A tres años de la aprobación del Plan de Desarrollo Metropolitano – PDM, de Chiclayo, la ciudad se encuentra en un proceso de implementación progresiva de sus principales lineamientos. Sin embargo, este avance convive con desafíos como la expansión urbana informal, la limitada articulación con entidades clave y las brechas en servicios básicos. Así lo explicó la arquitecta Genny Guado Zavaleta, jefa del Instituto Metropolitano de Planificación Territorial y Gestión Catastral de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, en entrevista con Expresión.
Durante el diálogo, la funcionaria detalló los avances concretos en planificación urbana, los proyectos estratégicos en marcha y la visión de ciudad que se proyecta para las próximas décadas, en un contexto donde Chiclayo busca consolidarse como un nodo de desarrollo en el norte del país.
Guado Zavaleta señaló que el actual Plan de Desarrollo Metropolitano, aprobado en diciembre del 2022 tras su actualización por el Ministerio de Vivienda, ha permitido ordenar la expansión urbana y establecer una cartera de proyectos clave para el crecimiento de la ciudad.
“Hemos tenido una actualización del Plan de Desarrollo Metropolitano que básicamente ha estado sobre las áreas de expansión urbana que tenía el plan del año 2016, lo que nos permite ver hasta dónde va a crecer la ciudad”, explicó.
Entre los principales avances, destacó la ratificación de planes de desarrollo urbano en distintos distritos de la provincia, instrumentos técnicos que permiten orientar inversiones y gestionar proyectos de manera más eficiente.
Asimismo, indicó que el PDM ha servido como base para impulsar proyectos viales estratégicos mediante convenios con el Gobierno Regional, incluyendo intervenciones en avenidas importantes como Leguía y Sáenz Peña.
Otro componente relevante es la elaboración del Plan Maestro de la Zona Monumental, actualmente en fase de diagnóstico y coordinado con la Dirección Desconcentrada de Cultura y la academia.
“Hemos venido trabajando en un diagnóstico de la zona monumental, porque a lo largo del tiempo este espacio ha ido cambiando y creemos que se deben hacer algunos ajustes”, sostuvo.
Planificación territorial
Uno de los principales retos que enfrenta Chiclayo es el crecimiento urbano desordenado, situación que ha sido señalada históricamente como una de las principales debilidades de la ciudad. Frente a ello, la jefa del Instituto Metropolitano resaltó la importancia de la zonificación del uso de suelo como herramienta clave para ordenar el territorio.
“El plan de zonificación nos permite saber cuáles son las áreas residenciales, comerciales y de equipamiento urbano, y cómo debe crecer la ciudad a través de los procesos de habilitación urbana”, indicó.
Este enfoque busca garantizar que las nuevas áreas urbanas cuenten con servicios básicos, conectividad y cercanía a equipamientos esenciales, evitando la expansión en zonas no aptas.
Además, subrayó que el sistema vial forma parte integral de esta planificación, permitiendo articular la ciudad con distritos, provincias y regiones.
Informalidad y ocupación de zonas no aptas
A pesar de los instrumentos técnicos disponibles, la expansión urbana informal continúa siendo uno de los principales obstáculos para la planificación territorial. Guado Zavaleta reconoció que este fenómeno responde a múltiples factores que exceden la capacidad de control de una sola entidad.
“La informalidad tiene muchos factores, desde el accionar de traficantes hasta problemas de corrupción, y debe ser abordada de manera transversal con otras instituciones”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el Instituto Metropolitano cumple un rol técnico en la planificación, mientras que el control urbano recae principalmente en la Gerencia de Desarrollo Urbano, encargada de otorgar licencias y supervisar edificaciones.
No obstante, admitió que la capacidad de control muchas veces se ve sobrepasada por la magnitud del problema.
Articulación con servicios básicos y catastro urbano
Otro de los desafíos identificados es la articulación entre la planificación territorial y la provisión de servicios básicos, especialmente agua y alcantarillado. La funcionaria señaló que la coordinación con la empresa prestadora de servicios (Epsel) presenta limitaciones que afectan la ejecución de proyectos.
“Cuando se requiere información técnica para un proyecto, a veces la respuesta no llega rápidamente y eso retrasa los procesos”, indicó.
Sin embargo, precisó que desde el Instituto Metropolitano se ha proporcionado información cartográfica y técnica a las entidades correspondientes, mientras que la articulación operativa se realiza a través de otras gerencias municipales.
En cuanto a la gestión catastral, informó que se encuentra en marcha un proceso de actualización liderado por la Unidad Ejecutora de Cofopri, que contempla 33 polígonos catastrales en Chiclayo.
“Hasta julio se tiene previsto entregar el levantamiento catastral completo, lo que permitirá iniciar un proceso de sinceramiento y mejorar la recaudación”, explicó.
Este proceso será clave para fortalecer la planificación urbana y optimizar los ingresos municipales a través de una mejor identificación de predios.
Espacios públicos
El Plan de Desarrollo Metropolitano también contempla la mejora de espacios públicos y equipamiento urbano en sectores históricamente desatendidos. En ese marco, se han ejecutado proyectos en pueblos jóvenes y urbanizaciones que carecían de infraestructura básica.
Guado Zavaleta destacó intervenciones en zonas como Túpac Amaru y Simón Bolívar, donde se han construido pistas, veredas y parques, mejorando significativamente la calidad de vida de los vecinos.
“Ahora podemos ver calles más fluidas, parques señalizados y espacios públicos que benefician a toda la población del entorno”, señaló.
Estas acciones buscan reducir brechas urbanas y promover entornos más seguros y habitables.
Gestión del riesgo
La vulnerabilidad de Chiclayo frente a fenómenos climáticos como El Niño ha obligado a incorporar el enfoque de gestión de riesgos en la planificación territorial. En este aspecto, la funcionaria resaltó el trabajo coordinado con el Centro de Gestión de Riesgos.
“Se han identificado y sistematizado los sectores más vulnerables a inundaciones, lo que nos permite atender rápidamente a la población con cisternas, motobombas y otros recursos”, explicó.
Asimismo, se han implementado soluciones como la construcción de buzonetas en zonas críticas para facilitar el drenaje de aguas pluviales.
Aunque reconoció que la ciudad creció sin un sistema adecuado de drenaje, sostuvo que las acciones actuales permiten mitigar los impactos de las lluvias en el corto plazo.
Participación y articulación
En cuanto a la participación ciudadana, Guado Zavaleta destacó que los instrumentos de planificación urbana incluyen mecanismos de consulta y validación con la población.
“Hemos realizado talleres con la sociedad civil, instituciones públicas, empresas privadas y la academia para presentar diagnósticos y propuestas”, indicó.
Este proceso también se replica en la elaboración del plan de movilidad urbana sostenible, actualmente en desarrollo en coordinación con el Ministerio de Transportes.
Respecto a la articulación con los distritos de la provincia, afirmó que existe una relación fluida con las áreas técnicas municipales, lo que permite avanzar hacia una visión metropolitana integrada.
Visión de ciudad policéntrica
Finalmente, la jefa del Instituto Metropolitano expuso la visión de desarrollo para Chiclayo en los próximos 10 a 20 años, basada en un modelo de ciudad policéntrica.
