Matthieu Carré, paleoclimatólogo del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) de París, fue uno de los científicos invitados al Simposio Internacional “Hacia una (Pre)historia holística del norte del Perú” (USAT, 3 y 4 de julio de 2026). Su investigación se centra en reconstruir la evolución del Fenómeno El Niño durante la prehistoria andina y sus impactos en las civilizaciones de los Andes, a partir del registro arqueológico de la costa peruana. Ha realizado estudios en Perú, China y Chile, y cuenta con varias publicaciones.
Esta nota es el resultado de un resumen, interpretación personal de su exposición, de tal manera que los errores o limitaciones son enteramente mías. Luego de una larga espera la ciencia ya tiene una cronología (aún incompleta) de la ocurrencia del Fenómeno El Niño en la costa norte de Perú en los últimos 600 años. Esa cronología se basa en registros documentales producidos especialistas en esos temas, por cronistas o por autoridades y funcionarios que fueron testigos de esos episodios y de extranjeros que dejaron testimonios de esas experiencias. Estamos hablando de tiempos coloniales y, al respecto, Lizardo Seiner, otro expositor invitado, presentó una cronología de El Niño histórico para Perú.
Los andes centrales.
El expositor señaló que “hasta la fecha no contamos con una cronología histórica completa del Fenómeno El Niño en los últimos dos mil o diez mil años”. Ese fue el eje de su ponencia, titulada “Actividad de El Niño en el Perú, desde el Pleistoceno: un forzante sobre la ecología humana”. Para contextualizarla, explicó que los Andes Centrales funcionan como una barrera climática entre el Atlántico y el Pacífico: las lluvias procedentes del Atlántico tropical chocan contra la cordillera, lo que provoca precipitaciones intensas al este y escasez de lluvias al oeste. Sin los Andes, esta región tendría un clima tropical y húmedo, similar al de la Amazonía. Más adelante, otros expositores, como Peter Kaulicke y Paul Heggarty, señalaron que los Andes del sur peruano son más extensos y elevados que los del norte, diferencia que amplía las zonas productivas de la costa norte y ayuda a explicar importantes contrastes históricos.
El mar y el desarrollo cultural.
Otro factor decisivo para comprender esta zona del Perú y Ecuador es la presencia de tres grandes corrientes marinas: la corriente de El Niño, la corriente Ecuatorial Sur y la corriente peruana o de Humboldt.
Esta última destaca por sus aguas frías y profundas. Al emerger, arrastra abundantes nutrientes, lo que explica que el Perú cuente con una de las mayores producciones pesqueras del mundo.
La riqueza de estos recursos marinos hizo posible que, incluso en zonas áridas de la costa, se desarrollaran importantes culturas. Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de Moseley sobre la “fundación marina de las civilizaciones andinas” (1972). Sitios como Caral y Ventarrón confirman tempranamente la importancia del mar, añadimos nosotros.
La cronología de el niño.
Se presentó una cronología general de ocurrencias del Fenómeno El Niño desde inicios del Holoceno (periodo geológico en el que vivimos y abarca 11,700 años) con lo que se afirma su dimensión histórica ya que acompaña el proceso reciente de la humanidad. Mattheiou mostró un par de cuadros que resumen lo que sería “la primera reconstrucción de la historia de El Niño en la costa norte de Perú” lograda en base a fechados de los depósitos dejados por las inundaciones. El estudio del río Casma (Ancash) informa que se presentaron 18 huaycos en el Holoceno y 13 huaycos en los últimos 3,200 años. Se ha usado el titanio como indicador de sedimentos fluviales, complementados con otros estudios. Con ello y con otros datos se comprueba que El Niño está presente a lo largo de la historia del poblador peruano.
El clima global y desarrollo cultural.
Resultó especialmente interesante la relación que el expositor estableció entre las ocurrencias del Fenómeno El Niño y los periodos de surgimiento, esplendor o crisis de algunas culturas andinas. Planteó, por ejemplo, que un FEN intenso pudo haber contribuido al fin de Caral, mientras que una etapa de mayor humedad en los Andes habría favorecido el surgimiento del Formativo, asociado a Chavín. También sugirió que el colapso de Wari y Tiahuanaco podría vincularse con periodos de sequías severas, aunque precisó que esta interpretación corresponde ser desarrollada por los arqueólogos. En este punto, recordamos que Izumi Shimada relacionó una larga sequía, identificada en una “columna de tiempo” extraída del nevado Quelcaya, con el colapso de la sociedad Moche.
La exposición terminó con la presentación de una cronología de los eventos El Niño en los últimos 2,000 años y su posible relación con el desarrollo de las culturas en la costa norte. Sin embargo, aclaró que dichos cuadros no están debidamente consolidados para ser publicados y por lo cual nos quedamos solo en mencionarlos.
Conclusión.
A pesar del limitado tiempo disponible, el expositor ofrece una interpretación histórica y prehistórica de fenómenos que han influido en el desarrollo de pueblos y culturas desde la presencia humana en los Andes centrales (Perú – Bolivia). Su enfoque los muestra tanto como causas de crisis de culturas e imperios prehispánicos en el Perú, como condiciones que favorecieron el surgimiento y apogeo de otras sociedades. Asimismo, destaca la importancia de estudiar la naturaleza con tecnologías modernas y desde una perspectiva holística.
(*) Antropólogo. Instituto de Desarrollo Regional – INDER.
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