestionado, como el episodio que tuvo Martha Hidelbrandt con la legisladora María Sumire, quien juró en quechua. La juramentación no es un acto de debate, es de reivindicación, de presencia. Los congresistas perfectamente pueden hablar español o su idioma originario”, afirma.

Sin embargo, sí critica que Bellido Ugarte no haya hecho espacios en su discurso para que el intérprete pudiese traducir lo que decía en quechua y lograr un mejor entendimiento.

Sobre la acción de chacchar coca, anota que el titular de la PCM no hacía nada ilícito ni le restaba dignidad al cargo que ostenta.

“Puede que sea una costumbre de él y no un acto de provocación. Lo que sí nos deja ver esa acción es que los limeños, la clase política, está demasiado acartonada y no logra conectar con el país. Creo que son dos hechos que quizá ahora no los vemos en su real dimensión, pero es una apropiación de las instituciones que tradicionalmente han sido de las élites políticas. Esta es una conquista de la población originaria. de sectores y cargos que en otras circunstancias no hubiesen podido alcanzar”, asegura.

En cuanto al fondo del discurso, resalta que se intentó convencer a los congresistas de que la política general del gobierno va a ir por una línea moderada, ya que no se mencionó alguna propuesta que pudiese considerarse como radical o revolucionaria, al punto de que los medios de comunicación se han quedado con lo anecdótico (hablar quechua y chacchar coca) y casi no han resaltado las propuestas planteadas.

Presidencia del Congreso

Además, enfatiza en que a la presidente del Congreso, María del Carmen Alva Prieto, le faltó una lectura un poco más política de lo que ocurrió en la presentación de Guido Bellido, pues no debió interrumpirlo para preguntarle cuánto tiempo iba a hablar, pese a que su discurso ya llevaba más de dos horas de exposición.

“Ella tiene mucho tiempo en el Congreso, ha trabajado con legisladores en los últimos 15 años, debió tener más ‘training’. Se le vio muy gamonal. Se entiende por un lado su actitud, puesto que el reglamento del Congreso estipula que el titular de la PCM solo puede hablar una hora, pero en esta coyuntura, por más que vayan tres horas, no le puede decir que termine ya. Al contrario, la estrategia debió ser darle todas las facilidades para que pueda explayarse con un trato cordial, cercano”, indica.

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