Ejercer el derecho a la ciudad es uno de los fines que buscan las “Jane’s Walk”, un movimiento global que en Chiclayo tiene eco a través del “Jane Camina Cix”, iniciativa que consiste en realizar caminatas gratuitas lideradas por ciudadanos para conocer y compartir historias acerca de la urbe que alberga a todos.
La organizadora de esta actividad, Susy Torres Chicoma, cuenta que a través de estas caminatas se puede conversar con los compañeros de ruta sobre lo que les gusta y disgusta de la localidad, así como cuestionarse acerca de los espacios públicos de la ciudad y la participación que deben tener los vecinos respecto a las decisiones que toma el ayuntamiento sobre las obras de infraestructura urbana que afectan la vida cotidiana.
Torres Chicoma, quien realiza actualmente un estudio que busca generar infraestructuras abiertas con el fin de generar participación ciudadana, afirma que actividades como el “Jane Camina Cix” demuestran lo fácil que es apoderarse de espacios púbicos con acciones tan sencillas como caminar, ejerciendo el derecho a la ciudad por parte de los vecinos.
DINÁMICA DE LAS “JANE’S WALK”
Susy Torres explica que estas caminatas tienen lugar todos los primeros fines de semana de mayo alrededor del mundo y se realizan en honor a Jane Jacobs, una activista que en la década del 50 se constituyó como la primera voz de resistencia y participación ciudadana, cuyo libro “Vida y muerte de las grandes ciudades” es hoy un referente que obliga a repensar el diseño de las metrópolis, tras el fracaso del urbanismo moderno que priorizaba al vehículo antes que a las personas.
Apunta que estas caminatas se dan en diversas escalas. Pueden ser solo dos personas las que salgan a recorrer la ciudad, como también un grupo de 70 u 80 ciudadanos que transiten su localidad. El único requisito, afirma, es que esta no sea organizada por un partido político, que la actividad sea sin fines de lucro y que no haya necesidad de un registro previo.
Explica que para realizarla se necesita, además del organizador, un líder que pueda llevar la conversación durante el recorrido, un caminante fotógrafo y otro periodista, pues al final de cada actividad se realiza un informe que es publicado en el portal global de las Jane’s Walk, donde existe un registro de todas las caminatas que se han realizado alrededor del mundo.
“JANE’S WALK” EN CHICLAYO
Torres Chicoma comenta que las caminatas en la ciudad de la amistad iniciaron el sábado 4 de mayo, bajo la dirección de Karen Díaz Valdez, quien dirigió el recorrido por distintos lugares de la ciudad donde se desenvuelven actores culturales. La caminata empezó en la plazuela Elías Aguirre, donde los caminantes tuvieron la oportunidad de conversar con los miembros de ‘Biciteca’, colectivo que promueve la lectura a través del préstamo gratuito de libros; continuaron por la Sociedad de Beneficencia de Chiclayo, la Biblioteca Municipal José Eufemio Lora y Lora, la Dirección Desconcentrada de Cultura, la Alianza Francesa y la Sociedad Amante de las Artes. Durante este trayecto tuvieron la oportunidad de conversar con el voluntariado Clown Educa y Agenda Cix.
El recorrido continuó después bajo el liderazgo de Federico Couto Revolledo, quien guio a los caminantes a la esquina de las calles 7 de Enero y Manuel María ízaga, lugar donde se encontraba antes el Palacio Maradiegue. Relata que en aquel lugar recordaron un momento descrito por Ricardo Palma en sus ‘Tradiciones Peruanas’ en el que el escritor cuenta que el ejército de José Balta y Moreno venció al de Mariano Ignacio Prado Ochoa al ritmo de la ‘Conga’, canción que tocó la peña lambayecana en esa misma esquina hace más de 150 años.
Anota que el domingo continúo el recorrido con Náyarith Gastulo Ladines, quien hizo del recorrido una caminata fotográfica, yendo hacia el parque Leoncio Prado y luego a la calle del mismo nombre, observando la belleza de algunas casas antiguas.
Las caminatas culminaron ese domingo con la dirigida por Jabel Jonah, quien orientó el recorrido por las calles Leoncio Prado, Luis Gonzales y Lora y Cordero, donde la conversación giró en torno a los murales que hay en Chiclayo, los cuales cuentan una historia sobre la idiosincrasia de la ciudad.
Anota que al finalizar cada día se reunieron en la ‘Casa Colectiva’ para compartir sus experiencias del recorrido. El primer día participaron un promedio de 50 personas, mientras que el domingo el número disminuyó a 20, aunque rescata el hecho de que la conversación el domingo fue mejor.
“Lamentablemente hoy Chiclayo no es una ciudad caminable. Las veredas no son amplias, los cruces de calles son inseguros y los conductores son imprudentes. A menos que, vayas en grupo como las Jane’s Walks, caminar es peligroso. No obstante, resalto que a pesar de las dificultades, pudimos apropiamos hasta de la pista, y nos sentimos protegidos en grupo”, asevera.
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