Con una inversión de más de 52 millones de soles, el mejoramiento de la infraestructura del Instituto de Educación Superior Pedagógico Público Sagrado Corazón de Jesús es una de las obras más anheladas por la comunidad lambayecana. Durante décadas, los docentes de la región han sido formados en las aulas de este recinto de 68 años, cuya renovación se hará realidad gracias a una iniciativa de obras por impuestos fomentada por el Gobierno Regional de Lambayeque.
Recientemente se realizó la firma del acta de acceso al terreno entre el consorcio financista y el equipo de evaluación del Gobierno Regional de Lambayeque, paso fundamental para iniciar el proceso de construcción de la nueva infraestructura del Instituto Sagrado Corazón de Jesús.
“Con este acto de firma de inicio de la construcción de la nueva infraestructura del Sagrado Corazón de Jesús se inicia a la vez la elaboración del expediente técnico, que tendrá una duración de tres meses. El sueño empieza y la concreción del mismo podría ser en un año, ya que se hace mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, una estrategia que ha demostrado dar los mejores resultados”, sostiene María Lucila Piscoya Chicoma, directora de la institución.
Componentes
La obra del mejoramiento del Sagrado Corazón de Jesús beneficiará a más de 2500 alumnos de los programas de educación inicial, primaria, secundaria (especialidad ciudadanía y ciencias sociales), educación física e inglés.
Entre los principales componentes que se intervendrán se encuentran los ambientes para talleres, aulas pedagógicas, auditorio, coliseo, biblioteca, piscina, mobiliario, equipamiento y recursos para administración y gestión pedagógica.
Para ejecutar esta obra, la empresa financista será el Consorcio José Leonardo Ortiz, cuyo convenio con el Gobierno Regional de Lambayeque contempla una inversión de 52 millones 743 mil 592.61 soles
“Se ha marcado un hito de justicia para nuestra institución. Este compromiso está orientado a la educación pedagógica de calidad. Desde los inicios de esta gestión, en el 2023, transitamos un camino de persistencia y diálogo técnico que hoy rinde sus frutos. Durante décadas, el Sagrado Corazón de Jesús ha trabajado con mística y excelencia, a pesar de las limitaciones, demostrando el talento humano que es nuestra mayor fortaleza. Sin embargo, la modernidad exige un entorno a la altura de las nuevas demandas pedagógicas y tecnológicas del siglo XXI”, menciona Piscoya Chicoma.
Piscoya Chicoma señala que se trabaja en la elaboración de un plan de contingencia, a fin de que las clases no se vean perturbadas mientras se ejecuten las obras, que tendrán un horizonte de duración hasta el 2027.
“Estamos convencidos que con laboratorios modernos, aulas interactivas y espacios de investigación adecuados nuestros egresados seguirán liderando el sistema educativo nacional. La gestión empezada en el 2023 ha sido un ejercicio de resiliencia y hoy, al ver el compromiso a nivel de contrato, reafirmamos que la educación es la herramienta más poderosa para el desarrollo regional”, expresa.
Expectativa
Al respecto, el gobernador regional Jorge Pérez Flores refiere que este convenio permite el diseño y la construcción de esta obra, para lo cual la entidad regional velará de que se cumplan los plazos estipulados, dado que el Sagrado Corazón de Jesús le presta el servicio educativo no solo a los futuros docentes de Lambayeque, sino del macrorregión norte.
“El Sagrado tiene estudiantes de Cajamarca, Amazonas, incluso de Áncash, es un instituto referente en el norte del país. Han tenido que pasar muchos años, pero por fin hoy tenemos la suscripción del convenio para el diseño del expediente técnico y el inicio de la obra para esta institución tan importante del país. Damos inicio al despliegue del proyecto que fortalecerá el conocimiento de nuestros maestros para el desarrollo de la región Lambayeque”, menciona.
Agrega que este sería el primer instituto que se podría acreditar y licenciar de forma rápida, debido a las bondades de la nueva infraestructura. La visión del gobierno regional – refiere- es acentuar proyectos educativos que estén a la vanguardia, dado que pronto se tendrá el parque industrial, el terminal portuario, el nuevo aeropuerto y más infraestructura para el desarrollo regional, lo cual ameritará tener un espacio donde se alimenten las nuevas perspectivas académicas.
“Esto no solo es para los nuevos profesores, sino para quienes ya están trabajando y ahora tendrán este recinto para que puedan abarcar alta tecnología en sus permanentes capacitaciones. Una vez culminada la obra en el 2027, tendremos periodicidad en el tema académico para nuestros maestros”, menciona.
