La presente es una lista significativa de comercios antiguos que han quedado grabados en la memoria de los chiclayanos y estoy seguro que el menor de los más “entrados en años” recordará los bares de los hoteles “Europa", "Astoria" y "Turistas"; bar “El Trébol", "El Gaucho", "El gringo Negro”; discotecas "El Camgo In", “Jhony Jan” de Valentín Yamashiro. Bodega Chang Kau, en la esquina de Balta y Manuel María Ízaga, donde se expendía el mejor café tostado de la ciudad.
El bar de la discoteca "El Caballito", que funcionaba en el Hotel de Turistas y cuyo barman era “El Flaco” Máximo Molero. La taberna "Ventanita", entre los años 1950 y finales de 1970, se ubicaba entre las calles Leoncio Prado y Manco Cápac, cerca de la antigua cárcel. Según Francisco Fernández, “Era concurrida por diferentes obreros y trabajadores de mano de obra fuerte (constructores y hojalateros) se juntaban a tomar sus respectivos bolones (cañazo)” el propietario fue “El Conejo” Valdez.
En un comentario testimonial, Miguel Ángel Walde afirma recordar algunos “huecos” (bares o tabernas): “Castellanos", la "Bajada de los toros", "El vaso de leche" (frente a la Cuna Maternal), “La Cámara de Gas", "La Cámara de Diputados", donde se expendía licores de la sierra norte; el bar "Willis", que funcionaba entre Arica y 7 de Enero y vendía caldo de gallina, “El Gallo de Oro” (en la avenida Pedro Ruiz), “El Venecia" o el "De Colores", del señor Hueda.
Otro bar, muy pequeño, pero siempre solicitado, fue “La Aurorita”, en la cuadra 4 de Balta a una cuadra de la antigua empresa de transportes “Perú Express”, el bar “Rosado” del chino Hueda y su famosa rocola, “La Churrasquería” de José Soplapuco, “Don José” y sus caldos de pata y de gallina junto al Club de Tiro CHICLAYO 77, al lado del antiguo grifo “Quiñones” ubicado en la actual plazuela de la fraternidad frente al Banco de la Nación, y el bar “La colmena”, en Lora y Cordero.
César Aguinaga recuerda que, entre 1974 y 1982, en el bar Los 5 Hermanitos atendía junto a sus hermanos Jaime, Hugo, Carlos y Enrique. Estaba ubicado en la avenida Balta 1187, de propiedad de su madre, la señora Hilda Anaya Mendoza. Era un lugar muy concurrido por comerciantes, maestros, bancarios, gente de radio y personas que por lo céntrico de su ubicación transitaba por ahí.
Otras bodegas de antaño
La bodega de los hermanos Kamt y la de las señoritas Fu, entre Teatro y 7 de Enero eran otros lugares concurridos, lo mismo que la bodega de los hermanos Kong, frente a la puerta lateral del Mercado Central, en la calle Lora y Cordero.
La bodega "Mi Lucerito" en el Parque Villarreal, de la señora Margarita Racchumi; “El Maipú", de la calle San José, cerca de la panadería "Rojas". También se recuerdan los “Perros calientes” del “Tío Bonilla”, al lado del antiguo Banco Popular, exactamente en la puerta del actual INEI de la avenida Balta.
Desde luego, “El Cincuentita”, de la calle Manuel María Ízaga, frente al antiguo colegio “La Inmaculada”; el bar y bodega “El Patio”, cerca de la antigua piscina municipal; las tiendas Yep y el “Palmas de Oro”, cerca del Mercado Modelo.
No podemos olvidar las carretitas azules con barras de manjar blanco y alfajores de la “Flor del Norte”. La fábrica de coñac y anisado del señor Cabrejos, en la cuadra 11 de la avenida Balta; el bar “33”, entre Balta y Pedro Ruiz; el bar Milán, de Giovanni Cantelli, que a mediados de la década de los 50 estaba ubicado en la calle San José, al costado de la Catedral y que tenía “puerta falsa" en la calle 7 de Enero.
Asimismo, las discotecas Blue Sky y Shanom; el bar Lucky, en la calle Torres Paz; la discoteca “Billy Bobs”, luego llamada “El Escarabajo”, del señor Billy Holden. En el centro de Chiclayo las bodegas “Don Alarcón”, “Don Simón”, “Don Juan”, “Wilson”, “Chino Carlos”, el “El Criollo”, entre Sáenz Peña y Bolognesi; el bar restaurante “Tokio” de Carmen Uyejara; el bar restaurante Maeda y “La Celinda”, entre 7 de Enero y Lora y Cordero.
Juan Lossio recuerda las picanterías “La Chero”, en Diego Ferré, “El Porvenir”, “La Viento Fuerte”, “La Diente de Oro” (su propietaria tenía diente de oro) y “La Cachetona”, en la esquina de Bolognesi con la calle del molino Piedra.
(*) Historiador y docente.
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