NECESARIO BALANCE DEL GOBIERNO DEL PRESIDENTE OLLANTA HUMALA
El tiempo pasa raudo y casi sin darnos cuenta ya hemos pasado la mitad de año y estamos ad portas de celebrar las Fiestas Patrias del Perú. Como ya es tradicional, en esta fecha nos alistamos a escuchar el mensaje a la Nación que pronunciará el presidente de la República Ollanta Humala Tasso, y que será el último mensaje de su mandato que culminará en 2016 cuando le entregue la banda presidencial al nuevo mandatario que resulte elegido mediante voto popular.
Con el deber de informar y orientar que tenemos como medio de periodístico independiente, pero también porque somos peruanos, desde nuestro semanario Expresión creemos que es momento de hacer ´siempre con un afán de crítica constructiva, racional y bien intencionada´ un balance sereno de la gestión del presidente Ollanta Humala.
Como se recuerda, la elección del entonces candidato Humala se dio en circunstancias en que los peruanos estaban buscando una nueva opción política, que traiga "nuevos vientos de cambio" al Perú. Humala convenció con su posición de "out sider", con su discurso basado en el argumento de "gran transformación" y ´por qué no decirlo´ porque al haber vestido el uniforme militar del glorioso Ejército Peruano proyectaba una imagen sólida, de un soldado dispuesto a poner orden y reafirmar el principio de autoridad, de frenar el clima de inseguridad social y de seguir firme en el liderazgo del crecimiento económico. Incluso, el hecho de no ser un "político tradicional" era otro punto a su favor.
Pero muchas veces las apariencias engañan y no todo fue como se pensó al principio. Una de las promesas de campaña, reducir el precio del balón de gas a 12 soles, jamás se hizo realidad. El gas, que es un símbolo de la canasta familiar, incluso llegó a bordear los 40 soles. El presidente, ante las preguntas insistentes ha dicho: "El precio del balón de gas no lo maneja el gobierno". Para algunos analistas, este ofrecimiento electoral fue solo demagogia.
Pero, definitivamente, la promesa electoral sin cumplimento más importante fue el acabar de una vez por todas con la inseguridad ciudadana. Y en los últimos años las estadísticas dan cuenta de una abrumadora presencia de bandas delincuenciales, de secuestradores, asaltantes, extorsionadores y sicarios (asesinos a sueldo, incluso adolescentes), por no contar los casos de violaciones de menores, de hijos que asesinan a sus padres o de los casos de "feminicidio", que están ensangrentando el país y enlutando a cientos de familias.
El crimen organizado demostró que puede poner en jaque a la población civil, situación que ha motivado a muchos inclusive a pensar en la necesidad de que el Congreso de la República imponga la pena de muerte para aquellos criminales. Pero se sabe que la mayor drasticidad en las sanciones penales, incluso con la pena capital (la cual el Perú en la práctica no puede imponer porque tenemos pactos internacionales firmados en favor de los derechos humanos) no asegura que pueda disminuir el índice de criminalidad.
Nunca como antes el Perú vio el incremento de la inseguridad en las calles. Incluso los asesinatos "selectivos" llegaron hasta las esferas de alcaldías y de gobiernos regionales, pues ya son más de una veintena de alcaldes asesinados presuntamente por delincuentes interesados en manejar las licitaciones de obras públicas.
Otra de las promesas incumplidas, pero que ya se ha convertido en un mal histórico del Perú, es la mejora de la calidad educativa. Nuestro país sigue ocupando los últimos lugares en las encuestas de medición de la comprensión lectora y de razonamiento matemático. El estado de muchos colegios estatales es calamitoso, si bien es cierto que el gobierno está impulsando programas como Beca 18, que sí está dando resultados e incluso ha sido calificado como la propuesta más creativa e innovadora de esta gestión.
Pero en la realidad cotidiana el panorama general de la educación pública sigue siendo nefasto en los niveles de inicial, primaria, secundaria y superior. Incluso en infraestructura educativa, la situación es calamitosa. Según las estadísticas, solo el veinte por ciento de colegios en zonas rurales cuenta con los tres servicios básicos de agua, desagüe y energía eléctrica.
Como se recuerda, el presidente Humala ofreció una "revolución educativa que haga énfasis en la calidad y en el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación", según consta en la tercera página de la hoja de ruta. Pero también es otro punto crítico, sumado al problema magisterial: profesores mal pagados y escasamente capacitados. La reforma educativa en el Perú es una necesidad si queremos marcar un derrotero en la ruta del desarrollo y si queremos asumir un liderazgo en ciencia y tecnología en América Latina, de lo cual todavía estamos lejos.
Otro fracaso clamoroso ha sido el programa Qali Warma, que fue creado para atender a los niños de 0 a 3 años en reemplazo del servicio del Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (Pronaa), pero que ha tenido varios casos nefastos de intoxicación e incluso fallecimiento de niños a causa de brindar alimentos en mal estado. Que hubo falta de supervisión de los proveedores, lo cierto es que los resultados negativos, aunque cuando el gobierno dijo que son casos aislados, hablan por sí mismos.
En el caso de programas sociales como Pensión 65, ha servido para paliar la necesidad de muchos adultos mayores, pero no hay indicadores suficientes de que haya disminuido sustancialmente la pobreza en el Perú.
Sin embargo, creo que lo más dramático para este gobierno es el tema de los casos de corrupción y presuntos delitos en el que se ha visto inmerso el gobierno, ya sea por personas cercanas a su entorno o por el caso de la primera dama Nadie Heredia, acusada hoy por presuntos actos de corrupción. El caso del ex presidente regional de íÂncash, César íÂlvarez, acusado de liderar una supuesta red criminal en su región, que inclusive tenía un grupo de sicarios con el que habrían asesinado a varios de sus adversarios políticos, como fue el caso del fallecido consejero regional Ezequiel Nolasco, asesinado a balazos por sicarios en Huarmey por haber denunciado la situación de corrupción. El diario New York Times, incluso había calificado a íÂlvarez ´hoy en prisión- como "el Al Capone peruano", comparando con el mafioso estadounidense de los años treinta. El tema del ex asesor y amigo de la pareja presidencial Martín Belaunde Losso, hoy en prisión tras una espectacular fuga y captura en Bolivia, también es otro punto oscuro en este período, y se espera que se le investigue a fondo para esclarecer los delitos que se le imputan.
No queremos pensar que al presidente Humala "se le ha ido de las manos" el gobierno del Perú. Respetamos la investidura que tiene como primer mandatario, y deseamos que su gestión culmine bien, porque eso beneficiará a todos los peruanos.
¿Qué nos queda por hacer? Aquí en Lambayeque, y en todo el Perú, todos tenemos que seguir trabajando como siempre lo hemos hecho y velar para que los grandes proyectos regionales sigan encaminados hasta hacerse realidad. Es el caso del terminal marítimo de Puerto Éten y el Tren Bioceánico Perú-Brasil, que son proyectos que ya están en marcha y que representan una alternativa importante para nuestro crecimiento. Está en nuestras manos el conseguirlo.
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