La libertad de expresión enfrenta un deterioro creciente en el Perú, según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2025 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), donde el país descendió 53 posiciones desde 2022, ubicándose en el puesto 130 de 180. Esta evaluación, basada en aspectos políticos, sociales, económicos, jurídicos y de seguridad, señala que el contexto se ha vuelto especialmente hostil para los periodistas, calificando la situación como "difícil".
El informe destaca como principales causas de esta caída el acoso judicial a la prensa, las campañas de desinformación y la presión sobre los medios independientes. No obstante, resalta que la mayor amenaza es de carácter económico, lo que ha provocado el cierre de redacciones incluso en países como Estados Unidos, Argentina y Túnez. RSF advierte que los medios enfrentan una tensión constante entre mantener su independencia editorial y asegurar su sostenibilidad financiera.
Además, el debilitamiento financiero de los medios afecta a 160 de los 180 países evaluados. En el caso de Perú, se suma el uso de normativas como la ley que refuerza el control de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), promulgada en abril por el gobierno de Dina Boluarte. Esta medida podría restringir el financiamiento de organizaciones no gubernamentales que apoyan al periodismo de investigación, limitando aún más la capacidad de fiscalizar al poder.
Riesgos y amenazas
Los riesgos para la libertad de prensa en América Latina son diversos y persistentes. Tenemos a la violencia contra periodistas y comunicadores, expresada en agresiones físicas, amenazas y asesinatos, especialmente en países como México, Honduras, Colombia y Brasil. A ello se suma la impunidad en crímenes contra comunicadores, lo que fomenta la autocensura.
Existe también criminalización del periodismo. Es cada vez más frecuente el uso de leyes penales como la difamación, calumnia e injuria para procesar a periodistas críticos, y demandas judiciales abusivas con el fin de intimidar o silenciar medios.
De otro lado, hay gobiernos que restringen el acceso a información pública o ejercen control sobre medios estatales y privados; bloqueo de sitios web, apagones informativos o regulaciones que afectan la libertad editorial.
Del lado privado, la concentración de medios también es una amenaza, al igual que falta de regulación efectiva para garantizar la diversidad de voces.
Otras amenazas son la desinformación y los ataques digitales, pues cada vez son más frecuentes las campañas coordinadas de desinformación para desprestigiar medios y periodistas; acciones de ciberacoso, hackeos y amenazas en redes sociales, especialmente contra mujeres periodistas.
Hay asfixia financiera a medios críticos mediante restricciones en publicidad oficial o presiones sobre anunciantes privados, dificultades para sostener medios independientes en entornos hostiles o de baja rentabilidad y falta de garantías judiciales efectivas para proteger la libertad de expresión.
Sicariato contra los periodistas
Las amenazas contra la libertad de prensa y los periodistas y comunicadores sociales no cesan. Al amanecer del miércoles 7 de mayo sicarios acabaron con la vida del periodista de Radio La Karibeña, Ramiro Raúl Celis López. El hecho sucedió en la intersección de las calles Brasil y Fanning, en Iquitos, donde fue interceptado por dos hombres a bordo de una motocicleta negra y le dispararon.
De acuerdo con los videos difundidos, el hombre de prensa iba en mototaxi con dirección a su centro de trabajo para conducir el programa Hora Cero. Sin embargo, uno de los tres disparos le impactó en la cabeza, provocando su muerte inmediata, según relataron los testigos.
El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) indicó que el comunicador iba junto a su hijo en la unidad, quien se encuentra estable. Los familiares no descartan que el hecho esté vinculado a su labor periodística.
Pero la muerte de Celis López no es la única ejecutada por sicarios. El 20 de enero de este año fue asesinado, con varios disparos en el cuerpo, el periodista iqueño Gastón Medina, director de Cadena Sur Tv. El hecho ocurrió en la puerta de su vivienda, ubicada en la urbanización San Isidro, en Ica.
Según las informaciones recogidas por la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), Medina venía denunciando al gobierno regional, la Municipalidad Provincial de Ica, el Poder Judicial y a los extorsionadores de colectiveros, lo que constituían potenciales motivaciones para este crimen.
Dos periodistas asesinados por sicarios en lo que va del año y decenas de periodistas y comunicadores agredidos, judicializados, censurados… Nuestro trabajo es cada vez más riesgoso y la verdad es una sola: sin prensa libre no hay democracia posible.