“No solo Chiclayo será el centro, sino también ciudades como Lambayeque, Pimentel y La Victoria, que tienen actividades económicas y servicios que se complementan”, explicó.
Este modelo se sustenta en el desarrollo de infraestructura estratégica, como el aeropuerto, la autopista El Sol y el futuro terminal portuario, que consolidarán a la región como un eje logístico y económico.
No obstante, advirtió que el éxito de esta visión dependerá de reducir la informalidad y fortalecer el cumplimiento de las normas urbanísticas.
“Tenemos instrumentos técnicos y normas, pero necesitamos que todos aportemos para disminuir la informalidad, porque eso nos está haciendo mucho daño”, concluyó.
Transitar a bordo de un vehículo por Chiclayo puede volverse una tortura, sobre todo en horas punta. Ingresar al centro de la ciudad, al mercado Modelo e incluso a arterias como la avenida José Leonardo Ortiz o Sáenz Peña puede hacerle perder a uno fácilmente una hora, tiempo valioso que podría aprovecharse sin duda en otras actividades. Una de las causas, tal vez la principal, obedece a lo saturado que se encuentran las vías de la ciudad, pues Chiclayo cuenta con solo 26.2 kilómetros de pista en el anillo vial de transporte público para un parque automotor de entre 320 mil a 330 autos, según da a conocer Wilman Carrasco Becerra, gerente de Tránsito y Transportes de la Municipalidad Provincial de Chiclayo.
“Si nos comparamos con otras ciudades, vemos que Trujillo tiene poco más de 100 kilómetros, mientras que Piura 80. Realmente nosotros tenemos una infraestructura vial demasiado pequeña, la cual cada vez se tuguriza más porque el parque automotor incrementa, pero las vías no”, señala Carrasco Becerra, quien recuerda que la última ampliación que hubo de la infraestructura vial fue durante el gobierno municipal de Arturo Castillo, cuando se ensanchó la calle San José.
Apunta que hoy ya no se pueden ampliar las calles del centro de la ciudad, dado que todo ha sido declarado patrimonio histórico. Por ello, hoy se trabaja en un Plan de Movilidad Urbana Sostenible - PMUS, donde los corredores viales salgan fuera del anillo de transporte público y se peatonalizan algunas calles del centro de la ciudad.
“Acá tenemos jurisdicción sobre los veintes distritos de la provincia de Chiclayo, pero el Plan de Movilidad Urbana Sostenible solo considera a cinco distritos en una primera fase: Chiclayo, La Victoria, José Leonardo Ortiz, Pimentel y Pomalca, que son prácticamente los distritos que rodean a Chiclayo, pero el trabajo que se está haciendo en el PMUS es tener nuevos corredores que estén fuera de la ciudad, quizá un poco más allá de las vías de evitamiento, que ya han quedado dentro de la ciudad”, sostiene.
Parque automotor
Wilman Carrasco señala que el parque automotor sigue incrementándose, esto debido al ingreso de nuevas marcas de automóviles de procedencia china y coreana, cuyos costos son más económicos.
“Lo primero que hacen hoy los jóvenes es agenciarse de un vehículo, pero no vemos que esta unidad ocupa parte de la infraestructura vial en metraje, por eso ampliamos a doble vía cuatro avenidas. Eso fue parte de la solución que planteamos, pero las vías igual se congestionan por la tugurización, el mal estacionamiento de los choferes, etcétera”, menciona.
Otra de las medidas que se tomó fue hacer que los vehículos N2, que antes realizaban sus labores de carga y descarga durante la mañana, tarde y noche, ahora lo hagan solo de tarde y noche. Destaca que solo las unidades N1, que pesan menos de 3.5 toneladas, pueden ingresar en estos tres turnos, mientras que las N3, que va de las 12 toneladas hasta las 29, pueden ingresar solo de diez de la noche hasta las cinco de la mañana.
“Si permitíamos que continúen ingresando este tipo de vehículos durante todo el día íbamos a tugurizar más la ciudad. Le hicimos una exposición técnica a la alcaldesa, ella lo entendió y se dispuso la prohibición. También hay una salvedad que -a discrecionalidad de la gerencia- se puede suspender el flujo de todo tipo de vehículos cuando esté en riesgo la vida y salud de las personas”, afirma.
Taxis y mototaxis
Asimismo, indica que tienen alrededor de 5000 taxis formales, pero los que circulan por la ciudad son muchos más. A través del Sistema Integrado de Tránsito y Transporte Terrestre se busca sincerar la real cantidad de taxis que hay en la ciudad. Por lo pronto, se sabe que hay 335 empresas autorizadas, algunas de las cuales están en proceso de renovación de autorización, otras en proceso de solicitud y otras en subsanación de falencias.
En cuanto a las mototaxis, explica que estas tienen su ley propia, cuyo reglamento salió el 4 de julio del 2025 y debió entrar en vigencia el 1 de enero de este año, pero por disposición del Poder Ejecutivo se postergó al 31 de diciembre. Actualmente en Chiclayo hay entre 900 a 1000 unidades.
“Cuando ingresamos a la gerencia, hace quince meses, había doce asociaciones de mototaxis. Hay que precisar que cuando se trata de taxis, camionetas rurales y auto colectivo hablamos de empresas, pero en las mototaxis son asociaciones. En la actualidad tenemos 29 asociaciones, hemos formalizado a 17. Cada asociación debe tener mínimo 20 unidades y máximo 40. Sin duda hay muchas más mototaxis circulando en la ciudad, pero la diferencia lo hace de forma irregular”, asevera.
Señala que durante la gestión de la alcaldesa Janet Cubas Carranza también se ha emitido una ordenanza que regula el anillo vial por el que deben circular los mototaxis. No obstante, existe renuencia por parte de los choferes de estos vehículos trimoviles, lo cual se evidencia en la gran cantidad de estos que se encuentran en el depósito municipal.
“Las mototaxis no deberían ingresar al centro de Chiclayo, pero lo hacen y tenemos que intervenirlos. Actualmente tenemos 1290 vehículos en el depósito municipal, en La Despensa y en el depósito de Epsel, hablamos de vehículos mayores y menores, pero la mayoría son mototaxis, alrededor de 700. Sus conductores infringen la norma y, al no poder cancelar la multa, se quedan allí”, menciona.
Apunta que en mayo se prevé realizar el primer chatarreo de mototaxis con la finalidad de disminuir los espacios ocupados por estos vehículos en los depósitos. Se está notificando a los propietarios cuál es el monto de la multa que deben pagar por infracción y, si bien algunos se están acercando a cancelar, otros ya han respondido que no lo harán, pues el valor de la multa supera al valor que tiene a la fecha el vehículo.
“Muchas veces los padres, mal orientados, ven que, si su hijo no ingresa a la universidad, le compran una mototaxi para que trabaje. Pero no le dicen que la mototaxi tiene que estar asociada a una empresa, a un determinado color de acuerdo al distrito donde circula. Los padres piensan que le solucionan el problema de falta de trabajo a sus hijos comprándole una mototaxi, pero cuando los intervienen no tienen licencia, no están autorizados, circulan por vías que no les corresponde, faltan a las reglas de tránsito porque son jóvenes que no tienen conocimiento”, opina.
