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EN LA TIERRA DEL BISCOCHUELO: ROBAN PATRIMONIO CULTURAL

Escribe: César Maguiña Gómez (*)
Edición N° 1445

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El distrito de Chongoyape, perteneciente a la provincia de Chiclayo, está ubicado en el sureste de la región Lambayeque, aproximadamente a 60 km, y colinda con el departamento de Cajamarca. Es una región agrícola por excelencia, sede del reservorio de Tinajones y cuna de una de las culturas del periodo formativo. Me refiero a la cultura Cupisnique, con una antigüedad de 2200-400 años a. C. La presencia de la cultura Cupisnique en la región chongoyapana está confirmada fehacientemente con el descubrimiento fortuito de dos tumbas que contenían los cuerpos de importantes personajes de ese periodo, acompañados de cerámicas y objetos de oro artísticamente diseñados, con una iconografía intrincada casi similar a las imágenes representadas en las estelas líticas de Chavín de Huántar.

Una de las tumbas Cupisnique fue encontrada hace 100 años por el niño Floro Morrofu junto a sus amigos. Más tarde, los hermanos Gayoso, hacendados de El Almendral, lograron adueñarse de este hallazgo y de otro descubierto poco tiempo después en una ladera cercana al centro urbano de Chongoyape. Ambos hallazgos suman un total de 210 objetos culturales procedentes de esos entierros, los cuales fueron vendidos por los hermanos Gayoso en 1928 a coleccionistas en la ciudad de Nueva York. Actualmente, este valioso tesoro cultural de Chongoyape se encuentra en el Museo del Indio Americano en Washington D. C.

Actualmente, junto con un grupo de ciudadanos hijos de Chongoyape, desde el 2024 realizamos diversas acciones para promover que la población tome conciencia de la importancia de recuperar su identidad cultural, la cual fue arrebatada hace 100 años y que hasta hoy permanece sin retorno. En este objetivo también buscamos involucrar a las autoridades regionales y nacionales competentes, para que apoyen las gestiones de repatriación de estos importantes bienes culturales, de modo que el Museo del Indio Americano en Washington los devuelva a su lugar de origen, donde corresponde: Chongoyape. Se trata de un valioso “oro procesado prehispánico más antiguo de la región Lambayeque”.

Segundo atentado

De este primer golpe —la venta— Chongoyape aún no ha podido resarcirse; la herida sigue abierta, esperando la devolución de su herencia cultural. Aun así, hace unas semanas se dio otro golpe a la identidad cultural de Chongoyape.

Este segundo atentado contra el patrimonio cultural de Chongoyape se ha producido hace muy pocos días. De la vitrina de exhibición de cerámicas prehispánicas de la municipalidad, ubicada a la entrada de la entidad, fue sustraída una cerámica Cupisnique de gran significado para la ciudad. Versiones de pobladores antiguos señalan que este objeto cultural perteneció a una de las tumbas descubiertas en 1925; era el único objeto tangible que quedaba de aquel gran hallazgo, símbolo de los antepasados originarios chongoyapanos. Hoy, tristemente, ha desaparecido: ha sido robado. Con ello, se ha roto el único vínculo existente entre Chongoyape, Perú y Washington.

Se trató de un robo selectivo. Entre más de 30 objetos, escogieron esta cerámica, a pesar de que se encontraba en malas condiciones de conservación: en algún momento sufrió un accidente que la fragmentó en varias partes, siendo luego pegada de forma burda. Sin embargo, ello no le restaba importancia para la identidad cultural de Chongoyape. En abril de 2025, presentamos a la municipalidad una propuesta técnica y económica para realizar el inventario de protección, la conservación preventiva y la restauración de la cerámica hoy desaparecida; por los hechos, se evidencia el poco interés que se puso en su protección.

La restitución de los bienes culturales tiene un gran significado para los ciudadanos; es vital para Chongoyape. Rubén Sáenz Abad señala: “La noción de patrimonio es importante para el desarrollo en cuanto constituye el ‘capital social’ de las sociedades contemporáneas. Contribuye a la revaloración continua de las culturas y de las identidades y es un vehículo importante para la transmisión de experiencias, aptitudes y conocimientos entre las generaciones”. El robo anula todos estos conceptos y daña al país.

(*) Presidente del Instituto Americano de Investigación y Conservación.

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COLEGIO DE BIÓLOGOS DEL PERÚ: 54 AÑOS DE CREACIÓN: IMPACTO, DESAFÍOS Y EL HORIZONTE DE LA BIOLOGÍA EN LAMBAYEQUE

Escribe: Carlota Pastora Flores Arrascue (*)
Edición N° 1445

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El 18 de abril de 1972 se marcó un hito en la historia científica del país con la promulgación del Decreto Ley N.o 19364, que creó el Colegio de Biólogos del Perú (CBP). Desde aquel momento, la profesión dejó de ser una disciplina confinada exclusivamente a los laboratorios o la academia para convertirse en un pilar del desarrollo nacional. Al celebrar 54 años de vida institucional, nos encontramos en un punto de inflexión donde el impacto de nuestra labor se mide no solo por el rigor científico, sino por la capacidad de respuesta ante las crisis globales y regionales que enfrenta nuestra sociedad.

