Las lluvias ya generan emergencias en distintas regiones del país y ponen en evidencia las brechas que persisten en nuestra capacidad de prevención y respuesta. Frente a la amenaza del fenómeno El Niño, no basta con reaccionar cuando los daños ya se han producido: se necesita voluntad política, planificación y coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil. La atención debe priorizar a las familias rurales y altoandinas, que cuentan con menos recursos para proteger sus medios de vida y recuperarse de los impactos. Prevenir también significa evitar que la emergencia profundice las desigualdades históricas.
Cuando el fenómeno El Niño llega, no empieza con estadísticas ni reportes oficiales. Empieza en una casa rural, con una madre preguntándose cómo conseguirá agua mañana; en una familia campesina que observa cómo la lluvia amenaza sus cultivos, o en una comunidad altoandina que teme quedar aislada porque el camino que la conecta con el resto del distrito puede desaparecer bajo el lodo.
Según reportes periodísticos, las lluvias registradas en los últimos días muestran que esta preocupación ya es una realidad. En Tumbes, algunas estaciones superaron los 100 milímetros de precipitación en 24 horas, ocasionando inundaciones y el incremento del caudal del río Tumbes. En Piura también se reportaron precipitaciones importantes, tanto en la costa como en zonas rurales y altoandinas. El Senamhi ha advertido que las lluvias de moderada a extrema intensidad podrían continuar en la macrorregión norte durante los primeros días de noviembre.
Lambayeque tampoco es ajeno a este escenario. Las precipitaciones del 2 de noviembre generaron aniegos en Chiclayo y se registraron acumulados en Incahuasi (6,7 mm), Motupe (4,1 mm) y Jayanca (3 mm). Estos reportes evidencian que las lluvias no solo afectan a las ciudades, sino también a nuestros territorios rurales y altoandinos. Son señales de alerta que exigen anticipación y preparación.
Profundiza las desigualdades
El fenómeno El Niño es natural, pero sus impactos son desiguales y dependen de las condiciones económicas y sociales de cada familia, así como de la capacidad de respuesta del Estado. Las lluvias pueden destruir sistemas de agua, interrumpir caminos, afectar viviendas, cultivos y ganado, comprometiendo los medios de vida de las familias campesinas. Por ello, las poblaciones rurales y altoandinas requieren atención prioritaria. En Lambayeque, distritos como Incahuasi, Cañaris y Salas necesitan estrategias de prevención que consideren sus particularidades geográficas y sociales, pues para muchas familias la emergencia continúa mucho después de que dejan de caer las lluvias.
Frente a este escenario, corresponde preguntarnos qué está haciendo el Gobierno nacional para preparar al país. Tras aproximadamente tres meses de gestión, la ciudadanía necesita una estrategia integral, con objetivos, presupuesto y responsabilidades claras. Si bien la delegación de facultades legislativas puede facilitar determinadas decisiones, no es el único mecanismo para actuar y elaborar planes de acción en estos 90 días de gobierno.
El Ejecutivo cuenta con instituciones, competencias y herramientas de gestión del riesgo que debe poner en funcionamiento. Más que nuevas normas o anuncios, necesitamos acciones concretas para proteger a la población, como intervenir ríos y quebradas, proteger los sistemas rurales de agua, atender las carreteras vulnerables y preparar a las comunidades que podrían quedar aisladas.
Un país diverso necesita respuestas articuladas
El Perú no enfrenta El Niño de una sola manera. La costa norte puede sufrir inundaciones y desbordes, mientras que las zonas altoandinas pueden enfrentar deslizamientos, daños en caminos vecinales y afectaciones a la agricultura y ganadería familiar. Por ello, las respuestas deben reconocer las diferencias de cada territorio.
El Gobierno nacional debe liderar la estrategia, pero los gobiernos regionales y municipales tienen una responsabilidad fundamental en la identificación de riesgos y la preparación de sus jurisdicciones. El sector privado, las universidades, los colegios profesionales y las organizaciones sociales también pueden aportar capacidades técnicas, recursos y conocimiento territorial.
La articulación no debe limitarse a reuniones o compromisos institucionales: debe traducirse en intervenciones coordinadas, responsabilidades definidas y resultados que la ciudadanía pueda conocer y verificar.