Añade que las personas que sacan su licencia para mototaxis en la Municipalidad Provincial de Chiclayo reciben antes una capacitación en normas de tránsito, hecho que no suele ocurrir en otras jurisdicciones.
Plan Regulador de Rutas
Consultado sobre el Plan Regulador de Rutas, señala que Chiclayo adolece de este instrumento de gestión a diferencia de las ciudades vecinas de Piura y Trujillo. El año pasado se convocó a las empresas para su elaboración, pero ninguna calificó.
“Durante este tiempo hemos absuelto consultas de las empresas que desean participar de la elaboración del Plan Regulador de Rutas y consideramos que en los próximos días podemos sacar una nueva convocatoria. Es un anhelo de esta gestión tener el plan regulador. Confiamos en que en esta segunda oportunidad podamos dar la buena pro y que la próxima gestión, si no es esta, pueda presentar el plan regulador”, afirma.
Señala que también se está dando la ampliación de ruta a las empresas que cubren recorridos adyacentes a zonas que se están urbanizando.
“Hay ampliaciones de pueblos jóvenes, nuevas lotizaciones, donde habitan personas que necesitan movilizarse. Lo que estamos haciendo es ampliar el recorrido a las empresas que ya tienen el permiso. Por ejemplo, teníamos Chiclayo – Reque, pero solamente hasta la primera etapa de Las Delicias, que ahora tiene seis etapas. Entonces lo que hemos hecho es darle la ampliación de tres kilómetros de recorrido a la empresa que cubría hasta determinado lugar. Lo mismo estamos haciendo en otras zonas”, explica.
Personal
Finalmente, precisa que cuando ingresó a la Gerencia de Tránsito y Transportes de la Municipalidad Provincial de Chiclayo encontró a solo 21 inspectores de tránsito para el control de los 26.2 kilómetros de vías. Esta cifra se incrementó a 52, pero actualmente hay 41, debido a que algunos servidores pidieron su retiro.
Estos inspectores de tránsito fiscalizan el cumplimiento de las normas de tránsito. En Chiclayo hay 94 intersecciones semafóricas y 1986 cabezales de semáforos. Los primeros en infringir las normas mayormente -según destaca Wilman Carrasco- son los mototaxis.
+NOTICIAS:
La ejecución de obras públicas y la mejora de la infraestructura urbana es el reto del gobierno local. En entrevista con Expresión, el gerente de Infraestructura de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, Saúl Seminario Cabrejos, dio cuenta del estado de los principales proyectos en marcha, las dificultades heredadas de gestiones anteriores y los planes para mejorar la transitabilidad y los servicios básicos en la ciudad.
El funcionario sostiene que uno de los principales objetivos de la actual administración ha sido reactivar y culminar obras que permanecieron paralizadas durante varios años, así como impulsar nuevos proyectos que respondan a las necesidades más urgentes de la población.
Seminario Cabrejos explica que, al inicio de la gestión, se encontraron diversas obras inconclusas, especialmente en el sector educativo, que demandaron una intervención prioritaria por su impacto en la comunidad.
“Nosotros como gestión hemos tenido una visión de culminar las obras paralizadas que encontramos al inicio, como lo son el colegio Miguel Muro Zapata, el colegio Juan Mejía Baca y el colegio César Vallejo”, señala.
El funcionario precisa que estas infraestructuras educativas arrastraban retrasos de más de cinco años, en gran parte debido a problemas de financiamiento vinculados a la etapa de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios. Ante esta situación, la municipalidad decidió asumir la ejecución con recursos propios.
Según detalla, la inversión destinada a estos tres colegios asciende a cerca de 22 millones de soles: aproximadamente 10 millones para el colegio Miguel Muro Zapata, 7,5 millones para el Juan Mejía Baca y 5 millones para el César Vallejo.
“La necesidad nos ha obligado a usar nuestros recursos para apoyar la educación y poder solventar estas obras que venían paralizadas desde el 2021 en algunos casos”, afirma.
Respecto a los plazos, informó que el colegio César Vallejo ya fue culminado y se encuentra en proceso de recepción, mientras que los otros dos centros educativos serán entregados entre junio y julio.
Intervenciones en saneamiento y vías urbanas
En paralelo al sector educativo, la municipalidad ejecuta obras de saneamiento y mejoramiento vial en distintos puntos de la ciudad. Uno de los proyectos destacados es la intervención en la urbanización El Amauta, donde se realiza el mejoramiento del sistema de alcantarillado. Asimismo, se avanza en la rehabilitación de la avenida José Quiñones, una de las principales arterias de la ciudad.
“Estamos proyectando que la obra de la avenida José Quiñones pueda culminar en cinco meses y medio, lo que nos permitiría entregarla en el mes de agosto”, indica.
Explica que este tipo de intervenciones no solo implica la mejora de la capa asfáltica, sino también la revisión y reposición de redes de agua y desagüe, debido al deterioro estructural que presentan.
En esa línea, anuncia que en los próximos meses se iniciarán obras similares en las urbanizaciones Santa Elena y San Juan, así como nuevas intervenciones en la propia zona de Quiñones.
Proyecto de redes de agua en el centro histórico
Uno de los proyectos más esperados por la ciudadanía es la renovación de las redes de agua y saneamiento en el casco central de Chiclayo, paralizado desde el año 2014. Sobre este tema, Seminario Cabrejos indica que la gestión ha dado los primeros pasos para su reactivación.
“Iniciamos con un peritaje para determinar cuánto avanzó el contratista y verificar que esos trabajos estén bien realizados. Ese proceso ya se ha culminado”, explica.
Actualmente, la municipalidad gestiona el financiamiento necesario para la elaboración del expediente técnico que permita retomar la obra. Para ello, se realizan coordinaciones con el Ministerio de Vivienda.
El funcionario reconoce la importancia de este proyecto, al señalar que su ejecución es clave para resolver problemas estructurales de la ciudad vinculados al sistema de agua potable y alcantarillado y a la transitabilidad vial.
Coordinación con Epsel
En cuanto a las obras ejecutadas por la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento de Lambayeque - Epsel, especialmente en avenidas como Grau, Bolognesi y Sarmiento, Seminario Cabrejos explica que la municipalidad realiza un seguimiento constante, aunque no tiene control directo sobre los contratistas.
“No es Epsel directamente quien ejecuta, sino un contratista. Nosotros hacemos seguimiento y estamos en coordinaciones constantes para que, apenas culminen un tramo, se pueda pavimentar y restituir la transitabilidad”, sostuvo.
El funcionario señala que actualmente existe una sobrecarga de intervenciones en la ciudad, lo que ha generado congestión vehicular. Por ello, se busca que los trabajos se ejecuten por etapas para reducir el impacto en el tránsito.
Respecto a los cuestionamientos por desniveles en buzones y deterioro de pavimentos recientemente intervenidos, aclara que las obras aún no han sido recepcionadas por la municipalidad.
“La obra no está culminada ni entregada. Eso significa que tienen que haber correcciones. No vamos a aceptar la transferencia si no cumple con las condiciones técnicas adecuadas”, enfatiza.
Camal, Santa Victoria y nuevas pistas
En relación con el camal municipal, el gerente de Infraestructura informa que el proyecto se encuentra en etapa de elaboración del expediente técnico, luego de haber superado la fase de preinversión.