Agrega que la elaboración del expediente técnico tardará de entre cuatro a seis meses, luego se hará el plan de contingencia y finalmente se empezará la construcción que estará culminando a finales del 2027.
“La historia del Sagrado Corazón de Jesús data de 1957. Es el primer instituto pedagógico en la región y ha albergado a miles de maestros en su etapa formativa. No apuntamos a hacer un instituto de masas, sino uno de calidad, que quienes estén allí realmente sean los profesores mejor educados”, manifiesta.
Obras por Impuestos
A su turno, Álex Vega, funcionario del área de Obras por Impuestos del Gobierno Regional de Lambayeque, señala que este es el cuarto convenio de Obras por Impuestos que logra esta gestión regional. Si bien en el diseño inicial el costo de inversión era de más de 58 millones, el proceso competitivo permitió que se reduzca a poco más de 52 millones de soles.
“Tuvimos una propuesta ganadora al 90 %, lo que habla de los beneficios de este mecanismo de Obras por Impuestos que genera el marco de un mercado técnico, competitivo y que finalmente se refleja en la firma de un convenio, que esperamos que la empresa privada no solo lo cumpla en los plazos correspondientes, sino que incluso lo haga en menos tiempo como permite el marco normativo de este mecanismo. Para eso contamos con el interés de la población, del cuerpo administrativo de la institución y del ejecutivo regional. El esfuerzo que se ha hecho a partir del Fondo de Compensación Regional – Foncor, y el Certificado de Inversión Pública Regional y Local – CIPRL, da resultados”, precisa.
Por su parte, Luis López, representante del Consorcio José Leonardo Ortiz, señala que de esta forma la empresa privada busca contribuir con su región, para lo cual van a poner a los técnicos más capacitados para que la obra se ejecute con los más altos estándares de calidad.
Testimonio
De otro lado, la exdirectora del Instituto Sagrado Corazón de Jesús, Martha Castillo Quepuy, quien lideró las riendas de esta institución durante 25 años, señala que con esta obra se escribe una página gloriosa en la historia del primer centro educativo para docentes de la región.
“Me siento muy feliz de compartir este momento y auguro el mejor de los éxitos para que el proyecto se haga realidad. Está en juego la educación que es el pilar fundamental del desarrollo. Son los maestros los que forman a los profesionales desde que están en inicial, su labor es inconmensurable. Formando bien a los maestros, la educación mejora en su totalidad”, comenta.
El Observatorio Socio Económico Regional de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG, ha publicado el reporte: “Determinantes de la inclusión financiera y las brechas de acceso financiero en hogares de la región Lambayeque”, basado en los datos que arrojó la ENAHO 2024.
A inicios del 2026, el acceso al sistema financiero en Lambayeque confirma que el crecimiento económico no siempre se traduce en integración social. Mientras los centros urbanos exhiben cifras robustas de digitalización y bancarización, la periferia rural permanece atrapada en una exclusión persistente. Los datos de la ENAHO 2024 revelan una región partida en dos: por un lado, ciudadanos que operan con cuentas, créditos y billeteras digitales; por otro, miles de familias que continúan al margen del sistema formal. La inclusión financiera, lejos de consolidarse como política pública exitosa, evidencia límites estructurales que la infraestructura bancaria por sí sola no ha logrado superar.
La narrativa oficial suele reducir el problema a la falta de ingresos. Sin embargo, el análisis regional demuestra que el acceso al sistema financiero está condicionado también por variables como educación, capital humano y conectividad. Persistir en la idea de que basta con instalar más cajeros o ampliar oficinas resulta insuficiente. Como advierte Durand (2017), minimizar la brecha estructural y apostar únicamente por expansión física ignora los verdaderos obstáculos que enfrentan los sectores vulnerables. En Lambayeque, el banco no se abre solo con dinero; exige conocimiento, confianza y capacidades que una parte importante de la población aún no posee.
Fractura territorial
La geografía de la inclusión financiera en Lambayeque es contundente. La tasa de acceso en el ámbito urbano alcanza el 81.6%, mientras que en el sector rural cae abruptamente al 18.4%. La brecha de 63.2 puntos porcentuales convierte a la residencia rural en la principal barrera de exclusión regional. En términos prácticos, ocho de cada diez habitantes urbanos están bancarizados, mientras que en el campo más de cuatro de cada cinco ciudadanos viven fuera del sistema formal.