La prevención es una responsabilidad de todos
La ciudadanía también debe asumir un papel activo: fortalecer la organización comunitaria, identificar zonas de riesgo, evitar ocupar cauces y quebradas y atender las recomendaciones de las autoridades. Las rondas campesinas y organizaciones comunales pueden contribuir a identificar familias vulnerables, comunicar alertas y organizar respuestas colectivas. Sin embargo, esta participación complementa, no reemplaza, la responsabilidad del Estado.
Todavía estamos a tiempo de reducir los impactos, pero se necesita voluntad política, planificación y compromiso colectivo. No podemos permitir que las familias con menos recursos soporten las mayores consecuencias ni que las comunidades rurales y altoandinas vuelvan a quedar relegadas de las prioridades públicas.
Hay vidas que se cuentan en años y hay vidas que se cuentan en las huellas que dejan en el corazón de las personas. La vida sacerdotal del padre Emigdio Sandoval Guevara pertenece a esta segunda manera de contar el tiempo: cinco décadas de entrega, de servicio, de acompañamiento y de amor a Dios y a su Iglesia.
Los amigos y más cercanos colaboradores del sacerdote tumaneño presentarán en los próximos días el libro: Emigdio Sandoval Guevara: Una historia contada de boca en boca, en el que se reúnen testimonios, reflexiones y detalles poco conocidos de su labor pastoral.
“Esta publicación nace como un sencillo, pero sentido homenaje con motivo de sus 50 años de labor pastoral, recogiendo testimonios, recuerdos, escritos y expresiones de quienes, a lo largo de este camino, han compartido con él momentos significativos de su vida sacerdotal. Amigos, familiares, sacerdotes, educadores, jóvenes, madres de familia y miembros de las distintas comunidades donde ejerció su ministerio han querido dejar en estas páginas su testimonio de gratitud y reconocimiento”, se menciona en el libro.
Hablan sus amigos
Los textos reunidos pertenecen a diferentes momentos de esta historia. Algunos fueron escritos cuando el padre Emigdio celebró sus 25 años de ordenación sacerdotal, otros al cumplir 35 años, y se suman nuevas voces al conmemorar sus 50 años de entrega. Al leerlos en conjunto, se puede apreciar el paso del tiempo, pero también una constante: la presencia de un sacerdote profundamente comprometido con su vocación y con las personas a quienes fue llamado a servir.
Su camino pastoral lo llevó por comunidades como Monsefú, Ciudad Eten, Chiclayo y Lima, lugares donde su presencia sacerdotal se vinculó estrechamente con la vida de sus habitantes. En cada comunidad supo acercarse a las personas, escuchar sus necesidades, compartir sus alegrías y acompañarlas también en los momentos difíciles.
Algo que se destaca es que su misión no se limitó al ámbito estrictamente parroquial. El padre Emigdio comprendió que evangelizar también significaba educar, formar, acompañar y abrir oportunidades, especialmente para las nuevas generaciones. De esta convicción nació, en Ciudad Eten, el Colegio Pedro Ruiz Gallo, institución creada para brindar educación secundaria y que representa otra dimensión de su vocación de servicio.
“A lo largo de estos cincuenta años, su labor ha estado particularmente cercana a los jóvenes, las madres solteras, las familias, los profesores y las personas más necesitadas. En cada uno de estos espacios dejó una palabra, un gesto, una enseñanza y, sobre todo, la disposición de estar presente”, se indica.
Son especialmente recordadas sus iniciativas durante las celebraciones navideñas, momentos en los que supo convertir la fiesta en una oportunidad para encontrarse con quienes más necesitaban compañía y solidaridad. En ellas promovió valores que forman parte esencial de su manera de entender el servicio cristiano: la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la fraternidad y el compartir.
El libro es un mosaico de voces y testimonios que buscan mostrar la huella que una vida sacerdotal puede dejar cuando se pone al servicio de Dios y de la comunidad. Cada testimonio es una pieza de una historia mayor; cada recuerdo, una expresión de gratitud; cada palabra, un reconocimiento a quien durante cinco décadas ha procurado vivir su ministerio como pastor y servidor.
Conocer su obra
Las páginas permiten mirar al padre Emigdio desde diferentes perspectivas: como sacerdote, educador, amigo, compañero, guía espiritual y miembro cercano de las comunidades que lo acogieron. Son miradas distintas, nacidas de experiencias distintas, pero unidas por un mismo sentimiento: el reconocimiento a una vida dedicada al servicio de los demás.
