Transitar a bordo de un vehículo por Chiclayo puede volverse una tortura, sobre todo en horas punta. Ingresar al centro de la ciudad, al mercado Modelo e incluso a arterias como la avenida José Leonardo Ortiz o Sáenz Peña puede hacerle perder a uno fácilmente una hora, tiempo valioso que podría aprovecharse sin duda en otras actividades. Una de las causas, tal vez la principal, obedece a lo saturado que se encuentran las vías de la ciudad, pues Chiclayo cuenta con solo 26.2 kilómetros de pista en el anillo vial de transporte público para un parque automotor de entre 320 mil a 330 autos, según da a conocer Wilman Carrasco Becerra, gerente de Tránsito y Transportes de la Municipalidad Provincial de Chiclayo.
“Si nos comparamos con otras ciudades, vemos que Trujillo tiene poco más de 100 kilómetros, mientras que Piura 80. Realmente nosotros tenemos una infraestructura vial demasiado pequeña, la cual cada vez se tuguriza más porque el parque automotor incrementa, pero las vías no”, señala Carrasco Becerra, quien recuerda que la última ampliación que hubo de la infraestructura vial fue durante el gobierno municipal de Arturo Castillo, cuando se ensanchó la calle San José.
Apunta que hoy ya no se pueden ampliar las calles del centro de la ciudad, dado que todo ha sido declarado patrimonio histórico. Por ello, hoy se trabaja en un Plan de Movilidad Urbana Sostenible - PMUS, donde los corredores viales salgan fuera del anillo de transporte público y se peatonalizan algunas calles del centro de la ciudad.
“Acá tenemos jurisdicción sobre los veintes distritos de la provincia de Chiclayo, pero el Plan de Movilidad Urbana Sostenible solo considera a cinco distritos en una primera fase: Chiclayo, La Victoria, José Leonardo Ortiz, Pimentel y Pomalca, que son prácticamente los distritos que rodean a Chiclayo, pero el trabajo que se está haciendo en el PMUS es tener nuevos corredores que estén fuera de la ciudad, quizá un poco más allá de las vías de evitamiento, que ya han quedado dentro de la ciudad”, sostiene.
Parque automotor
Wilman Carrasco señala que el parque automotor sigue incrementándose, esto debido al ingreso de nuevas marcas de automóviles de procedencia china y coreana, cuyos costos son más económicos.
“Lo primero que hacen hoy los jóvenes es agenciarse de un vehículo, pero no vemos que esta unidad ocupa parte de la infraestructura vial en metraje, por eso ampliamos a doble vía cuatro avenidas. Eso fue parte de la solución que planteamos, pero las vías igual se congestionan por la tugurización, el mal estacionamiento de los choferes, etcétera”, menciona.
Otra de las medidas que se tomó fue hacer que los vehículos N2, que antes realizaban sus labores de carga y descarga durante la mañana, tarde y noche, ahora lo hagan solo de tarde y noche. Destaca que solo las unidades N1, que pesan menos de 3.5 toneladas, pueden ingresar en estos tres turnos, mientras que las N3, que va de las 12 toneladas hasta las 29, pueden ingresar solo de diez de la noche hasta las cinco de la mañana.
“Si permitíamos que continúen ingresando este tipo de vehículos durante todo el día íbamos a tugurizar más la ciudad. Le hicimos una exposición técnica a la alcaldesa, ella lo entendió y se dispuso la prohibición. También hay una salvedad que -a discrecionalidad de la gerencia- se puede suspender el flujo de todo tipo de vehículos cuando esté en riesgo la vida y salud de las personas”, afirma.
Taxis y mototaxis
Asimismo, indica que tienen alrededor de 5000 taxis formales, pero los que circulan por la ciudad son muchos más. A través del Sistema Integrado de Tránsito y Transporte Terrestre se busca sincerar la real cantidad de taxis que hay en la ciudad. Por lo pronto, se sabe que hay 335 empresas autorizadas, algunas de las cuales están en proceso de renovación de autorización, otras en proceso de solicitud y otras en subsanación de falencias.
En cuanto a las mototaxis, explica que estas tienen su ley propia, cuyo reglamento salió el 4 de julio del 2025 y debió entrar en vigencia el 1 de enero de este año, pero por disposición del Poder Ejecutivo se postergó al 31 de diciembre. Actualmente en Chiclayo hay entre 900 a 1000 unidades.