?En estas más de cinco décadas, el biólogo peruano ha pasado de ser un observador de la naturaleza a ser un gestor del bienestar humano y ambiental. El impacto de la creación del CBP ha sido determinante para garantizar la ética y la calidad en el ejercicio profesional. En el Perú, la presencia de los biólogos en la salud pública, la gestión de recursos hidrobiológicos, la biotecnología y la conservación ha permitido que el país cuente con una barrera técnica – científica frente a amenazas epidemiológicas y desastres ecológicos.

?En la región de Lambayeque, el Consejo Regional III ha liderado esta vanguardia. Nuestra región es un enclave estratégico donde la biodiversidad marina, los ecosistemas únicos del bosque seco y la pujante actividad agroindustrial, no solo son custodiados por el biólogo, sino que también es el actor fundamental que asegura su sostenibilidad, aquella que abarca desde la vigilancia de la calidad del agua en nuestros litorales hasta el avance en la genética molecular para mejorar la productividad agrícola, obteniendo de esta manera un impacto tangible y vital.

?Inteligencia sanitaria y gestión ambiental

?Uno de los avances más significativos en nuestra gestión ha sido la integración de los profesionales de biología en Inteligencia Sanitaria. En las redes de salud de Lambayeque, el biólogo es hoy una pieza clave en el análisis de datos epidemiológicos y la toma de decisiones basadas en evidencia. No sé trata solo de diagnosticar enfermedades, sino de preverlas mediante el monitoreo de vectores y el estudio de las condiciones ambientales que las propician.

?Sin embargo, el impacto también se refleja en la lucha contra la contaminación. Lambayeque enfrenta retos severos en el manejo de residuos sólidos y la preservación de su franja costera. Los biólogos regionales estamos en la primera línea, proponiendo soluciones de biocaracterización y remediación que el sector público debe integrar con mayor decisión en sus políticas de gobierno.

?A pesar de los logros, los retos que enfrentamos a los 54 años de creación son complejos. El primer gran desafío es la reivindicación del rol del biólogo en la administración pública. A menudo, las decisiones sobre el medio ambiente o la salud son tomadas desde criterios políticos o económicos, postergando el sustento técnico que sólo la biología puede aportar. Es imperativo que la voz de los colegios profesionales tenga un carácter vinculante en los estudios de impacto ambiental y en los planes de ordenamiento territorial.

?Otro desafío crítico es la actualización tecnológica. Estamos en la era de la biología sintética, la edición genética y la bioinformática. El reto para el CBP, y específicamente para nuestro consejo en Lambayeque, es cerrar la brecha tecnológica, promoviendo que nuestros agremiados tengan acceso a capacitación continua de alto nivel. La ciencia no espera, y el biólogo que no domina las nuevas herramientas de la biología molecular o la inteligencia de datos corre el riesgo de quedar rezagado frente a una realidad que exige respuestas inmediatas.

?Nuestro anhelo institucional

?Como Consejo Regional, nuestro objetivo primordial es la consolidación de nuestra identidad institucional a través del fortalecimiento de nuestra infraestructura. El proyecto de construcción de nuestro local institucional en Lambayeque no es solo un anhelo de ladrillos y cemento; es la creación de un centro de encuentro e integración profesional y humano para la comunidad biológica regional. Este espacio permitirá centralizar las coordinaciones con otras instituciones y ofrecer a los biólogos lambayecanos un hogar donde la ciencia y la ética se cultiven.

?Es imperativo Impulsar la unidad gremial, por ello el lema "Biólogos unidos por nuestro local institucional" nos da como mensaje: la trascendencia más allá de la infraestructura, la cohesión para defender nuestras competencias profesionales frente al intrusismo y para asegurar que cada biólogo en Lambayeque ejerza su labor con el respaldo de una institución sólida.

?El biólogo peruano debe posicionarse como el líder de la Bioeconomía. En un mundo que busca desesperadamente alternativas al petróleo y soluciones al cambio climático, la biología ofrece las respuestas a través del aprovechamiento sostenible de nuestra megabiodiversidad. En Lambayeque, tenemos el potencial para ser referentes en biotecnología aplicada y en la gestión de recursos naturales bajo modelos de economía circular.

?Al celebrar estos 54 años, renovamos nuestro compromiso con la sociedad. El Colegio de Biólogos del Perú , Consejo Regional III – Lambayeque, seguirá siendo un faro de rigor científico. Exigimos un espacio protagónico en las mesas de diálogo regional, pues no puede haber desarrollo sin ciencia, ni bienestar sin un ecosistema saludable.

?Saludamos a todos los biólogos del Perú y, de manera especial, a mis colegas de la región Lambayeque. Sigamos trabajando con la convicción de que nuestra ciencia es la ciencia de la vida, y que nuestro compromiso es con las generaciones que heredarán este suelo. Los desafíos son grandes, pero nuestra capacidad de resiliencia y nuestra pasión por la verdad científica son, sin duda, mucho mayores.

(*) Decana del Consejo Regional III Lambayeque – Colegio de Biólogos del Perú.

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