“Celebrar cincuenta años de labor pastoral es celebrar también a las personas que caminaron junto a él y a las comunidades que recibieron su presencia. Es recordar que el verdadero valor de una misión no se encuentra solamente en las obras realizadas, sino en las vidas que fueron tocadas, acompañadas y alentadas durante el camino. Por ello, esta publicación quiere ser memoria y gratitud. Memoria de cinco décadas de historia y gratitud por una vida sacerdotal que ha buscado llevar esperanza, alegría y fe allí donde ha sido llamada”, señala la presentación de la obra.
El propósito es que la publicación sirva para que las nuevas generaciones conozcan parte de esta historia y comprendan que servir a Dios es, ante todo, servir al prójimo con amor, generosidad y entrega.
“Al celebrar este jubileo de cincuenta años, hacemos nuestras las palabras del salmista: ‘Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría’. (Salmo 90, 12). Que los años vividos por el padre Emigdio sean siempre memoria de una misión cumplida con fe y, al mismo tiempo, inspiración para continuar sembrando esperanza y amor en el corazón de quienes lo rodean”, se enfatiza.
Prevost antes de León XIV: Respuestas desde Chiclayo es el libro que el próximo 11 de noviembre presentarán los periodistas de Expresión, Rosa Chambergo Montejo y Daniel Vera Vera, quienes entre el 2015 y el 2023 realizaron diversas y amplias entrevistas al entonces obispo de Chiclayo, Robert Prevost Martínez.
La organización y compilación de los diálogos, entre ellos el último que concedió a un medio de comunicación peruano, Expresión, antes de viajar a Roma como cardenal, permitirá a los lectores conocer aspectos muy claros de la visión religiosa, social y política del ahora papa de la Iglesia Católica. En las respuestas hay, incluso, revelaciones de lo que sería la responsabilidad que Prevost asumió desde el 8 de mayo del 2025 cuando fue elegido papa.
El libro, de 150 páginas e ilustrado con fotografías de la labor episcopal de Robert Prevost, se publica con el sello del Grupo Expresión y será presentado el próximo miércoles 11 de noviembre, a las 6:00 p. m. en el Club de la Unión de Chiclayo, como antesala a la esperada visita del santo padre al Perú y su retorno a su "querida diócesis".
Conocido por todos
Los autores empiezan señalan que “el 8 de mayo de 2025, el mundo se preguntó quién era Robert Prevost Martínez, de dónde venía, qué vieron de especial en él los cardenales que lo eligieron sucesor de Pedro y qué lo llevó a saludar, con voz emocionada, a su ‘querida Diócesis de Chiclayo, desde el balcón del Vaticano”, preguntas que al otro lado del mundo, en el norte del Perú, “los habitantes de Lambayeque podían responder con facilidad”.
“Lo conocían, habían convivido con él, acompañado sus iniciativas y, sobre todo, escuchado su mensaje. Nosotros, periodistas, también.
Chambergo Montejo y Vera Vera remarcan que antes de convertirse en León XIV, “Robert Prevost transitó todos los espacios de la vida cotidiana de su rebaño y cada acción fue complementada con palabras directas y sencillas que permitiesen la rápida comprensión. Cuestionó, denunció, orientó... fue en todo sentido líder espiritual y también social”.
“Esas características de su labor episcopal nos motivaron a organizar y compilar las entrevistas que a lo largo de ocho años el obispo Prevost nos ofreció para el Semanario Expresión, en Chiclayo, medio de comunicación que fue, de acuerdo al registro, al que dio las conversaciones más extensas, incluso a través de la virtualidad. Ello incluye la última entrevista a la que accedió en el Perú, antes de trasladarse a Roma como prefecto del Dicasterio para los Obispos, el cargo al que lo encumbró Francisco, su inspirador”, mencionan en la publicación.
Revisar su mensaje
Explican que el libro tiene el propósito de ofrecer elementos para entender, en parte, “el derrotero que León XIV ha trazado para su pontificado, pues al igual que como cuando fue obispo, el papa de la Iglesia Católica no rehúye temas que transcienden lo religioso, como la urgencia de políticos que comprendan el sentido del servicio, la necesidad de ciudadanos responsables con el espacio que ocupan, la importancia de la institucionalidad y la democracia, del cuidado del medioambiente y del patrimonio histórico; del bien común, del respeto mutuo y de las minorías como los migrantes a los que acogió en Chiclayo”.