“Estamos desarrollando los documentos técnicos para definir la ubicación más adecuada, considerando varias alternativas, incluyendo el lugar original y otros espacios municipales”, explica.
Por otro lado, se refiere al caso de la urbanización Santa Victoria, donde las obras de pistas quedaron inconclusas por la gestión de Marcos Gasco Arrobas. Al respecto, indica que se ha establecido un convenio con el Gobierno Regional de Lambayeque para ejecutar trabajos de recapeo en el corto plazo.
No obstante, precisa que esta solución es temporal, ya que la municipalidad cuenta con un proyecto de inversión más amplio, con expediente técnico aprobado y financiamiento asegurado para el próximo año.
“El recapeo es un paliativo. Nosotros estamos trabajando con una visión de futuro para ejecutar una obra integral que garantice una mejor transitabilidad”, señala.
Asimismo, menciona que el plan de recapeo en coordinación con el gobierno regional incluye otras vías importantes como la avenida 7 de Enero Sur y la calle Arizona, que presentan un avanzado deterioro.
Telecomunicaciones y cableado urbano
Uno de los problemas recurrentes en la ciudad es el deterioro de pistas y veredas por trabajos de empresas de telecomunicaciones. Sobre este punto, Seminario Cabrejos explica que las competencias municipales han sido limitadas por disposiciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
“Desde hace dos años, el ministerio ha establecido que estos permisos deben ser aprobados indefectiblemente. Solo nos comunican y ellos ejecutan, lo que nos deja en una situación de indefensión”, manifiesta.
A pesar de ello, asegura que la municipalidad realiza labores de fiscalización y ha cursado comunicaciones para exigir la reposición adecuada de las vías afectadas.
En cuanto al desorden del cableado aéreo, informa que se tiene un plan para retirar cables en desuso, logrando hasta el momento la recolección de cerca de 100 toneladas en el centro de la ciudad.
Finalmente, el gerente de Infraestructura destaca la política de “puertas abiertas” implementada por su despacho, con el objetivo de fortalecer la comunicación con los vecinos y atender sus inquietudes de manera directa.
“Todos los martes y jueves de 4 a 6 p.m., los espero en la Gerencia de Infraestructura para conversar con los vecinos, resolver dudas y atender problemas relacionados con las obras”, indica.
El funcionario subraya que la participación ciudadana es clave para mejorar la gestión pública y reducir la desinformación, que muchas veces genera conflictos innecesarios.
“La desinformación o el alejamiento de las autoridades con los vecinos genera incomodidad. Nosotros queremos fortalecer esa relación y trabajar juntos por la ciudad”, concluye.
En el mes del aniversario de la provincia de Chiclayo, el debate sobre la limpieza pública y la gestión de residuos sólidos vuelve a ocupar un lugar central en la agenda ciudadana. Considerada durante años como una de las principales debilidades de la ciudad, esta problemática ha sido objeto de cuestionamientos constantes por parte de vecinos, visitantes y medios de comunicación. Ante ello el biólogo Benhur Zambrano Chávarry, gerente de Desarrollo Ambiental de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, expone los avances, retos y estrategias implementadas por la actual gestión edil para enfrentar esta situación.
El funcionario destaca que, a diferencia de periodos anteriores, la actual administración ha planteado una estrategia integral que articula componentes normativos, operativos, educativos y de infraestructura, con el objetivo de lograr una transformación sostenida en la gestión ambiental de la ciudad.
Zambrano Chávarry señala que uno de los principales cuestionamientos históricos a la gestión municipal ha sido la ausencia de una estrategia clara en el manejo de residuos sólidos. Frente a ello, asegura que la actual administración ha desarrollado un enfoque estructurado que aborda el problema desde diferentes frentes.
“Cuando hablamos de gestión ambiental tenemos varias líneas. Primero, es la parte normativa, que estamos viniendo trabajando con ordenanzas. Luego viene la parte operativa logística, con maquinaria, convenios con el gobierno regional y el Ministerio del Ambiente, y la adquisición propia de la municipalidad”, explica.
En ese sentido, detalla que la comuna ha incorporado nueva maquinaria, entre ellas ocho compactadoras, cuatro volquetes, tres minicargadores, una motoniveladora y un rodillo, con el propósito de fortalecer la capacidad operativa del servicio de limpieza pública.
A ello se suma la reestructuración del recurso humano, lo que ha permitido ampliar significativamente la cobertura del servicio. Según indicó, anteriormente solo se barría alrededor del 35 % de la ciudad, mientras que actualmente se alcanza casi el 100 %.
“No existe ni un asentamiento humano, ni un pueblo joven, ni una organización que pueda decir que no pasamos. Pasamos por todos los sitios en los horarios que hemos evaluado”, afirmó.
Cobertura total y retos ciudadanos
Pese a los avances en la recolección de residuos, el funcionario advirtió que uno de los principales problemas persiste en el comportamiento de la ciudadanía. En particular, cuestionó la falta de respeto a los horarios establecidos para sacar la basura, lo que genera focos de contaminación incluso en zonas ya atendidas.
“Si pasa el compactador a las 7:00 a. m., yo saco mi residuo a las 6:40 o 6:50. Pero hay personas que lo sacan a las diez u once de la mañana, después que el camión ya pasó. Entonces, no nos pueden decir que la gestión no hizo su trabajo. Esa ya es una cuestión de educación”, enfatizó.
En esa línea, sostuvo que el problema de la limpieza pública no puede atribuirse exclusivamente a la municipalidad, sino que requiere un compromiso activo de la población.
“Yo encuentro diez cuadras limpias y una bolsa de residuos en una esquina. Eso no es la gestión, esa es la educación”, remarcó.
Educación ambiental como eje clave
Uno de los pilares de la estrategia municipal es el componente educativo, desarrollado a través del programa Educa, que busca generar cambios sostenidos en los hábitos de la población.
Zambrano Chávarry explica que este programa tiene dos enfoques: uno escolarizado, dirigido a instituciones educativas y universidades, y otro de carácter masivo, orientado a la ciudadanía en general mediante campañas de sensibilización.
“Tenemos profesionales educando a la población en dos tipos: la educación escolarizada con colegios, inicial, primaria, secundaria y universidades, y la educación masiva popular con toda la población”, indica.
Asimismo, destaca iniciativas como el “Sábado de fiesta ambiental”, mediante el cual se llevan actividades de sensibilización a diferentes sectores de la ciudad.
No obstante, reconoce que los cambios culturales requieren tiempo. “Un año es poco. Esto es de varios años hasta lograr una cultura ambiental”, sostiene.
Reciclaje y economía circular
Otro de los componentes de la estrategia es el impulso al reciclaje y la economía circular. Sin embargo, el funcionario admite que aún existe un bajo nivel de participación ciudadana en este ámbito.
“Todavía debemos estar en un 5 % de la población que realmente separa sus residuos de manera efectiva”, señala.
A pesar de ello, destaca que el programa de reciclaje ha permitido mejorar las condiciones económicas de los recicladores formales.
“Antes la tenían muy dura, pero con nosotros han triplicado o duplicado sus ingresos. Vale la pena incluirlos en este mecanismo”, afirma.
