Según todas las encuestas la desaprobación del Congreso de la República supera el 90 %, principalmente porque sus miembros no legislan a favor del pueblo, y defienden sus propios intereses o de grupos económicos. Ante esta realidad le pedimos al parlamentario Carlos Anderson, un rostro destacable dentro de tanto personaje cuestionado, que haga una autocrítica a la labor de este poder del Estado.
Sin tapujos y yendo directo a la yugular, señaló que en el Congreso no hay transparencia y se impone un sistema antidemocrático. “Después de 19 meses puedo decir lo que falla en el Parlamento. Uno llega a través de un proceso democrático, los partidos se forman en bancadas que más parecen asociaciones de intereses, y en ese instante uno deja de tener derechos. Por ejemplo, yo no puedo ser presidente de la comisión de Economía, a pesar de tener la mayor trayectoria y formación, porque no tengo bancada; pero si están otros que no tienen el mínimo conocimiento en materia económica”, aseveró.
Vamos con otro ejemplo. Anderson indica que en julio habrá elecciones para la Presidencia del Congreso, pero tampoco podrá presentarse porque no tiene bancada, “entonces esto se convierte en un sistema antidemocrático”. “Se ha criticado por el tema de los gastos innecesarios, pero a mí nunca me preguntaron si se debía cambiar la alfombra o el proveedor de servicios alimenticios. Jamás se me consultó”.
Su crítica fue más allá y alcanza al Ejecutivo, que recientemente transfirió cerca de 50 millones de soles al Legislativo. “No me explico para qué se ha transferido ese monto, cuando el presupuesto del Congreso es de 890 millones soles, o sea gastamos más de 70 millones de soles mensuales y no sabemos en qué. Hay un grupo de congresistas que tiene 10 y hasta 20 viajes al exterior y nosotros ni nos enteramos. No hay transparencia, no hay un análisis crítico”, afirmó.
El legislador cuestionó que esa institución tenga unos cuatro mil trabajadores, y más de cien solo en el área de comunicaciones. “Yo nunca los he visto y no creo que el manejo de la imagen del Congreso justifique esa cantidad de personas. Es evidente que los recursos son utilizados por los partidos para pagar favores”, expresó.
Se ha tirado a brazos de la derecha
Carlos Anderson admitió que Dina Boluarte es la presidenta constitucional del país, la cual lamentablemente en el ejercicio del poder se ha ido deslegitimando, y ello se ha producido por el mal manejo de las protestas sociales. “Ella sabía que no iba a ser fácil su gobierno, porque hay grupos asociados al expresidente Castillo que iban a defender su régimen, pese a que durante 18 meses tuvo en vilo al país”.
“Ese grado de identidad ha hecho que vean que la caída de Castillo fue un atentado contra ellos, había un sentido de pertenencia muy fuerte, emocional, hasta casi irracional. Durante todo este tiempo el expresidente y su entorno promovieron el odio y la división en un sector de la población, para llegado el momento defiendan sus intereses”, manifestó.
El parlamentario explicó que en una reunión que sostuvo con Boluarte le dijo que tenía que reconocer que era una presidenta débil, porque no tiene partido, ni bancada en el Congreso, no tiene popularidad ni influencias en el segmento militar. Entonces ella debía convertir sus debilidades en fortalezas, y la manera más adecuada era adelantando las elecciones, convirtiéndose en un gobierno de transición, porque así iba a estar legitimada.
También le pidió que no deje que los violentistas le pongan fecha de caducidad a su gobierno, que tome el toro por las astas, que no olvide que había sido elegida en una plancha de izquierda, y que tenía la oportunidad de atender las demandas sociales con gente proba mientras convocaba a elecciones; pero no le hizo caso y se fue para el otro lado (a los partidos de derecha).
Recuerda que la presidenta Boluarte hasta un día antes del golpe de estado de Castillo, fue parte de ese gobierno con una visión de izquierda, ella fue cómplice por acción o por inacción. “Ahora mucha gente dice cómo es posible que se haya tirado a los brazos de la derecha; pero es por una cuestión de supervivencia política”.
Fallido crecimiento económico
Consultado sobre el estado de abandono y de olvido de la clase política tradicional respecto a las regiones del sur, Anderson precisó que durante todo este tiempo se ha vivido una fantasía, todos estos años de crecimiento económico no necesariamente significó beneficios para todos, se crearon bolsones de modernidad, pero no se llegó a esos sectores del sur del país, no se crearon polos de desarrollo.