Recuerdan que en las entrevistas, Robert Prevost nunca se negó ante una pregunta, pues siempre procuró que su visión de los problemas motive una reflexión basada en el Evangelio, que era, desde luego, el foco de su mensaje.
“Descubrirán que muchas de las afirmaciones que dio siendo obispo se condicen con sus mensajes como papa, pero también que algunas de las últimas respuestas hoy podrían interpretarse como señales de las responsabilidades que le tocaría asumir desde Roma”, mencionan los autores.
Rosa Chambergo y Daniel Vera refieren que hay en el libro otro componente que consideran vital para comprender el vínculo de Prevost con Chiclayo, y es el profundo respeto e interés que tuvo por cada uno de los pueblos que conforman su querida diócesis.
“Tuvo afán por conocerlos de extremo a extremo tan pronto fue ordenado obispo, labor que le impregnó el ‘olor a oveja’, del que hablaba Francisco, cuyas enseñanzas replicó una y otra vez. Fiel, también, a la Iglesia en aggiornamento, de la que comentó cuando se refirió al Concilio Vaticano II, cuyo símbolo portó como anillo episcopal”, relatan.
Lectura para inspirar
Los periodistas señalan que anhelan que esta publicación inspire a quienes lo conocieron en tierras peruanas para que recuerden sus enseñanzas y tengan el corazón y la mente dispuestos para escuchar su mensaje como vicario de Cristo y líder global.
“Sirva pues esta compilación no solo como un registro periodístico de su paso por Chiclayo y el Perú, sino como una invitación a repensar nuestro rol en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y comprometida con el bien común. Que conocer el mensaje de Prevost ante de ser León XIV sea también para hacer nuestras sus preocupaciones y deseos”, invitan a los lectores.
El libro contiene entrevistas de momentos especiales, como su primer y último diálogo extendido con un medio de comunicación de Lambayeque, entrevistas virtuales durante la pandemia, sus reflexiones sobre la preparación de cara a la visita del papa Francisco en el verano del 2018. Hay respuestas inéditas e incluso homilías que el obispo emérito ofreció en la catedral de Chiclayo por dos fechas importantes, una de ellas el bicentenario de la independencia nacional.
Cada vez falta menos para la llegada del papa León XIV al Perú y aquí, en su querida Diócesis de Chiclayo, la expectativa no puede ser más alta. Por lo pronto, señala el obispo Edinson Farfán Córdova, un promedio de 80 obispos participará de la misa multitudinaria en Las Pampas de Pimentel, quienes consagrarán la Eucaristía con el romano pontífice.
“Vienen obispos de Ecuador, de Bolivia, Panamá, obispos de la Conferencia Episcopal de América Latina y del Caribe. Todos llegan para acompañar al santo padre en su viaje apostólico. En el Perú somos 56 obispos los que conformamos la Conferencia Episcopal, pero se prevé también la llegada de algunos cardenales”, señala monseñor Farfán.
Misa multitudinaria
Si bien aún quedan entradas disponibles en la plataforma de Joinnus, el obispo de la Diócesis de Chiclayo estima que en los próximos días se agotarán las 900 mil entradas que se pusieron gratuitamente a disposición del público. No obstante, aclaró que el terreno es tan extenso que habrá lugar para todos.
“Nuestra intención es que todos puedan inscribirse, pero el terreno de las pampas de Pimentel es grande, tiene capacidad para aproximadamente un millón de personas. Pienso que quienes no lograron inscribirse podrán participar. La prioridad será para las personas que lograron inscribirse y tienen un lugar ya asignado para la Eucaristía, pero Las Pampas son inmensas y podemos acoger a todos”, expresa.
Agrega que están trabajando en todo lo concerniente a la parte logística para habilitar los baños en las pampas de Pimentel, tener las previsiones necesarias de agua y espacios para que los feligreses puedan descansar, a fin de hacer de esta jornada una fiesta de fe para todos.
“Empezaremos desde el día 12 con la gran vigilia. Habrá un concierto, momento de oración. Las personas que desean confesarse tendrán la oportunidad de hacerlo desde el día jueves. La intención es que los fieles puedan vivir a plenitud este momento con un cargado significado de espiritualidad”, señala.