Relleno sanitario y recuperación del botadero
Uno de los principales avances señalados por el funcionario es la construcción del nuevo relleno sanitario en las pampas de Reque, considerado el tercero más grande del país.
“Tenemos un relleno de 20 hectáreas y dos plantas de valorización, de residuos orgánicos e inorgánicos. Es histórico para Chiclayo”, destaca.
La infraestructura, que se encuentra en un 90 % de avance, permitirá un manejo más adecuado de aproximadamente 700 toneladas de residuos diarios.
Además, anuncia la próxima firma de un convenio con el Ministerio del Ambiente para la recuperación de más de 400 hectáreas contaminadas en la zona de Reque, considerada durante décadas como uno de los botaderos más grandes del país.
“Es una de las mejores noticias ambientales no solo de Chiclayo, sino del Perú, porque es un botadero de más de 50 años que se va a cerrar”, afirma.
Fiscalización y participación ciudadana
En paralelo a las acciones operativas y educativas, la municipalidad ha fortalecido los mecanismos de fiscalización para sancionar a quienes incumplen las normas ambientales.
Zambrano Chávarry informa que se han implementado canales de comunicación directa con la ciudadanía, incluyendo un número de WhatsApp para reportar infracciones.
“Si alguien ve que un vecino saca su basura fuera de horario o arroja desmonte en la vía pública, puede tomar una foto y enviarla. Nosotros actuamos”, explica.
En ese sentido, hizo un llamado a la población a evitar confrontaciones y canalizar sus denuncias a través de estos medios.
“No se peleen. Envíen su foto o su video y nosotros hacemos el trabajo como corresponde”, indica.
Proyectos pendientes y obstáculos
A pesar de los avances, el funcionario reconoce que aún existen proyectos pendientes, como la planta de transferencia contemplada en el plan Chiclayo Limpio, actualmente paralizada por problemas administrativos y actos de corrupción.
“Nos hace falta el expediente. Nadie puede ubicarlo. Hemos pedido información por todos los medios, pero no aparece”, señala.
Ante esta situación, la municipalidad evalúa realizar un peritaje para cerrar la obra y retomar el proyecto con apoyo del gobierno regional y el Ministerio del Ambiente.
Al ser consultado sobre el estado actual de la ciudad, Zambrano Chávarry evita calificaciones simplistas y prefiere destacar el proceso en curso.
“Chiclayo es una ciudad que ha iniciado a hacer gestión ambiental en todos sus ítems. Tiene una líder que impulsa y profesionales que están encaminando, pero también tiene población que está asumiendo su rol”, expresa.
Asimismo, subraya que la actual gestión dejará una base sólida para futuras administraciones, incluyendo infraestructura, maquinaria y programas en marcha.
“Estamos dejando relleno, maquinaria, planes operativos, programas educativos y el convenio para recuperar Reque. Hay un resultado de la gestión”, afirma.
Finalmente, hace un llamado a la ciudadanía a asumir un rol activo en el cuidado de la ciudad.
“No le pedimos que salga a barrer. Le pedimos lo más sencillo: respete el horario y no ensucie la ciudad. Eso es amar el lugar donde vivimos”, concluye.
Si en la elección presidencial se pelean voto a voto el pase a segunda vuelta entre Roberto Sánchez de Juntos Por el Perú y Rafael López Aliaga de Renovación Popular, en las elecciones para los representantes de Lambayeque a la Cámara de Diputados la cosa parece estar más definida, al menos entre tres de los cinco congresistas que entrarían por esta región.
Aunque el conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales – ONPE, avanza a paso lento para la Cámara de Diputados, se puede proyectar una tendencia similar en Lambayeque a la votación presidencial, al menos en los dos primeros lugares, puesto que Fuerza Popular y Juntos Por el Perú lideran las preferencias electorales.
Al cierre de esta edición, la ONPE iba apenas al 14 % de actas contabilizadas y sus resultados mostraban a Fuerza Popular con el 25.34 % en la votación para la Cámara de Diputados, seguido de Juntos Por el Perú (13.09 %), Alianza Para el Progreso (7.75 %), Partido del Buen Gobierno (7.55 %), Partido Cívico Obras (6.61 %), Renovación Popular (5.17 %) y País Para Todos (5.04 %). El resto de agrupaciones está por debajo del 5 %.
Fuerza Popular
El indiscutible ganador de esta elección, Fuerza Popular, podría poner hasta escaños por cifra repartidora, más aún teniendo en cuenta que Alianza Para el Progreso -tercero entre los más votados- perderá su escaño al no pasar la valla electoral. El primer cupo, salvo una alteración de 180 grados, será para Marvin Palma Mendoza, quien alcanza 3865 votos preferenciales hasta el cierre de esta edición.
Esta candidatura para Marvin Palma marca un reencuentro con la lideresa de Fuerza Popular, luego de que dejara la bancada de Fuerza Popular, por la que fue electo congresista en el 2016, y pasara a las filas de los denominados ‘Avengers’, liderados por Kenji Fujimori, en aquel entonces enemistado con su hermana mayor.
El siguiente candidato que entraría por Fuerza Popular, según la votación preferencial sería Javier Castro Cruz, quien pese a ir con el número 5 ha alcanzado el segundo lugar en la lista de la agrupación. Con 1321 votos al 14 % del conteo de las actas, tiene casi el doble de votos que Milagros Takayama, la tercera más votadas de Fuerza Popular con 779 adhesiones. Ya sin posibilidades se encuentra Rafael Aita, que es el cuarto en votación del partido naranja con 380 votos.
El sentenciado locutor de radio incursionará por primera vez en el parlamento, a pesar de no ser nuevo en las lides políticas. Ha postulado cinco veces a la alcaldía de José Leonardo Ortiz, de las cuales fue electo en dos oportunidades: en 1998 y en el 2002. Ha militado en Acción Popular, en Somos Perú, en el movimiento Construyendo y actualmente lo hace por Fuerza Popular. También intentó postular hace siete años a la alcaldía de José Leonardo Ortiz por el Partido Aprista Peruano, pero su candidatura fue rechazada por el Jurado Nacional de Elecciones por omisión de sentencias judiciales.
Juntos Por el Perú
Quien también tiene casi seguro su escaño en el Congreso es Ernesto Zunini Yerrén de Juntos Por el Perú. El secretario general nacional de la organización que encumbra a Roberto Sánchez a la presidencia tiene hasta el momento 1860 votos preferenciales y se ubica como el tercer candidato más votado que -en la práctica- viene a ser el segundo, pues el segundo (Humberto Acuña Peralta) no obtendrá curul.
Zunini Yerrén le saca hasta el corte de esta edición poco más de 600 votos a la candidata que le sigue en la votación preferencial de su agrupación, Margarita Ángeles Alburqueque. Esta es la cuarta elección del sociólogo de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Antes tentó el cargo de consejero regional en el 2010 y el de congresista en el 2020 y el 2021, habiendo sacado 11 666 y 8326 votos, respectivamente.
