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MÁS DE UN MILLÓN 500 MIL JÓVENES NO TRABAJAN

Escribe: Rosa Amelia Chambergo Montejo
Edición N° 1115

 

Mientras hechos mediáticos ocupan los titulares de diversos medios de comunicación, la pobreza y el desempleo juvenil en nuestro país alcanza el 12.5 %, en tanto ocho de cada 10 jóvenes laboran en el sector informal, no tienen CTS,  gratificaciones, ni seguro social. La realidad de esta población es realmente preocupante.

Además, pese a que la oferta educativa se ha incrementado, la tasa de desempleo juvenil sigue creciendo porque no se pueden insertar en el mercado laboral y los que logran hacerlo, entre el 80 y 90 %, lo hacen en el sector informal.

Esta delicada situación ha sido compartida por la congresista Úrsula Letona Pereyra, quien organizó una mesa de trabajo para exponer y debatir todo lo relacionado a la empleabilidad juvenil con el propósito de plasmar un proyecto de ley o modificaciones legislativas orientadas a revertir esa situación en beneficio de ese sector poblacional.

Hemos sido informados que más de 1.5 millones de jóvenes llamados los “NINI”, no estudian ni trabajan, y el 64.2 % de ellos son mujeres.

Estas cifras han sido examinadas por representantes del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo, de la CONFIEP, de los ministerios de Trabajo y de Economía, entre otros.

Durante el debate, los especialistas coincidieron en la necesidad de reforzar la educación de los jóvenes a fin de que puedan ser competitivos frente a un mercado laboral exigente y mejorar su empleabilidad con su inserción en el mercado laboral.

“Los jóvenes, por falta de acceso a la educación, acceden a un centro de estudios de mala calidad y cuando se presentan a una oferta de trabajo no tienen esa formación que requiere el puesto”, dijo recientemente a la prensa Luis Rivera Talledo, especialista de la Secretaria Nacional de la Juventud.

Con esa opinión coincidió Juan Manuel Hurtado Vasallo, director general de Asuntos de Economía, Competencia y Productividad del Ministerio de Economía y Finanzas, quien durante su intervención dijo que se debe reforzar la educación y las condiciones de empleo para nuestros jóvenes.

José Montalvo Sifuentes, director de Asistencia Integral y Monitoreo de la Secretaría Nacional de Juventudes, se refirió al 80 % de la informalidad laboral. Señaló que el problema se agudiza en el segmento comprendido entre 15 a 19 años, es decir en los adolescentes jóvenes. Además, dijo que el problema de los que no estudian ni trabajan es un tema de género.

“Hay que crear guarderías. No se puede pensar que una mujer cueste más cuando su embarazo es parte del ciclo de vida y por lo tanto no debemos discriminarla”, agregó el especialista, al tiempo que planteó que se considere una ley que sancione la discriminación a las personas LGTBI, afrodescendientes, indígenas y mujeres. “Con eso nos ayudarían mucho”, subrayó.

“Es importante garantizar mejores condiciones de trabajo”, dijo Gloria Zambrano, directora general de Promoción de Empleo del Ministerio de Trabajo, y recordó el fallecimiento de cuatro jóvenes que laboraban en un contenedor en condiciones deplorables.

Por su parte Boris Utria, director interino del Banco Mundial, dijo que no se trata de implementar políticas públicas de generación de empleo, sino de trabajar del lado de la demanda, es decir qué puede hacer el gobierno para aumentar la demanda. Para ello, dijo, es necesario acelerar la implementación de presupuestos, porque así aumentarán las inversiones y se generará más empleo.

María Teresa Silva Porto, de la División de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo, dijo que toda buena política parte de un buen diagnóstico y la problemática de los jóvenes es muy compleja y tiene muchas aristas.

Estamos entonces ante un escenario que llama la atención de la Organización Internacional del Trabajo - OIT, el Estado Peruano, a través del gobierno de turno, debe responder ante la demanda de más de millón quinientos mil jóvenes a fin de darles empleabilidad digna.

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