En Lambayeque, y por disposición de la Diócesis, siete parroquias abrirán sus confesionarios el día 12 de noviembre desde las 8:00 a.m. hasta las 7:00 p.m. Se trata de las iglesias Santa María Catedral (Chiclayo), San Antonio de Padua (Chiclayo), San Juan XXIII (La Victoria), Señor de los Milagros (Campodónico – Chiclayo), San Agustín (Pimentel), Virgen del Carmen (Pimentel) y San Pedro (Lambayeque).
Coronación de la Virgen
Para lo que sí se agotaron totalmente las entradas es para la coronación de la Virgen Inmaculada Concepción, patrona de Chiclayo. Se puso inicialmente 10 mil entradas a disposición del público, pero en cuestión de horas se agotaron. Posteriormente, el 1 de noviembre, se habilitaron cinco mil entradas más, las cuales también fueron agotadas por los fieles.
Se tiene previsto para esta actividad la instalación de pantallas gigantes, a fin de que los feligreses puedan observar en puntos estratégicos del cercado de Chiclayo la coronación de la Virgen Inmaculada Concepción.
Previo a esta actividad establecida para el sábado 14 de noviembre, el papa León XIV ingresará a la Catedral de Chiclayo para ver los trabajos de remodelación que se han realizado, entre los que destaca el recientemente inaugurado altar y ambón de mármol. Precisamente, el 29 de octubre, durante la misa de bendición de estos ornamentos, monseñor Farfán resaltó la importancia de embellecer los elementos de fe.
“Estos son dos lugares esenciales de la celebración litúrgica desde los cuales la Iglesia recibe el alimento de la palabra de Dios y el cuerpo de Cristo. Nuestra gratitud se dirige a todas las personas que con su generosidad, dedicación y espíritu eclesial han hecho posible esta obra. Sin lugar a dudas, todos han puesto su granito de arena”, indicó durante su homilía.
Capilla San Óscar Romero
Como parte de su itinerario en Chiclayo, el papa León XIV también visitará la Capilla San Óscar Romero, en La Victoria, en una actividad que realizará en estricto privado. Al respecto, el padre Alonso Serquén, párroco de esta jurisdicción, señala que el sumo pontífice se encontrará aquí con un grupo reducido de fieles de la zona de El Bosque, quienes realizan labor pastoral y sostienen la parroquia.
Entre ellos destaca al consejo parroquial de la parroquia San José Obrero, familiares de los sacerdotes y colaboradores cercanos.
“Esperamos la paciencia de mucha gente porque no todos podrán ingresar. Se nos ha puesto un límite de aforo y vamos a respetarlo”, señala el consagrado, quien advierte que esta visita del papa no estaba prevista inicialmente en el programa oficial, debido a su naturaleza de reservada, pero finalmente ha sido incluida en el itinerario para conocimiento de los fieles.
El presbítero recuerda que el papa León XIV fue el principal impulsor de la reconstrucción de esta capilla. Él, al recibir el proyecto de su construcción, acogió la iniciativa, buscó los donantes y dio marcha a su remodelación total.
“La idea era arreglar algunos muros, levantar una parte, pero al ver que la generosidad de estos colaboradores estadounidenses se manifestó a través de la persona del entonces cardenal Robert Prevost, decidimos levantarla por completo. La obra se empezó en febrero con la demolición y se ha culminado en septiembre. Yo estoy muy contento. Para mí es una gracia, una caricia de Dios, un gesto de misericordia de él. Estamos acostumbrados a ver al papa entrar a una catedral, a lugares más imponentes, pero nuevamente el papa nos recuerda que él es sencillo, que está con los más pobres, débiles y quienes más necesitan. Y parece que el papa sabe que aquí se necesita de su presencia”, menciona.
Cuenta que él le pidió en son de broma al padre Edgard Rimaycuna Inga, actual secretario personal del papa, que le diga a su santidad que venga a ver cómo quedó su capilla. Sin embargo, la broma se convirtió en realidad.
“Cuando vino el padre Edgard la última vez estuvimos definiendo los colores para pintar la capilla y me acuerdo que le tomaba fotos y me decía espérate, vamos a mandarle al papa. Y, curioso, porque le mandaba las fotos y el papa le respondía y le decía están bonitos los colores, quedan. El papa ha sabido siempre gestionar obras apostólicas. En Trujillo levantó una casa de formación y acá en Chiclayo sacó adelante esta capilla. El papa ahora viene a ver que la donación llegó, se siguieron tal cual los planos y la obra ahora aquí está”, comenta.