Partido del Buen Gobierno
A partir de aquí el panorama se vuelve incierto para los candidatos que podrían ocupar los dos últimos escaños. Hasta el cierre de esta edición, la cuarta curul sería ocupada por el Partido del Buen Gobierno, que obtiene el 7.55 %, fruto de 5847 votos. El candidato que accedería a la Cámara de Diputados sería Segundo Castrejón Fernández, quien tiene 743 votos preferenciales, 446 más que la candidata Dalia Reyes Flores.
Aunque Castrejón Fernández es el noveno candidato más votado en Lambayeque, la lista como tal del Partido del Buen Gobierno ocupa el cuarto lugar, por lo que tendría hasta el momento una curul. Docente de profesión, ha realizado una campaña austera, enfatizando el uso de redes sociales. Es magíster en ciencias de la educación y laboró hasta el año pasado en la Institución Educativa César Vallejo. Además, es director de un centro de conciliación extrajudicial.
Partido Cívico Obras
El último escaño en esta carrera electoral lo obtendría el Partido Cívico Obras, que alcanza el 6.61 % hasta el momento. El candidato que se haría acreedor de esta curul sería Rolando Inga Aquino, quien lidera el voto preferencial de su lista con 638 votos, seguido de Alex Núñez Constantino con 202 adhesiones.
En el tablero general, Inga Aquino es el duodécimo candidato más votado. Es técnico agropecuario y se encarga a la asesoría independiente de agricultores. Esta es la primera vez que postula a un cargo de elección popular.
Los que podrían entrar
Quienes esperan aún con expectativa son los candidatos de Renovación Popular. Aunque su líder Rafael López Aliaga ha llamado a desconocer las elecciones y declararse en insurgencia, la agrupación alcanza el 5.17 % y se encuentra muy cerca de Obras. De superar en votación a obras, ese escaño estaría disputado entre la actual parlamentaria Jéssica Córdova Lobatón y Henry Macedo Villanueva. Por lo pronto, la legisladora alcanza 726 votos preferenciales, mientras que el notario obtiene 595.
Con menos posibilidades se encuentra País Para Todos, quien aun no tiene seguro el pasar la valla electoral. De hacerlo y de superar en Lambayeque a Renovación Popular y a Obras, el candidato que ingresaría a la Cámara de Diputados sería Cruz Gerardo Saavedra Colmenares que tiene 731 votos preferenciales, configurándose como el más votado de su lista y el décimo en Lambayeque.
A llorar al río
Quienes definitivamente les dijeron adiós a sus aspiraciones presidenciales fueron los candidatos que postularon por partidos que no pasaran la valla electoral como Alianza Para el Progreso, Somos Perú y el Partido Aprista Peruano.
En el caso de Alianza Para el Progreso, si bien en Lambayeque es la tercera agrupación más votada para la Cámara de Diputados, su votación nacional deambula por debajo del 2 % en las listas congresales a nivel nacional. Eso le quita toda chance a Alexander Rodríguez Alvarado, el número uno de su lista y el segundo candidato más votado en la región hasta el momento con 2676 votos.
También quedará fuera Sujey Carmona Cruz, de Somos Perú, quien es la quinta candidata más votada en la región con 1307 votos. El partido del corazón no solo no pasó la valla, sino que en Lambayeque apenas obtiene el 4.4 %. En esa lista quedan fuera también -en orden de votos preferenciales- Franklin Santisteban Santamaría, Gustavo Espinoza Soto, Carmen Carhuallanqui y Miguel Pérez Valdiviezo.
Lo mismo ocurre con los candidatos del Partido Aprista Peruano, agrupación que en Lambayeque apenas tiene el 3.8 %, siendo Carlos Millones Salazar su candidato mejor ubicado en la décimo tercera posición. De igual forma, Ahora Nación tampoco pondrá escaños, pues, pese a su alta votación nacional, en Lambayeque el partido de Alfonso López Chau ocupa la novena posición para la Cámara de Diputaciones y su candidato mejor ubicado, Yelsen Umbo Peña, la décimo quinta casilla.
Otro excongresista que ni con la mejor suerte logrará una curul será Clemente Flores Vílchez, que al cierre de esta edición es el décimo séptimo candidato en el tablero de votación en Lambayeque, cuyo partido Perú Primero tampoco pasará la valla electoral.
En el marco del 191.° aniversario de la creación de la provincia de Chiclayo, el obispo de la Diócesis, monseñor Edinson Farfán Córdova, ofrece un mensaje centrado en la necesidad de fortalecer la unidad entre autoridades y ciudadanía para enfrentar los principales desafíos que afectan a la ciudad. Ante el crecimiento urbano, las demandas sociales pendientes y la atención internacional generada por la referencia del Santo Padre a Chiclayo, el prelado plantea una reflexión que combina identidad, fe y responsabilidad pública.
En entrevista con Expresión, el obispo no solo recoge el sentir de la iglesia local, sino también una lectura de la realidad regional, donde persisten problemas estructurales como el manejo de residuos sólidos, el déficit de infraestructura y la necesidad de una mejor planificación urbana. Farfán Córdova insiste en que el desarrollo de la provincia dependerá de la capacidad de sus actores para trabajar de manera articulada, dejando de lado intereses individuales.
El obispo destaca que uno de los rasgos más importantes de Chiclayo es la capacidad de su población para responder colectivamente ante los llamados de liderazgo. Esta característica, dijo, ha sido reconocida incluso por el Papa León XIV cuando expresó su afecto por la diócesis.
A partir de esa referencia, Farfán Córdova explica que el reconocimiento no es casual, sino resultado de una experiencia concreta de trabajo comunitario.
“Entonces, cuando el papa dice: ‘Me ha dado tanto’, es porque cuando él convocaba, ellos respondían; la gente respondía y quedaba sorprendido. Y lo entiendo porque dice: ‘No lo hago solo’. Y lo demostró en la pandemia, en circunstancias difíciles en las que la iglesia estuvo presente ayudando al prójimo, al necesitado, aquel que había perdido algo”, afirmó.
El obispo de Chiclayo remarca que esa respuesta colectiva no surge de manera espontánea, sino que requiere acompañamiento. Según indica, los ciudadanos están dispuestos a colaborar y participar, pero necesitan líderes —tanto religiosos como civiles— que generen confianza y orienten los esfuerzos hacia objetivos comunes.
En ese sentido, sostiene que la unidad debe ser promovida desde todos los niveles, incluyendo autoridades políticas, instituciones públicas y organizaciones sociales. Para Farfán Córdova, el reto consiste en convertir esa disposición en acciones concretas que permitan mejorar la calidad de vida en la ciudad.
Experiencia de organización y proyección internacional
Uno de los ejemplos recientes de esa capacidad organizativa fue la realización de la Jornada Mundial de los Enfermos en Chiclayo, evento que sirvió como antesala de la anunciada visita papal. El obispo señala que la experiencia fue positiva y evidenció el potencial de la ciudad para acoger encuentros de relevancia internacional.
De acuerdo con su relato, la decisión de postular a Chiclayo como sede fue consultada previamente con diversos actores locales, quienes respaldaron la iniciativa.
“Cuando acepté este reto, llamé a mis sacerdotes y a mi consejo y les dije: ‘Me están planteando esta propuesta de que la sede de la jornada mundial sea en Chiclayo, ¿ustedes me ayudarían?’. Y todos, sacerdotes, laicos y autoridades, me dijeron: ‘Sí, estamos preparados’. Entonces, yo debo dar gracias porque solo no hubiese podido. Sin embargo, cuando hemos unido las fuerzas, la jornada ha sido todo un éxito”, expresa.
