El decano nacional del Colegio de Psicólogos del Perú, Miguel Vallejos, sostuvo que el nivel de violencia -de todo tipo- al que hemos llegado en el país es bastante preocupante, porque aparentemente nos hace ver que nos estamos deshumanizando. Fue durante su participación en el Consejo Nacional Ampliado Descentralizado de esta orden profesional que se realizó en Chiclayo, y al cual asistieron decanos de 19 regiones.
Expresó que el último eslabón de la violencia en general es la violencia física, antes está la violencia económica y psicológica, la cual acaba en el feminicidio. “Muy pocos miramos la violencia psicológica, esta suerte de maltrato, de coacción, de chantajes y todo lo que sucede en la familia. Pero ahora también hay violencia en el noviazgo, la cual muchas veces se calla, y la psicología está para acompañar en ese proceso”, estimó.
En relación al tema del feminicidio, dijo que se han visto casos de parejas que se dan dos, tres, cuatro oportunidades, hasta que finalmente termina en el asesinato de la mujer. “Ese es el círculo de la violencia, donde el hombre tiene algún rasgo de personalidad: manipulador, sádico, narcisista y violento; y en el caso de la mujer puede ser dependiente o que no tiene las habilidades para poner límites”.
Entonces de alguna manera se complementa ese círculo de violencia: acaban, se perdonan, se comprometen, vuelve a emerger la violencia y así siguen hasta que la situación se agudiza y se llega a la violencia física, que en muchos casos termina en feminicidio.
Problema estructural
Vallejos precisó que pese a que el Estado, a través del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, hace campañas para empoderar a este sector de la población ante la violencia, el tema es más estructural y tiene que ver con el aprendizaje y el desarrollo sociocognitivo de la persona.
Consultado si el actual clima de violencia política y social (protestas) influye en la conducta del ser humano, manifestó que sí “porque estamos en permanente incertidumbre, donde hay peleas, conflictos violentos, matanzas”.
“La incertidumbre es uno de los grandes problemas que nos genera estrés crónico, pues no sabemos hacia dónde vamos a ir como país. Los problemas económicos también generan conflictos en las familias, frustraciones, entonces toda esta crisis sociopolítica impacta en la salud mental de niños y adolescentes”, subrayó.
Añadió que uno de los grandes puntales para luchar contra la violencia es la educación, por ello se tienen que formar a nuevos ciudadanos desde la primaria y la secundaria, donde lamentablemente se ha descuidado la inteligencia emocional. “Si no se forma a una persona desde la niñez, después a los 17 años es muy difícil porque la personalidad ya se formó”.
Vallejos señaló que al haberse descuidado la inteligencia emocional de los niños, hay que ayudarlos a controlar sus emociones, a inculcarles el respeto, la empatía; pero todo eso se tiene que construir en la escuela, y los profesores tienen que ser capacitados en el tema de emociones, estados de ánimo, y los psicólogos tenemos que acompañar en el proceso psicopedagógico, en la formación emocional de los nuevos ciudadanos.
Por eso, agregó, en los colegios públicos debería haber por lo menos un psicólogo para que lidere toda una red de salud mental, aunque no será suficiente para llegar a todos, pero con el apoyo de los internos de psicología se podrían desarrollar estas acciones.
Retos de la postpandemia
El decano nacional refirió que la pandemia de la covid-19 nos ha llevado a una nueva realidad, a una nueva era, que nos ha hecho pensar qué tanto puede paralizar el mundo una pandemia. “Tenemos que responder a muchas problemáticas postpandemia, la cual cambió radicalmente nuestras vidas, a lo que se sumó la tecnología que jugó un papel muy importante que nos ayudó a sobre llevar esta dura etapa”, aseveró.
Miguel Vallejos detalló que como Colegio de Psicólogos se han replanteado sobre cuál debe ser el rol de la psicología en esta nueva era, que destapó la necesidad de asumir un enfoque de la salud mental descuidada por muchos años. “El rol del psicólogo es fundamental para prevenir y reducir el impacto de diversas problemáticas como la violencia, el consumo de drogas, la ansiedad, el estrés postraumático”.
Precisó que la covid-19 puso en riesgo a la humanidad, por lo que tuvimos que aislarnos varios meses, lo cual hizo replantearnos sobre cuál es el comportamiento humano y su responsabilidad. Ahora estamos entrando a una nueva realidad, la era tecnológica, donde la gente estudia de manera virtual y los pacientes también quieren consultas virtuales (aunque no es lo mismo que lo presencial).
