Tras casi tres años de haber presentado su solicitud junto a otras 16 universidades colocadas en el grupo cuatro del cronograma establecido por la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria – SUNEDU, la Universidad Tecnológica del Perú – UTP, recibió el tan ansiado licenciamiento institucional de manos del ente rector el 13 de junio pasado.
Para alcanzar esta certificación, la UTP tuvo que superar las tres etapas planteadas por la SUNEDU (revisión documentaria, verificación presencial y la emisión de la resolución), en la cual se constató que la universidad cumple con las ocho condiciones básicas de calidad exigidas.
Estas son: contar con objetivos académicos, grados y títulos a otorgar y sus planes de estudio respectivos; tener una oferta educativa compatible con los fines propuestos en los instrumentos de planeamiento; contar con la infraestructura y el equipamiento adecuado al cumplimiento de sus funciones, es decir, aulas, bibliotecas, laboratorios, entre otros; implementar líneas de investigación; contar con no menos del 25 % de personal docente calificado a tiempo completo; tener servicios educacionales complementarios básicos como médico, social, psicopedagógico, deportivo, etc.; mecanismos de mediación e inserción laboral como la bolsa de trabajo; y que la universidad sea transparente.
FILIALES
El director general de la UTP - Chiclayo, Guillermo del Piélago Gastiaburú, señala que la demora en la obtención del licenciamiento se debió básicamente a que como casa superior de estudios apuntaban a incluir en esta certificación a cinco nuevas filiales (Piura, Trujillo, Chimbote, Huancayo e Ica), para lo cual la SUNEDU puso como condición que estas se construyan y tengan la misma infraestructura que la sede de Lima.
Del Piélago Gastiaburú apunta que no tenían dudas de que el trabajo profesional que habían hecho iba a rendir sus frutos, pues el grupo empresarial que respalda a la UTP (INTERCORP) no trabaja improvisadamente, sino que tiene un plan estratégico que les señala a dónde quieren llegar, siempre acordes a su misión de transformar positivamente la vida de más peruanos con espíritu de superación.
“Se viene un crecimiento. Definitivamente las cinco nuevas filiales sumadas a las que ya estaban constituidas fuera de Lima (Chiclayo y Arequipa), generarán que en uno o dos años de los 72 mil alumnos que tenemos a nivel nacional pasemos a 90 mil, lo cual consolidará a la UTP como la primera potencia educativa del Perú”, asevera.
EXÁMENES DE ADMISIÓN
Por otro lado, Del Piélago Gastiaburú manifiesta que durante casi dos años no realizaron ningún examen de admisión por asuntos administrativos, pero gracias al licenciamiento obtenido eso ya está superado, en virtud de lo cual ya podrán captar nuevamente a estudiantes.
“Es increíble que en apenas unos pocos días que haber reabierto nuevamente la admisión, el counter esté lleno de gente, lo cual demuestra que muchas personas estaban esperando que la UTP reabra sus puertas. Y no solamente hablamos de estudiantes nuevos, sino de aquellos que pertenecían a nuestra comunidad universitaria, pero que dada la situación optaron por ir a otras universidades y ahora están regresando”, asevera.
Actualmente, la UTP Chiclayo tiene 11 carreras de pregrado y cuatro en la modalidad semipresencial, la cual de lunes a viernes se lleva de forma virtual y los fines de semana presencialmente.
Manifiesta que la intención es ir ampliando progresivamente las carreras en función de las necesidades y la demanda de la región. Por ejemplo, en Lima la UTP mantiene 63 programas de pregrado, lo cual es un indicador de cuánto puede crecer la universidad en Chiclayo.
Añade que a nivel corporativo la UTP ya incursiona en carreras de salud, dado que en Lima se lanzaron los programas para obstetricia, nutrición, tecnología médica y enfermería, carreras que – asegura – llegarán a Chiclayo y sientan también las bases para carreras como odontología y medicina.
OPORTUNIDADES LABORALES
Asimismo, Guillermo del Piélago afirma que las oportunidades laborales de un egresado de la UTP son bastantes amplias, constituyéndose esto en una de sus fortalezas, dado que esta universidad es la única asociada a un grupo empresarial que reúne a un conglomerado de más de 30 empresas, entre las que destacan Oechsle, Interbank, Plaza Vea, Casa Andina, Mifarma, Inkafarma, entre otras.
Asegura que dicha fortaleza les permite a los estudiantes de la UTP tener una mayor probabilidad de acceso al empleo, pues muchos de los egresados, e incluso quienes están en pregrado, trabajan en las organizaciones del Grupo Intercorp.
“En un reciente estudio hecho con el soporte de Ipsos Apoyo se midió la colocación de nuestros egresados en puestos de trabajo y se determinó que el 94 % de ellos consiguió un puesto en el mercado laboral dentro de los seis primeros meses de haber dejado nuestras aulas, lo cual es una cifra bastante alta”, sostiene.