El evento permitió reunir a agentes pastorales de distintas partes del mundo, así como a autoridades locales, en una experiencia de intercambio y sensibilización. Farfán Córdova destaca que la respuesta de la ciudad fue valorada positivamente por los representantes internacionales, lo que refuerza la imagen de Chiclayo como un espacio de encuentro y solidaridad.
En esa línea, confirma que existe la expectativa de una posible visita del papa hacia finales de año, aunque aclaró que esta dependerá de una comunicación oficial de la Santa Sede. Mientras tanto, la ciudad se prepara con diversas acciones, entre ellas la restauración de la catedral.
Recuperación del patrimonio
El proceso de mantenimiento de la Iglesia de Santa María Catedral de Chiclayo es una de las principales intervenciones en marcha. El obispo explica que se trata de una obra necesaria, no solo por razones estéticas, sino también estructurales, debido a los efectos de la humedad.
Precisa que la intervención cuenta con el respaldo del Gobierno Regional de Lambayeque y que se realiza con asesoría técnica especializada.
“Se está invirtiendo aproximadamente 2 millones 300 mil soles. Se está calculando para tres meses. Esperamos que para finales de mayo o la primera semana de junio ya estemos terminando los trabajos y que los fieles puedan participar nuevamente de la eucaristía dentro de la catedral”, indicó.
Monseñor Farfán también resalta el apoyo de la comunidad, que ha permitido el cierre temporal del templo para ejecutar las obras, así como la participación de profesionales encargados de garantizar una intervención adecuada.
Además de la catedral, el obispo aborda la situación de otros espacios patrimoniales, como el inmueble ubicado en la calle Colón y la capilla La Verónica. En ambos casos, señaló que se vienen evaluando alternativas de recuperación, aunque aún se requiere el desarrollo de proyectos técnicos rigurosos.
En el caso del inmueble de Colón, propiedad del obispado, explica que existe la intención de destinarlo a una obra social que beneficie a la comunidad, posiblemente un espacio de uso cultural o institucional. Respecto a La Verónica, confirmó que se mantienen coordinaciones con el Ministerio de Cultura para su eventual restauración.
Realidad social y rol de la iglesia
El obispo también ofrece un panorama de la diócesis, que abarca las provincias de Lambayeque, Ferreñafe, Chiclayo y parte de Cajamarca. En total, detalla, existen 50 parroquias y dos zonas de misión en la sierra, donde las necesidades son más urgentes.
Destaca el trabajo social que realiza la Iglesia a través de comedores populares y programas de apoyo a poblaciones vulnerables, incluyendo migrantes.
Según explica, muchas parroquias han desarrollado una cultura solidaria que se refleja en la participación de los fieles, quienes contribuyen con alimentos y recursos para sostener estas iniciativas.
Asimismo, subraya la importancia de la educación como herramienta para superar la pobreza, especialmente en zonas rurales como la provincia de Santa Cruz. En ese sentido, menciona la necesidad de impulsar el licenciamiento de un instituto pedagógico que permita formar docentes y fortalecer el sistema educativo local.
El obispo enfatiza que estas acciones requieren el compromiso de múltiples actores, incluyendo autoridades, instituciones educativas y sociedad civil.
Llamado frente a los desafíos de la ciudad
Monseñor Farfán Córdova hace un llamado directo a las autoridades de Chiclayo para priorizar el trabajo conjunto y evitar los protagonismos que, según afirma, dificultan la ejecución de proyectos.
“Autoridades, trabajemos juntos, aprendamos a dialogar, a sentarnos. Necesitamos gestión, no necesitamos protagonismos. No necesitamos la foto de decir ‘yo lo hago’. Necesitamos realmente unir fuerzas para poder sacar proyectos comunes que beneficien a nuestra ciudad”, expresa.
El obispo advierte que la falta de coordinación entre instituciones ha impedido resolver problemas fundamentales, como el manejo de residuos sólidos y la infraestructura urbana. En ese sentido, considera que es necesario focalizar esfuerzos en proyectos concretos y sostenibles.
“Cuando una persona dice: ‘Yo, yo, yo’, se pierde el bien común. Yo veo mucho liderazgo en Chiclayo, pero ser líder también implica ser humilde, aceptar errores y trabajar con otros”, añade.
También vincula este llamado con el contexto electoral, señalando que los ciudadanos tienen la responsabilidad de elegir autoridades con criterio y compromiso. Indicó que el desarrollo de la ciudad dependerá no solo de quienes gobiernan, sino también del respaldo y vigilancia de la población.
Finalmente, subraya que Chiclayo enfrenta una oportunidad histórica, especialmente ante el incremento del turismo religioso y la atención internacional. Sin embargo, advierte que este momento exige decisiones responsables y acciones concretas.
Para el obispo, el camino hacia el bicentenario de la provincia debe estar marcado por la unidad, la planificación y el compromiso con el bien común, como base para construir una ciudad más ordenada, inclusiva y solidaria.
Al conmemorarse el 191.° aniversario de la creación de la provincia de Chiclayo, la alcaldesa Janet Cubas Carranza conversa largo y tendido con Expresión sobre el balance de su gestión a solo unos meses de culminar su último año de gobierno municipal. Aunque reconoce que las críticas de la ciudadanía por el ornato de la ciudad son justificadas, explica las complicaciones a las que se enfrentó, incluso desde el mismo gobierno central, lo que le llevó a priorizar obras del servicio educativo que le fueron heredadas de instituciones que fracasaron. Hoy, su administración avanza mediante convenios en la pavimentación de pistas y prevé mejorar también las veredas de la ciudad.
“Cuando ingresamos, en el 2023, no encontramos proyectos listos ni expedientes técnicos para poder ejecutar o buscar dinero para su financiamiento. Lo que encontramos fueron obras judicializadas, paralizadas o en arbitraje. Se habló de que nos dejaron 200 proyectos caminando, pero debo decir con tranquilidad y firmeza a la vez que ese dato no reflejaba la realidad de la institución. Nosotros sí vamos a dejar a quien nos suceda en el cargo expedientes listos para que pueda tocar puertas y conseguir los recursos, ya sea del gobierno regional o de las carteras que corresponda”, asegura.
Colegios
La burgomaestre destaca que durante su gestión se logró darles continuidad a las obras educativas heredadas por la Autoridad para la Reconstrucción Con Cambios – ARC, las cuales no fueron asumidas por la Autoridad Nacional de Infraestructura – ANIN, y que le fueron endosadas a su gestión sin ser su competencia. Así, el año pasado se inauguró el colegio Juan Tomis Stack y en el próximo trimestre se hará lo propio con las instituciones César Vallejo, Miguel Muro Zapata, Capullitos de Rosa y Juan Mejía Baca, cuyo presupuesto se está consiguiendo bajo saldos de obra.
“Tuvimos que dejar de ejecutar proyectos propios para darle prioridad a estas comunidades educativas. Hemos puesto un promedio de 26 millones de soles de nuestro presupuesto, pues no recibimos un solo sol del gobierno central para sacar adelante estas obras inconclusas que nos dejó la ARCC. Con estos 26 millones pudimos mejorar la presentación de la ciudad en cuanto a pistas y veredas que es el reclamo puntual y totalmente entendible de los vecinos” explica.