“Esto se tiene que replantear y ver cuándo el psicólogo puede hacer una consulta presencial y cuándo virtual, hasta qué punto la tecnología puede transformar nuestras vidas, hasta qué punto es saludable. También podemos hablar de una personalidad virtual, porque la vida en las redes sociales es una y tu vida en el mundo físico es otra, en las redes no publicas todo lo que sufres, todo es felicidad, pero tu sufrimiento es interno”, puntualizó.
Cuidar el planeta
El decano reiteró que no se puede negar el aporte de la tecnología, pero se tiene que ver esos límites entre lo presencial y lo virtual. Incluso dijo que se han incorporado nuevos roles sobre el cuidado personal, como el saludo o el uso de la mascarilla si estamos agripados. “Todas esas son conductas saludables que son objeto de estudio de la psicología”.
Asimismo, Vallejos explicó que hay que cuidar el planeta, hemos visto los daños que ha causado el ciclón Yaku, lo cual es producto del calentamiento global, entonces vale preguntarnos qué estamos haciendo con el consumo de la energía, si estamos ahorrando o sembrando árboles, el tratamiento que le damos a la basura. “Todo eso tiene que ver con estilos de vida y tenemos que reflexionar desde el punto de vista de la psicología”.
La emergencia que viven las regiones del norte producto de las intensas precipitaciones pluviales tomó desprevenido al Estado en su conjunto, que no estuvo preparado para enfrentar ese periodo lluvioso que ha hecho serios estragos en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, dejando a miles de familias damnificadas, cientos de hectáreas de cultivos inundados, carreteras deterioradas y el colapso del sistema de alcantarillado.
Sobre el particular, el representante de la Defensoría del Pueblo en Lambayeque, Julio Hidalgo Reyes, explicó que desde un principio han estado abocados a la atención de la emergencia, supervisando al Estado y sumando esfuerzos para superar los diversos problemas presentados, siendo uno de ellos es el colapso de la red de desagües en varios sectores de los distritos de Chiclayo y José Leonardo Ortiz (JLO).
Informó que como consecuencia de las intensas lluvias las redes de alcantarillado colapsaron y las aguas servidas afloraron en la vía pública y en los domicilios; pero se han tomado acciones concretas con la municipalidad de Chiclayo, la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento de Lambayeque (EPSEL), el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y la Fiscalía de Prevención del Delito, para atender estos justos pedidos de la población.
Sin embargo, refirió que, pese a que se están atendiendo los problemas, la capacidad operativa de EPSEL resulta insuficiente para atender la emergencia, porque la población aún se está viendo afectada por la presencia de desagües en muchos sectores.
Subrayó que el desfogue de las aguas residuales de Chiclayo, JLO y La Victoria se produce en tres colectores: norte, norte-norte y sur. Dos de ellos están trabajando con dificultades y el tercero está en mejor condición (colector sur), “entonces allí se están haciendo los esfuerzos para darle operatividad y asegurar que el nivel de los desagües de las diversas redes disminuya”.
Dijo que lamentablemente hay urbanizaciones que están en zonas bajas y por más que pongan motobombas, que se extraigan el agua y limpien, nuevamente vuelven a salir; “pero aún así siguen haciendo esos trabajos paliativos para controlar el problema. EPSEL está trabajando con los pocos recursos que tiene, esa es la verdad”.
Gran reto para autoridades
Frente a esta emergencia, Hidalgo Reyes expresó que esta es una gran oportunidad que tienen las autoridades regionales y municipales para demostrar su capacidad de gestión y por qué quisieron llegar a cargos tan importantes. “Los alcaldes y el gobernador tienen que demostrar su capacidad de respuesta frente a esta coyuntura, y eso va a implicar su capacidad de solución a los problemas”, sentenció.
Precisó que será el ciudadano quien hará una evaluación objetiva sobre la capacidad de gestión de las autoridades regionales y municipales, pues ellos quisieron asumir un cargo que implica alta responsabilidad, pero también una alta capacidad de gestión que implica tener técnicos que contribuyan a ejecutar el presupuesto en función de resultados.
“Las autoridades tienen que tener toda la preparación y el equipo técnico para que el presupuesto que manejan se ejecute no solo en cantidades, sino en calidad y con justificación. La ejecución presupuestal en el Estado es bien compleja; pero es dinámica en la medida que las autoridades tengan técnicos que les ayuden a ejecutar. Ellos (autoridades) están haciendo sus esfuerzos ante la magnitud de las necesidades, pero tienen que asumir mayor liderazgo para tomar mejores decisiones que beneficien a la población vulnerable”, puntualizó.