Esta fractura no solo limita la posibilidad de abrir una cuenta. Impide acceder a crédito formal, restringe la capacidad de ahorro y reduce la resiliencia ante crisis económicas o desastres naturales. En una región con fuerte actividad agrícola y comercio local, la exclusión financiera refuerza la dependencia de mecanismos informales de préstamo, muchas veces con tasas abusivas.
Pese a años de crecimiento económico regional, los avances en inclusión rural han sido escasos. El sistema bancario nacional reporta niveles récord de transacciones digitales, pero en las zonas alejadas del casco urbano lambayecano el estancamiento es evidente. La infraestructura no ha logrado traducirse en uso efectivo porque la barrera no es solo física: es cognitiva y estructural.
A nivel regional, el 42.3% de la población total permanece excluida del sistema financiero formal. Es decir, casi la mitad de los ciudadanos no cuenta con herramientas básicas de ahorro o crédito formal, un dato que cuestiona el discurso de modernización financiera.
La verdadera llave de acceso
El análisis estadístico confirma que el nivel educativo es el determinante más potente de inclusión financiera en Lambayeque. Mientras el 67.6% de quienes poseen educación superior acceden al sistema formal, esta cifra desciende al 41.0% entre quienes solo alcanzan niveles básicos. La brecha de 26.6 puntos porcentuales no es anecdótica: revela que la educación técnica o universitaria actúa como puerta de entrada a la ciudadanía económica.
El modelo de regresión logística aplicado a una muestra de 3,520 ciudadanos muestra un R cuadrado de Nagelkerke de 0.115, lo que significa que las variables analizadas explican el 11.5 % de la probabilidad de inclusión financiera. Dentro de ese conjunto, la educación superior incrementa 2.71 veces la probabilidad de acceso en comparación con niveles básicos. El ingreso mensual también influye: cada aumento en su logaritmo eleva la probabilidad de bancarización en 43 %. Además, el género evidencia una brecha que favorece el acceso de los varones.
La escena es ilustrativa: dos ciudadanos en un mercado de Chiclayo con el mismo ingreso mensual. Uno tiene estudios superiores; el otro no. El primero tiene 2.71 veces más posibilidades de manejar una cuenta de ahorros o crédito formal. El sistema no solo exige dinero; exige competencias para entender tasas, contratos y plataformas digitales.
El problema se origina desde la infancia. En Lambayeque, apenas el 31.2 % de los niños alcanza niveles satisfactorios en lectura. Un niño que no comprende lo que lee difícilmente podrá interpretar en el futuro un contrato financiero. Así se perpetúa el ciclo de exclusión: baja calidad educativa hoy, marginalidad financiera mañana.
Ingreso y desigualdad
El análisis por quintiles de ingreso confirma que la billetera continúa siendo filtro de entrada a la modernidad bancaria. Los mejores niveles de inclusión se concentran en los hogares con mayores recursos, mientras que los quintiles más bajos exhiben los peores resultados. La estrategia de bancarización no está logrando romper el ciclo de informalidad en los sectores de menores ingresos.
La brecha de acceso entre niveles socioeconómicos extremos alcanza 30.5 puntos porcentuales. Esta diferencia limita la capacidad de ahorro, reduce el acceso a microcréditos y perpetúa prácticas informales que frenan el desarrollo familiar. Aunque muchos hogares de bajos recursos participan activamente en la economía local, permanecen al margen de los beneficios del sistema formal.
La exclusión no es homogénea dentro de la región. Chiclayo lidera la inclusión financiera con 61.0 %, impulsada por su sector urbano (62.1 %). Ferreñafe enfrenta el escenario más crítico, con una tasa general de apenas 47.7 %, reflejando precariedad de servicios financieros. La provincia de Lambayeque muestra un comportamiento intermedio (52.5 %), pero destaca por una mayor equidad territorial, con una tasa rural de 50.6%, superior a la de otras provincias.
Estos datos revelan que la centralización beneficia a Chiclayo, mientras la periferia continúa rezagada. La exclusión no es uniforme, pero sí estructural.
Aprendizaje financiero
El debate sobre inclusión financiera no puede limitarse a infraestructura. Hasan et al. (2021) proponen dividir el aprendizaje financiero en tres etapas. La primera es la exclusión, donde el ciudadano percibe el sistema como complejo y riesgoso, dominado por el temor y la desinformación.
La segunda es la transición, en la que la educación financiera actúa como puente. El aprendizaje de conceptos como tasas de interés, depósitos y manejo de herramientas FinTech reduce el miedo y transforma la percepción del sistema.
