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VEINTE AÑOS DESPUÉS: VALENTÍN PANIAGUA, PÉREZ DE CUELLAR, MAX HERNÁNDEZ, FRANCISCO SAGASTI

Escribe: Rosa Chambergo Montejo
Edición N° 1180

Ninguno habría podido ganar una elección popular para la presidencia. Jamás, dicen los analistas, los políticos, los intelectuales y también el ciudadano de a pie bien informado: Al Perú le gustan los García, los Urresti, los Luna Gálvez, un Vitocho, un Mulder, Acuña o Becerril. Pueden tragarse hasta una Keiko, un táper de por medio.

Sagasti es la antítesis del político rastrero, sucio, cuentista, mentiroso, jugadorazo. Su sola presencia en el poder preocupa por lo peligroso que es su sentido de la ética, de lo justo. De lo que es correcto. Los traficantes de la política temblaron cuando Sagasti pidió disculpas a las víctimas de las marchas, a nombre del Estado.

¿Qué osadía atrevida deben decirse en voz alta los Rey, Barba y Ortiz? ¿Qué peligroso es un hombre decente? Hay que investigarlo. Debe tener un trapo sucio se dirá el periodista Butters. Toda la kloaca de políticos inútiles y amorales están confundidos. Como sapos estáticos mirando la luna.

De dónde ha podido emerger un hombre ilustrado, inteligente y noble ¿Por qué tenía que tocarnos justo un ciudadano correcto y honorable? Encima con tanto prestigio profesional e internacional. ¡Del que se sabe de qué ha vivido toda su vida!

¡Ha trabajado! ¡Qué horror!  Qué mala suerte que no nos haya funcionado el golpe de Merino, se lamentarán en la Coordinadora Republicana. Y nosotros que teníamos nuestros gallos de tapada con Acuña, Rafael López Aliaga y De Soto, ahora qué vamos a hacer.

Pero se consuelan rápido. Willax se hará cargo, insistirá y seguirá con la política del “miente que algo queda” y si no sabes nada, inventa. Ya lo odia la clase política y empresarial embarrada por venir a malograr el mercado de la política.

Francisco Sagasti es un problema para los políticos corruptos y una esperanza para este país golpeado por todas las plagas. Es una esperanza, aunque sea por sólo ocho meses, pero que al menos nos ilustra.

Nos enseña lo que es tener un presidente preparado, culto y de conducta ética. Lo que significa para un país golpeado que, aunque sea por un instante, alguien pida perdón. Que le rinda homenaje a nombre de la nación a los dos héroes de la democracia con sus padres presentes.

Pero les anticipo que nuestro país ingrato no lo va a extrañar. No nos engañemos, no es un político como los que nos han acostumbrado los partidos a digerir. Sagasti no huele a kloaca, no apesta a traidor recurrente, no engaña, ni seduce.

No negocia porque simplemente no calcula. Como diría en vida Alan García "este no sabe ni robar". Sagasti, exactamente veinte años después que Paniagua, asume un país al borde del abismo. Una de esas apariciones improbables, como  providenciales en los momentos más críticos para una nación.

No tendrá cinco años. Solo cinco meses y tres más para entregar el poder. Ese es el encargo. Pero ya verán como le darán con látigo todo el camino.

Y debe ser cierto, y debemos estar preparados para todo lo que quieran decir de él, pero también debemos saber que hay posiciones legalistas como la de la abogada, Elizabeth Lissón, que reflexiona sobre lo sucedido en nuestro país y creo que todos quisiéramos entender cuál podría ser la culpa o la razón y se los dejó como deliberación a sus alumnos de Constitucional sobre lo ocurrido en nuestro país.   

El “Congreso corrupto”  eligió a Merino con 105 votos y, ese mismo “Congreso corrupto” es el que ha elegido con 96 votos a Sagasti. ¿Cómo explica usted que, habiendo sido elegidos bajo el mismo procedimiento y por las mismas personas, la primera elección se considera inconstitucional y la segunda, no?

Si la vacancia de Vizcarra fue inconstitucional y la designación como presidente de Transición de  Merino, también (y por eso protestaron), ¿por qué la designación de Sagasti no es considerada también inconstitucional si también es consecuencia (accesoria) del primer acto (vacancia)?

Quienes perdieron las elecciones son los que ahora gobernarán. ¿Se ha inventado en el Perú un nuevo sistema político donde los dos partidos con menos congresistas en las últimas elecciones (nueve cada uno) son los que designan al Presidente de la República y al del Congreso? ¿Califica como democracia inversa, es decir, minoría manda?

¿Los derechos constitucionales de las víctimas por las marchas son mayores, superiores o distintos al de otras víctimas que no son producto de protestas? ¿Solo cuando hay víctimas de protestas se considera que hay violación de derechos constitucionales?

¿Qué significa "hacerse del poder" para los peruanos? ¿Por qué se dice de un presidente del Congreso que "se hizo del poder" y del otro no se dice lo mismo cuando uno ya lo tenía y el otro no?

En el Perú, para llegar a la Presidencia, ¿se necesitan votos o gritos y piedras?

Nos falta mucha cultura política, nos falta mucho conocimiento, nos falta leer mucho, nos falta en concreto EDUCACIÓN, esa que nos han robado por 200 años los malos políticos que han gobernado nuestro país y a los que les ha interesado siempre un pueblo ignorante, sumiso, incapaz de poder discernir lo bueno de lo malo.

No me queda duda que la vacancia contra Vizcarra fue inconstitucional, ilegal e ilegítima y que se sienta precedentes nefastos para el desarrollo de nuestra democracia, del sistema jurídico que nos pondrá tarde o temprano en serios aprietos. Lo escrito por analistas desde dos ángulos es bueno analizarlo, es bueno seguir ahondando al respecto.

Estoy casi convencida que Francisco Sagasti más que un experimentado político es un buen hombre de altas cualidades éticas, intelectuales y, sobre todo, de ser humano, valores importantes para ser un político en quien se pueda creer. Lamentablemente, tendrá un muy poco tiempo frente a la dirección del país. Es también importante que haya una institución que deje zanjado cuándo, cómo y por qué debe aplicarse una vacancia a un presidente, porque lo ocurrido con Vizcarra no aplica de acuerdo a nuestra Constitución Política.

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