Renzo Ibáñez Noel es un joven politólogo que desde hace 15 años milita en el Partido Aprista Peruano, la agrupación de la que aspira convertirse en el próximo Secretario General, lo que dependerá del ánimo de la dirigencia nacional para convocar al tan ansiado congreso esperado hace meses. Su prédica es la renovación, y aunque procura marcar distancia de Enrique Cornejo Ramírez, también candidato, muchas son las similitudes entre ambos, al menos en el discurso.
El dirigente, quien se ha desempeñado como Secretario Nacional de Relaciones Interuniversitarias del PAP y Secretario de Organización del Centro de Formación de Cuadros, llegó a Chiclayo esta semana para buscar el respaldo de las bases apristas y sumar fuerzas a su candidatura.
En diálogo con Expresión, Ibáñez Noel señaló que uno de los problemas más agudos que atraviesa el partido aprista es su atomización, resultado de la formación de grupos que pugnan por el control y que han alejado a parte de la militancia.
¿Cuál es el interés de postular a la secretaría general del Partido Aprista Peruano?
Creo que el partido tiene todas las posibilidades orgánicas y militantes para poder reposicionarse y tener la gran victoria tanto en el 2018 como en el 2021.
¿Reposicionarse cómo, si hoy presenta un debilitamiento muy profundo?
Juntándose todos los apristas de buena voluntad, dándole mayor preeminencia a la juventud del partido y sobretodo analizando autocráticamente la actual situación para poder remontar la crisis.
¿Y cuál es su análisis autocrítico?
Es que la organización se ha ido desvinculando de la militancia, de tal forma que se tiene la parte orgánica, pero también un aprismo difuso, un aprismo popular que no está en los locales del partido porque su organización ha ido aflojándose, atomizándose, de tal forma que no tienen ni siquiera los medios elementales como, por ejemplo, los padrones actualizados, los mecanismos de elección para designar a los dirigentes de manera adecuada y menos respeto a los estatutos.
Entonces necesitamos también un discurso hacia afuera que sea más coherente de nuestra organización, que tiene que ver con el tema de transparencia, que tienen que ver con acercarse al pueblo organizado, a un plan organizado a las nuevas demandas y, por supuesto, a las lógicas tradicionales y otras que no lo son, porque el país y el movimiento social tiene ya nuevos actores, nuevos paradigmas, nuevas banderas de lucha y esas banderas de lucha todavía el APRA como organización no las ha integrado.
¿Hay un aprismo cacical en provincias?
Existe una lógica de jefaturas provinciales y cacicazgos que no le hacen nada bien al partido y esto va más allá de los nombres, porque estamos hablando de un sistema que en este momento es excluyente y primitivo, que necesitamos además superar en el futuro y estoy seguro que también con la experiencia de aquellos que tienen ahora la conducción del partido, para que nos ahorren además tiempo, para no caer en lo mismo y podamos así renovar el partido de Víctor Raúl.
Efectivamente ha existido una lógica muy vertical que no ha permitido integrar a los nuevos actores sociales, sobre todo a la militancia, que ha estado además dispuesta a colaborar con el APRA y que lamentablemente en las últimas elecciones no se ha visto de la manera que hubiéramos esperado. Solo obtuvimos ese 5.8 % que no ha sido muy generoso.
¿La transición de la vieja guardia de Haya de la Torre a la generación de Alan García fue más rápida y menos traumática en comparación a la transición que ahora demandan las bases apristas? ¿Cómo la percibe?
Yo hablo de crisis en este momento, pero también digo que no es la peor crisis de la historia del partido. Ahora no tenemos a un Sánchez Cerro encima, a un Prado en el primer gobierno, no tenemos un Odría, a un Benavides, a un Velasco que nos arrebató las banderas de izquierda, tampoco tenemos a un Fujimori ni a un Montesinos; tenemos una democracia y lo que tenemos que hacer es luchar con nuestra propia cultura organizacional.
No hay militarismo ni dictadura que eran factores externos, pero sí hay monstruos internos como la corrupción, por ejemplo.
Claro la división, la infraternidad y digamos en el caso de la corrupción hay que ser mucho más justos. Es cierto que hay una lógica que es un sistema excluyente y primitivo, un sistema que lamentablemente ha hecho un partido paralizado. Ese sistema es el que tenemos que cambiar y evidentemente lavarnos la cara ante el país, porque ante los gobiernos, ante el descuido de la dirigencia respecto a la organización, tenemos hoy en día un APRA que esta inmensamente relacionado con la corrupción, que me parece que no le hace justicia a un partido que además tiene mucha juventud, muchas caras que le han entregado absolutamente todo al partido y sobre todo al futuro del país.
¿Qué diferencia su discurso del de Enrique Cornejo?
En principio creemos que nosotros somos la renovación genuina del partido, porque nosotros no hemos intervenido ni en el gobierno ni directamente en la organización.