INVERSIÓN
Además, Del Piélago Gastiaburú señala que para lograr el licenciamiento se hizo una inversión realmente millonaria para darle soporte tecnológico de avanzada a todas las filiales, pues la exigencia de SUNEDU fue que todas las sedes estén estandarizadas. Es decir, que los mismos laboratorios de Lima se tengan también en provincia, donde particularmente en Chiclayo ya suman 26.
“Un alumno de Lima no tiene por qué recibir una formación distinta a uno de provincia, pues el que hayan filiales no significa que estas tengan menos categoría. En ese sentido, la estandarización de la educación al nivel corporativo de la UTP ya es una realidad. Se ha hecho una inversión fuerte en todas las sedes y los mismos laboratorios que se aprecian en Lima se pueden ver en Chiclayo, Piura, Trujillo, Arequipa y más”, asegura.
PLANES A FUTURO
Por otro lado, el director de la UTP refiere que la sede Chiclayo cuenta con dos mil 200 alumnos, cifra que sigue siendo favorable.
“Quiero agradecer a todas las familias que decidieron mantener a sus hijos estudiando con nosotros, a pesar de los problemas administrativos de la universidad. Ellos confiaron y creyeron en nosotros cuando les dijimos que esto se iba a solucionar, tal como se ha hecho ahora”, revela.
Afirma que la población estudiantil puede duplicarse en el transcurso del próximo año, pues la UTP es una universidad de calidad que está respaldad por un grupo serio que hace las cosas bien.
“Esto nos ha hecho más fuertes. Venimos recargados y creemos que vamos a tener una excelente aceptación por parte de la comunidad lambayecana como ya estamos apreciando, porque al fin y al cabo a ellos nos debemos y servimos”, indica.
Anota que la UTP filial Chiclayo tiene espacio para seguir creciendo, pues cuenta con una infraestructura capaz de albergar a 25 mil alumnos, siempre manteniendo las áreas verdes y las zonas de recreación deportiva.
Señala que dicho crecimiento propiciará que aumente también el número de docentes y personal administrativo, los cuales actualmente son de 250 y 50, respectivamente.
Además, refiere que continuarán trabajando en afianzar el vínculo con los padres de familia, para lo cual realizan una escuela de padres cada ciclo, así como charlas, conferencias, capacitaciones y reuniones periódicas con ellos.
“Nosotros vemos al padre como un gran aliado para la formación de los estudiantes. Hoy los jóvenes necesitan que tanto la universidad como el padre de familia trabajen conjuntamente para sacarlos adelante, pues están expuestos a varias situaciones de peligro. Sé que muchas universidades no lo hacen y consideran que esta labor debe quedar a nivel de colegio, pero nosotros como universidad hemos optado por trabajar en ello”, asevera.
COMPROMISO SOCIAL
A pesar de la difícil situación económica por la que atraviesa el país, Del Piélago Gastiaburú señala que ellos no piensan ser parte de esta crisis, sino que planean seguir adelante con sus proyectos.
De igual forma, asegura que buscan ser actores importantes dentro de los problemas de la ciudad, pues son conscientes que pasa por un momento complicado a nivel político.
“Sabemos de las acciones cívicas que se desarrollan, motivo por el cual queremos ser actores activos, no pasivos, ocupando un sitio y una voz dentro de los problemas que hay en Chiclayo y Lambayeque. Estamos dispuestos a apoyar las buenas acciones de la sociedad civil que vayan acorde con el progreso de la región”, sostiene.
Refiere que la educación de calidad no tiene por qué ser cara, pues parte de su responsabilidad social es ofrecer un buen servicio a precios que sean asequibles, en virtud de lo cual mantienen una estructura de pensiones bastante bajas al alcance de muchas familias que tienen ganas de crecer, desarrollarse y ser cada vez mejor.
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Han transcurrido tres años y seis meses del horrendo crimen del auditor de la SUNAT Luis Cieza Herrera. Las primeras indicaciones sobre actores intelectuales y asesinos se circunscribió en “La hermandad y los empresarios del norte”, por lo que se dictaminaron prisiones preventivas sobre personajes reputados en Lambayeque, varios de los cuales han cumplido el mandato de prisión preventiva de hasta treinta meses sin que se haya establecido aún el juicio en el que se demuestre su culpabilidad.
Me llamó poderosamente la atención que el martes 18 de junio el fiscal Germán Montero Ugaz, que tiene a cargo la investigación por la que solicitó penas de entre 15 años hasta cadena perpetua para más de 40 implicados, realice una reconstrucción del crimen que corresponde a una etapa de investigación, que hasta donde conocemos está cerrada encontrándose ahora en etapa intermediaria.
Y más que ahora se diga que el caso da un giro de 180 grados porque dos reos del penal El Milagro de Trujillo asumieron su responsabilidad de haber dado muerte al exfuncionario de SUNAT, tal como lo declararon en el establecimiento de donde proceden y son investigados por otros hechos delictivos. Estos reafirmaron su criminal participación durante el acto de reconstrucción.
La pregunta se cae de madura, ¿y los sindicados Hermanos Roncal Miñano fueron apresados sin tener certeza que fueron los responsables directos o autores intelectuales de este crimen?