Edgard Rimaycuna
Pero si hay alguien que espera con especial anhelo la llegada del papa León XIV es Edisa Inga, madre del padre Edgard Rimaycuna, secretario personal del papa León XIV, y quien es colaboradora cercana en la Capilla San Óscar Romero.
“Estamos más que felices. Vivimos días de gozo, de alegría, porque nuestra capilla ha cambiado totalmente gracias a la ayuda del santo padre y los donantes. El papa nos ha ayudado bastante y es un orgullo para nosotros los del pueblo joven El Bosque tener una capilla moderna y limpia. Aquí somos una comunidad unida y generosa”, manifiesta.
Señala que las vecinas que colaboran directamente con la capilla le están preparando una sorpresa al santo padre para dársela durante el encuentro privado que sostendrá con ellas, aunque la mayor preparación que tienen ahora va desde el lado espiritual.
El candidato al Gobierno Regional de Lambayeque por Somos Perú, Martín Perales Saavedra, continúa su recorrido proselitista por los 38 distritos de la región y esta vez llegó al caserío Cruz del Médano, en Mórrope, desde donde lanzó la propuesta del programa ‘Trabaja Lambayeque’, una iniciativa que busca dotar de empleo a las personas más necesitadas.
“Ejecutaremos el programa ‘Trabaja Lambayeque’. Lo vamos a empezar el año que viene. Este es un programa que no se ha hecho en ninguna región del país. Será parecido a lo que hace el gobierno con ‘Llamkasun Perú’. Este programa tendrá un presupuesto anual de 20 millones de soles con el que se le dará cuatro intervenciones a cada distrito”, explicó.
Indicó que durante su primer año de gobierno le darán cuatro intervenciones de S/ 120 mil a Mórrope, a fin de que los que menos tienen puedan trabajar en estas pequeñas obras y cubrir así su canasta básica familiar.
Indicó que con esta iniciativa busca generar 15 mil puestos de trabajo temporales en los 38 distritos de la región, con lo cual no solo la gente verá satisfecha sus necesidades básicas, sino que se mejorará su condición de vida y se dinamizará la economía.
Al servicio del pueblo
Asimismo, Perales Saavedra señaló que las municipalidades, en su mayoría, se encuentran quebradas en el Perú, por lo que desde el gobierno regional duplicará el presupuesto para los gobiernos locales y municipalidades de centros poblados, a fin de que no falten los recursos para hacer obras.
“Existe una mala distribución presupuestaria a nivel nacional. El 65 % se lo queda el centralismo limeño, se los quedan los 19 ministerios, es decir, el Ejecutivo. Solamente el 10 % del presupuesto llega a las municipalidades como Mórrope. Es un 10 % que tiene que ser peleado por todos los alcaldes. Tiene que ser distribuido en 1983 alcaldías distritales y 196 provinciales. Es un desequilibrio de presupuesto que hace que no lleguen obras a las provincias ni mucho menos a los caseríos y centros poblados”, mencionó.
Agregó que como partido Somos Perú no se han quedado de brazos cruzados, sino que desde la actual gestión regional de Jorge Pérez se emprendió una política de descentralización presupuestaria, esto pese a no ser una obligación del gobierno regional.
“Lo hacemos porque entendemos que hay una necesidad en los caseríos y pueblos jóvenes, y los alcaldes no cuentan con el presupuesto necesario para hacer esas obras de cierre de brechas como agua potable, alcantarillado, electrificación rural, pistas y veredas. Por eso, este gobierno regional de Somos Perú ha implantado este piloto a nivel nacional. Es la única región de las 25 en todo el Perú que destina un presupuesto a las municipalidades”, aseveró.
Política partidaria
Añadió que su gestión también trabajará con cada uno de los alcaldes sin ver camisetas políticas, pues eso es hacer política desde la democracia.
Recordó que el gobierno regional de Somos Perú ha hecho obras de pavimentación por seis millones de soles en Cruz del Médano, la construcción de un canal por 58 millones de soles en Mórrope y ha dotado de maquinaria pesada al distrito para la prevención del Fenómeno El Niño.
“Este gobierno regional ha trabajado en una línea de descentralización con los centros poblados, a los que se les ha dado un millón y medio de soles para que tengan un pequeño presupuesto que gestionar. Este corazón de Somos Perú es el partido más fuerte de Lambayeque, el mejor estructurado, Necesitamos un trabajo articulado centro poblado, distrito, provincia y región”, sentenció.