“Esa bonanza que llegó básicamente por el precio los minerales, no llegó al resto del país, no hubo mejoras en servicios básicos, entonces de qué sirve consolidar un sistema democrático si tres millones de personas no tienen agua y seis millones no tienen alcantarillado, si el 62 % de colegios tiene una infraestructura pésima. Allí empieza el rechazo, esa desconexión con la democracia, que tiene que permitir que la gente mejore sus condiciones de vida”, sostuvo.
Puntualizó que en estos 30 años se ha santificado a la Constitución de 1993, y a la vez hubo un proceso de descentralización mal organizado, donde se trasladaron facultades sin capacidades, recursos sin control, y como resultado de todo ello es que habido una descentralización de la corrupción.
Por otro lado, el legislador se refirió a la oferta electoral que producen los partidos, la cual calificó de pésima, porque representan básicamente a intereses privados, partidos con dueños. “Lo que se tiene que hacer es modernizar el sistema de partidos, hacerlos más representativos, abrir espacios de diálogo, de debate; pero también urge tener una prensa mucho más acuciosa, independiente (porque a veces responden a intereses privados)”.
Agregó que se tiene que tomar conciencia del costo que significa desperdiciar los recursos públicos, y es muy negativo que se haya normalizado que todos los años 25,000 millones de soles vayan a parar a la corrupción. “Por ejemplo, ni nos inmutamos que la refinería de Talara haya costado 11 mil millones de soles, cuando con ese dinero se pudo haber puesto agua y desagüe a todo el país”.
Por ello, dijo Carlos Anderson, que está promoviendo un Consejo Económico y Social, que sea un gran foro de debate sobre estos temas, porque desde el Legislativo se proponen leyes populistas y si hablas con la verdad te califican de derechista o antiderechista. Ahora, en plena emergencia, se pretende cambiar a la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) por la Autoridad Nacional de Infraestructura, sin que haya alguna discusión, sin saber si esto es mejor que lo anterior.
Apostar por equipos y no caudillos
El legislador detalló que en futuras elecciones se tiene que apostar por equipos y no por caudillos, porque cuando llegan al poder lo más probable es que sean víctimas de intereses, de presiones, y no tienen control del Estado.
Manifestó que él ha desarrollado la teoría de los 3, 30, 300 sobre cómo gobernar un país. Indica que cualquier persona que aspira a gobernar debe tener tres personas en su entorno: para que lo quieran bien, lo conozcan bien y sean capaces de decirle sus verdades cuando se equivoca, porque uno de los problemas con el poder es que la gente se endiosa y nadie le quiere decir nada.
“Cuando digo 30, que pueden ser 50 personas, de donde un presidente pueda sacar sus ministros; pero tiene que ser gente reconocida, que comparta una misma visión. Y cuando digo 300, que según los estudios pueden ser 500 personas, que compartan tu visión, tus valores, con eso se maneja eficientemente un Estado. Eso es más importante que buscar un caudillo, alguien que dice aquí estoy porque tengo plata; pero eso no es todo”, sentenció.
Anderson reconoció que los intentos por formalizar a los partidos han fracasado, porque en el Perú hecha la ley, hecha la trampa, con elecciones internas fraudulentas, y lo que él promueve es el voto independiente, “porque si seguimos en esta lógica burocrática que le hace mucho daño a la democracia, se seguirá alejando a los gobernados de los gobernantes”.
José L. Ortiz y su atraso
El legislador declaró que siempre le ha parecido contradictorio que siendo Chiclayo una ciudad tan importante desde el punto de vista comercial, tenga una infraestructura urbana deficitaria, siendo el ejemplo más evidente el distrito de José Leonardo Ortiz, el cual carece de pistas, con un mercado mayorista como Moshoqueque donde predomina la informalidad, la delincuencia y la falta de servicios básicos.
“Estamos en el siglo XXI y eso no puede suceder, para muchas cosas pareciera que estuviéramos en el siglo XVIII, entonces lo que se evidencia es que hay una desconexión entre los que gobiernan y los gobernados”.
Subrayó que lamentablemente en Lambayeque siempre han escogido mal a sus autoridades (varias de ellas hoy están presas), lo que refleja un problema de responsabilidad ciudadana. “Está bien equivocarse una vez, pero no tantas, pareciera que aquí para ser autoridad hay que tener un prontuario policial, judicial y no una trayectoria de servicio al país”.
Anderson aseveró que los lambayecanos tienen que reflexionar y ser más exigentes cuando voten, pero los partidos también tienen que proveer de una mejor oferta electoral, y allí el papel de la prensa es vital para descubrir al mal candidato antes de ser elegido y no después.
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