Enrique Cornejo es un gran activo del partido, creo que es uno de los llamados a ser candidato al municipio de Lima y con eso impulsar el proceso de renovación a través de los movimientos locales y regionales, pero también es cierto que Enrique Cornejo no es una figura nueva, ha sido secretario de Palacio de Gobierno en el año 85, ha sido jefe del Instituto de Comercio Exterior, miembro del directorio del Banco de Vivienda, solo en esos cinco años.
Luego fue ministro de Estado, ha sido asesor parlamentario del 2001 al 2006, también presidente del Banco de la Nación, estuvo tan cerca de la cúpula y tan cerca de Alan García. Esta crisis no es de hoy día ni de hace un año, es una crisis que viene de hace muchos años y entonces, ¿dónde estaba mi amigo Cornejo? Lo digo de forma fraternal, ¿dónde estuvo cuando ocupó todos esos cargos y tenía el beneficio de estar tan cerca a Alan García?
Por eso es que yo tengo algún tipo de suspicacia respecto a esa candidatura para efectos de la transformación que necesita el partido. Sin embargo creo que es una gran persona y que es un gran técnico y un gran activo para el futuro.
Lo siguiente que me diferencia de Cornejo es que él ha manifestado su intención por liderar Lima, por sentarse en el sillón municipal y me parece elogiable y que podría ser el gran alcalde que Lima necesita, porque además junta lo técnico con la política.
¿Eso no es encasillar al oponente?
No, lo que pasa es que en el partido nosotros elegimos a nuestras autoridades a partir del 2017 para un período de cuatro años, como manda el Estatuto, y si él llega a postular a la alcaldía de Lima en el 2018 y solo se va a dedicar a su campaña, no podrá impulsar el movimiento renovador a nivel de municipios y regiones de todo el Perú. Se necesita de un secretario más libre, que haga campaña y que además modele de alguna manera, verifique e impulse, el proceso de renovación justamente en estos sectores.
¿Cuáles son sus credenciales?
La militancia reconoce que soy un aprista desde los 17 años, he sido dirigente universitario pero además he estado permanentemente en el partido en cada uno de los eventos más importantes del APRA. Saben que soy conocedor de la ideología y doctrina, manejo temas de gestión pública a través de mi consultora que se llama “Gestión.gob” y mi trabajo es honesto y sobre todo con ganas de renovar el partido a partir de las ideas que fundaron nuestro movimiento, esas que están de lado de la izquierda democrática, del pueblo organizado y por supuesto de todos aquellos que no han tenido redención del país.
¿Cree usted que la cúpula del partido es la que se opone a esta renovación?
Creo que es el sistema lo que no ha permitido que se ordenen ni siquiera ellos mismos, porque sé que entre ellos también hay desavenencias, desacuerdos, no creo que estén bien organizados.
¿Y quiénes conforman esa cúpula?
Estamos hablando en el idioma de Enrique Cornejo, cuando dice la cúpula, supongo que es la Comisión Política, Velásquez Quesquén; está el mismo compañero presidente… Mauricio Mulder. Digamos, todos los que tienen algún tipo de injerencia en el partido que todavía no se han puesto de acuerdo para la fecha del congreso. Espero se pongan de acuerdo lo más antes posible.
¿Le apena el acercamiento de Velásquez Quesquén con el fujimorismo?
Me desconcierta, yo creo que necesitamos un partido que se afiance. Imagino en su identidad y los devaneos y esta evidente cercanía con el fujimorismo no nos genera ningún rédito, ni siquiera político. Los cinco parlamentarios apristas se deben también al partido, yo lo he criticado fraternalmente a mi compañero Javier Velásquez, porque creo que ese tipo de actitudes no le dan el brillo que necesita el partido en estos momentos.
respuesta de EDWIN JAVIER QUELOPANA MONDOÑEDO el 2021-07-19.
SIEMPRE SERA UN ATENTADO A LA CULTURA HUMANA LA DEMOLICION DE UN MONUMENTO QUE DEBIO DECLARARSE PATRIMONIO CULTURAL, SIN EMBARGO ME INTERESA SABER DONDE PUEDO ENCONTRAR LOS DATOS DE VIDA DE UN PERSONAJE QUE MENCIONANA EN TAN DEPLORABLE DESAPARICION: MONS SEÑOR JERONIMO MONDOÑEDO. AGRADECERIA ME INFORMARAN SOBRE LA FUENTE DE SU BIOGRAFIA Y ALGUNA OBRA. GRACIAS ANTICIPADAS
respuesta de Enrico el 2019-11-02.
Este no es el "imitador" (casi fonomimico) de Alan.. Puro bla, bla, bla que repite como "lorillo" las mismas frases repetitivas de los politicos con "vocacion para servirse" de las instituciones y "tragar" lo que puedan cuando obtienen cargos publicos. La entrevista constata en la boca de "jovenes" aventureros de la politica, el "viejo" paradigma de Politica= Corrupcion.
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