“Cuando ingresamos a la gerencia, hace quince meses, había doce asociaciones de mototaxis. Hay que precisar que cuando se trata de taxis, camionetas rurales y auto colectivo hablamos de empresas, pero en las mototaxis son asociaciones. En la actualidad tenemos 29 asociaciones, hemos formalizado a 17. Cada asociación debe tener mínimo 20 unidades y máximo 40. Sin duda hay muchas más mototaxis circulando en la ciudad, pero la diferencia lo hace de forma irregular”, asevera.
Señala que durante la gestión de la alcaldesa Janet Cubas Carranza también se ha emitido una ordenanza que regula el anillo vial por el que deben circular los mototaxis. No obstante, existe renuencia por parte de los choferes de estos vehículos trimoviles, lo cual se evidencia en la gran cantidad de estos que se encuentran en el depósito municipal.
“Las mototaxis no deberían ingresar al centro de Chiclayo, pero lo hacen y tenemos que intervenirlos. Actualmente tenemos 1290 vehículos en el depósito municipal, en La Despensa y en el depósito de Epsel, hablamos de vehículos mayores y menores, pero la mayoría son mototaxis, alrededor de 700. Sus conductores infringen la norma y, al no poder cancelar la multa, se quedan allí”, menciona.
Apunta que en mayo se prevé realizar el primer chatarreo de mototaxis con la finalidad de disminuir los espacios ocupados por estos vehículos en los depósitos. Se está notificando a los propietarios cuál es el monto de la multa que deben pagar por infracción y, si bien algunos se están acercando a cancelar, otros ya han respondido que no lo harán, pues el valor de la multa supera al valor que tiene a la fecha el vehículo.
“Muchas veces los padres, mal orientados, ven que, si su hijo no ingresa a la universidad, le compran una mototaxi para que trabaje. Pero no le dicen que la mototaxi tiene que estar asociada a una empresa, a un determinado color de acuerdo al distrito donde circula. Los padres piensan que le solucionan el problema de falta de trabajo a sus hijos comprándole una mototaxi, pero cuando los intervienen no tienen licencia, no están autorizados, circulan por vías que no les corresponde, faltan a las reglas de tránsito porque son jóvenes que no tienen conocimiento”, opina.
Añade que las personas que sacan su licencia para mototaxis en la Municipalidad Provincial de Chiclayo reciben antes una capacitación en normas de tránsito, hecho que no suele ocurrir en otras jurisdicciones.
Plan Regulador de Rutas
Consultado sobre el Plan Regulador de Rutas, señala que Chiclayo adolece de este instrumento de gestión a diferencia de las ciudades vecinas de Piura y Trujillo. El año pasado se convocó a las empresas para su elaboración, pero ninguna calificó.
“Durante este tiempo hemos absuelto consultas de las empresas que desean participar de la elaboración del Plan Regulador de Rutas y consideramos que en los próximos días podemos sacar una nueva convocatoria. Es un anhelo de esta gestión tener el plan regulador. Confiamos en que en esta segunda oportunidad podamos dar la buena pro y que la próxima gestión, si no es esta, pueda presentar el plan regulador”, afirma.
Señala que también se está dando la ampliación de ruta a las empresas que cubren recorridos adyacentes a zonas que se están urbanizando.
“Hay ampliaciones de pueblos jóvenes, nuevas lotizaciones, donde habitan personas que necesitan movilizarse. Lo que estamos haciendo es ampliar el recorrido a las empresas que ya tienen el permiso. Por ejemplo, teníamos Chiclayo – Reque, pero solamente hasta la primera etapa de Las Delicias, que ahora tiene seis etapas. Entonces lo que hemos hecho es darle la ampliación de tres kilómetros de recorrido a la empresa que cubría hasta determinado lugar. Lo mismo estamos haciendo en otras zonas”, explica.
Personal
Finalmente, precisa que cuando ingresó a la Gerencia de Tránsito y Transportes de la Municipalidad Provincial de Chiclayo encontró a solo 21 inspectores de tránsito para el control de los 26.2 kilómetros de vías. Esta cifra se incrementó a 52, pero actualmente hay 41, debido a que algunos servidores pidieron su retiro.
Estos inspectores de tránsito fiscalizan el cumplimiento de las normas de tránsito. En Chiclayo hay 94 intersecciones semafóricas y 1986 cabezales de semáforos. Los primeros en infringir las normas mayormente -según destaca Wilman Carrasco- son los mototaxis.
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