Se ha realizado una diligencia de reconstrucción sin la presencia de los abogados de los incriminados Samuel y Carlos Roncal Miñano. Hemos escuchado de manera enfática durante la reconstrucción del crimen al fiscal de la FECOR, Juan Carrasco, señalar que los sindicados como “Chibolín” y “Gringo” son los autores materiales contratados por Alexander Siesquén Sampén alías “Cojo”, quien falleció en el Penal de Chiclayo en julio del 2018 y desde ya no habría cómo corroborar esta imputación. Entonces, ¿cómo queda el convencimiento que tuvo de imputar y apresar a los empresarios y otras personas sobre este crimen?
Hay una nueva historia en este caso y la pregunta es cómo quedan los hermanos Roncal, que están acusados del crimen, donde un colaborador eficaz dijo que Siesquén contrató a los sicarios Joseph Jack Salazar Silva, alias “Periquito” y Fulgencio Rivera Maza, alías “Zurdo”, quienes por indicaciones de los Roncal le dieron muerte a Cieza Herrera.
¿El colaborador y el fiscal mintieron por más de tres años y medio?, ¿cometieron acaso fraude procesal durante este tiempo? ¿Cuán creíble puede ser la versión de los dos sujetos que a todas luces son delincuentes rankeados?
Esta nueva carpeta fiscal abierta sobre el caso Cieza hasta donde conozco no ha incorporado a los sindicados en la “Hermandad y empresarios del norte”, porque no han sido notificados incluso para que puedan participar de la diligencia y así haber interrogado a los supuestos sicarios. ¿Por qué la Fiscalía no convocó a la defensa de los empresarios acusados de este crimen contra los que ha pedido cadena perpetua?
¿Por qué tuvieron más de tres años preso a Samuel Roncal Miñano, quien tuvo que recobrar su libertad por vencimiento de ampliación de la prisión preventiva, y por qué tienen aún preso a Carlos Roncal imputándole un supuesto hecho delictivo? Según el fiscal Montero, quien le disparó a Cieza Herrera fue alias “Periquito”, pero ahora hay dos delincuentes que se arrogan el crimen y están debidamente identificados.
Esta investigación está plagada de errores y ello evidencia una gravedad procesal en la que la profesionalidad de los fiscales a cargo se pone en duda. ¿Cuál es la garantía en este proceso para los acusados? El sentido común de quienes hemos seguido de cerca esta acusación contra personas probas, sin antecedentes judiciales, ni policiales, nos hace dudar de los procedimientos fiscales que se están desarrollando y entonces creo que estaríamos ante un hecho más de un asesinato que quedaría impune por la falta de pruebas contundentes en la investigación.
Lo que más me ha llamado la atención en esta reconstrucción es que los delincuentes Jonathan Márquez Villegas y Frank Sicchia Rodríguez, que pertenecen a la red criminal “La trilogía de Trujillo”, no hayan mencionado en nada a los hermanos Roncal Miñano. ¿De “La hermandad y empresarios del norte” a “La trilogía de Trujillo”? ¿Qué está sucediendo con este sonado caso?
¿Acaso ahora dirán que ya encontraron a los verdaderos autores del crimen y buscarán cómo ligarlos a los empresarios Roncal, a los Sánchez Coronel y al fallecido Siesquén?
El caso amerita una mirada del Órgano de Control Institucional del Ministerio Público a nivel nacional, para que conozca si se encuentran frente a un indebido proceso personas ajenas a este crimen y que están imputadas sin las pruebas consistentes, lo que podría conllevar a una demanda al Estado Peruano por atentar contra sus derechos fundamentales. ¿El común de las personas nos preguntamos si los fiscales del Ministerio Público en Lambayeque son garantía en la administración de justicia?
Pero la llamada de atención es también para el Poder Judicial de Lambayeque, donde los litigantes exigen administradores judiciales garantistas y procesos debidos. Recuerdo perfectamente cómo las defensas de los primeros imputados denunciaron que la investigación fiscal estaba plagada de inconsistencias.
La juez a cargo de este proceso escuchó solo a la fiscalía, nunca amparó legalmente a los acusados a pesar de las pruebas entregadas y prácticamente permitió al equipo de fiscales de la FECOR errores que con el tiempo no se pueden sostener más. ¿Tienen autoridad moral y profesional los fiscales para seguir sosteniendo incongruencias en este caso que busca llegar a la exactitud con los verdaderos responsables de la muerte del auditor Cieza Herrera?
¿Qué ha hecho el Poder Judicial después de la reconstrucción del caso? ¿Qué información ha solicitado a la fiscalía? ¿por qué sigue detenido el señor Carlos Roncal Miñano? ¿cómo piensan ligar a estos delincuentes con el fallecido Alexander Siesquén, quien invocó su inocencia, demostró su enfermedad, pidió arresto domiciliario y nunca fue atendido por la jueza que lleva el proceso?
Creo que este caso amerita no solo el análisis de los especialistas, sino también de la academia, porque un debido proceso en cualquier caso judicial demanda la profesionalidad de los fiscales y jueces.