El pasado 1 de marzo, una llamarada se vio en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, región Cusco. Se trataba de una deflagración por la rotura de un ducto de gas natural del Proyecto Camisea. Desde entonces, la situación energética del país se volvió caótica, debido a la crisis de gas natural. En Lambayeque, los primeros en empezar a sentir las consecuencias de este hecho han sido los transportistas, quienes vieron cómo en una semana el precio del combustible, particularmente del Gas Licuado de Petróleo – GLP, se disparó a casi el doble.
Wilson Míñope Carbajal, presidente de la Coordinadora Regional de Transportes, señala que antes del incidente en Cusco el precio del galón de GLP oscilaba entre S/ 5 y S/ 6, pero ahora este se ha elevado casi al doble, perjudicando económicamente a los transportistas. Sin embargo, advierte que las razones de su incremento no están directamente relacionadas con la rotura de la tubería, sino a otros motivos.
Especulación
Míñope refiere que, según la consulta hecha a los grifos, el abastecimiento del GLP se encontraba asegurado, pero el mal manejo de Petroperú habría hecho que se opte por importadores privados como Repsol y Shell. A ello se suma que el conflicto bélico en Irán también estaría trayendo una repercusión negativa. Sin embargo -señala- nada de esto justifica que se haya incrementado el galón de GLP a casi el doble de su precio usual.
“No hay justificación alguna, primero, para que estén racionalizando el combustible, y segundo, para que solo lo estén trayendo de Lima y Pisco. Consideramos que hay una condición de especulación porque no hay sustento que justifique este incremento”, señala el dirigente.
Cuestiona que el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería – Osinergmin, no haya cumplido hasta el momento con su rol supervisor en este incremento escalonado del precio de los combustibles ni tampoco sentado una posición al respecto.
En el caso del Gas Natural Vehicular – GNV, refiere que el abastecimiento de este se encuentra asegurado, pues el combustible llega desde Ica a la planta y esta la distribuye tanto para uso domiciliario como vehicular. Las reservas, en este tipo de combustible, están aseguradas al menos durante un mes más.
Pasajes
Pese a la complicada situación por la que atraviesan, Míñope Carbajal asegura que los transportistas formales han acordado no incrementar el precio de los pasajes, pues esperan que en los próximos días la situación se regularice.
“Nos han indicado que el 18 estará entrando un buque cargado de combustible para garantizar la distribución en el país, así que hemos optado por no incrementar el precio de los pasajes. No obstante, tenemos conocimiento que algunos informales sí han aumentado el costo. A las finales ellos están en su derecho de hacerlo también”, manifiesta.
Indica que una buena medida que podría implementar el gobierno es incluir el GLP dentro del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles, herramienta que les permitiría frenar un poco el alza de los mismos.
“Vemos que el gobierno no tiene esa visión, no echa mano del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles y hace que seamos nosotros quienes paguemos los platos rotos. Y no solo los transportistas, sino la ciudadanía en general que se afecta por el incremento de los precios”, señala.
Indica que como gremio van a continuar monitoreando los precios de los combustibles, pero advierte que, si esta semana continúa el incremento, tendrán que evaluar si corresponde variar la medida que han adoptado de no incrementar el precio de los pasajes.
“No queremos desesperarnos ni mucho menos alarmar a la ciudadanía. El transportista formal ha optado por mantener sus tarifas aún, ese es nuestro compromiso, pero -lamentablemente- si vemos otra subida abrupta de los precios, vamos a tener que evaluar y repensar esta decisión”, asevera.
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