Señala que en una reciente reunión con el presidente de la república, José María Balcázar, este le preguntó por el techado de la zona de carnes y pescados del mercado Modelo, a lo que ella le contestó que esa obra de dos millones de soles también se habría podido realizar con el presupuesto que se destinó para los colegios.
“Como le dije al presidente y a su ministro de Economía, si nosotros no hubiésemos destinado los 26 millones de soles a los colegios, tranquilamente hubiéramos culminado estas obras que menciono, pero nuestra prioridad fue la educación y que no se siga frustrando a estos pequeños ni se incremente la deserción escolar. En el caso del colegio César Vallejo, por ejemplo, ni siquiera contaban con un plan de contingencia a donde pudieran estudiar los niños y nosotros tuvimos que asumirlo”, cuenta.
Pistas y veredas
No obstante, señala que se han suscrito tres convenios con el Gobierno Regional de Lambayeque que comprenden el bacheo y mantenimiento de las principales calles de Chiclayo. Con el último convenio se intervendrán calles ya identificadas de las urbanizaciones San Eduardo, Santa Victoria y Villarreal, así como algunas cuadras de la calle 7 de Enero y del sector Campodónico.
“Nos vimos obligados, con el gobernador regional, a tomar esta decisión -porque él también tuvo que gestionar recursos para suscribir el convenio-, dado que pasaban los ministros, los funcionarios, y no obteníamos respuesta al respecto, ni siquiera porque el Congreso nombró a Chiclayo como Cuna Espiritual del Papa León XIV, a través de una ley, nos dieron atención”, señala la alcaldesa, quien agrega que lo único que recibió del gobierno central fueron tres millones de soles del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, los cuales ya venían destinados a fines determinados: fiscalización, promoción, señalética e inversión turística. Es decir, no se pudo trasladar ni un sol a recuperación de calles.
Indica que también ha solicitado al gobierno central presupuesto para Epsel, puesto que no han podido avanzar con la recuperación de pistas al ritmo que hubiesen querido, debido a las roturas de las tuberías en algunas calles, esto pese a que contaban con el documento de la empresa de saneamiento que autorizaba su intervención.
“Con los pocos recursos que tenemos hemos querido avanzar con algunos bacheos, lo mismo que el gobierno regional a través de los convenios, pero teníamos que paralizar las obras porque se rompían las tuberías de agua y alcantarillado. Teníamos el visto bueno de Epsel, pero una vez que empezábamos se hundía la maquinaria y encontrábamos la rotura de las tuberías. Hemos conversado con el director ejecutivo de OTASS (Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento), con el ministro de Vivienda e incluso con el ministro de Economía para que se le dote de recursos a Epsel y pueda subsanar este problema y así nosotros continuar con la recuperación de las calles”, afirma.
Cambio de redes
También menciona como acierto de su gestión el haber desempolvado el proyecto de cambio de redes del casco central de Chiclayo, el cual no había sido visto por gestiones anteriores. Señala que su administración tocó las puertas del Ministerio de Vivienda para que, mediante convenio, se dé el financiamiento al peritaje del saldo de obra. Ese informe técnico se aprobó y hoy su gestión se encuentra abocada a la búsqueda de financiamiento para la formulación del expediente técnico de saldo de obra.
“Hemos conversado con el viceministro de saneamiento para que el Ministerio de Vivienda asuma el financiamiento para la formulación del expediente técnico de saldo de obra que debe costar alrededor de 800 mil soles. Se lo dejaremos listo al próximo gobierno municipal para que toque puertas y consiga los recursos para ejecutarlo y se pueda hacer realidad la renovación de redes de agua y alcantarillado el casco central de Chiclayo”, sostiene.
Asimismo, señala que con el Ministerio de Vivienda también están gestionando la continuidad de la obra de saneamiento del pueblo joven San Antonio y Ampliación San Antonio, cuyo presupuesto deberá ingresar por crédito suplementario.
“Estamos pidiendo por continuidad el presupuesto para las redes del pueblo joven San Antonio y Ampliación San Antonio, que asciende a 12 millones de soles. Pero, además, ocho millones 500 mil soles para lo que son veredas y complementar así el trabajo del gobierno regional que está haciendo mantenimiento y bacheo”, indica.
Recaudación
De otro lado, la alcaldesa señala que la municipalidad ha asumido desde el 2023 gastos por embargos que alcanzan los cinco millones 250 mil soles, los cuales obedecen a procesos judiciales laborales de gestiones anteriores que mensualmente debe atender la comuna. En total, asegura que la municipalidad tiene un déficit de 250 millones de soles.
“Hasta el momento el Satch (Servicio de Administración Tributaria de Chiclayo) ha venido alcanzando las metas que le fueron establecidas, pero no podemos invisibilizar lo que ocurre diariamente. Y es que nosotros todos los días tenemos embargos en nuestras cuentas. No hay un solo día que no nos embarguen por adeudo laboral. El vecino con justa razón se pregunta a dónde van sus arbitrios, pero allí se van, al pago de embargos por la nefasta herencia que nos dejaron gestiones anteriores”, manifiesta.
Resalta que en su momento el entonces ministro de Economía y Finanzas, José Arista, propuso un salvataje para las municipalidades que tenían adeudos laborales, entre las que se encontraba la provincial de Chiclayo. Indica que se requiere desde el gobierno nacional una suerte de condonación o amnistía con Sunat, EsSalud y la ONP, dado que Chiclayo no es la única municipalidad con este mismo panorama, sino que son un promedio de 120 a nivel nacional.
Medioambiente
En tanto, señala que está próximo a culminarse el relleno sanitario, el cual abarca veinte hectáreas. Esta obra vendrá acompañada de dos componentes más por parte del Ministerio del Ambiente: una planta de valorización de residuos orgánicos que estará ubicada en las pampas de Reque y la planta de valorización de residuos inorgánicos, la cual estará camino a San José.
También con el Ministerio del Ambiente se está gestionando el financiamiento internacional para la remediación de las tierras que servían de botadero en Reque, a fin de sanear el medioambiente y dar un impacto ecológico positivo en la región.
Recuerda que cuando su gestión ingresó solo encontró a ocho barrenderos, pues se cortaron los contratos CAS de quienes estaban en el área operativa. Eso generó 70 puntos críticos de basura que fueron advertidos por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental – OEFA. Hoy, Chiclayo ya no cuenta con puntos críticos, pues se aumentó el personal de limpieza pública, se adquirieron ocho compactadoras y cuatro volquetes con recursos propios y se recibieron tres compactadoras más entregadas por el gobierno regional.
“Son 191 años de creación política de nuestra provincia. Saludo a quienes nos han antecedido en esta responsabilidad. La justicia ha hecho su trabajo. Nosotros estamos bregando en esta etapa que nos toca. Estoy muy agradecida con la confianza de los vecinos en mi persona y de todos los compañeros que se sumaron a este esfuerzo. Es una tarea ardua, sin embargo, Chiclayo merece el mayor de nuestros esfuerzos”, concluye.
+NOTICIAS: