En la zona del Océano Pacífico ecuatorial es frecuente que se desplieguen eventos climáticos océano – atmósfera extremos, caracterizados por calentamiento o por enfriamiento anómalo del agua, que de modo ortodoxo se conocen como «El Niño» – «Fenómeno El Niño» (FEN). Martínez y Takashi (2017) lo califican como eventos de duración de algunos meses, con altastemperaturas del mar en la costa norte peruana, que puede producir lluvias intensas en el norte e impactos negativos en el ecosistema marino. Es cálido cuando vientos alisios del Pacífico ecuatorial se debilitan, impidiendo que aguas cálidas se desplacen hacia occidente, moviendo su acumulación frente a Sudamérica e incrementando la temperatura del agua por sobre los +0.5° C. Es cíclico: fase cálida «El Niño» y fase fría «La Niña», pero no periódico.
Al proceso de interacción entre las variaciones entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial, se instituyó el término «El Niño-Oscilación Sur» (ENOS). Se llama también “Niño Global” porque este calentamiento condiciona cambios climáticos lejanos en todo el planeta a través de la atmósfera, conocido como teleconexiones.
En el Pacífico ecuatorial central a la variación de temperatura océano atmósfera, se denominó «El Niño en el Pacífico central» por el Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). está más relacionado con fluctuaciones atmosféricas de la Oscilación Sur y con las alteraciones climáticas a nivel global, de interés internacional. De esta manera, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE.UU. se refiere formalmente a estos eventos como “El Niño”, indistintamente que se caliente o no la costa peruana. La NOAA monitorea oficialmente estos eventos, utilizando el indicador: “Índice Oceánico Relativo de El Niño” (RONI).
Otro evento climáticos océano – atmósfera es el calentamiento anómalo también de aguas del Océano Pacífico ecuatorial, focalizado (regional) en la zona costera de Perú y Ecuador, que se denomina «El Niño costero», por el ENFEN. En su génesis, vientos alisios del norte (Centroamérica) fortalecen la corriente costera de Panamá hacia el sur, que implica la atenuación de los vientos alisios del sur y la corriente de Humboldt, generando la «Corriente El Niño» cálida. Para estimar la intensidad de «El Niño costero», el ENFEN creó el Índice Costero El Niño (ICEN).
Si bien es usual que el calentamiento en el Pacífico central y en la costa peruana coincida, esto no es una regla general. Es decir, ni «El Niño» ni el «Fenómeno El Niño» son de necesidad equivalentes a la fase cálida de ENOS
Los dos eventos «El Niño en el Pacífico central» y «El Niño costero» pasan por una fase cálida: «El Niño» y otra fase fría: «La Niña»; además, ambos eventos climáticos no están relacionados, pues son diferentes.
Regiones Niño
Para vigilar la evolución e intensidad de eventos «El Niño», la NOAA y otros centros climáticos crearon regiones científicas en el área ecuatorial del Océano Pacífico (latitudes 5°N – 5°S) y se indican en la figura siguiente.
Regiones oceánicas, relacionadas con «El Niño Oscilación del Sur» en el Pacífico ecuatorial.
Niño 4, es occidental centro, desde costas de la Polinesia (150°O – 160°E)
Niño 3, es centro oriental, oceánica (90°O – 150°O)
Niño 3.4, es central, parte del Niño 3 y del Niño 4 (120°O – 170°O)
Regiones costeras, relacionadas con «El Niño Costero», en aguas próximas a la costa de Sudamérica, al sur de la línea ecuatorial (latitudes 0°S – 10°S y longitudes (80°O – 90°O)
Niño 2, entre las islas Galápagos y costa de Ecuador (0°S – 5°S)
Niño 1, en costa norte de Perú (5°S – 10°S)
Las categorías (condiciones) y magnitud de El Niño estimadas a través del ICEN, desarrollada por el Instituto del Mar del Perú y el ENFEN, se presentan en la tabla 1.
Medir la magnitud de El Niño Costero es vital para un país, pues permite activar sistemas de alerta temprana. Así ayuda a: proteger vidas, infraestructura urbana y sectores clave como la agricultura y la pesca, minimizando el impacto de lluvias intensas y huaicos en el norte y centro del Perú.
(*) Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo / Grupo de Investigación Biodiversidad y Conservación.
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