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Según estimaciones de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros – APESEG, en el Perú las familias destinan aproximadamente el 5 % de un salario mínimo a la compra de un seguro. Eso se refleja en que cinco de cada siete familias deben enfrenta la pérdida de un ser querido sin la protección de un seguro. Si no existe una cultura de seguros para cuidar la propia vida, menos aún se hace para la protección de los bienes muebles e inmuebles.
Para Pierre Barron, gerente general de McLarens Ajustadores Perú, existe una poca penetración de los seguros en el Perú, aunque esta situación va cambiando de a pocos debido a los sucesos climatológicos ocurridos en otras latitudes.
“La penetración de los seguros ha crecido a raíz de los terremotos que ha habido en Colombia, Venezuela y Panamá. La gente ha reaccionado favorablemente a comprar seguros. Y es lógico que uno quiera tener su casa protegida. Es muy sencillo. Si mi casa vale 50 mil dólares y se deteriora por un terremoto, no voy a tener los 50 mil en el bolsillo para reponerla. Es mejor trasladar ese riesgo a otra persona. Pagar una cantidad al año y dormir tranquilo. Esa es la función del seguro: trasladar el riesgo a otra empresa para que el problema sea suyo y ya no de uno”, explica en exclusiva para Expresión.
Gestión de riesgos
Barron explica que McLarens tiene un prestigio internacional que le permite gozar de la confianza en el mercado, pues como ajustadora es la bisagra entre el asegurado y la aseguradora.
“El ajustados McLarens tiene más de 90 años de existencia. Nació en Londres y al año siguiente abrió sucursal en Estados Unidos. Crecieron ambas en paralelo. Ahora somos más de 2500 trabajadores a nivel global. En Latinoamérica, tenemos oficinas en México, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil”, cuenta.
Agrega que atienden tanto al sector privado como al público. Sobre este punto, señala que las cuentas estatales son muy importantes para los corredores, debido al nivel de pago de las primas y comisiones. Sin embargo, señala que la naturaleza de ambos rubros es distinta y el público termina siendo más engorroso por la burocracia que existe.
“La diferencia entre el privado y el público es bastante. Cada uno tiene su proceso, pero es más largo el tema público. Por ejemplo, cuando hay que elegir un proveedor, se envía una terna de tres como propuesta y se elige a uno, el cual se le comunica a la aseguradora, mientras que en el privado yo puedo escoger a la empresa que más me gusta y se acabó. En cambio, en el público es así. Hay muchas empresas públicas que trabajan no con la indemnización en dinero, sino con reposición. Supongamos: me robaron una cámara de fotos. Quiero que me la repongas. Entonces me dan tres propuestas y elijo una. Pero cuando voy al proveedor me dicen ya no tengo el mismo modelo porque han pasado cuatro meses. Tengo este. Entonces otra vez comienza el proceso; mientras que un privado te dice me robaron la cámara de fotos, compré una y reembólsame. Es menos burocrático”, grafica.
Fenómeno El Niño
Recientemente, Pierre Barron se reunión con un promedio de 50 corredores locales, tanto de Chiclayo como de Trujillo, a fin de abordar lo que significará para el sector seguros el Fenómeno El Niño.
“Hemos estado en Piura, ahora Chiclayo y próximamente iremos a Trujillo a reunirnos con los corredores y darle consejos. Venimos a asistirlos sobre cómo portarse ante un evento que sabemos que se viene como es El Niño. Creo que los pronósticos son buenos, nos da tiempo parta prepararnos. Es como un partido de futbol, te da tiempo de entrenar y armar tu equipo, no te viene de sorpresa; mientras que un terremoto no te avisa”, señala.
En ese contexto, apunta que las agroindustrias son las que tienen más dinero en riesgo, aunque en cantidad de reclamos sigue siendo el rubro hipotecario el que más genera.
“Son personas que van, piden un crédito hipotecario para comprar una vivienda y buscan asegurarla. De esos casos hay muchos, pero en costos no es comparable con lo que cuesta asegurar un canal de regadío, por ejemplo, que puede ser de tres a cuatro millones de dólares”, comenta.
Del 4 al 6 de noviembre, la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo acoge a especialistas de todo el país para debatir sobre salud pública, biotecnología, biodiversidad y los retos del cambio climático.
