“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha”. Víctor Hugo.
Evocar pensamientos y recuerdos es parte de la rutina de todo ser humano, uno en particular llama siempre me atención, alguna vez escuché decir a la sazón a mi abuelo paternos LASS (Luis Ángel Soto Sueldo): “Dios era visionario, entendió que el hombre crearía las enfermedades, entonces, decidió crear una planta para tratar cada enfermedad, depende de nosotros ir por el mundo a buscarla”, en esa línea no solamente los frutos de las plantas sino éstas mismas y sus partes han sido fragmento del conocimiento que nuestros ancestros han podido descubrir, algunos lectores probablemente se pregunten: ¿si antes no habían universidades y títulos de galenos? ¿quiénes eran los médicos de nuestros antepasados?, ello se debe que a través de la naturaleza, el conocimiento por ensayo error y, el pragmatismo fueron descubriendo las bondades de las plantas.
En esta oportunidad, abordaremos una planta muy conocida por muchos o pocos de nosotros, nuestro personaje principal resulta ser: “el matico”.
En Indonesia, P. aduncum se usa tradicionalmente para curar quemaduras, el extracto de hojas es usado en la medicina tradicional papú (Papúa, Nueva Guinea, país de Oceanía) para tratar picaduras de insectos, curar llagas, raspaduras y sarna. El extracto de corteza se usa para tratar dolor de dientes, diarrea, disentería, tos e infecciones fúngicas. Por ejemplo, Céline et al., en el 2009 menciona que tanto en Perú y Colombia usaban P. aduncum para curar la diarrea. Los yáneshas, ??indígenas amazónicos peruanos, preparan té y baños de vapor con las hojas para tratar la fiebre.
Una investigación de Fitri Rachmaini et al., en el 2024, señala que la hoja también se usa en la medicina tradicional brasileña para tratar problemas digestivos, gripe común y repelente de insectos. Las hojas de Piper aduncum se usan para curar enfermedades intestinales y estomacales en la Amazonía brasileña. Otros estudios etnobotánicos han reportado que las hojas de P. aduncum se utilizan para tratar la erisipela, la cistitis, la inflamación ginecológica, problemas digestivos, la cicatrización de heridas y la pielitis . Las hojas y frutos de esta planta se emplean como agentes antimicóticos, antibacterianos y astringentes en la Amazonía. Las tribus tradicionales de Honduras emplean las hojas, frutos y tallos de P. aduncum para curar dolores, problemas digestivos y como agente limpiador de la piel (Lentz et al., 1998).
Metabolitos secundarios
Investigaciones posteriores demostraron que las hojas de P. aduncum contienen una amplia gama de metabolitos secundarios, como saponinas, flavonoides, polifenoles y aceites esenciales, que poseen principalmente potencial antiinflamatorio y antimicrobiano. De sus hojas se han aislado compuestos de catequina, epicatequina, quercetina y piperaduncina A, B y C, así como 2′,6′-dihidroxi-4′-trihidroxi-4′-metoxidihidrochalcona, que poseen actividad antiinflamatoria, antioxidante y antiparasitaria.
Acción antiulcerosa sesquiterpenos (nerolidol) y beta-cariofileno
Como se ha podido reseñar muchas culturas antiguas han utilizado el matico para diferentes dolencias y enfermedades, maguer también actúa para aliviar las úlceras estomacales principalmente por sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, analgésicas y antimicrobianas. Sus principios activos, como sesquiterpenos (nerolidol) y beta-cariofileno, tienen efectos antiinflamatorios que reducen la inflamación en la mucosa gástrica y analgésicos que disminuyen el dolor asociado a las úlceras.
En la literatura biomédica Huamán et al expresa que existen numerosos reportes que señalan la actividad antiulcerosa de varias especies del género Piper. Por ejemplo, Apechea et al. encontraron que la solución de flavonoides de Piper ossanum mostró un efecto antiulceroso similar al sucralfato(medicamento de administración oral utilizado principalmente para tratar y prevenir las úlceras gástricas y duodenales). Asimismo, Luziatelli et al. han señalado que los flavonoides (vitexina, isovitexin, rhamnopyranosylvitexin e isoembigenin) aislados de Piper carpunya (Carpundia, ccarpunya, jarpunya, baso sach), especie de amplia distribución en la Amazonía y en el valle del Marañón, tendrían efectos antimieloproliferativos (anti-MPO) y anti-Helicobacter pylori. Ellos postulan que estos flavonoides pueden ser responsables de la inhibición de la bomba H+ y de la bomba K+ ATPasa. Por su parte, Quílez et al. aislaron fitosteroles y fitol de Piper carpunya señalando que ellos estarían involucrados en la actividad gastroprotectora de las especies del género Piper.
La bomba H+ y de la bomba K+ ATPasa
También llamada bomba de protones, es una proteína especial que está en las células del estómago. Su función principal es ayudar a liberar ácido en el estómago para que se pueda digerir la comida, toma iones de hidrógeno (H+, que son protones ácidos) dentro de la célula y los saca al estómago. Para hacerlo, a cambio, mete iones de potasio (K+) hacia dentro de la célula. Es como un intercambio: sale ácido y entra potasio.
Usa energía que obtiene al romper una molécula llamada ATP, que es la "moneda energética" de las células. Esto le permite mover los iones en contra de su camino natural, asegurando que el ácido se libere dentro del estómago.
MPO. Indicador inflamatorio de la gastritis
La liberación de la mieloperoxidasa (MPO) en el contexto de la gastritis implica un papel importante en la respuesta inflamatoria y daño tisular. La MPO es una enzima presente en los neutrófilos y otras células del sistema inmunitario que, al liberarse durante procesos inflamatorios, cataliza la producción de compuestos oxidantes muy reactivos, como el ácido hipocloroso. Estos compuestos tienen una potente actividad antimicrobiana, pero también pueden causar daño en los tejidos circundantes al promover estrés oxidativo e inflamación.
