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ESPACIOS PÚBLICOS Y DESARROLLO CON PENSAMIENTO, CREATIVIDAD Y CULTURA: A PROPÓSITO DE LOS 191.° ANIVERSARIO DE CHICLAYO,

Escribe: Francisco Reluz Barturén (*)
Edición N° 1445

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El hermoso vals de Tomás Huertas y Nilo Arbulú, -casi himno de nuestra provincia- tiene como verso emblemático “…todos te aclaman ‘Chiclayo de mis amores’, eres del Perú el corazón", sin embargo, el inmenso valor de nuestra gente, nuestra riquísima cultura tanto ancestral como moderna y contemporánea, además de estratégica ubicación geopolítica, contrasta con las lamentables gestiones ediles de las últimas 4 décadas en todo aspecto, que parecen haberse empecinado en ser enemigas del pensamiento y la cultura. Este artículo de opinión es una reflexión en letra amplia que busca generar conciencia al respecto.

Desde mi infancia escuché la designación metafórica que Chiclayo es una “ciudad fenicia”, para aludir su dedicación principalmente al intercambio económico y comercial e incipiente ordenamiento urbano bajo la alcaldía (1984-1989) de don Julio Fernández de la Oliva. Posteriormente, por el esfuerzo de emular una alameda griega, se construye el Paseo de Las Musas durante el primer gobierno edil (1990-1995) de Arturo Castillo Chirinos; luego, sin perder su sello comercial, el Mercado Modelo se remodeló por gestión del alcalde Miguel Ángel Bartra Grosso, quien gobernó la ciudad en el interín (1996-2002) de los dos gobiernos municipales de don Arturo. Pero, gestión planificada para generar buen pensamiento, creatividad y cultura del ciudadano, lamentablemente, ninguna.

Peor sucede durante los gobiernos municipales de Roberto Torres (2007-2014), David Cornejo (2015-2018), Marcos Gasco (2019-2022) hasta la actualidad con Janet Cubas (2023-2026) en ejercicio, los alcaldes han sabido estar sin hacer, ejecutar para salir del paso sin planificación, en otras palabras, gestionar para el olvido de su nombre -o peor- sean recordados por nuestros conciudadanos con un sin sabor, o sabores amargos de corrupción y manifestaciones de hechos absurdos: Ineficiente gestión, acciones cantinflescas, lamentables latrocinios de algunos y convertir los espacios culturales en oficinas municipales, almacenes de trastes e incluso espacios para gallinazos, murciélagos y roedores.

Equipamiento pobre

Chiclayo, desde su creación como provincia el 18 de abril de 1835, ha tenido pocas obras para la promoción del pensamiento, la creatividad y la cultura ciudadana, pues el Teatro Dos de Mayo inició su construcción en 1863 y se inaugura en 1878, siendo obra de la Sociedad de Beneficencia con Alfredo Lapoint y Carlos Ferreyros como gestores. La Biblioteca Municipal José Eufemio Lora y Lora se construyó bajo la alcaldía de Gerardo Pastor Boggiano (1970-1974) y el espléndido Museo al Aire Libre Paseo Yortuque promovido por el dirigente vecinal, filósofo e historiador también, don Juan Manuel Gamarra Romero, junto a la gestión del entonces gobernador regional Humberto Acuña, con financiamiento del Ministerio de Economía y Finanzas.

Una excelente gestión municipal, articula una adecuada administración de los recursos estatales y vecinales garantizando la calidad de vida del ciudadano, orientados no solo a la limpieza urbana, el ornato y la buena infraestructura de los espacios públicos, sino también a la formación de ciudadanía mediante la promoción del pensamiento, la creatividad y la cultura. En efecto, está demostrado psicológicamente la mutua influencia entre el entorno físico-social y la persona: Brinda un espacio, entorno o infraestructura ordenada a la par que se promueve pensamiento, creatividad, cultura y se estará gestionando un ecosistema social de sostenible calidad de vida ciudadana. Esta comprensión bien puede ayudar al desarrollo integral y mayor despegue de nuestra querida provincia de Chiclayo.

El potencial

Chiclayo tiene ingente patrimonio cultural material e inmaterial aún no completamente valorado y gestionado… recordemos a nuestros ancestros moche, sicán y chimú, que se asentaron en nuestros valles e incluso, según el lingüista José Antonio Salas, le dieron el nombre, puesto que el vocablo muchik “C?iclaiæp” significa “Lugar donde se hacen los amigos”, parte de nuestra identidad como Ciudad de la Amistad.

Asimismo, es notable la influencia hispana con la fe cristiana, por ejemplo, se reconoce a los religiosos franciscanos como propulsores de la ciudad, dado que vinieron por estos lares a evangelizar y construyeron su convento desde 1585, cuyos claustros albergaron posteriormente al ahora emblemático Colegio Nacional San José desde su fundación en 1859... en fin, sería largo enumerar acontecimientos, monumentos y personas que viven en “el corazón del Perú” dejando su imborrable huella con sus acciones que constituyen nuestro patrimonio cultural como provincia.

Cierro este artículo de opinión invitando a que cada persona que haya nacido en nuestra bendita tierra o estemos viviendo en ella, a hacer nuestros los versos de la marinera escrita por Abelardo Takahashi y cantada por Luchita Reyes: ¡Chiclayano soy, a mucha honra señores!… ¡Qué viva Chiclayo, tierra generosa…!” y retumbe cual eco para que, al ser oída por nuestras autoridades, incluyan en su gestión la valoración de nuestro patrimonio y la creación de espacios donde se desarrolle y manifieste en todo su esplendor el pensamiento, la creatividad y la cultura de cada ciudadano.

¡Feliz 191.° aniversario amada Provincia de Chiclayo!

(*) Filósofo e investigador. Docente Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación – UNPRG.

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