La tercera etapa es la inclusión plena, cuando el ciudadano utiliza activamente cuentas, microcréditos o aplicaciones móviles para invertir, emprender y protegerse ante crisis. Este enfoque gradual permite reducir la asimetría de información que hoy mantiene alejados a miles de lambayecanos.
Implementar un modelo de educación financiera por etapas podría transformar el panorama regional. Sin embargo, requiere políticas coordinadas entre Estado, sistema educativo y entidades financieras. Sin alfabetización financiera, la digitalización es un espejismo.
Democratizar el sistema
El diagnóstico es claro: la inclusión financiera en Lambayeque no depende únicamente de expansión física ni de crecimiento macroeconómico. Depende de capital humano, educación de calidad y reducción de desigualdades estructurales. Mientras el promedio regional de inclusión alcanza 57.7 %, la brecha territorial y socioeconómica condena a más del 80 % de la población rural a la marginalidad bancaria.
Democratizar el sistema financiero implica reconocer que la exclusión no es resultado de decisiones individuales aisladas, sino de un entramado de factores que incluyen baja comprensión lectora, desigualdad de género y limitaciones en ingreso. La estrategia debe ir más allá de campañas de bancarización y apuntar a fortalecer capacidades desde la escuela.
Si Lambayeque no corrige estas brechas, la modernización financiera seguirá siendo un privilegio urbano. El riesgo es consolidar una región donde la digitalización avance en vitrinas y estadísticas nacionales, mientras la periferia rural continúe operando en efectivo, en informalidad y con escasas oportunidades de crecimiento.
La inclusión financiera no es un indicador decorativo: es una condición para el desarrollo sostenible. En 2026, el desafío es transformar el acceso al sistema financiero en un derecho efectivo y no en una promesa estadística. Sólo entonces la banca dejará de ser un territorio de contrastes y podrá convertirse en una herramienta real de progreso para todos los lambayecanos.
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Elaborado por: Fabrizzio Oblitas, Ernisk Mechato y Yordy Vásquez, alumnos de la Escuela Profesional de Economía – UNPRG.
Contiene ensayos redactados por estudiantes del primer ciclo de Psicología.
La Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo presentó el libro Cátedra Pedro Ruiz Gallo, una publicación que reúne ensayos elaborados por estudiantes del primer ciclo del programa de Psicología de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación, bajo la dirección de los docentes Beder Bocanegra Vilcamango y Raquel Tello Flores. La obra no solo compila trabajos académicos, sino que plantea una reflexión crítica sobre la identidad institucional y el sentido formativo de la universidad pública en Lambayeque.
La presentación puso en el centro un debate que suele quedar relegado en los planes de estudio: ¿qué tipo de profesional debe ser la carta de presentación de la universidad? Para los impulsores del curso y del libro, la respuesta no puede desligarse del sentido de identidad. No se trata únicamente de formar especialistas competentes, sino de construir una conciencia institucional que articule historia, axiología y responsabilidad académica.
Identidad institucional más allá del discurso
El curso Cátedra Pedro Ruiz Gallo fue incorporado como parte de la formación general con el objetivo de fortalecer la identidad institucional desde el origen mismo de la universidad. Según se expuso durante la presentación, la historia fundacional muchas veces ha quedado atrapada en narrativas míticas o en referencias superficiales que no permiten comprender la naturaleza y el legado del personaje que da nombre a la casa superior de estudios.
Desde su creación, la universidad recibió influencia de catedráticos de otras instituciones, en un contexto político que, con el tiempo, derivó en cierta indiferencia respecto al espacio académico propio. Esta desconexión entre historia institucional y formación profesional es, para los autores, uno de los vacíos que el curso busca atender.
La reflexión parte de una premisa clara: tanto las características del ingresante como el perfil profesional que la universidad debe consolidar dependen de los métodos de formación utilizados. Si la enseñanza se limita a la acumulación de contenidos, la identidad institucional se diluye. En cambio, cuando la investigación formativa se convierte en eje, el estudiante comienza a reconocerse como parte de una tradición académica y cultural.
En ese marco, el libro defiende que la identidad no puede reducirse a un sentimiento abstracto. Debe asumirse como responsabilidad académica sustentada en un marco axiológico. La desconexión entre lo institucional y lo individual —se argumenta— ha sido en muchos casos una construcción política que no siempre ha dado resultados positivos. La universidad no existe al margen de su historia ni fuera del reconocimiento que sus estudiantes hagan de ella.
Otro punto crítico abordado en la presentación fue la escasa visibilidad científica de la universidad. Aunque la formación profesional se extiende por cinco años, el desperdicio del conocimiento producido en las aulas ha limitado la producción académica publicable. El curso Cátedra Pedro Ruiz Gallo se plantea, precisamente, como un espacio donde la redacción de productos acreditables deje de ser una mera evidencia administrativa y se convierta en cultura investigativa desde el inicio de la carrera.
Seis ensayos
El libro se estructura en siete apartados, seis de ellos conformados por ensayos que defienden tesis específicas sobre la personalidad e identidad de Pedro Ruiz Gallo, abordadas desde diversas teorías psicológicas. Antes de cada bloque, se presenta una explicación que sustenta la pertinencia del contenido y la coherencia con el curso de formación general.
El primer ensayo explora la resiliencia y autorrealización de Pedro Ruiz Gallo desde la teoría de Abraham Maslow. Allí se incorpora la metodología de la “Chakana pregunta” como estrategia de redacción académica, lo que permitió a los estudiantes articular sus argumentos con un enfoque estructurado.
El segundo bloque aborda la construcción de la identidad universitaria a partir de los cinco rasgos de personalidad planteados por George Kelly. Se emplean tres preguntas centrales que organizan el análisis en niveles horizontal, vertical y diagonal, demostrando un ejercicio metodológico que trasciende la simple descripción biográfica.
En el tercer ensayo se desarrolla el espíritu y la memoria de la identidad lambayecana, apoyado en la teoría de Gordon Allport y su clasificación de rasgos cardinales, centrales y secundarios. Aquí se sintetizan diversas teorías de la personalidad para aproximarse a la figura de Pedro Ruiz Gallo, contrastando la biografía con testimonios recogidos durante la investigación.
El cuarto bloque presenta la identidad como invención, nuevamente desde los constructos personales de Kelly. Se explica por qué el ensayo fue elegido como producto ideal para defender cada tesis, destacando su pertinencia para el análisis argumentativo y la exposición crítica.
El quinto ensayo, sustentado en la teoría de Sigmund Freud, analiza el superyó de Pedro Ruiz Gallo y propone una lectura que permite valorar la dimensión ética y simbólica del personaje. Finalmente, el sexto bloque retoma la perspectiva de Allport para ubicar la obra de Ruiz Gallo dentro de los rasgos de personalidad que podrían explicar su legado histórico.
Durante la presentación se subrayó que el libro no pretende convertir la vida de Pedro Ruiz Gallo en una narrativa escolar anecdótica. Por el contrario, busca comprender cómo su historia puede vivificar la condición humana y convertirse en referente identitario para nuevas generaciones. El contraste entre tiempos históricos y modernos se plantea como eje de investigación interdisciplinaria.
El aporte central de la obra radica en demostrar que es posible transformar los trabajos académicos iniciales en productos publicables y con rigor conceptual. La inquietud investigativa de estudiantes del primer ciclo evidencia que la investigación formativa no debe esperar los últimos años de carrera.
La visita del papa León XIV al Perú genera gran expectativa, no solo entre las autoridades de Lambayeque, que trabajan contra el tiempo para mostrar una ciudad confortable al santo padre cuando venga, sino también entre los empresarios, quienes trabajaron de su mano durante el tiempo en que fue obispo de Chiclayo, sobre todo en el difícil período de la pandemia y las lluvias por El Niño Costero.
Olivio Huancaruna Perales, past presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque y actual vicepresidente del gremio empresarial, refiere que desde ahora se deben unir autoridades, representantes de instituciones y empresarios en aras de que Lambayeque esté preparado para recibir a su santidad ante la premura del tiempo.
“Esta visita representa un hecho histórico desde el punto de vista humano y espiritual. Creo que con todo lo que hemos visto que representa el papa, no solo para el mundo católico, sino en general, lo que debemos hacer todos es unirnos en una misma línea para hacer de esta visita algo memorable, que sea expuesta al mundo entero. Para eso necesitamos que nuestras autoridades se alineen en esa misma dirección”, señala.
Transparencia
En esa línea, el dirigente del gremio empresarial exhorta a las autoridades políticas a manejar de forma transparente los recursos que han sido asignados para la visita del papa León XIV, de modo que todo lo invertido sea en beneficio de la sociedad y quede a la postre, luego de que el santo padre culmine su visita papal.
“Toda la sociedad, la humanidad, el mundo en pleno debe ver que, en el Perú, en Chiclayo, se hacen bien las cosas. Este es un extraordinario pretexto para hacer las cosas mejor que antes. Pero para eso debemos mantenernos unidos. Esto que nos ha pasado es una bendición. El papa ha expresado desde un primer momento su voluntad de visitar al Perú y no podemos desaprovecharlo”, asevera.
En esa perspectiva, indica que el mecanismo de Obras por Impuestos es adecuado para la realización de las obras orientadas a la venida del papa León XIV, ya que garantiza el uso transparente de los recursos, además que hace más diligente el proceso.
“De esta forma, los impuestos que pagan todas las empresas ya no van de forma directa al fisco, de donde nunca retorna el dinero, sino que va para obras que benefician a la comunidad. Considero que Obras por Impuestos es un mecanismo efectivo, donde el dinero ya no se toca ni pasa por las manos de la burocracia, sino que va directamente en beneficio de la comunidad”, opina.
Visita
Consultado sobre la oferta de camas que hay en Lambayeque, el dirigente empresarial confía en que se pueda incrementar de 13 mil a 18 mil o 20 mil camas. Refiere que los empresarios hoteleros sabrán cómo darle utilidad a las camas que adquieran, luego de que culmine la afluencia de turistas durante las fechas de la visita papal, a fin de que este mobiliario no se quede ocioso.
“La creatividad siempre acompaña al emprendedor. Estoy seguro que los empresarios hoteleros sabrán cómo llegar al número de camas necesarias para recibir a los turistas y peregrinos, pero también sabrán cómo hacer rentable luego toda la infraestructura que adquieran”, manifiesta.
Sobre el lugar que se podría designar para que el santo padre celebre la misa, indica que las tierras para el terminal portuario de Eten podrían ser una buena opción, aunque su lejanía podría limitar la llegada de los fieles, así como también complicar el retorno a Chiclayo de los mismos. Respecto a la posibilidad de que se haga en Pimentel, refiere que la playa Las Rocas podría ser un buen lugar, aunque la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque emitirá en su momento su sugerencia técnica sobre dónde podría hacerse.
José Antonio Sánchez Pérez, candidato al Senado por Lambayeque. con el número uno de Somos Perú, asume el reto con un discurso que combina crítica al Congreso actual, promesas de orden legislativo y una apuesta por descentralizar el desarrollo regional. En entrevista con Expresión, el postulante sostiene que no busca un cargo, sino “una causa”, y coloca como eje de su candidatura la redistribución de la riqueza que —según afirma— hoy no llega a los pueblos lambayecanos.
Sánchez Pérez, contador y tributarista, insiste en que el Senado debe convertirse en un filtro técnico y político frente a la producción legislativa de la Cámara de Diputados. En su narrativa, el nuevo esquema bicameral no es un trámite institucional, sino una oportunidad para corregir lo que considera errores acumulados en tres décadas de unicameralidad.
“No es un cargo, es una causa”
Desde el inicio, José Antonio Sánchez Pérez marca distancia con la idea de una candidatura tradicional. En su mensaje insiste en que el Senado no debe ser visto como una escalera política.
“Aquí estoy para asumir un reto, un desafío con valentía, responsabilidad, firmeza y con compromiso social. No solamente asumiré un cargo en el Senado, sino es una causa. Tengo la convicción de que el progreso y el desarrollo por Lambayeque debe distribuirse con nuestra gente en el día a día”, declaró.
El candidato subraya que su postulación con el número uno representa “una fortaleza”, pero aclara que el verdadero respaldo debe venir del voto ciudadano. ¿Por qué quiere ser senador? La respuesta es directa: “Quiero ser senador para defender a mi pueblo Lambayeque”.
Sánchez Pérez explica que el rol del Senado será aprobar, modificar o rechazar las leyes propuestas por la Cámara de Diputados, así como participar en la designación de altas autoridades como integrantes del Tribunal Constitucional, directores del BCR, el defensor del pueblo y autorizar viajes presidenciales. “Es una función de equilibrio y de control”, resume.
“Ordenar las leyes, no inventar más”
Uno de los temas más sensibles es la lucha contra la corrupción. Ante la hipótesis de una propuesta extrema como la pena de muerte para corruptos, Sánchez Pérez rechaza esa alternativa y sostiene que el problema no es la falta de normas, sino su aplicación.
“No, fíjese que las normas están listas, están hechas. Lo que necesitamos es llegar al Senado y ordenarlas, diferenciarlas, porque ya basta de tantas leyes. Es poner orden”, afirmó.
El candidato propone sanciones drásticas en el ámbito político, como la separación definitiva del cargo y la llamada “muerte civil” para quienes roben al Estado. En su discurso hay un tono severo frente a cualquier acto de corrupción, incluso dentro del entorno más cercano.
“Si quieres limpiar la casa, tienes que limpiar con todo. No tienes que perdonar a nadie, porque si quieres dar un valor, un ejemplo como hijo de tu pueblo, tienes que limpiar la casa de verdad”, señaló.
Sánchez Pérez también toma distancia del caso de José Jerí, expresidente de la república vinculado a Somos Perú, cuya salida se dio en medio de serios cuestionamientos. Sostiene que se trata de “activos y pasivos personales” y que el partido deslindó desde el inicio.
Economía, tributos y monopolios
Como contador y tributarista, Sánchez Pérez centra parte de su propuesta en la reforma del sistema tributario. Critica que la Sunat persiga principalmente a los formales mientras la informalidad se mantiene alta.
“Hay que ser sensatos y cercanos a la población. No debemos prohibirle o atar al pequeño empresario que quiere emprender. Hay muchos jóvenes que hoy hacen streaming, trabajan en plataformas digitales. ¿Cómo les quitamos su oportunidad?”, cuestionó.
Propone simplificar el sistema y establecer escalas que permitan crecer desde abajo, pero se muestra firme frente a grandes empresas que acumulan deudas.
“Las leyes tributarias no deben ser perdonables bajo ninguna circunstancia. Es un IGV que pagó el consumidor de a pie y estas grandes empresas se lo llevan a otros lobbies. Aquí tenemos que dar sol por sol conforme se recibe, se debe contribuir”, declaró.
En el ámbito farmacéutico, plantea abrir el mercado y enfrentar lo que considera un monopolio que encarece los medicamentos. “Basta ya del monopolio. Queremos abrir mercados. En el Senado deben aprobarse leyes en beneficio de nuestros pueblos”, afirmó.
Seguridad y meritocracia
En materia de seguridad ciudadana, respalda el programa “Ciudad Segura” de su candidato presidencial, Goerge Forsyth, que incluye cámaras de vigilancia, patrulleros y fortalecimiento policial, pero insiste en que también se requiere modificar leyes.
“Tenemos que arreglar y modificar. Por eso necesitamos urgente un Senado. Con 130 congresistas no ha sido suficiente. Tenemos 20 años con inseguridad completa en el Perú”, dijo.
Sobre meritocracia, sostiene que los mejores cuadros deben ocupar los más altos cargos del Estado, aunque evita adelantar nombres específicos para el Tribunal Constitucional, el BCR o la Defensoría del Pueblo.
“Eso se verá cuando tengamos los currículos en la mesa y evaluarlos. Pero deben ser profesionales idóneos, con trayectoria y compromiso social”, señaló. Como referencia, menciona la gestión de Julio Velarde en el BCR como ejemplo de estabilidad técnica.
Minería y agroexportación
Sánchez Pérez afirma haber recorrido los distritos de la región y encontrado “pobreza y abandono”. Critica que la riqueza generada por la agroexportación —que cifra en 700 millones de dólares anuales— no se traduzca en bienestar local.
“En Lambayeque tenemos 700 millones de dólares que salen cada año por agroexportación. Sin embargo, nada de esa riqueza se queda en nuestros pueblos. Solo pasa y queda la esperanza”, expresó.
Propone articular un plan para que esos recursos impulsen agua, infraestructura, salud y educación en los 38 distritos de la región.
En cuanto al proyecto minero Cañariaco, plantea que cualquier avance debe considerar la titulación y licencias de los agricultores, de modo que puedan participar del desarrollo y no quedar al margen.
“Si conjugamos a nuestros hermanos campesinos y articulamos, el ingreso minero podría traer progreso, desarrollo y trabajo”, indicó.
Finalmente, cuestiona con dureza al Congreso actual, al que responsabiliza de la inestabilidad política.
“Me da vergüenza que este Congreso no haya sabido manejar las riendas del país. Como inversionista no vendría a un país que no me da seguridad jurídica y política”, afirmó.
“Quiero un Lambayeque con un niño que vaya con dignidad a la escuela, una madre con derecho a la salud, un agricultor con titulación y agua. La riqueza que se produce en Lambayeque debe quedarse en Lambayeque y es un compromiso de Toño Sánchez”, concluyó el candidato.
El lunes de esta semana el nombre de José María Balcázar Zelada empezó a sonar en los pasillos del Congreso, pero esta vez no por sus desafortunadas declaraciones ni por sus antecedentes como decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque – ICAL, del cual fue expulsado, sin porque para cierto sector de legisladores era persona idónea para reemplazar a José Jerí como titular del Parlamento y, por lo tanto, presidente de la República. El miércoles, esa pretensión se oficializó.
Con 64 votos a favor, Balcázar Zelada, de las filas de Perú Libre, se impuso a María del Carmen Alva, de Acción Popular, quien obtuvo 46 votos. Fue necesaria una segunda votación para definir al ganador.
Balcázar Zelada fue decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque - ICAL, orden profesional que lo expulsó por malos manejos, entre ellos la no rendición de cuentas de casi 3 millones de soles que fueron depositados en cuentas abiertas a título personal. Asimismo, fue cuestionado por colectivos de Derechos Humanos y feministas luego de mostrarse a favor del matrimonio con adolescentes.
Rechazo del ICAL
La tarde del miércoles, el Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque expresó su rechazo categórico a la eventual elección del congresista José María Balcázar Zelada como presidente del Congreso de la República, tras la censura del titular del Parlamento, José Jeri. A través de un pronunciamiento oficial, el Consejo Directivo 2025-2026 manifestó su “profunda preocupación e indignación” ante la posibilidad de que el legislador asuma dicho cargo y, en consecuencia, la Presidencia de la República de manera interina.
En el documento, la orden profesional recordó que Balcázar fue expulsado definitivamente del Colegio de Abogados de Lambayeque mediante resolución del Consejo de Ética en agosto de 2022, decisión que fue confirmada en segunda instancia por el Tribunal de Honor en diciembre de 2024. Según detallan, durante su gestión como decano se le imputaron cargos éticos, civiles y penales vinculados a presuntas irregularidades en el manejo de fondos institucionales, cambio de titularidad de cuentas y otros hechos que motivaron un proceso disciplinario.
Asimismo, el gremio advirtió que existen denuncias penales en trámite en el Poder Judicial y exhorta al Ministerio Público y a las autoridades competentes a impulsar los procesos correspondientes para evitar su prescripción. El Colegio de Abogados sostuvo que la conducción del Estado no solo requiere habilitación constitucional, sino también solvencia moral e integridad incuestionable, condiciones que —afirma— Balcázar Zelada no cumple.
Primer mensaje
El miércoles 18 de febrero por la noche, Balcázar Zelada fue elegido presidente del Congreso de la República, lo cual lo lleva a ejercer las funciones de la presidente del país.
“Estamos en las mejores épocas del Perú, nos ha llegado la bendición de Dios, nos ha llegado el internet. Tenemos que volver a reescribir la historia del Perú. No estamos para pelear, aquí no hay ni derechas ni izquierda”, señaló en su primer mensaje, luciendo la banda presidencial.
“Me siento honrado con el voto de ustedes para hacer y reescribir en este nuevo parlamento y decirles a los peruanos que sí es posible construir una democracia de verdad. La democracia no está funcionando y si no tiene los correctivos va a desparecer. Quiero tener diálogos permanentes con el Congreso, conozco gente muy preparada, muchos intelectuales, con los que tenemos que conversar. La razón, amigos, ha perdido vigencia”, indicó.
Anunció que se avocará a garantizar la pulcritud del proceso electoral nacional en marcha.
“¿Merezco esta cinta (banda)? Claro que la merezco, porque el pueblo peruano me ha traído acá con sus votos. ¿Qué es lo que tenemos que hacer en estos pocos meses? Primero garantizar al pueblo del Perú que vamos a tener una transición democrática limpia, transparente, que no haya ningún tipo de duda de las elecciones. Segundo, mantener una pacificación de verdad y que tengamos a los ministerios aptos para echarle diente a la inseguridad ciudadana”, afirmó.
Dijo que se necesita tener un buen Ministerio del Interior y señaló que convocaría al congresista Roberto Chiabra para dicho sector. “En un solo mes podemos hacer muchas cosas, pero tenemos que trabajar”, precisó.
Añadió que se debe continuar la línea económica, pues “el país no está para ensayos”. “Vamos a conversar con la ministra para ver si podemos rascar la olla más. Hay una deuda social trabada en el Ejecutivo con los maestros del Perú, eso veremos”.
“No llego con ninguna idea de cambiar el rumbo, trabajaremos para que las elecciones sean limpias y lleguen nuevos representantes. Hagamos un puente comunicacional para ver cómo solucionamos los problemas del país. No olvidemos al sur, yo lo he recorrido. No es difícil gobernar un país, convoquemos a las mentes lúcidas”, finalizó.