En un importante estudio llevado a cabo por Quílez et al. en la Revista de Etnofarmacología, Volumen 128, Número 3, 21 de abril de 2010, páginas 583-589, obtuvieron dieciséis fracciones del extracto etanólico de matico (F I-XVI) y se aislaron e identificaron 16 compuestos puros de estas fracciones. Se sugiere que los flavonoides aislados de FI y II (vitexina, isovitexina, ramnopiranosilvitexina e isoembigenina) contribuyen a la actividad anti-MPO, así como a su actividad anti- Helicobacter pylori . Por lo que estos flavonoides también podrían ser responsables de la importante inhibición de la actividad de la H + , K + -ATPasa. Asimismo, los fitoesteroles y el fitol obtenidos de F XIV y XV podrían estar involucrados en estas actividades gastroprotectoras.
En síntesis, los beneficios del extracto del matico tiene un efecto desinflamatorio, antioxidante y gastroprotector, se sabe que la gastritis es una inflamación del revestimiento del estómago que puede causar dolor, ardor, náuseas y otros malestares. Uno de los principales factores que puede causarla es la infección por la bacteria Helicobacter pylori,al usar el tratamiento de antibióticos e inhibidores de las bombas de protones (IBP) puede traer consecuencias, pues existen estudios que señalan que el omeprazol, el esomeprazol y el lansoprazol, protectores gástricos de uso habitual, podrían incrementar el riesgo de demencia de las personas mayores, no olvidemos que el eje cerebro- intestino y pulmón, recalca que el daño de la microbiota o microbioma, aumenta la probabilidad de sufrir enfermedades autodegerativas en el sistema nervioso y respiratorio para nuestra senitud, por ende, empecemos a cuidarnos desde ahora, para tener un buen colchón para nuestra vejez.
(*) Ingeniero, magíster en Gestión Pública. |luricsoji19@gmail.com
Sandro Chambergo Montejo fue un periodista lambayecano de temple, pasión y entrega, cuya trayectoria marcó a una generación entera de comunicadores. Su vida profesional fue una demostración constante de disciplina, lealtad y compromiso con la verdad, valores que lo convirtieron en un referente del periodismo regional. A un año de su fallecimiento, este es nuestro homenaje a su memoria.
Nacido en una familia trabajadora y solidaria, fue hijo de don Raimundo y doña Manuela, quienes le inculcaron desde pequeño la fortaleza y el sentido del deber que lo acompañaron siempre. Su formación en el Colegio Nacional Nicolás La Torre de José Leonardo Ortiz fue el inicio de un camino guiado por la perseverancia. Su espíritu inquieto y participativo se manifestaba en cada desfile, en cada actividad, en cada desafío asumido con entusiasmo.
En su juventud, además del periodismo, cultivó otra de sus pasiones: el fútbol. Quienes lo conocieron recuerdan su carácter competitivo y su energía inagotable en la cancha, donde dejaba el alma junto a sus compañeros y amigos.
Labor periodística
Su carrera periodística comenzó en el Semanario Expresión, donde dio sus primeros pasos en la redacción y aprendió los rigores del oficio. Pronto su talento lo llevó a nuevos horizontes: trabajó en Correo, fue corresponsal de CPN y luego integró el Grupo El Comercio, donde durante más de una década formó parte del equipo macrorregional del diario Trome. Desde allí, se consolidó como un periodista ágil, preciso y siempre en busca de la noticia.
Su especialidad fueron las coberturas policiales. Sandro tenía un olfato particular para hallar la información antes que nadie, dominar los detalles de los casos más complejos y mantener la objetividad incluso en los escenarios más difíciles. Su ética profesional y su constancia le valieron el respeto de colegas y autoridades.
Más allá de su impecable labor, fue recordado como una persona noble, generosa y solidaria. Jamás negó ayuda a quien la necesitara y mantenía un sentido de responsabilidad inquebrantable en todo lo que hacía. Era también un hombre de familia, atento y cariñoso con sus hermanos —Rosa, Nelly, Lena, Luis y Enrique— y especialmente dedicado a su madre, con quien compartía una complicidad entrañable.
Su vida estuvo marcada por el amor al trabajo, la búsqueda del conocimiento y la superación personal. Estudió periodismo en la Universidad de Chiclayo y culminó su carrera con orgullo, obteniendo el título profesional y su incorporación al Colegio de Periodistas de Lambayeque. Ese logro representó la culminación de una etapa construida con esfuerzo y dedicación.
Sandro fue también un comunicador moderno, abierto a la innovación y a las nuevas plataformas. Su iniciativa digital La Página se convirtió en un espacio informativo con más de 130 mil seguidores, consolidando su liderazgo en el ámbito local y regional. Su estilo directo, su compromiso con la veracidad y su cercanía con la gente le ganaron el aprecio del público.
Amigo leal
Detrás del periodista había un hombre sencillo, alegre y de humor fino. Quienes compartieron con él en la redacción lo recuerdan por sus bromas, por su energía contagiosa y por su forma de animar el trabajo en equipo. Sabía corregir con firmeza, pero siempre desde el respeto y el cariño.
Su partida, el 26 de octubre de 2024, dejó un vacío profundo en la comunidad periodística lambayecana.
El recuerdo de Sandro Chambergo Montejo trasciende el tiempo. Fue un hombre que honró su profesión y que supo, desde su sencillez, construir un camino de coherencia, servicio y amor por la verdad. Su vida enseña que el periodismo, más que un oficio, es una vocación que se ejerce con el corazón.