Manifestó que mal que bien el gobierno regional (Gore) y los ayuntamientos tienen recursos disponibles, y si bien son insuficientes, ayudan para enfrentar la crisis. Incluso dijo que el martes el Gobierno nacional transfirió dinero al Gore y a la mayoría de municipalidades de la región, para acciones de reducción de vulnerabilidad por la emergencia. “Ellos podrán destinar esos recursos para ayuda humanitaria a la población vulnerable, la rehabilitación de vías de comunicación, entre otros”.
Obra impostergable
Retomando el tema de la crítica situación del alcantarillado, el representante de la Defensoría del Pueblo refirió que esto evidencia, una vez más, la necesidad de tener un nuevo sistema de redes de alcantarillado. El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento tiene a cargo este gran proyecto para los distritos de Chiclayo, JLO, La Victoria y Pimentel. Por ahora se está haciendo el estudio de prefactibilidad, y es posible que a fines de año estén concluidos, para dar paso al expediente técnico y luego ver el tema de la ejecución.
¿Esos estudios consideran el drenaje pluvial que tanto se reclama?
Son dos componentes que tienen que ir de la mano: uno es el sistema de redes de desagüe, que en esos cuatro distritos ha colapsado, porque no habido una inversión para renovar; y por otro lado, las obras de gran impacto que necesita la región como es el drenaje pluvial, que está a cargo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, que como unidad ejecutora tiene que hacer los estudios y elaborar el expediente técnico. Son dos obras trascendentales que ayudarán a dar una solución integral al problema, y ambas tienen que ir en paralelo.
Julio Hidalgo aclaró que esta circunstancia no tiene que haber mensajes políticos, si no acciones de trabajo concretas para resolver los problemas de la gente. “Lo político perturba, la etapa electoral concluyó, ahora es momento de trabajar y los mensajes tienen que ser sinceros que se está gestionando la solución al problema, la población quiere resultados. Se tiene que informar bien de las acciones que está haciendo el Estado”.
Indicó, por ejemplo, que el Gore está disponiendo de toda su maquinaria para la rehabilitación de vías de tránsito, para tener conectividad entre los distritos que se han visto afectados como Cañaris e Incahuasi; pero la institución también necesita ser atendido por el Gobierno central. Igual ocurre con la comuna de Chiclayo y EPSEL que están tratando de evacuar las aguas residuales, pero faltan más motobombas para hacer esa tarea.
Mensajes positivos, no de confrontación
Respecto a la respuesta del Estado en su conjunto en la atención de la emergencia, el funcionario señaló que hay un esfuerzo importante desde los niveles del Estado (nacional, regional y local) para atender la crisis, están trabajando en campo; pero la dimensión y la complejidad del problema es desproporcionada frente a lo que se puede hacer con pocos recursos; por ello, tiene que haber un mayor apoyo del Ejecutivo a las regiones que se han visto afectadas.
“Hablo de cuestiones concretas: se necesita maquinaria pesada que muchas veces no hay en la región, y es el Ejecutivo quien tiene que proveer ello y siento que eso está faltando. Es entendible la desesperación de la población de culpar a las autoridades, pero ante la acción de la naturaleza a veces no se puede hacer mucho”, declaró.
Hidalgo Reyes demandó a las autoridades dar un mensaje de que ellos están trabajando en el problema, presentando resultados y no mostrando mensajes de confrontación. “Se tienen que dar mensajes que aporten a la solución de los problemas, las autoridades no deben actuar bajo formas apasionadas o subjetivas, tienen que actuar de manera razonable, con criterio para solucionar el problema”.
Recientemente la Defensoría del Pueblo envió un informe al gobernador regional exponiendo la situación de los establecimientos de salud del nivel V, los cuales han resultado afectados por las lluvias, ¿Tienen alguna respuesta sobre ello?
Desde la Defensoría tenemos una línea de acción frente a esta situación, que es supervisar que los servicios de salud estén operativos para atender a la población en esta emergencia. De los 180 establecimientos de nivel V que hay en la región, el 50% se ha visto afectado por las lluvias por lo que han presentado fichas EDAN de la evaluación de daños, para que reciban ayuda. Asimismo, 39 establecimientos han quedado bastante deteriorados y se necesita un mejoramiento en su infraestructura, y 5 han quedado prácticamente inoperativos. El gobierno regional nos ha informado que están elaborando fichas IOAR, que permiten hacer obras pragmáticas, pequeñas, donde no se necesita expediente técnico. En cuanto al abastecimiento de medicinas a los establecimientos de salud, se ha planteado la entrega a través de la vía aérea a los distritos altoandinos de Incahuasi y Cañaris, ya que las carreteras se encuentran en mal estado producto de las lluvias.