Lambayeque ha asumido un rol protagónico en la agenda científica del país. Del 4 al 6 de noviembre de 2026, los auditorios de la Facultad de Ingeniería Civil, Sistemas y Arquitectura FICSA y de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – Unprg, congregan a destacados investigadores, profesionales, docentes y estudiantes en el marco del XXIII Congreso Nacional de Biología y la V Convención Nacional de Educación Superior en Ciencias Biológicas.
Este gran encuentro, oficializado mediante la Resolución de Consejo Directivo Nacional N.° 0038-2026-CDN-CBP, cuenta con el respaldo institucional del Colegio de Biólogos del Perú y es organizado de manera rigurosa por el Consejo Regional III Lambayeque, liderado por la decana Carlota Flores Arrascue. La magnitud del evento posiciona a Chiclayo no solo como una tierra de rica tradición cultural y paisajística, sino también como un polo estratégico de pensamiento crítico, innovación y articulación académica en el Perú.
La ciencia al servicio de la vida
Durante la ceremonia inaugural, la decana del Colegio de Biólogos del Perú – Consejo Regional III Lambayeque, Carlota Flores Arrascue, ofreció un discurso que conectó el rigor técnico de la disciplina con profundas reflexiones éticas y humanitarias.
Citando la reciente encíclica de su santidad León XIV, “Magnífica Humanitas” (del 15 de mayo de 2026), la autoridad gremial recordó el noveno acápite enfocado en la “Tecnología al servicio de la vida”:
“La tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común; pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias”.
A partir de esta premisa, la decana enfatizó que el quehacer biológico jamás debe desvincularse de la responsabilidad social.
“Este mensaje nos recuerda que la ciencia debe avanzar siempre acompañada de responsabilidad y compromiso humano. Porque nuestra vocación como biólogos es comprender, proteger y valorar la vida en todas sus manifestaciones. Queremos que Lambayeque sea una verdadera embajadora de la ciencia peruana”, señaló.
Asimismo, Flores Arrascue destacó que la biología actual ha roto las barreras de los laboratorios tradicionales para incidir directamente en la seguridad alimentaria, la preservación ambiental, la salud pública y el diseño de políticas públicas sanitarias.
De los estragos de El Niño a la cirugía robótica
El programa académico del congreso se ha estructurado para responder con agilidad a las problemáticas más apremiantes del contexto nacional y global. Entre los ejes de mayor repercusión destacan:
Salud Pública y Cambio Climático: Con especial énfasis en el abordaje epidemiológico y preventivo de enfermedades infecciosas y endémicas (como el dengue) agravadas por los ciclos del Fenómeno El Niño en la costa norte peruana.
Biotecnología e Ingeniería Genética: Avances en diagnóstico molecular, resistencia bacteriana, biotecnología vegetal y su aplicación en la optimización de la productividad agrícola sostenible.
Innovación Tecnológica en la Medicina: Nuevas fronteras asociadas a la incorporación de la cirugía robótica, el estudio de patologías complejas y la optimización de los estándares de calidad en laboratorios clínicos y forenses.
Gestión Ambiental y Conservación: Estrategias de fiscalización ambiental, microbiología marina y protección de los frágiles ecosistemas naturales que caracterizan la biodiversidad del país.
Junto a las conferencias magistrales, la programación contempla simposios especializados orientados a discutir la integración de la inteligencia artificial en la educación superior, la ética científica y las competencias que definen el perfil del biólogo en el siglo XXI.
Investigación aplicada y participación estudiantil
Un pilar fundamental del congreso es la difusión de la producción científica gestada en las diversas regiones del país. Las jornadas incluyen ponencias libres y una concurrida exposición de pósteres científicos, donde investigadores y universitarios exponen hallazgos empíricos sobre la anemia infantil, la contaminación de fuentes hídricas locales y los planes de vigilancia epidemiológica regional.
Para el comité organizador, propiciar este intercambio directo entre semilleros de investigación y científicos consolidados garantiza el relevo generacional y fomenta la creación de redes de cooperación interinstitucional entre universidades públicas y privadas.
Con la culminación de este encuentro científico el próximo 6 de noviembre, el Consejo Regional III Lambayeque consolida un hito en su gestión, demostrando que descentralizar el debate académico es clave para democratizar el conocimiento.
El compromiso asumido por los profesionales biólogos en Chiclayo reitera que la investigación rigurosa, la innovación tecnológica y la sensibilidad ambiental constituyen los cimientos indispensables para construir un Perú más resiliente, equitativo y consciente de su riqueza natural.